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The Project Gutenberg EBook of Biografia del libertador Simon Bolivar, o
La independencia de la America del sud, by L.C.

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Title: Biografia del libertador Simon Bolivar, o La independencia
       de la America del sud
       Resena historico-biografica

Author: L.C.

Release Date: February, 2006 [EBook #9890]
[Yes, we are more than one year ahead of schedule]
[This file was first posted on October 28, 2003]

Edition: 10

Language: Spanish

Character set encoding: ASCII

*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK DEL LIBERTADOR SIMON BOLIVAR ***




Produced by Miranda van de Heijning, Virginia Paque and PG Distributed
Proofreaders. This file was produced from images generously made available
by the Bibliotheque nationale de France (BnF/Gallica)
at http://gallica.bnf.fr.




     [Ilustracion: SIMON BOLIVAR]



     BIBLIOTECA DE LA JUVENTUD


       *       *       *       *       *


     BIOGRAFIA

     DEL LIBERTADOR

     SIMON BOLIVAR


      o


     LA INDEPENDENCIA DE LA AMERICA DEL SUD



     RESENA HISTORICO-BIOGRAFICA

     POR L. C.


     PARIS

     LIBRERIA DE ROSA Y BOURET

     23, CALLE VISCOSTI, 23


       *       *       *       *       *

     1868




El general Bolivar es delgado, y algo menos de una regular estatura.
Viste bien, y tiene un modo de andar y presentarse franco y militar. Es
ginete muy fuerte y atrevido, y capaz de resistir grandes fatigas. Sus
maneras son buenas y su aire sin afectacion, pero que no predispone
mucho a su favor. Se dice que en su juventud fue de buena figura; pero
actualmente es de rostro palido, pelo negro con canas, ojos negros y
penetrantes; pero generalmente inclinados a tierra o de lado cuando
habla; nariz bien formada, frente alta y ancha y barba afilada; la
expresion de su semblante es cautelosa, triste....

       *       *       *       *       *

Su caracter, viciado por la adulacion, es arrogante y caprichoso.... Su
imaginacion y su persona son de una actividad maravillosa.... Su voz es
gruesa y aspera; pero habla elocuentemente en casi todas materias....

       *       *       *       *       *

(Retrato hecho por el general SUCRE.)




PROLOGO


Ardua empresa es la de escribir la biografia de los hombres celebres
contemporaneos. En todo tiempo, aquel que por sus meritos ha llegado a
colocarse sobre el nivel de las gentes, siempre se ha visto atacado por
la mordacidad de sus emulos y por muchos a quienes sus actos no podian
menos de herir, ora en sus intereses, ora en sus familias. ?Que
resolucion se ha llevado a cabo sin lastimar intereses creados, sin
sembrar la devastacion y la muerte por todas partes?

Por mas que el hombre de que vamos a ocuparnos haya derramado en su
camino la sangre de sus hermanos, no por eso dejara de ser el
_Libertador_ de un pueblo que gemia bajo el yugo de la opresion.

En la obra de la independencia de su pais que desde los primeros anos
del presente siglo fue iniciada, por el espiritu mismo de la epoca, en
aquellas esplendidas regiones, el nombre de Bolivar fue conocido ya
entre sus compatriotas; y desde el momento en que se le ve aparecer
afiliado a la santa causa de la libertad, por su merito personal es
honrado con el alto cargo de los intereses de Venezuela cerca de los
poderosos gobiernos de las naciones europeas.

Aun cuando no se hallase adornado de otro alguno, bastarian su
constancia, su amor sin limites ni resfriamiento por la libertad de su
pais; bastarian su genio infatigable para administrar y allegar medios
de sostener la lucha con gloria, su noble desinteres, su probidad y su
grandeza de animo durante los reveses de que fue victima; bastaria, en
fin, su sana intencion, su respeto hacia el descubridor del Nuevo Mundo
y 16 anos de no interrumpidos servicios prestados por su patria, que al
cabo habia de ultrajarle menospreciando sus servicios y la rectitud de
sus sentimientos, para que nuestra pluma no vacilase un solo punto en
distinguirle con el glorioso titulo de _heroe_, anadido a los que el
mismo pueblo venezolano, y a nombre de el sus representantes, le dieron,
sin duda con justicia, de _Libertador_ y _Padre de la Patria_.

?El espiritu publico podia llegar a estraviarse hasta el extremo de
honrarle de una manera indebida, precisamente en los momentos en que las
exigencias de la guerra, que siempre va acompanada del desorden y el
dolor, venian a destrozar los intereses, el bienestar y aun el corazon
de los mismos que asi le aclamaban? Esta y otras consideraciones no
menos poderosos nos han dado valor para acometer la empresa de ofrecer
el retrato del celebre guerrero americano; pero como el mejor medio
indudablemente es el de pedir prestados los colores a los
acontecimientos mismos en que figuro desde su juventud, ofrecemos un
bosquejo de los mas principales en la larga lucha que los Sud-americanos
sostuvieron para conquistar su independencia.

Si nuestro pincel no ha sido empleado con acierto, no se culpe jamas a
nuestro buen deseo.

EL AUTOR.




CAPITULO PRIMERO


Introduccion.--Causas que influyeron en la sublevacion de la America del
Sud.--Llegada de unos confinados a presidio.--Primeros movimientos
revolucionarios de Venezuela.--Picton.--Publicidad de los futuros
acontecimientos.--Carbonell y Rico.--Medidas represivas.--Expatriaciones
y encarcelamientos.--Vasconcelos.--Actos con que se inauguraba en el
mando.--Sus efectos.--Gestiones patrioticas.--Miranda.--Bolivar, su
juventud, su regreso a Europa.



Entre las nobles y dignas figuras que en el glorioso cuadro de la
independencia se destacan majestuosamente durante la revolucion que
dio la libertad a las antiguas colonias espanolas de la America Central
y de la America del Sud, la del esforzado caraqueno Simon Bolivar se
encuentra en primera linea al lado de las de Miranda, San Martin y Sucre,
orlada de inmortal aureola.

El ejemplo de los Estados-Unidos del Norte influyo de una manera
extraordinaria en el porvenir de los pueblos Sud-americanos, que desde
muy atras venian experimentando la tiranica opresion de los vireyes
espanoles, y el eco del santo grito de emancipacion dado por Washington
en las margenes del Potomac, poderoso a despertar el entusiasmo patrio,
resono en las del Magdalena, el Orinoco y el Plata, conmoviendo tambien
el corazon de los Andes.

Corria el ano 1796, cuando en el puerto de la Guaira, remitidos desde
Espana, desembarcaron Manuel Cortes Campomanes, Jose Laz, Sebastian
Andres y Juan Bautista Picornell con destino a los presidios de America,
como cabezas de cierta conspiracion, cuyo fin era dar a la monarquia
espanola una forma democratica despues de derribar el trono de Carlos
IV, rey incapaz de alcanzarse por sus actos el buen nombre con que su
antecesor habla bajado al sepulcro.

Iniciados estos hombres, como la mayor parte de los espanoles ilustrados
de su tiempo, en las doctrinas propaladas por la revolucion francesa, se
anunciaron desde luego con el caracter de martires de la causa
republicana, dando pabulo por medio de sus sencillos y faciles
principios politicos al entusiasmo liberal que habia principiado a
germinarse en el animo fogoso de la juventud.

Conspirabase ya en favor de las nuevas ideas, cuando Sir Tomas Picton,
gobernador ingles de la isla de la Trinidad, recibio un despacho en el
cual su gobierno le encargaba favoreciese la causa de la independencia
americana; pues por aquel entonces, rotas las buenas relaciones entre
Espana e Inglaterra, esta buscaba todos los medios habiles de hacer la
guerra a aquella, y el mencionado despacho, impreso de orden de Picton,
circulo con gran rapidez entre todos los venezolanos.

Esta determinacion del gobernador ingles tenia lugar el 26 de Junio, y
cerca un ano mas tarde, el 4 de igual mes de 1797, los conspiradores
resolvian dar libertad a los encarcelados para que fuesen a buscar
auxilios extranjeros, y facilitaban la evasion de todos ellos menos Laz,
que habia sido ya remitido a su presidio hacia algun tiempo, sin que
este hecho diese lugar por parte del gobierno a otra cosa que a algunas
pobres e infructuosas averiguaciones.

La gestion de aquellos hombres decididos en contra del gobierno que los
habia expatriado, poniendo entre ellos y su suelo natural la inmensidad
de los mares, fue bastante activa y produjo algunos buenos resultados,
disponiendo favorablemente los animos de los americanos residentes en
Europa a la causa de las libertades patrias.

Casi todos los habitantes de la Guaira sabian que por el mes de Enero de
1798 un grande acontecimiento tendria lugar en el pais, y hablaban de
sus planes con poca reserva y sobrado calor.

Era por entonces capitan general Don Pedro Carbonell, en cuyas manos
vino la casualidad a poner el hilo de la trama, o mas bien que la
casualidad la poca discrecion de un comerciante de Caracas, llamado Don
Manuel Montesinos y Rico, quien deseoso de hacer proselitos se franqueo
a su barbero, mancebo timorato y de pocas luces. Este, despues de haber
descubierto el secreto a otros jovenes de su clase, y previo acuerdo de
todos, fue a consultar el caso con un sacerdote amigo suyo llamado Don
Domingo Lander. Por boca de este y de otro clerigo llego a oidos del
provisor, quien lo noticio al capitan general.

Preso Rico y ocupados sus papeles, ofrecio Carbonell a los conjurados el
perdon y olvido de su delito, siempre que se presentasen en cierto
termino ante su autoridad. Semejante medida produjo grande alarma entre
todos los iniciados, despertando en sus animos el temor de verse
denunciados unos a otros, y corrieron de tropel a ponerse en manos de
las autoridades, con la inocente credulidad de hombres novicios en el
arte de conspirar.

Pronto las carceles se vieron atestadas de venezolanos honrados y
laboriosos. Aun no habia corrido un mes desde la denuncia, cuando ya se
oficiaba a la Corte de Espana diciendole: "que a excepcion de dos, que
habian buscado amparo en las colonias extranjeras, los demas complices
se hallaban presos." Don Manuel Grial, capitan retirado y Don Jose Maria
Espana eran los referidos profugos.

Pero en vez de perdonar y olvidar, conforme a la promesa, en Agosto del
mismo ano ordenaba la Audiencia que los detenidos fuesen desterrados a
perpetuidad y trasladados unos a la metropoli y otros a Puerto-Rico.

Algunos meses despues, el capitan general era reemplazado por Don Manuel
de Guevara Vasconcelos, quien haciendo un uso inhumano de las amplias
facultades de que iba investido, condeno a ser ahorcados y
descuartizados a seis de los principales conspiradores. Este inicuo e
injusto proceder exacerbo al pueblo venezolano, tanto mas cuanto que los
promovedores de la conspiracion, Sebastian Andres y Jose Laz, a pesar de
su mayor delito por esta circunstancia y la de ser reincidentes no
merecieron otra pena que la de reclusion en las provincias de Panama y
Puerto-Cabello.

Asi inauguraba Guevara su entrada en el mando y la del ano 1799, en cuyo
mes de Abril fue apresado Don Jose Maria Espana, a quien su mala
estrella trajo desde la Trinidad a la Guaira en busca de su esposa; la
tierna solicitud de esta no basto a tenerle bien oculto ni defendido
contra las pesquisas de los agentes del gobierno. El 8 de Marzo, esto
es, a los nueve dias de su captura, sufrio el desgraciado la pena de
horca y su cabeza, dentro de una jaula de hierro, estuvo expuesta al
publico en la Guaira, mientras sus mutilados miembros fueron
distribuidos entre varios pueblos y fijados en escarpias al borde de
los caminos.

Pero semejantes medidas de terror solo servian para enconar mas y mas
los animos y excitar el odio y general descontento de un pueblo digno de
mejor suerte, tratado con tan cruel manera, como el mas abyecto de
los esclavos.

Asi cerraban los desaciertos de Espana el siglo XVIII, contribuyendo no
poco de este modo a acelerar la emancipacion de Venezuela y la de todas
las otras colonias, cuyos clamores, llevados a Europa por algunos de sus
mas decididos patriotas, solicitaban de Francia e Inglaterra los
necesarios socorros para emprender la obra santa de su independencia y
tratar de sacudir para siempre el pesado, el ominoso yugo ejercido alli
desde hacia tres siglos por los espanoles con menoscabo, injusticia y
fragrante impunidad de los sagrados derechos naturales de aquellos que
llevaban su sangre, de aquellos cuyo sudor y afanes no eran aun
bastantes a alimentar su insaciable codicia.

Entre los celosos gestores de la mas noble de las causas figuraban el
peruano Don Jose Caro, el granadino Don Antonio Narino y, con sus vastas
relaciones y gran nombre europeo, el caraqueno Don Francisco Miranda.
Llenos todos tres de ardiente patriotismo, todos tres animados del
mejor deseo, ponian en juego cuantos medios estaban a su mano para
concertar en el antiguo continente la manera de cambiar la faz politica
de su pais, dandole un gobierno independiente y republicano que guiase
los pueblos a la prosperidad y adelantos que el movimiento general de la
epoca y la riqueza de la America reclamaban.

Tal era la situacion de Venezuela al perderse en la inmensidad de los
tiempos el siglo ultimo, siglo que, al engendrar un Napoleon y un
Washington, hizo participe de una chispa de su genio revolucionario al
hombre que mas tarde habia de merecer el glorioso nombre de _Libertador
de su pais_, y cuyos altos hechos vendrian a inmortalizar el cincel, el
bronce y la pluma. Simon Bolivar pisaba los umbrales de la vida en la
ciudad de Caracas el dia 24 de Julio de 1783. Nacia adornado de los
talentos y dotes necesarias para consumar la obra de la independencia
del Sud de America, y a ser el reparador de la injusticia que los
hombres de otro tiempo habian inferido al intrepido y sabio descubridor
del Nuevo Mundo, intentando, con la mas noble elevacion del espiritu al
mismo tiempo que exponia su vida en los campos de batalla, perpetuar el
recuerdo de Colon en la Confederacion que se esforzo en constituir bajo
el titulo de _Colombia_.

Este probo, inteligente, noble, infatigable y decidido patriota, tuvo la
desgracia de perder sus padres en la mas tierna edad. Estos fueron Juan
Vicente y Maria de la Concepcion Palacios. Su afecto filial, falto de
objetos tan queridos, rebosaba en su pecho y le consagro lodo entero a
su patria, unica madre que el cielo le habia conservado y por la cual
mas tarde sacrificaba gustoso su sangre y su fortuna.

Diez anos contaba apenas cuando paso a Europa con la mira de completar
su educacion y perfeccionarse en la carrera de las armas, hacia la cual
le llamaba su natural inclinacion, sobreescitada por el mas ardiente
amor de gloria. ?Que otra aspiracion mas digna y santa podia acariciar
un corazon huerfano y un corazon sensible como el suyo?

Despues de haber viajado por Francia e Italia, donde las ideas liberales
y de progreso prestaron a las suyas el calor y solidez que mas tarde
habian de producir la independencia de su pais natal, y a poco de haber
buscado entro los brazos de una esposa en la corte de Espana el amor de
la familia, se traslado a Venezuela. Aqui, trascurridos pocos meses, la
companera que habia elegido paso a mejor vida, dejandole de nuevo en la
antigua soledad y lleno de tristeza.

Entonces, por segunda vez, se encamino hacia el Continente Europeo y
presencio la coronacion de Napoleon I, de cuyo genio militar y politico
era apasionado admirador, y cuatro anos despues vibraba en sus oidos el
grito de _independencia o muerte_ dado por los espanoles al lanzarse al
campo para estorbar por medio de las armas el poderoso vuelo de las
aguilas invasoras.




CAPITULO II


Aparente restablecimiento del orden.--Tentativas de Miranda.--Don Juan
Casas.--Su situacion comprometida.--Los emisarios de Mural.--Actitud
tomada por el pueblo venezolano.--La junta auxiliar.--Gestiones del
Ayuntamiento.--Creacion de una junta suprema.--Bolivar y Emparan.--
Aborto de conspiracion.--Confirmacion de los rumores acerca de los
sucesos de Espana.--Primer paso hacia la revolucion.--Destitucion de
Emparan.--Declaraciones del Ayuntamiento de Caracas.--Destierro de las
antiguas autoridades espanolas.--Pronunciamientos.--Los emisarios en la
provincia de Coro.--Primera salida a campana.--Mision de Bolivar en
Europa.--Don Antonio Cortabarria.--Actos de la junta de Caracas.--Conato
de levantamiento.--Prisiones y asesinatos.--Rompense las
hostilidades.--Vuelta de Miranda.--Conflicto de la Junta.--Demostracion
popular.--Nombramiento de Miranda.



Volvamos a anudar el hilo de los acontecimientos de Venezuela.

Ahogada en la apariencia la revolucion, fermento sordamente durante los
primeros anos del siglo actual entre la juventud venezolana. Las
familias que tuvieron la desgracia de perder alguno de sus miembros, y
aquellas que habian sufrido y sufrian aun las consecuencias del primer
paso dado hacia el templo de la libertad, aleccionadas por la
experiencia, se agitaban con cautela en favor de la santa causa y
esperaban el momento oportuno de poder obrar con mayor acierto, con
nueva decision y energia.

Despues de mil y mil contrariedades, el 25 de Marzo de 1806 se
presentaba Miranda en la Costa Firme, a vista de Ocumare, con una
corbeta y dos goletas, unicos auxilios que pudo conseguir de la America
del Norte. Sus fuerzas de desembarco se componian de unos 200 jovenes
que se le unieron un Haiti. Atacado de improviso por dos bergantines,
despues de una vigorosa pero inutil pelea, con perdida de las goletas,
se retiro a Trinidad, donde impetro el auxilio de los ingleses y muy
particularmente el de Cochrane, almirante de la escuadra que estacionaba
entonces en las islas de Barlovento.

De alli a cuatro meses guiaba quince diferentes buques con 500 hombres,
y habiendo puesto en fuga a los enemigos que defendian la costa, penetro
vencedor en la Vela de Coro el segundo dia de Agosto; pero no
encontrando alli la acogida y proteccion que esperaba, renuncio a su
expedicion y regreso a Trinidad, pasando luego a Europa desde esta isla.
Diez de los suyos, hechos prisioneros en el combate, fueron pasados por
las armas en Puerto-Cabello y varios otros confinados a los presidios.

Este fue el ultimo de los actos del mando de Vasconcelos.

Los acontecimientos de Espana en 1808 pusieron al capitan general
sucesor, Don Juan Casas, en la mas critica situacion. Los comisionados
mandados alli por Murat que le exigian obediencia al nuevo monarca, y la
presencia de un buque de guerra ingles en las costas, le envolvieron en
una inmensa perplejidad. Por otra parte, la imprudente lectura que un
oficial frances hizo en publico de la _Gaceta de Bayona_ produjo un
motin entre los oficiales criollos y espanoles, que dieron el grito de
"iViva Fernando VII y mueran los franceses!" Ademas, la actitud del
pueblo le impidio decidir por si solo en tan arduas circunstancias, y
acordo reunir una junta auxiliar compuesta de un miembro por cada
tribunal, corporacion y clases de la sociedad.

La junta, presidida por Casas, se hizo cargo de los despachos de Murat y
de los que el gobierno britanico habia enviado por medio de Colincour y
de Cochrane, y opto decididamente por la conservacion del estado de
cosas sin alteracion de ninguna especie. Esta medida, como era natural,
mantuvo y sobreescito la general inquietud, ocasionando motines y
alborotos que el capitan general tuvo que castigar con mano fuerte.

El ayuntamiento le instaba a que constituyese una junta como las de la
metropoli, algunos dias antes de la llegada de un comisionado mandado
por la junta de Sevilla. El 28 de Julio Casas accedio a las instancias
del ayuntamiento, y el 5 de Agosto se presentaba en Caracas el
mencionado agente.

Constituida la junta, no sin que antes hubiesen mediado contestaciones
entre el cabildo y el capitan general que exigio de este obediencia
ciega, subsistio hasta el 13 de Enero de 1809, en que fue reconocida la
soberania de la central, instalada en Aranjuez por Setiembre del
ano anterior.

Declarados como parte esencial e integrante de la monarquia espanola sus
dominios ultramarinos, el valiente, antiguo y distinguido capitan de la
marina real Don Vicente de Emparan fue nombrado, en reemplazo de Casas,
como capitan general de Venezuela.

Bolivar acompano en su viaje al nuevo representante militar de Espana,
pues como buen patriota no podia vivir lejos del suelo que le habia
visto nacer y cuya precaria suerte tantas veces aceleraba los latidos de
su noble y esforzado corazon. La idea de poder dar a su pais dias de
dicha y prosperidad, abriendole la senda de su futura independencia, en
mas de una ocasion habia venido a interrumpir su sueno y a mecer sus
halagueenas esperanzas de gloria. El 17 de Mayo Emparan y Bolivar pisaban
la Costa Firme. Las primeras disposiciones del nuevo capitan general
fueron tan violentas y desacertadas, que todos, sin excepcion alguna,
asi espanoles como criollos, con animo de no separar la colonia de la
madre patria, formaron el plan de derrocar su poder y de constituir en
seguida un gobierno analogo al de aquella.

Espiraba el mes de Marzo de 1810, y segun estaba convenido, el marques
del Toro, coronel del batallon miliciano de los valles de Aragua, debia
senalar la entrada del de Abril apoderandose por sorpresa del capitan
general, quien noticioso del proyecto, merced a un vil denunciador, dio
un golpe de mano a los conspiradores.

Contra lo que podia esperarse, y en desacuerdo con sus primeros actos
de gobierno, se limito Emparan a confinar en Maracaibo, Margarita y
otros puntos de la provincia a los principales autores del
abortado plan.

Vagos rumores se esparcieron por este tiempo acerca de la disolucion de
la Junta central y de la dispersion de sus miembros, rumores que fueron
confirmados el 18 de Abril, dia de Miercoles Santo, de una manera muy
amplia, pues ademas se supo que toda la Peninsula, menos Cadiz y la Isla
de Leon, estaba ya ocupada por los franceses; lo cual hizo cundir la
inquietud con la rapidez del rayo entre todas las clases del pueblo, y
hasta los mismos espanoles manifestaban temores, sobresaltos y
desconfianza del gobierno.

La ocasion se presentaba muy propicia para hacer renacer en los criollos
las pasadas pretensiones, y conjurandose nuevamente, atrajeron a su
partido a los principales jefes y oficiales de las tropas que guarnecian
la ciudad; y hasta el cabildo, que estaba compuesto de espanoles y
americanos casi por partes iguales, se presto a provocar una discusion
con el capitan general.

El dia siguiente, con motivo de la asistencia a la celebracion de los
oficios de Jueves Santo, el ayuntamiento, fiel a su promesa, paso una
invitacion a Emparan, quien se presento en la casa capitular y encontro
al cuerpo municipal constituido en sesion extraordinaria, arrogandose
agenas facultades y tratando del peligro que corria la America, de la
politica que debia adoptarse en aquellas circunstancias y de la
perentoria necesidad de organizar un gobierno propio que la pusiera a
cubierto de la anarquia.

Emparan, despues de haber eludido habilmente las consideraciones y
dificultades que el ayuntamiento le presentaba, concluyo declarando:
_"que seria inconvenientisima toda innovacion,"_ y salio de alli
dirigiendose luego hacia la iglesia metropolitana. Pero los
conspiradores le siguen, le interceptan el paso, y uno de ellos, llamado
Francisco Salias, auxiliado del populacho, le obliga a volver a la casa
capitular sin que los cuerpos de guardia que encuentran al paso opongan
la menor resistencia, sino que, antes por el contrario, manifiestan su
actitud amenazadora negando a su jefe los honores de ordenanza.

Emparan tuvo que asentir a la idea de formar una Junta suprema; pero
habiendo tenido los capitulares la debilidad de acceder por su parte a
que este siguiera ocupando al frente de ella el cargo de Presidente, un
doctor y canonigo de la catedral de Caracas, el Senor Don Jose Cortes
Madariaga, que se anuncio en el ayuntamiento como diputado del clero y
del pueblo, en un interesante y elocuente discurso pidio la deposicion
del capitan general.

En tan criticas circunstancias, Emparan, presentandose en el balcon a la
muchedumbre que cercaba la casa capitular, apelo a su voto; pero esta,
siguiendo a los conjurados, grito: _iAfuera! iAfuera! No le
queremos.--Ni yo tampoco quiero el mando_, dijo el despechado, si bien
tratando de disimular su enojo y bochorno. Tomose acta de estas palabras
y se consideraron alli mismo como una renuncia voluntaria.

El ayuntamiento, auxiliado por varios particulares llamados a su seno en
calidad de diputados de las diferentes corporaciones y clases de la
sociedad, declaro: _"Que las provincias de Venezuela procederian a
constituir un gobierno encargado de ejercer la soberania a nombre y en
representacion de Fernando VII_," neto por medio del cual desconocio la
autoridad de la regencia, y luego expulso de su territorio las
autoridades principales que hasta alli habian representado a la nacion
espanola, aboliendo al propio tiempo el odioso tributo de los indios y
la Inutil de esclavos.

Una vez desterrado el capitan general, el mando superior de las armas
fue conferido a un sugeto de gran instruccion y valor personal; este era
el coronel Fernando Toro, hermano del marques de este nombre, que habia
sido educado en Espana.

Pronto las provincias de Barcelona, Cumana, Margarita, Varinas y asi
sucesivamente las demas, menos las de Coro y Maracaibo que se declararon
fieles a la regencia, enviaron sus diputados a la junta, reconociendo
asi el nuevo gobierno de Venezuela. Y si bien es cierto que a poco la
Guayana se retracto de su primer acuerdo mandando presos a la metropoli,
a la Habana y Puerto-Rico a los adictos al nuevo orden de cosas, por
otra parte, el reconocimiento hecho por Merida del gobierno establecido
en la capital, separandose de Maracaibo con noble entusiasmo, compenso
en parte semejante defeccion.

La Junta envio a Coro y Maracaibo algunos comisionados para tratar con
las autoridades espanolas, y estas los recibieron como traidores, y como
a tales los remitieron sin vacilar un momento a las prisiones de
Puerto-Rico. En vista de semejante atropello, ordeno la Junta que el
marques del Toro partiese al frente de alguna tropa contra la provincia
de Coro; y dicho senor, cumpliendo con lo dispuesto por aquella, situo
por lo pronto su cuartel general en Carora.

Mientras estos sucesos tenian lugar, el coronel Simon Bolivar, investido
de los poderes necesarios por la Junta y acompanado de Luis Lopez
Mendez, se dirigia a Inglaterra para solicitar la proteccion de su
gobierno contra el enemigo comun, en el caso de que este intentara
apoderarse de Venezuela, y al propio tiempo impetrar su mediacion con el
de Espana para que no se turbase la paz y buena armonia que hasta alli
habian existido entre los habitantes de ambos hemisferios.

Aunque Bolivar fue bien recibido por el marques Wellesley, ministro de
Negocios Extranjeros de la Gran-Bretana, solo obtuvo contestaciones
evasivas a causa de la alianza que por aquel tiempo tenian hecha las dos
naciones. Cumplida esta mision, nuestro heroe se hizo a la vela de
regreso para su pais nativo en compania del general Miranda.

Las Cortes generales y extraordinarias de la nacion espanola, instaladas
el 24 de Setiembre en la Isla de Leon, dieron omnimoda facultades al
ministro del Supremo Consejo de Espana e Indias Don Antonio Cortabarria
para que, auxiliado por algunos buques de guerra, las tropas de
Puerto-Rico, Cuba y Cartagena, interviniese en los asuntos de las
colonias; pero con la prevencion de no apelar a la fuerza de las armas
sino en el caso extremo de que los medios de persuasion fuesen de todo
punto esteriles. Para esto debia obrar de acuerdo con el gobernador de
Maracaibo, Don Fernando Miyares, a quien el mismo Cortabarria llevaba el
nombramiento de capitan general de Venezuela.

La junta de Caracas se nego en un principio a reconocer y prestar
obediencia a las Cortes generales; pero luego, accediendo a la opinion
de sus miembros mas respetables, quiso dar una prueba de desinteres
convocando a un Congreso nacional. Hubo por entonces un conato de
sublevacion en sentido de reconocimiento del Consejo de regencia, y
sorprendidos por la Junta, los revoltosos fueron condenados unos a
encierro en las bovedas de Puerto-Cabello y la Guaira, y otros
desterrados a perpetuidad. Entre estos ultimos figuraban los ricos
hermanos peninsulares Don Francisco y Don Manuel Gonzalez y Linares, del
comercio de Caracas.

La noticia de horribles asesinatos perpetrados en Quito en las personas
de varios decididos patriotas, produjo grande indignacion en el pueblo
caraqueno, quien, cercando el palacio de la Junta, pedia la expulsion de
los espanoles y canarios; pero la Junta, decretando se hiciesen honores
funebres a los desgraciados americanos, logro apaciguar el tumulto; y
para evitar la reproduccion de semejantes escandalos y trastornos, la
noche de aquel mismo dia, que era el 24 de Octubre, apreso y expulso a
los que suponia promovedores de disturbios. Estos fueron Jose Maria
Gallegos, Jose Felix Ribas y tres hermanos suyos.

Treinta y cinco dias despues de este acontecimiento, es decir, el 28 de
Noviembre, el ejercito de occidente, al mando de Toro, atacaba a las
tropas de guarnicion en Coro, desalojandolas de un reducto y tomandoles
un canon; y dos dias despues ponia en fuga a las de Miyares, que le
salio al paso en Sabaneta con 800 hombres entre infantes y caballos,
haciendole algunos prisioneros y ganando una pieza de campana. En Carora
dejo de picarles la retaguardia, y despues de guarnecer esta poblacion,
asi como tambien la de Barquisimeto, se retiro a Caracas, donde corria
la noticia de la llegada de Miranda al territorio venezolano.

La Junta que gobernaba en nombre de Fernando VII, creyo que el dar asilo
a tan ardiente republicano seria altamente contradictorio con la
situacion en que se habia colocado, y trato de estorbar el desembarco de
este general, y hasta llego a brindarle con una dependencia diplomatica
a fin de alejarle. Pero el pueblo le tendio su mano protectora,
recibiendole con las mas singulares muestras de respeto y deferencia.
Entonces el gobierno hizo alarde de entusiasmo y le confirio el titulo
de teniente general, mandando que se buscasen y destruyesen todos los
documentos que la anterior administracion formulo contra el buen nombre
de tan distinguido militar y patriota.

De este modo terminaba el ano 1810, preparandose, merced a
acontecimientos que casi nos atreveremos a calificar de providenciales,
la realizacion de los deseos en que ardia el corazon de los venezolanos.




CAPITULO III


Entrada del ano 1811.--Reunion y organizacion de un Congreso.
--Disposiciones adoptadas por esto Cuerpo.--Conspiraciones.--Salida del
general Toro para Valencia.--Nombramiento de Miranda como jefe del
ejercito.--Sus actos.--Constitucion de Venezuela.--La capital del
Estado.--Monteverde.--Sucesos de la epoca y posteriores a la llegada de
este personaje.--Molestar de la causa de Venezuela.--Terremoto.
--Influencia de sus desastres unidos a los de la guerra.--Defeccion de
algunas ciudades.--Suspension de la ley del Estado.--Donativos.--Proyectos
de Miranda.--Elevacion de Bolivar al gobierno de Puerto-Cabello.--Esfuerzos
inutiles.--Escenas sangrientos.--Descredito de Miranda.--Ofrecimientos
esteriles.--Derrota del Dictador.--Bandolerismo.--Inminente peligro de
Bolivar y su viaje a la Guaira.--Proposiciones de armisticio.--
Capitulaciones.--Monteverde se hace dueno del pais.



Inaugurabase el ano 1811 con el bloqueo de las provincias venezolanas,
bloqueo que Cortabarria mandaba ejecutar en cumplimiento de un decreto
de la regencia, mientras que la junta, fiel a su convocatoria, llevaba a
cabo la reunion del aplazado Congreso. Conforme a lo dispuesto por ella
debia constar de cuarenta y cuatro diputados.

El 2 de Marzo era el dia senalado para la reunion, la cual debia
verificarse en la capital, donde aquel alto cuerpo quedo instalado,
formando una Camara, comun e indivisa, compuesta de respetables
patricios enviados por las provincias de Barcelona, Varinas, Caracas,
Cumana, Margarita, Merida y Trujillo. Entre sus dignos miembros
figuraban el general Miranda, el marques del Toro, Francisco Javier
Ustariz, Lino Clemente, Martin Tovar, Juan German Roscio, Antonio
Nicolas Briceno, Francisco Javier Yanes y otros varios.

Despues de haber organizado su servicio; el Congreso nombro tres
individuos encargados de ejercer el poder ejecutivo, y otros tres como
suplentes para los casos necesarios de ausencia o enfermedad de los
primeros, que fueron los senores Baltasar Padron, jurisconsulto
acreditado; Juan Escalona, oficial de milicias elevado a la clase de
coronel por la Junta Suprema, y Cristobal Mendoza, que ejercia de
abogado. Ademas establecio un Consejo Consultor.

Uno de los acuerdos mas importantes del Cuerpo Legislativo fue el de la
sancion de la famosa acta, por la cual se declaraba que las provincias
de Venezuela en el representadas, formarian en lo sucesivo una
Confederacion de Estados libres e independientes, con absoluta
separacion de Espana. Cada uno de estos podria darse la forma de
gobierno que mas le conviniera, conforme a la voluntad de sus pueblos.

Pronto se hicieron sentir algunos movimientos revolucionarios,
promovidos por los agentes de Cortabarria, que fueron sofocados por las
fuerzas del gobierno, y condenadas a la ultima pena por sus tribunales
las personas que aparecian como autoras de la rebelion. Pero una
peligrosa sublevacion estallo en Valencia, donde los revoltosos,
desconociendo la autoridad del Congreso, proclamaron la legitimidad de
Fernando VII.

El general Toro volo a reprimirla, logrando en un principio desalojar al
enemigo de sus puestos avanzados, y concluyendo por ser rechazado a su
vez hasta Maracay, desde cuyo punto envio emisarios a Caracas para que
le auxiliaran con tropas de refuerzo. El gobierno entonces nombro a
Miranda general en jefe del ejercito; marcho este contra los espanoles y
les obligo a capitular, entrando en la ciudad sublevada el 13 de Julio.
Pero por falta de la precaucion necesaria los vencidos, que habian
conservado armas y municiones, saliendo de sus cuarteles cayeron sobre
las tropas de Miranda, llevandolas en precipitada fuga hasta Guaraca.

Despues de un hecho tan poco noble, Miranda, en animo de tomar venganza,
allego nuevas fuerzas y en los dias 12 y 15 de Agosto, reducidos los
espanoles al ultimo extremo, se rindieron a discrecion por haberles sido
rechazadas cuantas proposiciones de capitulacion habian presentado. Los
prisioneros fueron condenados a muerte por los tribunales, pena que el
Congreso determino se conmutara por otras.

Formulada, discutida y sancionada la Constitucion federal de las siete
provincias venezolanas, se publico el decreto en 21 de Diciembre.
Reconociase como base el sistema representativo, residiendo la soberania
en el pueblo; dividiase el poder en legislativo, ejecutivo y judicial,
formando cuerpos independientes entre si; garantizabase el derecho
popular y la inviolabilidad de domicilio; proscribiase para siempre el
uso de la tortura y el fuero personal, y ninguna sentencia pronunciada
por traicion contra el Estado tendria caracter difamatorio para los
hijos del reo; aboliase la trata de negros y los indios eran igualados
a los demas venezolanos en derechos y deberes: desarrollabase la
instruccion publica; extinguianse los titulos de nobleza hereditarios,
asi como toda calificacion degradante de raza y, por ultimo, quedaba
adoptado el pabellon amarillo, azul y rojo, enarbolado por Miranda
cuando su expedicion de 1806, considerandolo como distintivo de la
federacion.

La ciudad de Valencia fue declarada despues como capital del Estado; y
el Congreso suspendio sus tareas el 15 de Febrero de 1812, aplazando su
proxima reunion para el 1 deg. de Marzo, no sin haber antes de disolverse
ordenado guarnecer la margen izquierda del Orinoco para colocarse a la
defensiva.

Desde esta fecha hasta la llegada del capitan de fragata Domingo
Monteverde, natural de Canarias y al servicio de Espana, hubo algunos
encuentros, prosperos unos y adversos otros, entre las tropas federales
mandadas por los coroneles Francisco Gonzalez y Moreno, Manuel Villapol
y Francisco Sola y las espanolas; estos combates tuvieron lugar en Santa
Cruz de la Soledad, en las aguas entre el cano de Macareo y el de
Pedernales, en Barrancas, en Lorondo y en Angostura, donde, despues de
un grave descalabro en que Villapol tuvo que fortificarse en Maturin
para salvar su gente, Moreno y Sola desaparecieron, dejando sus soldados
en el mas criminal abandono y a merced del enemigo.

Monteverde llego a Coro en compania del brigadier Don Juan Manuel
Cagigal y otros jefes militares, llevando consigo dinero, armas y demas
necesario para hacer la guerra a las provincias sublevadas; y desde este
momento los patriotas, no por falta de valor y decision sino a causa del
menor numero, fueron estrechados y acosados con mayor actividad
cada dia.

El 15 de Marzo protegia Monteverde la revolucion que en Liquisique
acaudillaba deslealmente el indio Reyes Vargas, que sin grandes
merecimientos habia recibido el nombramiento de capitan del gobierno de
Venezuela; y a los seis dias de esta defeccion los patriotas, a quien
una grave dolencia privaba de su jefe el comandante Gil, eran derrotados
completamente en Carora.

La causa de la independencia principiaba a perder terreno en Venezuela,
viniendo un sacudimiento momentaneo de la naturaleza a juntarse con los
de la guerra. El 28 de Marzo, dia de Jueves Santo, a las cuatro de la
tarde, un espantoso terremoto destruyo la mayor parte de Caracas,
sepultando millares de habitantes bajo sus minas. Igual desgracia
afligio a la Guaira, Barquisimeto, San Felipe, Merida y otras
poblaciones, en las que, asi como en la primera, perecieron gran numero
de voluntarios al servicio de la Confederacion. No faltaron adeptos al
antiguo regimen que hicieran correr la voz de que semejante natural
suceso era un castigo del cielo, puesto que venia a cumplirse
precisamente en el dia mismo en que dos anos antes la revolucion habia
depuesto y desterrado a las autoridades espanolas.

Este acontecimiento, unido a los desastres que la guerra hacia sentir a
los pueblos, no dejo de influir en favor de la regencia, cuyas armas,
guiadas por el general Monteverde, se presentaban favorecidas por la
fortuna en todas partes y ocupaban la arruinada ciudad de Barquisimeto
el 7 de Abril. Alli se detuvo su jefe algunos dias desenterrando
pertrechos y armamentos, reclutando gente y dando acogida a algunas
partidas que con sus oficiales desertaron de las filas republicanas. El
dia 25 batia cerca de San Carlos al coronel Miguel Ustariz, bajo cuyas
ordenes puso Jalon cerca de 1.400 hombres. En lo mas encarnizado de la
pelea, y cuando el triunfo estaba aun indeciso, el escuadron de Pao se
paso a los realistas dandoles la victoria. Casi todos los soldados de
Venezuela que habian tomado parte en la accion cayeron en el campo de
batalla; y, con los pocos que se quedaban, Ustariz se refugio
en Valencia.

Merida, Trujillo y otras poblaciones de la parte occidental fueron
declarandose por el invasor, que se disponia a proseguir su marcha; y en
tan tristes circunstancias la idea de la dictadura vino a apoderarse del
animo de los leales. El poder trato de realizarla delegando todas sus
facultades en el marques del Toro, quien rehuso esta distincion;
entonces fue puesta la suerte de la santa causa en manos de Miranda;
este no tuvo dificultad en admitir el alto cargo y peligrosa confianza
con el titulo de Generalisimo, por juzgarlo menos pretencioso y mas
modesto que el de dictador.

La Constitucion, promulgada aun no hacia tres meses, quedo en suspenso
de este modo; y mientras que el jefe absoluto fijaba su cuartel general
en Maracay, y en Varinas se juntaba una fuerza considerable de
caballeria, y salian emisarios en busca de hombres, buques y
subsistencias, Ustariz, elevado al cargo de gobernador de Valencia, se
veia abandonado de sus tropas y, dejando la plaza en poder de
Monteverde, se retiraba a la Cabrera.

En medio de tantos desastres como sufria la causa de la independencia,
los generosos donativos de muchos extranjeros, amantes del nuevo orden
de cosas y de la libertad de America, vinieron a fortificar un tanto los
abatidos animos, que recobraron su antigua esperanza viendo como al
mismo tiempo se organizaba un cuerpo de franceses a las ordenes del
coronel Ducayla, y como algunos alemanes e ingleses de distincion, entre
los cuales figuraban Sir Gregor MacGregor empunaban las armas en defensa
de Venezuela.

Miranda formo entonces el plan de estrechar a Monteverde: al intento,
despues de haberse asegurado de la custodia de Puerto-Cabello, poniendo
en esta plaza un oficial de _toda confianza_ asi por su _aptitud_ como
por su _valor y decision hacia la santa causa de la independencia_,
cubrio el punto de los Guayos con un fuerte destacamento que a los pocos
dias, mientras el avanzaba en la linea de las operaciones proyectadas,
fue batido y desbaratado el 8 de Mayo por la deslealtad de algunas
companias que se pasaron al enemigo. En vista de esto volvio atras y se
dispuso a fortificar bien la Cabrera, Guayca y Magdalena para poder
hacer frente a los ataques de Monteverde, quien se disponia a atacarle.

El _hombre de confianza_, el militar experto, el valiente soldado, el
inteligente y decidido patriota que Miranda coloco en el mando de
Puerto-Cabello, aquel que habia merecido este cargo delicado y de cuya
aptitud para el desempeno no podia dudarse un solo instante, no era otro
que el coronel Simon Bolivar, a quien el Generalisimo consideraba como
el oficial mas activo y de mas vasta instruccion de todo su ejercito.

A pesar de los esfuerzos de Miranda, de los auxilios que encontraba, de
alguna que otra accion en que el enemigo era rechazado, no por eso
dejaba de agravarse la causa de la independencia, siendo derrotados sus
patriotas hasta en las llanuras de Caracas, en Calabozo y San Juan de
los Morros, donde el jefe espanol Don Eusebio Antonanzas paso a
cuchillo, sin piedad alguna, no solo a los prisioneros sino tambien a
las mujeres y los ninos.

La autoridad y prestigio del dictador menguaban de dia en dia,
haciendose mas frecuentes las decepciones de sus subordinados; por lo
que, para vigorizar su poder, se rodeo en Maracay de algunas personas
notables pertenecientes a los altos cargos del poder ejecutivo, del
Congreso y del gobierno peculiar de Caracas, y de todas formo una
especie de Consejo Consultor que le auxiliaba en los casos graves y
circunstancias apremiantes o dificiles.

Sin embargo, de nada sirvio que la promulgacion de una _ley marcial_
llamando a las armas a todos los venezolanos, excepto los ordenados _in
sacris_ y unos pocos empleados de la administracion civil, y la de un
decreto ofreciendo la libertad a los esclavos que se alistasen por diez
anos, prometiendo indemnizar a sus amos en mejores circunstancias, le
diesen una superioridad numerica sobre el enemigo; pues habiendo
perdido el punto de Magdalena y las alturas que dominan a Maracay, el
jefe venezolano se encontraba cortado en sus posiciones, viendose
forzado a retirarse y pegar fuego a los ricos depositos de viveres y
municiones que venia formando en aquella poblacion.

Con sus fuerzas, las de Guayca y la Cabrera, se encamino hacia la
Victoria: pero Monteverde, sabedor de este movimiento, se adelanto hasta
San Mateo y le sorprendio, poniendo en desordenada fuga a sus soldados.
Mientras tanto la capital de la republica se encontraba en un estado de
continua alarma, pues los esclavos de Curiepe y otros puntos de la costa
y de los valles orientales, a pretexto de defender los derechos de
Fernando VII, desde el 24 de Junio, en que habian tomado las armas,
andaban cometiendo todo genero de desmanes, tropelias y vejaciones con
el mas feroz vandalismo, y Monteverde avanzaba hacia alli, despues de
haber dejado algunas tropas frente a la Victoria.

En el punto que este movimiento del enemigo tenia lugar, una nueva
decepcion ponia a Bolivar en inminente peligro y con el a la republica.
El ultimo dia de Junio, el oficial de milicias Francisco Fernandez
Vinoni, con alguna tropa, el presidio y varios reos de Estado,
proclamaba a Fernando VII, enarbolando en el castillo de San Felipe de
Puerto-Cabello una bandera roja, y despues de algunas intimaciones
infructuosas rompia el fuego de su artilleria contra la plaza. En tan
critica situacion, y fuera de si con un suceso que tal vez iba a decidir
de la suerte del pais, trato Bolivar sin embargo de sostenerse, y lo
hizo asi durante tres dias; pero al saber que los espanoles de Valencia
se dirigian ya hacia alli y que sus puestos avanzados se pasaban al
enemigo, antes de abandonar Puerto-Cabello quiso tentar fortuna y mando
a su encuentro unos 200 hombres con los coroneles Mires y Jalon. Estos
fueron derrotados en San Esteban y habiendo quedado prisionero el ultimo
con solo siete soldados regreso el primero al lado de Bolivar.

Con 40 hombres que le quedaban, despues de haber capitulado los
habitantes de Puerto-Cabello temiendo la ruina de la poblacion, el digno
jefe trato de defenderse todavia en las afueras desde el Trincheron:
pero el dia 6 no contando sino 8 oficiales a su servicio, se embarco con
ellos en Borburata, arribo a la Guaira y comunico a Miranda desde
Caracas, algunos dias despues, los incidentes de tan lamentable
acontecimiento.

Asi que lo supo el Generalisimo, propuso a Monteverde, que se hallaba en
Valencia, una suspension de hostilidades; pero el general espanol por
toda respuesta se ofrecio a concederle una capitulacion; la cual,
admitida en principio por Miranda, pronto recibio este las condiciones
que, despues de ajustadas, dieron lugar a algunas diferencias. Pero
apremiado por Monteverde las ratifico Miranda el 25 de Julio de aquel
ano, el de 1812, _quedando la Confederacion,_ conforme a las
capitulaciones, asi como el _armamento_ y _demas objetos militares_ en
poder del general espanol _bajo garantia de respeto a las personas,
cualesquiera que hubieren sido su conducta y opiniones durante la
revolucion._

Al dia siguiente las tropas espanolas penetraban en la Victoria, y tres
mas tarde en Caracas, de donde huyeron algunos patriotas con intencion
de embarcarse en la Guaira, y entre los que asi se precipitaban, poco
seguros del cumplimiento de lo estipulado, figuraba tambien el
desgraciado Generalisimo de la efimera Confederacion venezolana.




CAPITULO IV


Bolivar se embarca para Curazao.--Tirios y Troyanos.--Constitucion de
1812.--Complot de varios jovenes patriotas.--Marino y Bermudez.--
Atrocidades de Zuazola.--Sus consecuencias.--Sitio de Maturin.--La
revolucion revive.--Bolivar en Cartagena.--Principia a ejecutar sus
planes.--Paso del Zulia.--Asciende a brigadier.--Penetra en Venezuela.--
La guerra a muerte.--Conquistas.--Proclama.--Nuevos triunfos.--Entrada
de Bolivar en Caracas.



Bolivar, cuyo animo acostumbrado desde la ninez a los grandes reveses y
cuyo amor por la patria no se abatian en ninguna circunstancia, dominado
en la que tan cruelmente pesaba sobre el pueblo venezolano por la idea
de salvarle y de sacudir un dia el pesado yugo que venia a esclavizarle
de nuevo, trato de conservarse, y merced a la buena amistad del espanol
Don Francisco Iturbe, que gozaba de gran favor cerca de Monteverde,
obtuvo un salvoconducto y se embarco en seguida para Curazao.

La terminacion de la campana trajo la desavenencia entre el capitan
general Miyares y Monteverde, que se negaba a reconocer su autoridad en
los paises por el recuperados para la Espana, dando por resultado la
destitucion del primero y la elevacion del pacificador a la dignidad
superior de Venezuela. Entonces, alegando que se conspiraba nuevamente,
apreso a muchos distinguidos americanos. Miranda siguio muchos meses en
los calabozos de Puerto-Cabello, de donde fue trasladado a Cadiz y con
destino al arsenal de la Carraca, que andando el tiempo le vio morir el
dia 14 de Mayo de 1816. Juan Pablo Ayala, Madariaga, Mires y Roscio,
patriotas venerables, fueron tambien remitidos a Espana y encerrados en
seguida en los presidios de Africa.

La Constitucion espanola, jurada en Cadiz por Fernando VII, fue
publicada por Monteverde el 3 de Diciembre y adoptada, cinco dias mas
tarde, por el pueblo y el clero. Pero algunos jovenes patriotas, llenos
de intrepidez y desesperacion, concibieron el proyecto de sorprender,
desembarcando en la Guaira, el destacamento realista que alli estaba y
cuya fuerza consistia en 300 hombres, la mayor parte gueirenos. Eligieron
como jefe al rico margariteno Santiago Marino, quien para el golpe de
mano intentado no contaba sino con el insignificante numero de seis
fusiles. Sin embargo, llegada la ocasion de obrar, la guarnicion del
puerto, abandonando a sus jefes, se unio con los venezolanos.

Pronto las fuerzas de Marino, convenientemente distribuidas entre el,
Bernardo Bermudez y Jose Francisco, derrotaron las tropas de Cerveris y
ocuparon a Maturin, cuya guarnicion huyo tan luego como Bermudez se
presento en sus cercanias. Con no menos rapidez, las fuerzas destacadas
por orden del capitan general al mando de Don Antonio Zuazola batieron a
los patriotas, primero en los Magueyes, y el 16 de Marzo de 1813 en
Aragua. Este jefe no solo fusilo a los prisioneros que hizo, sino que
mostro la mayor inhumanidad mandando matar a inofensivas mujeres, a
venerables ancianos y a inocentes ninos.

Una parte de los derrotados y otros muchos patriota, irritados en vista
del proceder de Zuazola, se refugiaron en Maturin, donde Piar y Azcua
mandaban durante la ausencia de Bermudez, y cuyos jefes lograron
desbaratar con solo 500 hombres, en una salida que hicieron de la plaza,
a 1.500 mandados por Don Lorenzo de la Hoz, rechazando despues a fuerzas
mayores todavia, y poniendo al capitan general en el caso de presentarse
en el teatro de la guerra a dirigir por si mismo las operaciones.

Monteverde, a la vista ya de Maturin con mas de 2.000 hombres, intimo la
rendicion de la plaza en el termino de dos horas, so pena, en caso
contrario, de entregarla al furor de sus soldados. La contestacion fue:
"_Que el pueblo de Maturin estaba resuelto a perecer en defensa de las
libertades patrias_." Entonces tuvo lugar un sostenido y encarnizado
combate por ambas partes, retirandose al fin los espanoles con perdida
de 500 hombres muertos en el campo de batalla, entre los que habia 27
oficiales, y abandonando Monteverde al enemigo cinco canones, muchas
armas y pertrechos, su propio equipaje y mas de 6.000 pesos de plata.

Este memorable hecho de armas tenia lugar el 25 de Mayo; y desde esta
fecha la revolucion cobraba nueva vida. Entre tanto el general San
Martin adelantaba tambien en la causa de la independencia en
Buenos-Aires, y todo parecia anunciar dias de bonanza para la America.
El abatido espiritu publico volvia a levantarse, saliendo como del
estupor de un terrible sueno a la realidad amable de la vida, cuando el
leal Bolivar, a quien el gobierno de Espana habia confiscado los bienes,
que eran cuantiosos, con anterioridad a los ultimos sucesos referidos,
se presentaba en Cartagena en los primeros dias de Octubre de 1812,
decidido a inmolar su existencia en aras de la patria por su libertad y
engrandecimiento. Venia acompanado de los hermanos Miguel, de Manuel
Cortes Campomanes, de Fernando Carabano, de Jose Felix Ribas y de varios
distinguidos oficiales.

El plan que guiaba sus pasos, mirado aun por los menos desconfiados como
irrealizable, era el de dar la libertad a Venezuela con el concurso de
la Nueva-Granada, que hasta cierto punto habia seguido la misma marcha
en su revolucion contra los espanoles realistas. En Cartagena obtuvo el
mando de una pequena fuerza, con la cual subio por las margenes del
Magdalena, y despues de haber batido varias partidas de las tropas
enemigas en diferentes puntos de aquel rio, desde Ocana solicito el
permiso del gobierno de Cartagena para pasar a Cucuta.

Obtenido el consentimiento, con grande esperanza y entusiasmo emprendia
su obra el valeroso caudillo. Solicito auxilios del gobierno de
Cundinamarca, que le facilito 500 hombres, y se puso en marcha con animo
de llegar hasta Caracas conforme a su ofrecimiento. El coronel espanol
Don Ramon Correa podia disponer hasta de unos 4.000 hombres que por
aquella parte guardaban la frontera venezolana. Pero Bolivar, valiendose
de ingeniosas extratagemas, apoyado por el pueblo y con relaciones de
falsos espias, hizo que el enemigo abandonase algunas fuertes
posiciones, llegando asi a la vista de San Jose de Cucuta, donde Correa
habia concentrado mas de 800 hombres.

Al amanecer del 28 de Febrero de 1813 ocupo Simon Bolivar las alturas
sitas al Oeste de San Jose, para cuya operacion tuvo que atravesar el
caudaloso Zulia con una miserable canoa, y cayendo sobre las tropas
espanolas, despues de arrojarlas de sus posiciones, cargandolas a la
bayoneta las derroto completamente, ocupo su artilleria, fusiles y
cuantos pertrechos tenia Correa dentro de la villa, y retirandose a la
Grita, los valles quedaron libres del todo. El empleo de brigadier, el
titulo de ciudadano de la Union, y ademas el mando en jefe de la
division, de Cucuta, fueron las recompensas otorgadas a Bolivar por tan
senalado triunfo.

Unida su fuerza a la que trajo el coronel Manuel Castillo, jefe militar
de Pamplona, ascendia ya a unos 1.200 hombres bien municionados y
armados. Con 800 destaco al citado coronel para que atacase a Correa,
quien el 13 de Abril se veia forzado a abandonar la angostura de la
Grita, en donde estaba bien atrincherado. Entonces Bolivar se dirigio a
Venezuela con sus exiguas fuerzas, pero con buenos oficiales. Entre
estos iba en clase de mayor general de la expedicion el venezolano
Rafael Urdaneta, el valiente joven Jose Felix Ribas y el comandante
Atanasio Giraldot, asi como tambien el capitan Luciano D'Eluyar. Estos
ultimos eran dos bizarros granadinos. En Cucuta quedaron Joaquin
Ricaurte, segundo jefe del ejercito, Francisco de Paula Santander y
algunos otros.

El jefe venezolano fue recibido en Merida con grandes muestras de
aprecio y entusiasmo el dia primero de Junio. Alli concibio el mas
grande, el mas importante y trascendental de sus pensamientos
revolucionarios. Desde el principio de la guerra eran condenados a
muerte por los espanoles cuantos individuos caian en su poder, con las
armas en la mano, mientras que los suramericanos daban cuartel a sus
enemigos. Esta ventajosa circunstancia hacia que los naturales, puestos
en el duro trance de servir, se afiliasen con preferencia en las filas
realistas. Asi, pues, la _guerra a muerte_ fue el grandioso pensamiento
que habia de dar a Venezuela su deseada independencia. Antes de imprimir
a su resolucion un caracter solemne, se limito por el momento a publicar
una proclama, fecha el 8 de Junio, en la cual lanzaba a los enemigos la
amenaza de una guerra de exterminio si ellos seguian usando con los
prisioneros el mismo rigor que hasta entonces. Y luego marcho sobre
Trujillo, donde entro Giraldot sin encontrar la menor resistencia.

Menos de un mes basto a Bolivar para conquistar dos provincias
venezolanas, libertando por una serie no interrumpida de triunfos el
extenso pais que media entre Tenerife y Trujillo, desde cuyo ultimo
punto, el 15 de Julio, anuncio a la republica la solemne resolucion que
desde aquel dia adoptaba, declarando la _guerra a muerte a los enemigos
armados contra la patria_. "Espanoles y canarios, decia en su
manifiesto; contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obrais
activamente en favor de la libertad de la America. Americanos, contad
con la vida aun cuando seais culpables."

Al siguiente dia, al pie de la cordillera que separa la comarca de
Niquitao de las llanuras de Varinas, en el punto llamado las Mesitas,
los oficiales Urdaneta y Ribas atacaban con 550 hombres a un cuerpo de
realistas compuesto de 800 soldados, venciendolos tras un renido combate
que duro desde las nueve de la manana hasta las cinco de la tarde. Unos
450 prisioneros y todas las armas de los realistas quedaron en poder de
los vencedores.

A esta victoria siguio la de los Horcones, nombre del territorio en que
Ribas volvio a derrotar a los espanoles y esta situado entre el Tocuyo y
la ciudad de Barquisimeto. Por fin, desbaratando aqui y alli cuantos
obstaculos se oponian a su paso, el 7 de Agosto Simon Bolivar hacia su
entrada triunfal en Caracas, victoreado por un pueblo entusiasta y
numeroso que le saludaba con el glorioso nombre de _Libertador de
su pais._




CAPITULO V


Situacion del partido independiente,--Consecuencias de la toma de Cumana
y del fusilamiento de Bernardo Bermudez.--Sitio de Puerto-Cabello.--
Represalias.--Refuerzo de tropas espanolas.--Muerte de un valiente
granadino.--Es vengado por sus compatriotas.--Combate de
Mosquitero.--Bolivar es nombrado general en jefe del ejercito y titulado
Libertador.--Nuevos triunfos de las armas republicanas.--Sus efectos
sobre Monteverde.--El Libertador da cuenta de sus operaciones al pueblo
de Caracas.--Continuan las victorias.--Fin de varios patriotas
notables.--Rasgo heroico de Ricaurte.--Asedio de Valencia.--La situacion
de los independientes se agrava.--Inutil tentativa.--Batalla de
Carabobo.--Descalabros.--Triste espectaculo de la emigracion.--Boves se
declara como primer jefe del ejercito espanol.--Sus primeros
actos.--Desgraciado combate de Aragua.--Deliberacion.--Bolivar y Marino
se embarcan para Margarita.--El deposito sagrado.



Antes de continuar la relacion de los sucesos que siguieron a la
entrada del jefe venezolano en Caracas, preciso es echar una mirada al
estado en que se encontraban los republicanos. Dos facciones distintas
figuraban dentro del partido que se batia por la causa de la
independencia. Una, partidaria de las divisiones provinciales, se
esforzaba por el triunfo del federalismo, en tanto que la otra, aferrada
al principio de la unidad como unico medio de fuerza y consistencia,
aspiraba a la concentracion del poder en el gobierno. A la cabeza de
esta, lleno de la mas profunda conviccion, se hallaba Simon Bolivar.
Tal era el estado de los independientes en Venezuela, despues de la
reaccion provocada por los triunfos que sus armas habian obtenido desde
el desembarco de Marino, a principios de 1813, con los refugiados en
Chacachacare, islote perteneciente al gobierno ingles de Trinidad.

Luego que este valiente margariteno logro apoderarse de Cumana auxiliado
por un paisano, el coronel Juan Arismendi, primera autoridad militar de
Margarita desde el 5 de Junio, fecha de su ultima proclamacion en pro de
la independencia, Antonanzas, herido de gravedad, huyo a morir en
Curazao. Hacia el mismo tiempo, hecho prisionero por los realistas,
Bernardo Bermudez habia sido fusilado por orden de Cerveris; pero
recogido con vida el mismo jefe mandaba asesinarlo en su propio lecho al
tener noticia de la victoria alcanzada por Marino, quien luego anadio a
este lauro el de la toma de Barcelona.

Este acontecimiento obligo al jefe que defendia la ciudad, el mariscal
de campo Don Juan Manuel Cajigal, a retirarse a Guayana; y entre los
oficiales que lo acompanaron, Francisco Tomas Morales y Jose Tomas
Boves, adquirieron despues gran celebridad, lanzandose desde aquel
momento, al frente de una division de caballeria, a recorrer en medio de
mil azares las llanuras de Caracas. Volvamos ahora a seguir a Bolivar en
su expedicion, diciendo antes que Monteverde huyo a encerrarse en
Puerto-Cabello tan luego como supo que aquel, favorecido por su valor,
su genio y la fortuna, se aproximaba a Valencia.

Un ano hacia que en los calabozos de Puerto-Cabello gemia prisionero el
valiente Jalon, y Bolivar, tanto por salvarle cuanto por humillar a
Monteverde, puso sitio a la plaza con las tropas de Urdaneta y la
division de Ribas, mandadas por Giraldot. En una de las salidas que los
de la plaza intentaban Zuazola cayo prisionero; y Bolivar propuso
inmediatamente su cange con Jalon, propuesta que fue rechazada por
Monteverde, quien persistia en su conducta de no querer tratar con los
enemigos. Esto y el haber Monteverde fusilado algunos prisioneros,
obligo al jefe venezolano a ordenar que Zuazola pagase sus desmanes
siendo ahorcado al frente de la plaza. Crueles represalias se siguieron
por parte del sitiado.

Unos 1.200 hombres de desembarco, al mando del coronel Salomon,
vinieron en auxilio de Monteverde el l6 de Setiembre, y Bolivar,
levantando el sitio, se dirigio hacia Valencia. A los pocos dias, el
capitan general salia en persecucion de los sitiadores y destacaba una
fuerza que ocupo el cerro de Barbula, en el ramal de los montes de
Guataparo; y el 50 del mismo mes las columnas de Giraldot, D'Eluyar y
Urdaneta atacaban la vanguardia espanola, y trepando la montana el arma
al brazo ponian en fuga al enemigo, haciendole gran numero de
prisioneros. En esta gloriosa accion el bizarro Giraldot, al tiempo que
plantaba la bandera tricolor sobre la mas fuerte posicion de los
realistas, herido de un balazo cayo para no levantarse mas.

Entonces los soldados granadinos, para vengar la muerte de su heroico
compatriota, pidieron y obtuvieron de Bolivar la formacion de un cuerpo
aparte; y D'Eluyar, a la cabeza de mil valientes, derrotaba a los
espanoles en el sitio llamado las Trincheras, coronado por un triunfo
completo, de cuyas resultas, herido en la cara de un balazo, Monteverde
huia a encerrarse en Puerto-Cabello. El sitio de esta plaza quedo
restablecido otra vez y Giraldot vengado al tercer dia de su muerte.

Una semana mas tarde, a 11 de Octubre, el teniente coronel Campo Elias
reunia algunas fuerzas a los mil fusileros con que, conforme a las
ordenes de Bolivar, habia salido de Coro; y habiendo allegado hasta
1.200 caballos, puesto a las ordenes de Miguel Ustariz, alcanzaba una
esplendida victoria en el sitio de Mosquitero sobre los 2.000 ginetes y
500 peones que mandaban Boves y Morales, quienes, acompanados de solo
treinta hombres de caballeria, se refugiaron en Guayabal, sobre la
izquierda del Apure. El jefe de la infanteria espanola, Francisco Tomas
Morales, salio gravemente herido de la batalla.

El mismo dia en que las armas republicanas se senalaban con tan glorioso
hecho, se reunian en Caracas las autoridades civiles y el cabildo en
medio de los victores, aplausos y aclamaciones del pueblo, y de comun
acuerdo conferian a Simon Bolivar el empleo de capitan general del
ejercito y el titulo de LIBERTADOR DE VENEZUELA. Pero el celebre
caudillo no se durmio sobre sus laureles ni interrumpio un solo instante
la marcha de sus operaciones; y ordenando al general Ribas que acudiera
de Caracas, salio el de Valencia, y el 25 de Noviembre, con 2.000
hombres entre infantes y ginetes; estorbo el movimiento intentado por la
division de Salomon sobre las alturas de Vijirima, y, batiendola con
grandes ventajas, la obligo a retirarse a Puerto-Cabello. De alli a diez
dias Salomon procuraba un nuevo combate en Araure con fuerzas bastante
superiores en numero, y las armas republicanas, dirigidas por el mismo
Bolivar, obtenian una senalada victoria, pues, con muy pocas perdidas,
ocuparon todo el tren militar del enemigo, que huyo dejando en el campo
mas de mil muertos.

En esta brillante jornada dieron heroicas pruebas el general Urdaneta,
el coronel Florencio Palacios, el teniente coronel Manuel Manrique, los
capitanes Campo Elias, Briceno, Ribas Davila, Villapol, Mateo Salcedo y
otros varios republicanos. Los soldados merecieron gracia de su jefe,
que hizo de todos los mayores elogios en el parte detallado de esta
brillante accion. Estas derrotas trajeron consigo el desaliento y la
desconfianza en las filas espanolas; y el 28 de Diciembre los
defensores de la plaza de Puerto-Cabello, destituyeron del mando a
Monteverde, quien once dias despues se retiraba a ocultar su humillacion
en Curazao.

Bolivar volvio a Caracas, y haciendo que el gobernador politico
Cristobal Mendoza convocase a las corporaciones, vecinos mas notables y,
en fin, a todos los padres de familia, el 2 de Enero de 1814, en el
convento de San Francisco, ante una inmensa concurrencia, dio cuenta de
los actos administrativos de su dictadura y espero el fallo del pueblo.
A propuesta del gobernador, en medio de la mas viva, entusiasta y
prolongada aclamacion, se confirmaron al Libertador los poderes de que
hasta alli habia estado investido; y lleno este de gozo, dirigio frases,
de gratitud al pueblo venezolano por la confianza con que lo honraba.

Partio en seguida para el campo de batalla, y despues que Ribas
rechazaba valerosamente a Boves en la Victoria el 12 de Febrero,
poniendo sus tropas en dispersion, si bien teniendo que lamentar entre
otras la perdida del distinguido Ribas Davila, el 28 del mismo mes, con
solos 1.800 hombres por parte de Bolivar y 7.000 por la de Boves,
vencido este tuvo que dejar el campo de la accion, que era el de San
Mateo, despues de haber costado a los republicanos este triunfo 203
hombres entre muertos y heridos. Entre los primeros habia que lamentar
al valiente Villapol y otros dos oficiales, y entre los segundos habia,
con Campo Elias, otros 30 oficiales; pero la perdida del enemigo fue
mucho mayor. Ricaurte guarnecia en la cima de un cerro cercano a San
Mateo una casa perteneciente a Bolivar y destinada a servir de parque.
[Nota: Algunos dicen que el Libertador nacio en esta casa, que hoy se
ve reedificada.] La fuerza de que disponia no era capaz de hacer frente
el ataque de la fuerte columna que Boves destaco contra la casa; y
conociendo que su resistencia seria inutil, hace salir a sus soldados,
se queda solo, pega fuego a los pertrechos del parque y destruye asi al
enemigo, quedando sepultado con el entre los escombros.

A fines de Marzo los realistas ponian sitio a Valencia con 4.000 hombres
que Don Jose Cevallos traia de refresco de la provincia de Coro, pero
sin artilleria. La ciudad estaba defendida por Urdaneta como primer
jefe, Juan Escalona como segundo, y el Doctor Espejo como gobernador
politico. El comandante Taborda dirigia las baterias. Despues de varios
incidentes, siempre ventajosos para los sitiados, el 5 de Abril,
replegando sus fuerzas en la falda del Morro, el jefe sitiador
desaparecio por el camino del Tocuyito. Bolivar entro en la plaza el
mismo dia, acompanado de algunos oficiales; y despues de tributar a los
heroicos defensores los elogios que merecian se dirigio hacia
Puerto-Cabello.

A causa de la escasez de recursos y de algunos descalabros que por el
espacio de un mes habian experimentado los patriotas, su situacion
principiaba a hacerse un tanto embarazosa. Cagigal en persona mandaba el
ejercito que habia traido Cevallos, y hostilizaba activamente a los
republicanos, cuando el 16 de Mayo resolvio Bolivar presentarle batalla,
lo cual verifico el dia siguiente en los campos del Tocuyito, sin poder
conseguir cosa alguna por haber paralizado la accion una fuerte lluvia,
y el 18 se retiro tranquilamente acampando en las afueras de Valencia.

Diez dias mas tarde Bolivar desplegaba los grandes recursos de su genio
militar presentando un bien combinado plan de batalla a Cagigal en las
llanuras de Carabobo. El jefe espanol, por su parte, se habia situado
convenientemente y con admirable orden. La primera linea de los
republicanos estaba mandada por Urdaneta, mientras el Libertador, Ribas,
Marino y otros jefes operaban en la segunda. La fuerza total ascendia a
unos 5.200 hombres; el enemigo presentaba en linea mas de 6.000. Las
acertadas disposiciones de Bolivar, habilmente ejecutadas por sus jefes,
dieron como resultado el exterminio de casi toda la infanteria enemiga,
pues los ginetes huyeron ilesos a refugiarse en parte segura, por la
derecha del camino del Pao. Con solo la perdida de unos 60 hombres entre
muertos y heridos obtuvo en este dia el jefe venezolano 8 banderas, toda
la artilleria enemiga, mas de 500 fusiles, gran numero de caballerias,
municiones, provisiones y ganados, salvando asi por quinta vez a
su patria.

A pesar de las medidas preventivas tomadas por Bolivar, seguro como
estaba de que Boves allegaba gente para tomar desquite de la ultima
derrota de los realistas, no pudo evitar que en la Puerta los 5.000
ginetes y 5.000 infantes espanoles derrotaran a Merino, cuya fuerza no
llegaba a una mitad de este numero. Mas de l.000 republicanos quedaron
sobre el campo de batalla, muchos de ellos asesinados despues de haber
sido hechos prisioneros. El coronel Aldao y el comandante Freites fueron
muertos en la accion; y entre los prisioneros el coronel Jalon, cangeado
hacia algun tiempo por el teniente coronel Marimon. Tambien perecio en
este aciago dia el secretario de Estado Antonio Munoz y Tevar.

Mientras Bolivar y Marino, que habian salvado con bien, habiendo
despachado emisarios a Escalona para que defendiese la plaza de
Valencia, corrian a sacar recursos de la capital, Boves, despues de
perseguir a los vencidos hasta la Victoria y destacado su columna de
1.500 hombres al mando del capitan Ramon Gonzalez para que se dirigiese
a Caracas con el resto de su gente, se presento el 19 delante de
Valencia, y reduciendo a Escalona en ella al estrecho recinto de la
Plaza Mayor, le obligo a capitular, ofreciendole ante Dios que
respetaria la vida y propiedad de cuantos ocupaban la plaza; pero a los
dos dias el coronel Alcover, el Doctor Espejo, todos los oficiales,
menos Escalona que pudo huir a favor de un disfraz, los sargentos y
varios particulares de Valencia perecian vilmente asesinados.

Poco antes de la toma de esta ciudad, Caracas fue tambien ocupada por
los espanoles, y el 6 de Julio Bolivar, afligido por el triste
espectaculo de las numerosas familias que como un funebre cortejo
seguian sus pasos, caminaba hacia Barcelona por la montana de Capaya y
la costa del mar. Boves por este tiempo, a ejemplo de Monteverde, se
apodero del mando y erigido en senor absoluto de sus actos, dejo en
Caracas como gobernador al traidor Quero, en Valencia al oficial Don
Luis Dato, y ordeno a Morales que partiese en persecucion de Bolivar.
Durante los diez dias que permanecio en Caracas hizo circular dos
indultos, y despues oficio a todas las autoridades y justicias mayores
de los pueblos para que de mano poderosa mandase fusilar a cuantos
hubiesen tenido participacion en la muerte de unos prisioneros,
ejecutada mientras el coronel Arismendi era gobernador interino de
aquella capital.

En el transito logro todavia Bolivar recojer y organizar hasta 2.000
hombres, que hizo se posesionasen de Aragua de Barcelona. El coronel
Bermudez acompanaba al jefe venezolano en calidad de su segundo. El 18
de Agosto, y guiando la respetable fuerza de 8.000 bayonetas, Morales
ataco a los republicanos; despues de un largo combate la victoria vino a
declararse por los realistas, si bien es cierto a un precio muy alto,
pues les costo mil hombres y mas de dos mil heridos. Lleno de furor el
jefe espanol mando pasar a cuchillo, ademas de los prisioneros, a gran
parte de inofensivos vecinos, sin respetar sexo ni edad.

Acosado por tan fatales reveses de fortuna, otro menos energico y de fe
no tan pura ni entusiasta por la libertad de su cara patria, habria
desesperado de su empresa; pero el Libertador, cuyo temple y constancia
eran inquebrantables, oyendo los consejos de un prudente valor se
dirigio a Cumana, donde unido a Ribas, Marino, Valdes, Azcua y otros
bravos oficiales, peso, midio y estudio las circunstancias que hacian su
situacion tan precaria, y, despues de un largo debate, decidieron la
evacuacion de la ciudad. La poca tropa que alli habia salio el 25 de
Agosto para Maturin; y en la escuadrilla que mandaba Bianchi, Marino y
Bolivar se hicieron a la veja con rumbo a la Margarita, pues el
_Libertador_ tenia que poner a salvo el gran tesoro que el alto clero de
Caracas habia colocado en sus manos para atender a las necesidades de la
Republica. Aquel tesoro se componia de todas las joyas de las iglesias,
y Bolivar en tan dificiles momentos, tenia que hacer uso de ellas para
comprar el armamento y demas necesario a la creacion de un ejercito
respetable, capaz de ayudarle a salvar la madre patria, asegurando para
siempre a sus hijos el goce de la libertad, objeto de sus mas ardientes
deseos y por el cual sacrificaba, no solo la existencia, sino tambien la
gran fortuna que sus padres le habian dejado.




CAPITULO VI


Un abuso de confianza.--Juicio contra Bolivar y Marino por su
ausencia.--Destitucion del Libertador--Nuevo asedio de Maturin.
--Derrotas de Morales.--Muerte de Boves.--La adversidad persigue
a los republicanos.--Maturin cae en manos de Morales.--Triste fin de
Ribas.--Ventajas de las armas espanolas.--Entrevista de Urdaneta y
Bolivar.--Este se presenta a dar cuenta de su conducta al gobierno y es
bien acogido.--Conquista de Santa Fe de Bogota.--Conflictos de Bolivar
con el gobernador de Cartagena.--Consecuencias de la rebeldia.--Retirase
el Libertador a Jamaica.--Cartagena es tomada por Morillo.--Nuevos
derramamientos de sangre.--La republica parece haber tocado a su
fin.--Sucesos de Margarita.--Bolivar amenazado por el punal de un
traidor.--Preparativos hechos por Brion.



La desgracia no habla cesado aun de afligir y poner a prueba el noble
amor del heroico patricio; no habia cesado aun de acrisolar con el fuego
de los mas rudos tormentos su lealtad y su constancia; aun no habia
descargado sobre su cabeza el mayor y mas formidable de sus golpes. Una
nueva defeccion, hija de la tentadora codicia, vino a cortar las alas a
su patriotica y halagueena esperanza. Las riquezas que llevaba
embriagaron el avaro corazon de Bianchi, y con el mayor cinismo declaro
a Bolivar que estaba dispuesto a despojarle, lo cual habria verificado
por completo si las vivas reclamaciones de los portadores de aquel
tesoro, destinado a comprar la libertad de la America del Sud, no
hubieran conseguido que, avistando la Margarita, el desleal marino les
cediese una parte muy pequena de las alhajas y dos buques de su
escuadrilla para que guiasen a Cartagena; pero desbaratados sus planes
se dirigieron hacia Carupano y desembarcaron en este punto el 5 de
Setiembre.

Pero otra nueva desventura les esperaba alli. Durante su ausencia los
jefes militares de la provincia los juzgaron como traidores; y por haber
abandonado el ejercito, este era su juicio, se dio un decreto de
proscripcion contra ellos, y Ribas y Piar habian merecido los dos
primeros cargos militares. Ribas se presento en Carupano el dia
siguiente a la llegada de Bolivar y Marino; puso preso a este, y dejo
libre, pero destituido, al noble cuanto desgraciado _Libertador_. Sin
embargo, por uno de esos actos inexplicables en los hombres, por uno de
esos caprichos de la suerte, el mismo que acababa de robarles se
presento en actitud amenazadora a protegerlos; y habiendolos reclamado
energicamente a Ribas, les presto auxilios y partieron para Cartagena
el dia 8, mas dispuestos que nunca a sacrificarse por su patria.

Por este mismo tiempo, con cerca de 6.500 hombres, Morales se presentaba
delante de Maturin e intimaba la rendicion, ofreciendo una honrosisima
capitulacion a los que defendian este punto; pero el pueblo maturinense
reproducia otra vez sus antiguas palabras, diciendo con entereza: _"Que
preferia el exterminio a la esclavitud."_ Bermudez tenia a su lado al
leal Pedro Zaraza, al sumiso y valiente Cedeno, al activo Jose Tadeo
Monagas, a otros distinguidos jefes, 1.000 ginetes y como unos 300
infantes, todos ellos valientes, todos buenos patricios.

Grande fue la victoria que Bermudez alcanzo sobre Morales, a pesar de la
superioridad numerica de las fuerzas mandadas por este, en la batalla
que le presento el dia 12 de Setiembre. Despues de haberle muerto mas de
2.000 hombres, cogiendole hasta 900 prisioneros, se hizo dueno de 2.100
fusiles, 6.000 bestias de carga, 700 caballos con sus monturas, mas de
150.000 cartuchos, gran numero de reses y, otras provisiones de boca,
sin otro sacrificio por su parte que el de 75 muertos y unos 120
heridos. El jefe espanol huyo a Urica con la gente que le quedaba para
esperar alli a Boves.

Llego este general algunos dias despues, y el 5 de Diciembre sus fuerzas
y las de Morales derrotaban cerca de Urica a Ribas y Bermudez. Cara
costo esta victoria al general en jefe espanol, pues Morales recogio su
cadaver en el campo de batalla, mientras los jefes republicanos, casi
solos, de alli a poco tiempo regresaron a Maturin. No era solo esta la
derrota que tenian que llorar los partidarios de la independencia
americana, pues otras muchas iban experimentando por su division de
pareceres, altivas presunciones e indigna insubordinacion los caudillos
defensores de la libertad en la parte oriental de Venezuela.

Inutil fue la resistencia que en Maturin pudieron oponer a Morales los
que escaparon con vida de la ultima refriega. El nuevo general del
ejercito espanol, por tal le reconocio su oficialidad, llevandolo todo a
sangre y fuego, degollo sin piedad y sin distincion de edad ni de sexo a
los leales maturinenses. Bermudez se refugio con menos de 200 hombres
en las montanas del Tigre; Ribas, en compania de unos pocos, suponiendo
encontrar a Urdaneta, se encamino hacia la comarca de Barquisimeto.
Apresado este valeroso guerrero mientras dormia en los montes de
Tamanaco, su cabeza, con el mismo gorro frigio que constantemente solia
usar, fue llevada a Caracas en una jaula de hierro y expuesta al publico
sobre el camino de la Guaira.

En el curso del ultimo mes de aquel ano se hizo dueno Morales de toda la
parte oriental, y su escuadrilla bloqueo las costas desde Irapa a
Trinidad, impidiendo la huida a los patriotas. Sometido tambien al
propio tiempo el occidente venezolano por las armas de Espana, Urdaneta
se puso bajo la proteccion de la Nueva-Granada, esperando adquirir
noticias algun dia de la reaparicion de Bolivar. Viole con efecto en
Pamplona, y le dejo camino de Tunja, a donde se dirigia para dar cuenta
de su conducta al gobierno general, con animo tranquilo y lleno como
siempre de su franca lealtad y de su nunca abatido entusiasmo.

El gobierno le acogio benevolamente, aprobo todos sus actos, y como
prueba de su cabal conviccion y confianza, le encargo tomar a Bogota, lo
que realizo el 12 de Diciembre, concediendo a los vencidos una
capitulacion honrosa. Esta ciudad fue desde luego asiento del gobierno,
que ordeno al ilustre caraqueno descendiese el Magdalena para obrar
contra Santa Marta, y este partio al frente de la division de Urdaneta,
reforzada por algunos reclutas granadinos. La sumision de Santa Fe de
Bogota trajo consigo el reconocimiento por las provincias del Congreso
reunido en Tunja para juzgar a Bolivar, y un nuevo esfuerzo para
establecer un gobierno constitucional.

A fin de facilitar el buen resultado de la empresa, fue autorizado
Bolivar a tomar en los arsenales de Cartagena algunos canones y cuanto
al intento necesitare; pero el jefe que mandaba en aquella plaza se nego
a ello, y entonces se vio en el caso de sitiar a sus mismos
coreligionarios. Mientras ejecutaba esta para el repugnante operacion
con animo de castigar la desobediencia, a fin de mantener el orden y
disciplina, sin las cuales era imposible marchar adelante en el camino
de la emancipacion proclamada, el general espanol Don Pablo Morillo
fondeaba en Puerto Santo, a 5 de Abril de 1815, al mando de una
expedicion que, incluso la fuerza de marina, constaba de 15.000 hombres
auxiliados por 18 piezas de artilleria, un regimiento de dragones, otro
de husares y algunas companias de zapadores.

A vista de tan formidable refuerzo, y cansado de luchar sin fruto contra
un cumulo tal de inconvenientes, hijos la mayor parte de la rastrera
envidia, y sin desistir por eso de esperar tiempos mejores para empezar
de nuevo la conquista de las libertades de su pais, puso a disposicion
del jefe de Cartagena las fuerzas que llevaba, y a los tres dias de la
llegada de Morillo se retiro a Jamaica, donde despues se le reunieron
Marino y algunos otros jefes y oficiales venezolanos.

Poco despues el general Morillo puso sitio a Cartagena, que a causa del
que le habia hecho sufrir el Libertador, se hallaba exhausta de viveres
y no pudo resistir sino algunos dias. La toma de esta importante
poblacion facilito a los realistas el medio de reconquistar la
Nueva-Granada, y pronto corrio a torrentes en el patibulo la sangre de
sus decididos y honrados habitantes.

La republica habia dejado de existir en la apariencia; pero aun se
albergaban en las montanas pequenas y diseminadas algunas partidas, como
vivo testimonio de que el fuego de la revolucion existia en el corazon
de los bosques, preparado a producir nuevos incendios, lo mismo que en
los corazones de los Sud-americanos, dispuestos ya favorablemente al
recobro de sus siempre hollados derechos, por mas que en aquellos
momentos se viesen ahogados por la fuerza brutal.

Para gobernador de la isla de Margarita nombro Morillo a Don Antonio
Herraiz, cuyo bondadoso caracter no estando en armonia con el violento
sistema de secuestros y prisiones que en todas partes se llevaba a cabo,
dio margen a que al poco tiempo quedase destituido, y fue a reemplazarle
persona mas idonea, mas dura de corazon, y por lo tanto en conformidad
con las arbitrariedades y vejaciones por aquel entonces a la orden del
dia. El reemplazante no era otro que el teniente coronel Don Joaquin
Urreiztieta, que en seguida se inauguro haciendo una ruda persecucion a
los principales sugetos de la isla. Entre otros que decidieron vender
cara su vida en vez de esperar a que inicuamente se la quitaran,
despojandolos de sus haciendas y encerrandolos en lobregos calabozos,
Arismendi se refugio en los montes decidido a rendir la suya, pero con
las armas en la mano.

Entretanto la Providencia parecia proteger los dias del Libertador en
Jamaica, alejando de su pecho el punal traidor que habia de atentar
contra ellos. Un espanol, pagado por Don Salvador Moxo, que habia
sustituido a Cevallos mientras un viaje de este a la Peninsula, logro
seducir en Kingstown a uno de los sirvientes de Bolivar; y cierta noche,
acercandose a la hamaca en que solia dormir, clavo su acero homicida en
el corazon de la persona que alli estaba acostada. Al iay! lanzado por
la victima Bolivar se levanto, hizo preso al criminal y lo entrego a la
justicia, que oida la confesion del infiel servidor le condeno a sufrir
la ultima pena.

Este incidente necesita una explicacion. El Libertador y un emigrado de
Caracas amigo suyo, llamado Amestoz, acostumbraban dormir en la misma
habitacion. El primero se acostaba en una hamaca y el segundo en una
cama. Pero aquel dia, en que el calor fue extraordinario, habiendose
retirado Amestoz mas temprano se acosto en la hamaca mientras volvia su
amigo. Cogiole el sueno, y Bolivar a su llegada, por no molestarle,
ocupo la cama que estaba vacia. Este cambio casual le salvo la vida. Sin
embargo, el aguerrido soldado, el esforzado campeon de la independencia
de Venezuela, si bien no pudo menos de lamentar el sangriento e inhumano
fin de su querido amigo, no por eso se inquieto y siguio habitando en
Kingstown hasta que sabedor de que el capitan propietario de la corbeta
_Dardo_, Luis Brion, habia marchado hacia Cartagena con algun armamento,
y se hallaba en los Cayos de San Luis allegando gente y acopiando
viveres para acudir al socorro de la plaza, volo a ofrecerle su espada,
entusiasta como siempre, como siempre alentado por el mismo noble valor
y la misma imperturbable esperanza.




CAPITULO VII


Apertura de una nueva campada.--Presas hechas por la escuadrilla de
Bolivar.--Su acogida en Margarita.--Expedicion a Costa-Firme.--Decretos
dados por Bolivar en Ocumare.--Sucesos de Gueiria.--Emigracion a Haiti.
--MacGregor y Piar.--Nueva expedicion de Bolivar.--Desembarco en
Juan Griego.--Nueva-Granada en poder de Morillo.--Reunense en Venezuela
algunos elementos dispersos.--Nombramientos inutiles.--La causa liberal
a principios de 1817.--Regreso de Morillo.--Aspiracion de Marino,
simulacro de un Congreso y sus actos.--Conducta de Bolivar.
--Arrepentimiento de Brion y sus buenos efectos.--Mas defecciones.
--Fusilamiento de Piar.--Creacion de un Consejo de Estado.
--Reparticion de bienes nacionales.--Planes militares de Bolivar.
--Nuevo peligro de muerte.--Sublevacion de Paez.--Manifesto del
Libertador.--Ascenso de Santander.--La fortuna vuelve la espalda a
los republicanos.--Famoso decreto.--Bolivar deja la Guayana.



Durante la terminacion del ano 1810 y los cinco primeros meses de 1817
la isla de Margarita iniciaba con buen exito una nueva campana.
Arismendi habia logrado hacer frente a las armas espanolas y desde
mediados de Noviembre las tenia circunscritas a las fortificaciones de
Pampetar y Santa Rosa; pero se esforzaba inutilmente por reducirlas del
todo, disponiendo ya de mas de 1.500 combatientes medianamente armados.
Entretanto, reunido a Brion, el Libertador disponia de siete goletas
armadas de guerra y se hacia a la vela del puerto de Anquin con 250
hombres, el 30 de Marzo, acompanado de Marino como jefe de estado
mayor, del coronel Carlos Soublette en calidad de segundo y, ademas, del
ilustre granadino Francisco Antonio Zea, de Piar, del escoces MacGregor
y del coronel Pedro Briceno Mendez, secretario suyo.

Esta expedicion, que llevaba abundantes fusiles y municiones, cerca de
la isla de Santa Cruz apreso un buque mercante espanol, y el bergantin y
la goleta de guerra _Intrepido_ y _Rita_, vispera de surgir felizmente
en el puerto de Juan Griego, esto es, el dia 5 de Mayo. Los dos ultimas
presos bloqueaban la Margarita por el rumbo de Occidente. La isla toda
recibio con jubilo a los expedicionarios; y reunidos luego en la iglesia
de la villa del Norte los jefes y oficiales de la isla, los emigrados
del continente y, en fin, muchos honrados y respetables moradores de
Margarita, reconocieron por jefe supremo a Bolivar y como segundo al
valiente general Marino.

Entonces dispuso una expedicion a Costa-Firme donde, asi que llego, fue
reconocida su autoridad por Monagas y otros jefes de guerrillas,
logrando aumentar sus tropas hasta unos mil hombres; y para hacer una
invasion en la provincia de Caracas, toda vez que el general Morillo se
encontraba en Nueva-Granada realizando su reconquista, guio para la
costa de Ocumare, que abordo el 6 de Julio. Alli publico dos decretos;
uno relativo a la pena de muerte y otro a la libertad de esclavos; pero
los desgraciados encuentros que tuvo le obligaron a reembarcarse para la
isla de Bonaire, donde el comandante Francisco Pinanzo organizaba un
batallon que, a las ordenes de MacGregor, habia partido ya con objeto de
reunirse a las fuerzas de Zaragoza y Monagas en los Llanos.

Bolivar encontro a Brion en Bonaire, y, previo algunas disposiciones
relativas a la escuadrilla, acompanado de Bermudez dio a la vela para
Gueiria, punto en que desembarco el 16 de Agosto, y donde una semana
despues veia desconocida su autoridad, so protesto de haber abandonado
la expedicion de Ocumare. Este hecho nacio de una trama urdida por
Marino y Bermudez, que se arrogaron los primeros cargos en el ejercito;
y vendido otra vez mas por aquellos a quien el mismo habia elevado,
partio para Haiti en seguida, fijando su residencia en Puerto-Principe
luego de su llegada a esta isla.

MacGregor realizaba mientras tanto sus planes y, en compania de los
caudillos que habia salido a buscar, mas algunos otros partidarios que
se le reunieron, batio varias veces al enemigo; el 13 de Setiembre
entraba con su victoriosa division en Barcelona y algunos dias despues
se ponia a las ordenes de Piar, que llego tras el a la ciudad. Pero a
poco tiempo de este acontecimiento MacGregor marchaba a las Antillas, a
consecuencia de disensiones habidas entre el y sus companeros; y Piar,
con 1.500 hombres, se dirigia hacia la provincia de Guayana con
intencion de unir su fuerza a la que alli mandaba Cedeno. Tambien por
entonces, a principios de Noviembre, despues de varios hechos de armas
favorables a los patriotas y en los que se distinguio, entre otros, el
capitan Jose Antonio Paez, los soldados espanoles evacuaban la isla de
Margarita.

Retirado el Libertador en Puerto-Principe trabajaban en tanto para
organizar una nueva expedicion, cediendo a las instancias que varios
jefes y oficiales distinguidos del ejercito le habian dirigido; y ya
contaba de hecho con Brion, a cuyos buques, unidos los de Villaret
formaron una escuadrilla respetable, y con varios oficiales italianos
del disuelto ejercito de Napoleon, que con el general espanol Francisco
Javier Mina habian llegado a Haiti por aquel tiempo. Hechos sus
preparativos salio del puerto de Jacmel y, el 28 de Diciembre, tras una
navegacion de siete dias, desembarcando en Juan Griego expedia una
proclama-manifiesto sobre las causas y motivos de su separacion del
mando y la necesidad urgente de reunir un Congreso en Margarita para el
establecimiento de un gobierno apropiado a las circunstancias, en
consonancia con la voluntad de los pueblos libertados de la opresion; y
el ultimo dia del ano, entrando en Barcelona, se puso nuevamente a la
cabeza del ejercito.

Cumplianse estos sucesos y al propio tiempo se refugiaban en el
territorio venezolano los patriotas que pudieron escapar de la
sanguinaria cuchilla de Morillo, dueno ya de la Nueva-Granada. Entre
ellos se encontraban varios jefes y oficiales de merito, tanto
granadinos como venezolanos, y asi como hubieron llegado a Guadaslito
para dar unidad y eficacia a los esfuerzos comunes--tal era al menos su
proposito--establecieron un gobierno, nombrando como Presidente de la
Republica al ex-gobernador de Pamplona, teniente coronel Fernando
Serrano, y a Urdaneta, a Servier y al Doctor Francisco Javier Yanes por
Consejeros de Estado, con el coronel Santander como jefe del ejercito.
Este gobierno nacia muerto porque los jefes venezolanos aspiraban a
concentrar el poder en un solo jefe de confianza entre los llaneros,
para que les condujese a la guerra investido de un caracter absoluto; y
renunciando Santander el mando, recayo en Paez, a quien la junta elevo
al grado de general de brigada. Pronto allego gente y se hizo temible en
las llanuras a las tropas realistas, derrotadas mas tarde por el en
varios encuentros.

A principios de 1817, libertada la isla de Margarita, recuperadas las
provincias de Barcelona y Cumana, y duenos ya los venezolanos de las
llanuras de Caracas, Paez habia ocupado el territorio que se extiende
entre el Arauca y el Apure, Piar seguia hostilizando al enemigo en la
Guayana y merced a los desmanes de Morillo que habian enconado el animo
de los llaneros, la guerra habia cambiado de faz y se hacia enteramente
nacional, si bien aun quedaba por realizar la grande obra de disciplinar
el ejercito, cortando el vuelo a las ambiciones de algunos jefes,
nacidas del mismo desorden en que hasta entonces estuvo envuelta la
causa de la independencia.

Coronado por algunos triunfos se encontraba Bolivar en Guayana, cuando
tuvo noticia de que Morillo, de vuelta ya en Venezuela, reuniendo su
gente con la del coronel Don Jose Aldama, en el Chaparro, el dia 13 de
Mayo, se disponia a pasar el Orinoco al frente de 6.000 hombres, y que
Marino, aspirando como siempre al mando supremo, reunia en Cariaco un
Congreso revistiendole de poderes para legislar y ante el cual
representaba la farsa de ofrecer la dimision del Libertador con la suya
propia para obtener la distincion que ambicionaba.

Este Congreso, sin autoridad legitima, nombro como funcionarios del
poder legitimo a los generales Fernando Toro y Simon Bolivar, con el
coronel Francisco Javier Maiz y por suplentes a Zea, al coronel
Vallenilla y a Madariaga, que acababa de llegar de la Peninsula
espanola. Marino quedaba en el sonado cargo de general en jefe del
ejercito; y Brion, complice en este descabellado negocio, ascendia nada
menos que a almirante. Aunque Piar mostro su adhesion a semejante
proyecto, la mayor parte de los jefes de division, asi como la
oficialidad y la tropa, unanimes todos y conociendo los meritos de su
verdadero jefe, manifestaron la firme resolucion de seguir a sus
ordenes, y Bolivar reprobo publica y solemnemente la Asamblea
de Cariaco.

Al poco tiempo, profundamente convencido de su error, llevo Brion al
Liberlador su escuadra, con la cual y la escuadrilla de Antonio Diaz
salio de Pampalar el 31 del mismo mes de Mayo, y despues de algunos
combates en que los patriotas pelearon con la acostumbrada bizarria,
sometio a Guayana. Mientras verificaba esta operacion, el brigadier Don
Jose de Canterac, al frente de 3.000 peninsulares, llegaba al Morro de
Barcelona y el republicano Piar, movido por la ambicion, minaba
lentamente la estabilidad de las posesiones alcanzadas, promoviendo la
discordia entre los jefes, alentando la tropa a la rebeldia y haciendo
renacer la ya olvidada idea de colores y diferencias de raza.

Semejante proceder no podia ser tolerado en los momentos en que la union
era tan necesaria para marchar viento en popa a la conquista de la
independencia. Asi, pues, arrestado de orden de Bolivar, fue conducido a
Angostura, juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte. Brion
desempeno el papel de Presidente del tribunal; y la ejecucion de la
sentencia pronunciada contra el reo tuvo lugar el 16 de Octubre de 1817,
produciendo los mas excelentes resultados en el ejercito, pues
restablecio algun tanto la disciplina, afirmo la autoridad suprema, y
dio una alta idea a propios y extranos, a amigos y enemigos, de aquel
gobierno militar, verdadero caos hasta entonces.

Despues de este acto, sensible para quien como el Libertador mil veces
habia combatido al lado de tan valiente militar, puso jefes dignos de su
confianza al frente de las libertadas provincias, creo un Consejo de
Estado con derecho de consulta en las materias de guerra y en las
gubernativas, con voto deliberativo en las administrativas y economicas,
declarando al propio tiempo capital y residencia provisional del
gobierno de Venezuela la ciudad de Angostura. Por ultimo, dicto una ley
en la cual se mandaba repartir los bienes nacionales con justa regla y
proporcion entre sus companeros de armas; y, despues de ordenar a Zaraza
y a Monagas que cubriesen con su caballeria el primero las llanuras de
Caracas y el segundo las de Barcelona, el Libertador remonto el Orinoco
con todas sus fuerzas, yendo a reunirse al ejercito que mandaba Paez en
el Apure, lo cual realizo por Enero de 1818.

El ano que espiraba habia sido fecundo en buenos resultados para las
armas republicanas, no solo en Venezuela sino tambien en Buenos-Aires, y
por la proclamacion de independencia que hizo Chile; pero el ano que
daba principio habia de ser les infausto. En el sitio llamado Rincon de
los Toros, cerca de San Jose de los Tiznados, la noche del 16 de Abril,
una partida de realistas a favor de la oscuridad, penetro osadamente en
el campamento de Bolivar, habiendose este visto en peligro de perder la
vida, que el cielo le conservo una vez mas como necesaria al triunfu de
la santa causa.

Hallabase despues en Guayana reorganizando sus tropas y separandose de
los muchos desastres que las habian afligido desde aquella noche fatal,
cuando un comisionado de la provincia granadina de Casanare se presento
a informarle de que Paez, desconociendo su autoridad y la del Consejo de
gobierno, habia sido elevado por el ejercito del Apure a la dignidad de
primer jefe y director supremo del pais. El mismo mensajero traia el
encargo de pedirle que nombrase una persona leal y capaz que, encargada
del mando general, regularizase las operaciones en su provincia. Bolivar
dio un manifiesto en que no solo se limitaba a reprobar la insurreccion,
sino en el cual se extendia a dar en cara el villano proceder a cuantos
bajo una hipocrita apariencia se vendian como amigos suyos y de la
independencia nacional. En seguida ordeno que Francisco de Paula
Santander, ascendido al grado de general de brigada, con Jacinto Lara,
varios excelentes oficiales y los tenientes coroneles granadinos Antonio
Obando, Francisco Velez, Joaquin Paris y Vicente Gonzalez, con armas,
municiones y demas pasase a Casanare como jefe de operaciones de un
cuerpo avanzado que alli debia formarse y mantenerse para, mas adelante,
invadir la Nueva-Granada y devolverle la libertad de que Morillo la
habia privado.

En vano la fortuna, volviendo la espalda al mas constante y benemerito
de los venezolanos de su tiempo, pretendia humillar y arrebatarlo el
entusiasta amor que a su patria profesaba; en vano descargaba sobre el,
en formidable turbion, defecciones y crueles golpes; en medio de la
tormenta, como la empinada palma que sacudida por el huracan se dobla
para erguirse con gran fuerza, asi el animo altivo del inquebrantable
guerrero se rehacia de los vaivenes que le azotaban y, siempre sereno,
siempre confiado en la bondad de su causa, despreciando los embates que
sus emulos promovian, continuaba ocupandose de la organizacion de un
gobierno que, afianzando la libertad, a la cual habia consagrado su vida
entera, labrase el bienestar futuro de su pais y, el 10 de Octubre,
propuso al Consejo de Estado que al efecto convocase la reunion de
un Congreso.

Algo mas tarde, el 20 de Noviembre, temeroso de que las potencias
europeas, solicitadas por el gobierno espanol, ya casi convencido de la
inutilidad de sus esfuerzos, llegasen a prestarle apoyo para la
conservacion de sus colonias, expidio un famoso decreto en el cual
declaraba abiertamente "_que el pueblo de Venezuela estaba resuelto a
sepultarse todo entero en medio de sus ruinas, por mas que la Espana, la
Europa y aun el mundo entero, llegasen a tratar de encorvarle nuevaments
bajo el yugo que pronto iban a sacudir_."

Esto no obstante, la adversidad le perseguia este ano hasta el ultimo
dia; viendose al fin obligado a desprenderse de la Guayana, seguia el
curso del Orinoco en direccion de las llanuras de Apure, al acercarse el
nuevo ano, con objeto de consolidar el poder del gobierno entre las
tropas republicanas alli acantonadas, y con el de oponerse a Morillo en
el teatro probable de sus operaciones, marchando, en medio de todos sus
reveses, siempre fijo el pensamiento en dias de gloria para el y para su
amada patria.




CAPITULO VIII


Vindicacion de Paez.--La reconciliacion.--El caudillo del Apure asciende
a general.--Reunion del Congreso y abdicacion de Bolivar que es honrado
con mas gloriosos nombres.--Ideas del padre de la patria respecto a la
republica.--Propuesta hecha por el al Congreso.--Provincias
representadas en el Cuerpo Legislativo.--Persistencia de Bolivar en su
renuncia. Por fin conserva su mando.--Refuerzos extranjeros--Nueva
campana.--Victoria de Paez.--Bolivar marcha a Nueva-Granada.--Disposiciones
militares.--Viaje de la expedicion y sus resultados.--Triunfo de Bolivar
en Boyaca.--Fuga del virey a Honda.--Entrada del Libertador en
Bogota.--Medidas gubernativas.--Bolivar en Angostura.--Sus gestiones
respecto a la Confederacion.--Nacimiento de a Republica de Colombia.



Muchos e importantisimos eran los servicios prestados a la causa de la
independencia por el caudillo del Apure, y si la ambicion habia podido
estraviarle, los medios empleados para llevarlo a cabo no se habian
desviado del santo fin; no podian mirarse como disolventes, puesto que
habian emanado del loco amor por la patria y hasta cierto punto daban
una buena idea de su genio diplomatico. Conservando en su gobierno al
Libertador, rodeado de ilustres y benemeritas personas, solo habia
buscado el medio de hacerle dejar vacio su puesto de general en jefe
para entrar el a reemplazarle en el mando. Esto ni menoscababa el
prestigio de la autoridad, ni minaba la disciplina, ni amenguaba lo mas
minimo el entusiasmo de los defensores de la libertad.

Bolivar y Paez se vieron en San Juan de Payara el 16 de Enero de 1819, y
pronto quedaron reconciliados por el deseo que en ambos existia de
levantar el animo de sus soldados, algo abatido por los desastres del
ano anterior, y marchar en buena armonia desde enfonces al noble fin que
les hacia exponer su vida en el campo de batalla. Asi reunieron un
ejercito de 2.000 ginetes y numero igual de infantes, poco mas o menos,
inclusos mil hombres mandados por el general Anzuategui y la division a
cuyo frente se hallaba Cedeno; y como sello de esta alianza, elevado
Paez a general de division, delegandole por entonces el mando de todas
las tropas, con el fin de disponer lo necesario a la reunion del
Congreso, aplazada para el mes de Febrero, Bolivar se puso en marcha con
direccion a Angostura.

Paez avanzaba victorioso por las llanuras, y el Congreso de Guayana se
reunia el 15 de Febrero, dia en que Bolivar ante aquel deponia su
autoridad suprema. Pero este alto Cuerpo, despues de confirmar
unanimemente los actos y disposiciones del dimitente, le aclamo de nuevo
_Libertador, padre de la patria_ y _terror del despotismo_, con la mas
sincera expresion de gratitud y afecto.

Conocidas eran desde 1815 las ideas del celebre campeon americano
respecto a la Constitucion de la republica, su forma de gobierno, su
administracion y nombre que debia llevar. Llamariase _Colombia_, como
tributo de justicia, gratitud y honor al grande hombre que dio al mundo
antiguo un nuevo mundo, y en cuanto a lo demas, la forma de gobierno de
Inglaterra creia ser la mas conveniente para la nueva republica, que se
compondria de Venezuela, Nueva-Granada y Quito. A diferencia de la
nacion que tomaba por modelo, el rey seria representado por un _poder
ejecutivo_ de eleccion, vitalicio cuando mas, pero nunca hereditario,
dado caso de que optara por la _Republica_; un _Senado legislativo_
hereditario y una _Camara,_ tambien legislativa, de libre eleccion, sin
mas restricciones que las de la Baja de Inglaterra.

Esto mismo propuso al Congreso tan luego como dio principio a sus
sesiones, ampliando sus antiguas ideas con la formacion de cierto poder
moral que llamo _Areopago_. Compondriase de dos distintas Camaras, cuyas
atribuciones eran: en la una, el velar de la educacion de los ninos
desde su cuna hasta la edad de 12 anos; y en la otra, la de castigar los
vicios con el oprobio y la infamia, y dar el premio conveniente a las
virtudes publicas por medio de los honores. Semejante innovacion fue
desechada, y en cuanto a la Constitucion que se voto, el Congreso se
apartaba bastante de algunas de las disposiciones enunciadas
por Bolivar.

Un Congreso general, dividido en dos Camaras de _Representantes_ y de
_Senadores_, ejerceria el poder legislativo, siendo meramente vitalicios
los segundos. Habria un _Presidente de la Republica_ por cuatro anos, y
reelegible por una sola vez, encargado de ejercer el poder ejecutivo.
Este, aunque personalmente responsable ante el Congreso por usurpacion o
mal uso de las rentas publicas, traicion, venalidad o conspiracion
contra la ley del Estado, gozaba sin embargo de muy amplias facultades.
Ademas habria un Vice-Presidente sucesor en los casos de destitucion,
renuncia o muerte. En cuanto al resto era grande a afinidad que existia
entre este y el codigo Constitucional sancionado en 1811 por el Congreso
que Miranda reunio el 2 de Marzo.

Caracas, Barcelona, Cumana, Varinas, Guayana y Margarita por parte de
Venezuela, y Casanare, unica provincia granadina ocupada por las armas
republicanas, se hallaban dignamente representadas en esta ocasion
solemne. Bolivar manifesto repetidas veces al Congreso que no se
encargaria mas de la suprema autoridad ejecutiva; pero despues de mil y
mil vivas instancias por parte de sus companeros, acepto la presidencia,
que fue investida de facultades mas amplias, tanto politicas como
militares, en las provincias que fuesen teatro de la guerra. Estas
atribuciones podia delegarlas en caso de necesidad; y mientras se
hallase en campana, el ciudadano Francisco Antonio Zea, en calidad de
Vice-Presidente, ejerceria la potestad ejecutiva. El ministerio de
Estado quedo compuesto de los senores: coronel Pedro Briceno Mendez como
ministro de Guerra y Marina, Diego Bautista Urbaneja del Interior y
Justicia, y el Dr. Manuel Palacios de Hacienda.

Hacia el mismo tiempo desembarcaban en Angostura y Margarita tres
cuerpos de tropas reclutadas en Inglaterra, mandados por Elsom, English
y Uzlar, sirviendo esto a Bolivar para completar su plan de campana, a
cuya combinacion se consagraba seriamente y con su habitual actividad.
En su consecuencia, Urdaneta paso a organizar en Margarita una division
que debia componerse de los dos cuerpos de ingleses que alli habia con
English y Uzlar, y ponerse al frente de ellos despues de haber
organizado otro de gentes del pais. Hecho esto, con la escuadra de Brion
debia dirigirse a tomar Caracas y entenderse luego por la retaguardia
hasta enlazar sus fuerzas con las del ejercito del Apure, que el
Libertador mandaria en persona. Mientras tanto Marino, con la division
de Oriente, distraeria la atencion del enemigo en aquella direccion. El
coronel Manuel Manrique, con los cuerpos organizados en Angostura y las
tropas de Elsom, pasaria inmediatamente a reunirse a Paez.

Principiadas las operaciones, y habiendo remontado el Orinoco, el 17 de
Marzo Bolivar se reunia al ejercito del Apure; y Paez, con solo 150
caballos a sus ordenes, el 1 deg. de Abril, en las Queseras del Medio,
derroto la division que mandaba Morillo. Poco despues Bolivar se dirigia
a atacar la provincia de Varinas; pero un aviso del general Santander
acerca de la buena disposicion de Nueva Granada, le hizo suspender su
intento, y reuniendo una junta de guerra le expuso sus intenciones de
aprovechar la ocasion, puesto que se presentaba favorable. Anzuategui,
Torres, Iribarren, Rangel, Briceno Mendez, Plaza y el jefe de Estado
Mayor Soublette fueron sus vocales, y todos aprobaron el proyecto con el
mayor entusiasmo. Al momento se despacho un emisario a Paez, que estaba
en Guasdualito, y otros fueron con instrucciones y ordenes a los demas
generales que habia en Venezuela.

Reunido a Paez en el Mantecal, le mando que permaneciese en Apure
haciendo frente al enemigo acantonado en Varinas, y que tratase de
interceptarlas comunicaciones entre Venezuela y Nueva Granada, ocupando
a Pamplona, o si posible fuera, a Suata. Bolivar paso en seguida el
Arauca con un regimiento de caballeria de guias del Apure, un escuadron
de carabineros y dos de lanceros del Alto Llano de Caracas, los
batallones Rifles, Albion, Barcelona y Bravos de Paez a las ordenes de
Anzuategui. Al cabo de veintiseis dias de un camino lleno de peligrosos
accidentes a causa de las lluvias e inundaciones de la estacion, el 11
de Junio se avistaban Santander y Bolivar en Tarne, y el 23 se reunia en
Pore con la vanguardia de la division mandada por el primero, la que
guiaba Anzuategui, componiendo entre ambas unos 2.500 hombres.

Convenia aprovechar el tiempo; Morillo se estacionaba en cuarteles de
invierno, y la ocasion era propicia para la reconquista; leve fue el
descanso concedido a la tropa, que Bolivar llevo inmediatamente por el
camino de Morcote hacia la cordillera, logrando desalojar, sin grande
esfuerzo, a la avanzada que defendia la formidable posicion de Paya el
dia 27 de Junio y comenzar el paso de la Serrania. A pesar de lo que en
tan larga travesia padecio el ejercito libertador, con el heroico
esfuerzo y decidido concurso de venezolanos y granadinos, recogiendo
laureles en todas las ocasiones que el enemigo se oponia al paso, el 5
de Agosto Bolivar se apodero de Tunja, derrotando una vez mas las tropas
del virey Don Juan Samano, mandadas por el brigadier Barreiro, a quien
Morillo habia enviado en su auxilio.

Desde esta ventajosa situacion el Libertador podia acechar los
movimientos de Barreiro, cuyo fin era el de reunirse con el virey, y
estorbar a todo trance que sus proyectos se realizasen. Asi sucedio,
alcanzando un completo triunfo en Boyaca. El jefe realista mandaba 5.000
hombres, Bolivar contaba con una tercera parte menos; pero gracias a su
admirable estrategia, no solo consiguio derrotar al enemigo, sino que
cercandole y acosandole por todas partes, despues de sembrar la muerte
en el campo de batalla, cuantos lograron sobrevivir depusieron las armas
y se entregaron a discrecion. Ademas del coronel Jimenez, segundo en el
mando de aquella columna respetable, casi toda la oficialidad, 1.800
soldados, artilleria, armamento, caballos y municiones quedaron on poder
del vencedor, que a poco de esta victoria, con el ejercito mayor que
basta alli habia tenido la Republica, marchaba a batir las tropas
de Samano.

Sobrecogido este por el terror, asi que recibio la noticia del desastre,
huyo a Honda, pero con tal precipitacion, que abandono depositos,
archivos, oficinas publicas y cerca de un millon de pesos que habia en
la casa de moneda. Esto tenia lugar el 9 de Agosto, y al siguiente, dia
de San Lorenzo, saludado por las expresiones de la mas viva alegria,
entraba el Libertador en Santa Fe de Bogota. Tres dias duraron los
festejos del pueblo bogoteno, despues de los cuales Bolivar se ocupo
asiduamente de los arreglos economicos, administrativos y militares,
cuya operacion duro hasta el 13 de Setiembre, en que aparecio un decreto
por el cual se establecia un gobierno provisional para la Nueva-Granada,
encargandole de el, como Vice-Presidente, al general Santander.

Una semana despues, entre las aclamaciones del pueblo, el Presidente de
Venezuela salia de Bogota, y el 12 de Diciembre, cuando nadie le
esperaba, penetro en Angostura a dar cuenta al Congreso de sus
operaciones militares, recomendando el merito de sus companeros de
armas, haciendo un justo elogio del heroismo con que el pueblo
granadino se habia portado, y manifestando, por ultimo, que la union
entre Venezuela y Nueva-Granada, como ya cien veces, lo habia dicho, era
la garantia mas segura de la emancipacion de toda la America del Sud.

Entonces se sanciono una ley fundamental que establecia la reunion de la
Nueva-Granada y Venezuela bajo el glorioso titulo de _Republica de
Colombia_, dividiendo el nuevo Estado en los departamentos de Venezuela,
Quito y Cundinamarca: y la reunion de un Congreso general en 1 deg. de Enero
del ano siguiente en la villa del Rosario de Cucuta para la formacion de
una Constitucion, rigiendose mientras tanto por un Presidente y un
Vice-Presidente con caracter provisional. En seguida Bolivar dicto
algunas disposiciones para la prosecucion de la campana, y el 24 salio
con direccion a Guasdualito, satisfecho de haber abierto los cimientos
de la para el tan deseada Republica colombiana.




CAPITULO IX


Principios del ano 1820.--Proposiciones de paz.--Resultado de las
negociaciones.--Momentos de esperanza por la forma politica que la
Espana ha adoptado.--Estipulacion de un armisticio.--Entrevista de
Morillo y Bolivar.--El general espanol se retira del mando.--Don Miguel
de la Torre.--Estado de los asuntos del Peru.--Acantonamientos
militares.--Ruptura de las hostilidades.--Batalla de Carabobo.--Sucesos
que siguieron.--Tributo rendido al vencedor.--Entrada de Bolivar en
Caracas.--Conquistas.--Estado prospero de la causa de la
libertad.--Desgracia de la expedicion de Urdaneta contra Quito.--Sucre
toma el mando de ella.--Preparase para la nueva campana.--Acciones de
Yaguada y Riobamba.--Armisticio acordado por Aymeric.



Fernando VII acababa de jurar en Cadiz la Constitucion de 1812, y a
fines de Marzo Morillo recibia esta noticia proponiendose, segun
manifiesto fecha 11 de Abril, el restablecimiento de la paz por medio de
una reconciliacion fraternal entre Espana y la Republica de Colombia. En
su consecuencia, el 7 de Junio de 1820 el jefe espanol proclamaba el
Codigo de la monarquia espanola en Caracas, solicitando en seguida una
suspension de hostilidades de los caudillos patriotas, mientras se
entablaban las negociaciones necesarias entre su gobierno y el Congreso.

Nada consiguio con esta gestion, porque los patriotas contestaron:
"_que solo podrian acceder cuando las ordenes partieran de la legitima
autoridad por ellos reconocida_."

En vano se dirigio despues al Congreso y particularmente a Bolivar,
quien como el caso requeria hizo una convocatoria extraordinaria, en la
cual, con toda dignidad y entereza, fueron rechazadas las proposiciones
de Morillo. Los resultados de acto semejante probaron que el pueblo
venezolano y granadino bajo pretexto alguno querian volver a estrechar
relaciones con los espanoles, adquiriendo de este modo gran importancia
a los ojos de todo el mundo. Esto no obstante, como medida conveniente a
los planes del Libertador, el 21 de Setiembre solicito de Morillo
unicamente el armisticio que antes le propusiera, siempre que le diesen
a Colombia las garantias y seguridades necesarias, cosa que estaba en el
caso de poder exigir; y despues de repetidas conferencias entre los
comisionados por una y otra parte, Bolivar establecia su cuartel general
en Sabana Grande y Morillo el suyo en Carache, pueblos ambos de la
provincia de Trujillo.

La forma liberal adoptada por la monarquia espanola daba lugar a
esperar una convencion favorable a las miras e intereses de la America,
cuyos triunfos se iban extendiendo por todos lados, y en la noche del 25
de Noviembre se firmo un armisticio de seis meses, prorogables a
conformidad de ambos contratantes por el tiempo que se estimase
conveniente, en el caso de no haberse podido ajustar las condiciones de
la paz dentro del termino prescrito. Ademas de este se firmo el
preliminar de otro tratado para regularizar la guerra, en todo evento,
conforme lo reclamaban la humanidad y la justicia. Toda vez que fueron
terminados estos tratos, a instancias del jefe espanol Bolivar marcho a
celebrar una entrevista con el, el dia 27, en el pueblo de Santa Ana.
Morillo salio a su encuentro hasta las afueras y le tendio amistosamente
los brazos. Alli estuvieron juntos los dos caudillos hasta el siguiente
dia, y despues de reiterar el juramento de eterna amistad, se
despidieron victoreando a Colombia y a la madre Espana, llenos todos de
la mas cordial alegria.

Fatigado Morillo por la lucha que inutilmente habia sostenido contra la
libertad, defendida por aquel pueblo heroico, solicito su retiro del
mando; aunque desatendida en un principio la suplica, al fin logro que
le reemplazara el eminente y bizarro general Don Miguel de la Torre y se
embarco para Cadiz el 17 de Diciembre. Y mientras estos acontecimientos
tenian lugar en Colombia, Buenos-Aires gemia envuelto en el caos de la
disolucion politica y el general San Martin, al frente de veinte velas,
montado en el navio de su nombre, zarpaba en el puerto de Valparaiso la
tarde del 20 de Agosto, siendo bien recibido por el pais, donde mas
tarde ocupo Lima y el Callao.

Calabozo, Barquisimeto, Tocuyo, San Carlos, Caracas, Cumana, Maracaibo,
Puerto-Cabello y la Guaira eran los puntos en que el ejercito espanol,
compuesto a principios de 1821 de solo 11.000 hombres, estaba
acantonado. El armisticio, firmado hacia cosa de dos meses, fue roto por
el pronunciamiento de Maracaibo en favor de la independencia el 28 de
Enero y por la ocupacion que las tropas de Urdaneta hicieron de esta
plaza. En vano La Torre protesto y represento contra tamana violacion;
frases de amistad, promesas, amenazas, todo fue inutil, y las
hostilidades comenzaron de nuevo el 28 de Abril, dia aplazado de
comun acuerdo.

Favorables fueron los encuentros habidos desde esta fecha hasta mediados
de Junio para las armas republicanas; pero el 24 lograron sobreponerse
al poder de Espana en la batalla de Carabobo, Paez y Bolivar eran los
campeones de aquellas; La Torre, al frente de mas de 5.000 soldados
espanoles, ocupaba las llanuras. Tres eran las divisiones del
Libertador: mandaba Paez la primera, que se componia de 1.500 ginetes,
el batallon Britanico y el del Apure. Cedeno guiaba la segunda,
compuesta del batallon de Tiradores, el de Vargas, el de Boyaca y el
escuadron Sagrado. En la tercera, dirigida por el coronel Plaza,
figuraban los batallones Rifles, Granaderos, Anzuategui, vencedor en
Boyaca y un regimiento de caballeria. El total de estas tres columnas
era de unos 6.000 combatientes.

Altamente gloriosa, y con la insignificante baja de 200 hombres entre
muertos y heridos, fue la jornada de Carabobo. A excepcion del valiente
coronel Don Tomas Garcia que, al frente del primero de Valancey, supo
retirarse con vida hasta Valencia, el resto del ejercito quedo
completamente derrotado. Batallones enteros cayeron prisioneros en manos
de los patriotas, en tanto que otros, arrojando las armas, dispersos
como aves espantadas, huyeron a guarecerse en los bosques. Entre los
muertos del ejercito de Bolivar hubo que lamentar dos perdidas de
consideracion: el general Cedeno y el coronel Ambrosio Plaza quedaron
sepultados bajo sus propios laureles.

Habiase reunido ya el Congreso en la villa del Rosario de Cucuta y se
ocupaba de formar la Constitucion del Estado cuando a consecuencia del
exito obtenido en Carabobo, decreto los honores del triunfo para el
ejercito y sus dignos jefes, ordenando al propio tiempo que el retrato
del hijo ilustre de Caracas, del benemerito padre de la patria, fuese
colocado en las Camaras legislativas con la siguiente inscripcion: SIMON
BOLIVAR, LIBERTADOR DE COLOMBIA.

Cinco dias despues de tan relevante hecho de armas, con el cual podia
darse ya por asegurada la libertad de la Republica colombiana, el
celeberrimo caudillo caraqueno entro en su pueblo natal, donde una vez
mas fue acogido con extraordinaria y completa ovacion. Pero no era esto
solo la consecuencia necesaria de la victoria de Carabobo; la Guaira se
rindio el dia 2 de Julio, y mas tarde, el 11 de Octubre, segun
disposicion de bloqueo que anteriormente habia dado el Presidente y jefe
supremo del ejercito al general Mariano Montilla, este tomaba la plaza
de Cartagena.

Todos los acontecimientos conspiraban ya en favor de la independencia
general de la America del Sud, pues en el mismo ano, sin contar la
actitud favorable que habia tomado Quito, el general San Martin en el
Peru minaba el poder del virey Pezuela que se vio depuesto del mando por
sus mismas tropas, hecho inaudito en aquel pais; constituia un gobierno
a cuya cabeza se ponia como dictador; daba al pueblo una Constitucion y
derrotaba al enemigo comun. Como lo hemos indicado mas arriba, a fines
del ano ultimo tambien Guayaquil habia proclamado su independencia, y a
las ordenes del general Luis Urdaneta mando una expedicion contra Quito;
pero derrotado el 12 de Noviembre de 1820 en las cercanias de Guachi,
este dejo a Miguel Valdes en el mando y se retiro de aquellos lejanos
climas. A su vez Valdes fue batido en Genoi el 2 de Febrero siguiente,
replegandose sobre el pueblo de Mercaderes, donde el general Antonio
Jose de Sucre se hizo cargo del mando de aquella desgraciada expedicion.

Por aquel tiempo se circulo la noticia del armisticio, y el nuevo jefe
delegando sus funciones al general Pedro Leon Torres mientras su
ausencia, paso inmediatamente a Guayaquil, donde le llevaba la idea de
organizar nuevas tropas para que la proxima campana no le cogiese
desprevenido. Asi, pues, a la ruptura de las hostilidades se encamino a
Quito, encontrandose que el coronel Don Francisco Gonzalez le salia al
paso con una division por el organizada en Cuenca, fecundando de este
modo el movimiento que hacia la de Don Melchor Aymeric, Presidente de la
provincia a donde Sucre llevaba sus refuerzos revolucionarios.

Gonzalez fue derrotado en Yaguachi, y su plan con Aymeric quedo
desbaratado por completo. Este emprendio su retirada hacia la capital, y
con el fin de rehacerse, se parapeto por lo pronto en Riobamba. Sucre
entonces coloco su fuerza al otro lado de la cordillera del Chimborazo
en el pueblo de Mocha, situado en el paralelo de Riobamba, y ambos
ejercitos continuaron su camino hasta que, encontrandose en Guachi el 12
de Setiembre, trabaron un encarnizado combate; el jefe republicano, a
pesar de su valor y de la mortandad causada al enemigo, resulto vencido
con perdidas de consideracion.

Trascurridos dos meses desde esta malaventurada accion de guerra,
conforme a propuesta de Sucre, concedio Aymeric una suspension de armas
de noventa dias, durante los cuales el general republicano, que era
adorado en el pais por sus virtudes habia de prepararse y reclutar gente
con objeto de reaparecer en su dia mas formidable que antes.




CAPITULO X


Primer Congreso de Colombia.--Este no admite la renuncia que hace
Bolivar.--Publicacion de la Constitucion de Colombia.--Sancion de la ley
politica del Estado.--Eleccion de Bolivar para la presidencia del
Congreso.--Proyecto de libertar Peru.--Preparativos de marcha.--Paso de
Sucre por la cordillera occidental.--Ocupacion de la provincia de
Loja.--Abrese la campana de Quito.--Entrada del ejercito libertador en
Pasto.--Conquistas de Sucre.--Batalla de Pichincha.--Sumision de
Quito.--Ovaciones.--Oferta hecha al Peru.--Entrevista de Bolivar y San
Martin.--Estado del Peru.--Reunion del Congreso de Colombia.--Expedicion
a Maracaibo.--Combate naval.--La fortuna se muestra propicia a la
Republica.--Capitulacion de Morales.--Venezuela queda libre.



Por un decreto de Roscio, expedido en Angostura el 9 de Noviembre de
1820, a 6 de Mayo del siguiente ano el primer Congreso de Colombia se
instalo en la villa del Rosario de Cucuta, con diputados elegidos libre
y legalmente por las provincias emancipadas del poder de Espana, cuyo
numero era el de veintidos entre las de Venezuela y Nueva-Granada.
Principio sus sesiones ocupandose de la renuncia que Bolivar habia hecho
de su magistratura politica, y determino: que este leal y desinteresado
patricio, mientras se daba al Estado un gobierno definitivo por medio
de una Constitucion, siguiese como hasta alli en el desempeno de
su cargo.

Por fin, el 12 de Julio de 1821, despues de la batalla de Carabobo, se
publicaba la ley fundamental que, bajo la denominacion de Republica de
Colombia, reunia en un solo cuerpo nacional a Venezuela y Nueva-Granada
con un gobierno popular representativo, declarando su independencia
absoluta de toda dominacion extranjera y de todo dominio particular, y
dividiendo el ejercicio del poder supremo en legislativo, ejecutivo y
judicial. Santa Fe de Bogota era declarada capital hasta tanto que, en
mejores tiempos, se erigiese una ciudad al efecto con el nombre del
Libertador Bolivar.

El 30 de Agosto quedo sancionada la Constitucion del Estado, la cual
diferia de las anteriores en algunos puntos esenciales. Los senadores no
eran vitalicios, siguiendose para todo cargo publico los principios de
eleccion periodica y alternativa; y el poder ejecutivo seria ejercido
por un solo individuo. Entre las importantes leyes dadas al pais habia
dos, una del 19 y otra del 28 de Julio, ambas notables. La primera
declaraba que desde el dia de su publicacion se considerarian _libres_
los hijos que nacieren de _esclavas_; la otra suprimia todos los
conventos de regulares que no tuviesen por lo menos ocho religiosos de
misa en aquella misma fecha, aplicandose a la educacion nacional todos
los bienes y propiedades, derechos y acciones legados a las comunidades
que se hallaren comprendidas en la citada ley. Esta exceptuaba a los
hospitalarios, considerada la utilidad de sus servicios.

El 7 de Setiembre, conforme a la facultad que la Constitucion concedia
al Congreso de nombrar por la primera vez l