The Project Gutenberg EBook of Viajes por Europa y America
by Gorgonio Petano y Mazariegos

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Title: Viajes por Europa y America

Author: Gorgonio Petano y Mazariegos

Release Date: September 18, 2004 [EBook #13492]

Language: Spanish

Character set encoding: ASCII

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAJES POR EUROPA Y AMERICA ***




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  VIAJES POR EUROPA Y AMERICA

  DE
  D. GORGONIO PETANO Y MAZARIEGOS


  PRECEDIDOS DE UN PROLOGO
  POR
  EL SR. D. PATRICIO DE LA ESCOSURA
  DE LA ACADEMIA ESPANOLA


  PARIS
  LIBRERIA FRANCESA E INGLESA DE J.H. TRUCHY
  26, BOULEVARD DES ITALIENS, 26

  PARIS.--IMPRENTA DE E. THUNOT Y C
  Calle Racine, 26, cerca del Odeon.

  1858






  A LA SAGRADA MEMORIA DE SU AMANTISIMO PADRE.

  EL AUTOR.






  A MI QUERIDO AMIGO EL SR. D. G. PETANO Y MAZARIEGOS.


  Mal inspirado esta V., amigo mio, deseando que sea yo quien le
  escriba un prologo para sus _Viajes_, libro que, por una parte,
  no necesita de ajenas recomendaciones por ser tan curioso y
  entretenido, como elegante y concienzudamente escrito; y que
  versa por otra sobre un asunto en el cual, mas acaso que en otro
  alguno, soy incompetente.

  Y ipor Dios santo! que no se me alarme V. ni crea que hablo asi
  o por intempestiva modestia, o por placer de sentar
  una paradoja.

  Nada de eso, amigo mio, nada de eso: digole a V. lo que pienso,
  lo que es cierto: soy en materia de Viajes el mas incompetente
  de los mortales. Y sin embargo, ni puedo ni quiero negar, que
  pocos espanoles hay tan _asendereados_ como yo; porque en
  efecto, desde el "primer sollozo de la cuna" hasta la fecha,
  pocos dias ha y quincuagesimal de mi vida, estoy corriendo por
  montes y valles, yendo de _Ceca_ en _Meca_,

        "Sin encontrar en la tierra
        Un punto donde parar,"

  como dice al Don Juan del _Hombre de Mundo_ el protagonista de
  aquella excelente comedia. Todo eso es cierto: nino aun, una
  persecucion politica me traia primero a Francia, y luego a
  Inglaterra me enviaba: de regreso a Espana la vida militar
  paseandome primero de guarnicion en guarnicion, mas tarde con la
  guerra civil teniendome siempre a caballo, haciame correr una
  gran parte de nuestro pais, que despues acabe por decirlo asi de
  visitar como empleado o por negocios propios: cinco
  emigraciones, en fin, y algun viaje voluntario desde el ano de
  1840 hasta el dia, me han obligado de nuevo y repetidamente a
  visitar las antiguas Galias y la Gran Bretana, y dadome ocasion
  para ver la Belgica, Portugal y una parte de la Alemania.

  Pero ni eso es _viajar_ ni Dios me ha hecho _viajero_, que entre
  los que tal nombre merecen y los simples _viandantes_ como yo,
  hay una diferencia inmensa. ?Viajan por ventura el correo de
  Gabinete, aunque pase su vida entera corriendo los caminos
  reales, o el fatuo que a Paris viene a barnizarse las unas y
  olvidar el castellano, sin aprender el frances?

  _Viajar_ es un arte que supone un gran fondo de filosofia, un
  razonable capital de instruccion, el talento natural y la
  vocacion del observador, mucha rectitud de juicio, y tiempo
  ademas, y medios pecuniarios para utilizar todos los enumerados
  elementos.

  Suponga V. a un hombre siempre en movimiento mal de su grado;
  siempre habiendoselas con la policia o recelando tener que
  haberselas; preocupado el entendimiento por aspiraciones
  politicas; y con el corazon constantemente en el pais de que su
  mala suerte le aleja; y digame en conciencia si tal hombre es ni
  puede ser nunca _viajero_ aunque mas tierras corra que el
  mismisimo _Judio Errante_.

  Tal es mi caso, amigo mio: he caminado mucho y viajado poco: y
  no obstante, tambien como V. sonaba yo alla en mis juveniles
  anos en el placer de los viajes; extasiabame con _Robinson_,
  deleitabame con _Rolando_, no me detenia en engolfarme en el
  _Viajero universal_, y acaso acaso tuve mis tentaciones de tomar
  por modelo al _Joven Anacarsis_. Los unicos viajes que nunca me
  cautivaron fueron los del atildado alumno del insoportable
  _Mentor_, y todavia confieso a V. que no he podido reconciliarme
  con el celebre y para mi empalagoso libro del Sr. Fenelon. Pero
  vinieron los anos y con ellos los trabajos; comence a vagar y
  disiparonse naturalmente mis ilusiones de viajero.

  Mas dichoso V. que yo, mas perseverante en su vocacion, mejor
  dotado para su proposito por la naturaleza, va, joven aun, a
  enriquecer nuestra literatura con un libro original y bien
  escrito de _Viajes_, genero que se ha cultivado poco en Espana
  hasta el presente.

  Apruebolo sinceramente por el asunto y la feliz manera de
  desempenarlo: lo aplaudo ademas porque creo que el conocimiento
  de los paises extranjeros puede ser para el nuestro un poderoso
  estimulo de adelanto en las vias del progreso en que con razon
  dice V. que ha penetrado hace ya anos, y tambien un argumento
  para responder victoriosamente a los que nos acusan de estar aun
  en la barbarie sumidos.

  Hay ademas hoy en el mundo una senalada tendencia a suprimir las
  distancias, borrar las distinciones y confundir los intereses.
  Van desapareciendo poco a poco las antipatias de raza, van
  suavizandose las rivalidades de nacionalidad; las corrientes de
  la humanidad se muestran en su curso convergentes; y si la
  _unificacion_ esta lejos todavia, no tan remota que el anteojo
  de la filosofia no la divise en lontananza.

  En tales circunstancias, amigo mio, el libro de V. que
  _presenta_ los Espanoles a los extranjeros, y a estos aquellos,
  como es costumbre en la buena sociedad inglesa, cuando entre
  personas que no se conocen se halla un tercero con ambas
  relacionado: el libro de V., digo, facil y corrientemente
  escrito, observador sin pesadez, filosofo sin pretensiones,
  _presentandonos_ unos a otros, facilita el trato, y
  consecuentemente prepara la amistad.

  iComo no ha de aplaudir el libro de V. quien como yo desea con
  toda su alma una union de todos los pueblos, que acabe, si es
  posible, hasta con el nombre de la guerra, y en consecuencia
  haga que de uno a otro polo no haya mas imperio que el de la
  ley, y que esa sea siempre la expresion de la voluntad
  universal!

  Si no me es dado pues ni disertar cientificamente sobre los
  viajes en general: si no me atrevo a decir a V. _pluma a pluma_
  ya que no cara a cara, todo lo bien que pienso, y que si no me
  engano pensara el publico de su interesante libro: puedo por lo
  menos en conciencia, y sin temor de ofender la modestia del que
  le ha escrito, asegurar que no ganariamos poco en que todos los
  jovenes que viajan lo hiciesen con el fruto que V. y sobre todo
  en que, comprendiendo la deuda que todos con la patria tenemos,
  la pagaran como V. haciendo a su pais participe del resultado de
  sus estudios y observaciones.

  En la imposibilidad de hacerle a V. un prologo, le escribo lo
  que pienso de sus _Viajes_: acepte V., amigo mio, acepte el
  obolo de la incompetencia, y crea sobre todo que solo por
  aquello de que _impossibile nemo tenetur_, deja de complacerle
  tan por completo como lo deseara su sincerisimo y
  apasionado amigo:

  PATRICIO DE LA ESCOSURA.

  Paris, noviembre 1857.






  #DE COMO UN PROLOGO ES A VECES NECESARIO.#


  No es la moda la que coloca la pluma en mis manos: al contrario,
  he tenido necesidad de discutir conmigo mismo para convencerme
  de que al resumir en un volumen las notas de mis viajes, me
  obedezco, sin tener en cuenta para nada que la moda es esta.

  Teniendo la pasion de la lectura y alentado por la buena acojida
  que han obtenido los diferentes ensayos literarios que he dado a
  la estampa, nada mas logico que bosquejar el cuadro de
  mis viajes.

  iEl viaje! esta ha sido mi constante aspiracion desde que tuve
  la edad de quince anos. iGracias mil a Dios que me ha otorgado
  la realizacion de mis ensuenos, acariciados tanto tiempo por mi
  imaginacion!

  Sucediame siempre una misma cosa cada vez que me paseaba en el
  campo. La idea del viaje, siempre companera de mi memoria, era
  constantemente el tema seguro de mi conversacion: mirando
  siempre delante de mi, me impacientaba contra el horizonte que
  cerraba el paso a mi vista.

  Los limites que las encumbradas montanas trazaban naturalmente a
  mi curiosa mirada siempre avida de penetrar a traves de los
  terminos, cruzabales afanoso con el pensamiento; y solazaba mi
  fantasia con el bellisimo lienzo que en mi ilusion dibujaba.

  Un cielo nuevo, diferentes praderas y torrentes, aire mas
  dilatado, otros espacios, un _mas alla_ distinto del que siempre
  me encerraba en su estrecho ambito; he aqui mis deseos eternos.

  Estas eran mis frases; esta mi necesaria conclusion cada vez que
  regresaba del campo.

  La idea de visitar nuevos paises, se presentaba constantemente a
  mi imaginacion con un delicioso misterio que me fascinaba. La
  lengua, los trajes, las costumbres, toda la vida analizada en
  conjunto y en detalle, fingiala en mi deseo, como distinta y
  nueva, en parangon con la que yo conocia.

  Mas tarde, cuando entrevi la utilidad de los viajes, por la
  instruccion y conocimiento del mundo que reportan, tomo carta de
  naturaleza dentro de mi cerebro--por decirlo asi--la idea
  de viajar.

  Hoy, que afortunadamente he visitado algunos paises, dando
  cumplida satisfaccion a mis aspiraciones, justo y hasta
  necesario es que concrete en un solo cuadro los recuerdos de mis
  excursiones.

  No pretendo escribir un libro: si la frase no estuviera gastada,
  yo llamaria a este epitome _impresiones de viaje_, pero tantos
  son ya los que asi han bautizado a sus apuntes, que yo me aparto
  a toda prisa de semejante diccion y concluyo este mal hilbanado
  prologo rogando al lector que califique este trabajo del modo
  que mas cuadre a su gusto.

  Como quiera que sea, esta publicacion no es otra cosa que una
  galeria de cuadros naturales tomados a la vista: los colores que
  empleo, tomados de mi pobre paleta, son debiles pero exactos.

  Y basta para un prefacio: era indispensable consignar que este
  libro no es hijo de la moda: si no me equivoco, lo he apuntado
  ya, y si no se entiende bien, sepase al menos que yo he
  pretendido decirlo.






  #ESPANA#.


  La Espana, nuestra querida patria, tan calumniada por algunos
  extranjeros que con trivial ligereza han querido juzgarla, sin
  estudiar en modo alguno su estado actual, avanza rapidamente en
  el camino del progreso, y dentro de muy pocos anos ocupara el
  importante rango que de hecho la pertenece en Europa.

  Cualquiera otra nacion del mundo que hubiera tenido que pasar
  por las duras pruebas que la nuestra, con sus revueltas
  politicas tan frecuentes, con sus inutiles gobiernos, con su
  fratricida y desoladora guerra civil de siete anos, hubiera sido
  borrada de los mapas y fundido en cualquiera otra su deshecha
  nacionalidad. Nuestra querida patria, que a pesar de todo, ha
  guardado incolume hasta hoy su santa independencia, que vive
  vida propia, que trabaja y avanza y que toca ya las ventajas de
  un magnifico porvenir, ha probado al mundo con esta demostracion
  de pujante vitalidad propia, que se basta a si misma y que
  merece ocupar un gran puesto en el congreso de los pueblos
  civilizados. Los dos altos y augustos sentimientos que viven en
  su corazon y la han conducido a salvo por en medio de
  tempestades y peligros, son el sentimiento religioso y el
  nacional: aqui amamos a Dios y a la patria; y estas dos
  poderosas virtudes que de luengos siglos poseemos, que guardamos
  con religiosa exactitud y que de seguro trasmitiremos a nuestros
  venideros, son dos poderosas palancas de porvenir y fuerza.

  Nuestra legislacion municipal, la mas rica, la mas libre, la mas
  antigua de Europa, nos ha dado una educacion intrinsecamente
  democratica, que ha engendrado en nuestras almas el innato amor
  a la libertad. En vano se nos hablara de la dinastia austriaca
  que ha gobernado nuestra Espana con las formas del absolutismo:
  nuestros ilustres comuneros de Castilla, combatiendo los
  primeros del mundo en batalla campal contra la tirania de los
  Reyes, son una soberbia y altiva protesta que nuestro caracter
  escribio en los campos contra todo lo despotico. Nuestras
  costumbres, practicamente libres, no importadas de parte alguna,
  son las mas democraticas de Europa: y al decir esto, ni hablamos
  de memoria ni avanzamos una aseveracion dudosa.

  En nuestra vida de viajero y de diplomatico hemos tenido ocasion
  de estudiar de cerca y con detenimiento las costumbres de las
  sociedades de Europa: en ninguna ni nunca hemos encontrado la
  admirable igualdad practica de nuestra Espana, donde en rigor no
  existen clases: aqui, entre nosotros, lo mismo hoy que en tiempo
  del absolutismo, todas las carreras y dignidades del Estado han
  sido accesibles al pueblo; de sus filas han salido ministros,
  generales, obispos, estadistas, todo: hoy, como siempre, estan
  abiertas a todas las clases de la sociedad espanola las carreras
  todas: no tenemos aristocracia de hecho: el clero, el pueblo, la
  nobleza, la clase media, se mezclan y confunden en sus
  reuniones, en sus enlaces, en sus actos todos de la vida publica
  y privada. Como nuestra educacion ha sido eminentemente
  democratica, nuestras costumbres lo son tambien, y de ellas ha
  brotado espontaneamente el sentimiento de amor a la libertad que
  tenemos; y amando a Dios, a la libertad, y a la patria, el
  filosofo y el estadista pueden regocijarse y estar tranquilos;
  nosotros no podemos morir y el porvenir es nuestro.

  Esto en cuanto a la Espana moral: ahora vamos a visitar, aunque
  ligeramente, la Espana que los extranjeros han descrito, la
  Espana de dificiles comunicaciones y de atraso material.

  Madrid, que hoy empieza a ser conocido en toda Europa, es una
  gran capital que de nada carece: cielo esplendido, sociedad
  finisima y facil, vida literaria pujante y fecunda, once teatros
  publicos, donde tienen su templo todos los generos de la
  comedia, la musica y el drama: artistas, literatos, filosofos,
  academias, museos: caminos de hierro a diferentes ciudades de
  importancia, abundancia de recursos literarios, paseos
  admirables, monumentos, calles y plazas como las de las primeras
  capitales de Europa, diferentes lineas ferreas comenzadas que le
  daran una inmensa importancia dentro de cuatro a cinco anos que
  todas estaran terminadas, movimiento periodistico inmenso,
  animacion, fisonomia, grandeza. Ese es el Madrid de hoy: esperad
  cinco anos y sera visitado por todos los viajeros de Europa, que
  de seguro hallaran en el una de las mas bellas ciudades de hoy:
  cuenta una poblacion de 300,000 habitantes.

  Barcelona, segunda capital de Espana, con cuatro caminos de
  hierro, abiertos al publico hace anos, con una vida industrial
  asombrosa, con sus innumerables fabricas de cuanto la industria
  conoce[1], con su puerto importante donde todos los dias tocan
  vapores de todos los paises, con sus tres teatros publicos, dos
  de opera italiana, con sus doscientos treinta mil habitantes,
  con sus magnificas plazas y calles, sus monumentos, su
  prodigiosa animacion, su constante actividad, con sus buenos
  hoteles, sus paseos, su creciente prosperidad; Barcelona,
  concluimos, es una ciudad de alta significacion y de la
  importancia de cualquiera otra ciudad de Europa que como ella no
  sea capital de nacion.

  Valencia, ciudad pintoresca y animada, con una poblacion
  laboriosa y trabajadora, con su industria de seda tan avanzada,
  puerto de mar concurrido, mucho comercio, caminos de hierro a
  Jativa y al Grao, dos teatros publicos, muchas iglesias notables
  bajo el aspecto del arte, la campina mas deliciosa que
  imaginarse puede, toda cultivada admirablemente palmo a palmo,
  con museo, casinos, sus periodicos, sus hermosas mujeres, su
  delicioso clima, su azulado cielo, su animacion habitual, y su
  poblacion de ciento cinco mil habitantes.

  Sus principales edificios son la catedral, el consulado, el
  Temple, el Hospital General, la Aduana, el palacio del Arzobispo
  y otros varios. Tiene universidad literaria muy concurrida,
  escuelas gratuitas, y casas de beneficencia en brillante estado.

  Entre los establecimientos penales descuella el presidio, que es
  un verdadero modelo y merece ser visitado por los extranjeros.
  Valencia antes de un ano estara unida a Madrid, Alicante,
  Almansa y Albacete por medio de un camino de hierro.

  Sevilla, con su Guadalquivir a los pies, con su celebre
  catedral, las casas consistoriales, la Audiencia, la Lonja, y
  otros muchos edificios notables; Sevilla es tambien una de las
  ciudades mas mercantiles de Espana, comercia en grande escala, y
  tiene una poblacion de ciento treinta mil almas. Su cultura es
  superior a todo elogio, pues hasta en las filas del pueblo se
  observan buenos modales y finura.

  Tiene Sevilla excelentes periodicos de literatura, academias, y
  aventajados artistas. Su cielo, su clima, sus mujeres son
  renombradas en toda Europa: los frutos deliciosos de su campina
  son de lo mejor de su clase: tiene muy avanzadas las obras de
  sus ferrocarriles a Cordoba y Cadiz.

  Zaragoza la inmortal, la patria de los hijos esforzados, es
  tambien otra ciudad importante de Espana que he visitado tres
  veces. El camino de hierro que la pondra en comunicacion con
  Madrid y Barcelona, que antes de cuatro anos estara abierto al
  publico, pues en ambas lineas se trabaja sin descanso, acrecera
  muchisimo su actual significacion y la dara nueva vida
  e impulso.

  Zaragoza tiene magnificas iglesias que llaman la atencion del
  viajero y que merecen verse, como la Seo y Nuestra Senora
  del Pilar.

  Sus edificios mas notables son la Lonja y los palacios del
  Arzobispo y del General. Entre sus calles ocupa el primer lugar
  la del Coso, ancha, recta, despejada; hay muy buenos paseos al
  rededor de la ciudad. La agricultura constituye la principal
  riqueza de la capital de Aragon: tiene tambien sus periodicos y
  sus teatros: la poblacion es de cincuenta mil almas. El pueblo
  es eminentemente liberal, noble, esforzado, valiente, generoso.

  Cadiz y Malaga, otras dos ciudades de nuestra Espana que he
  visitado, se distinguen, la primera por su encantadora
  situacion, por su blancura y su excesiva limpieza, por su
  civilizacion avanzada.

  Es grande la vida literaria de Cadiz, donde se publican muy bien
  escritos periodicos y libros: tiene florecientes academias y
  dase culto esmerado a las artes: su sociedad es una de las mas
  cultas y finas de Espana.

  Sus mujeres, poderosamente hermosas, son uno de los mejores
  adornos de su sociedad. Cadiz tiene tres teatros publicos,
  calles y plazas elegantes, y el aspecto general de la ciudad es
  de lo mas agradable y pintoresco que idearse puede.

  Tiene caminos de hierro en explotacion a Jerez y al Puerto, y en
  construccion el de Sevilla.

  Malaga, industrial, puerto de mar, fabricas de fundicion, de
  tejidos, de hilados: buenos paseos, algunos edificios notables:
  sus celebres vinos.

  Hablo en mi libro unicamente de las ciudades que he visto; el
  viajero tiene todavia algunas otras dignas de ser visitadas:
  Granada, Cordoba, Toledo, Santiago, Leon, Salamanca.

  Continuando nuestra rapida resena sobre Espana, vamos a
  consignar unos ligeros apuntes sobre algunas otras ciudades que
  tambien conocemos.

  Palencia, situada a ocho leguas de Valladolid y cuarenta de la
  capital de Espana, es una ciudad que, aunque de tercer orden,
  tiene una magnifica catedral, los palacios de Don Sancho y el
  Obispo, un elegante teatro, casino, y algunas buenas calles: su
  riqueza la constituye la agricultura.

  Tiene fabricas de harinas. La primera universidad que hubo en
  Espana se fundo en Palencia: se tiende a sus puertas el canal de
  Castilla que la pone en comunicacion con Alar y Valladolid; y
  hoy trabaja con fe en su camino de hierro.

  Valladolid, patria de Felipe II, es sin disputa la primera
  ciudad de la caballerosa y noble Castilla. Tiene universidad
  literaria muy concurrida, audiencia territorial, es capital de
  uno de los distritos militares de la Peninsula, ciudad agricola
  e industrial.

  Sus principales edificios son la catedral, obra magnifica del
  grande Herrera, que no esta terminada; la universidad, de formas
  elegantes y de gusto arquitectonico; la celebre iglesia de San
  Pablo, con sus lindisimos porticos, su esbelta arquitectura y
  lujo de ornamentacion; los arcos de Benavente, el palacio Real y
  algunos otros.

  Valladolid tiene muchas y buenas calles, algunas tiradas a
  cordel; paseos excelentes, como el _Campo Grande_ y las
  _Moreras_; bibliotecas publicas, teatros, sociedades literarias.
  Hoy empieza a ser un centro industrial de importancia: muchas
  fabricas de harinas, otras de tejidos de algodon, de loza, de
  hilados, de fundicion. Tiene treinta mil habitantes, canal
  navegable hasta Rioseco y Alar, y muy adelantadas las obras de
  su via ferrea.

  Burgos, ciudad de recuerdos y monumentos, merece tambien la
  visita del viajero. Su renombrada catedral, una de las mas
  bellas de Europa, es majestuosa, gallarda, elegante; ataviada
  con el manto gotico que sus arquitectos la vistieron, se
  presenta al espectador con todo el interes de un monumento
  del arte.

  Las _Huelgas_, celebre monasterio, fundado por Alfonso VIII,
  llama tambien la atencion del que viaja para estudiar. La
  iglesia de los Cartujos contiene un soberbio sepulcro consagrado
  a Don Juan II, digno de ser visto: es obra de arte admirable,
  fundido en marmol de Carrara, con rica pompa de relieves y con
  lujo de estatuaria.

  Burgos tiene hoy poca importancia; su clima es sumamente frio y
  sus recursos son muy pocos: se visitan con gusto sus edificios
  notables y sus paseos, pero fuera de esto nada ofrece
  al viajero.

  Santander, ciudad perteneciente tambien a Castilla la Vieja, es
  un centro muy activo de nuestro comercio; tiene una vida pujante
  y animada y cuenta con grandes recursos y elementos de
  prosperidad. Puerto de mar muy concurrido, y deposito general de
  todas las harinas de Castilla, mantiene activas relaciones de
  comercio con toda America, y en especial con nuestras Antillas.

  Su muelle es uno de los mas bellos de Espana, un largo y
  elegante lienzo de magnificas casas constituye su frente
  principal. Cuando se terminen las obras del puerto, y este
  abierta al publico la linea ferrea hasta Alar, una de cuyas
  secciones esta ya en explotacion, Santander acrecera mucho la
  importancia y significacion que hoy tiene.

  Cuentanse en la ciudad algunos buenos edificios; las calles en
  general son rectas y despejadas: hay un lindo teatro y sus
  correspondientes casinos.

  Vitoria, San Sebastian e Irun, son las tres poblaciones de
  importancia que se encuentran en el camino de Madrid a Bayona.
  Sabido es que nuestras Provincias Vascongadas son un modelo de
  laboriosidad y cultura: alli la tierra no permanece ociosa, como
  en Aragon, que solo puede visitarse por tener el honor de
  penetrar dentro de los muros de la inmortal Zaragoza.

  Las Provincias Vascongadas, como he indicado, tienen el
  privilegio de atraer poderosamente la atencion de todo aquel que
  las visita. Sus moradores, lo mismo que los aragoneses, reflejan
  en sus expresivos rostros la honradez y franqueza.

  El pais todo esta cuidadosamente cultivado: en los picos de las
  montanas ha plantado la vid la mano laboriosa del vasco.
  Cuentanse innumerables carreteras, anchas, comodas y bien
  construidas. La sencilla organizacion de sus tutelares gobiernos
  de provincia, favorece el desarrollo de la buena fe que a todos
  distingue, y los vinculos de la familia, santos en todas partes,
  son alli sagrados: de aqui la bondad de los habitantes, porque
  sabido es que el hogar domestico es todo; si este es bueno, la
  sociedad, que es su reflejo, no puede menos de serlo tambien.

  Vitoria, San Sebastian e Irun, son tres lindas ciudades, aseadas
  y hermosas, notables por su animacion y riqueza: abundan las
  fabricas de fundicion y el trabajo se hace _oir_ en todas
  partes. Vitoria y San Sebastian cuentan buenas plazas y
  edificios: Irun tiene una bonita casa de villa. De Irun a la
  frontera de Francia solo debo hacer notar una santa emocion que
  me conmovio. En el solemne instante de cruzar el puente del
  Vidasoa, mi corazon conmovido profundamente envio desde el
  extremo del puente un saludo de bendicion y de carino a mi
  familia y a mi patria. Mi queridisima Espana, representada en
  Irun, que todavia devoraba con mis ojos, me atraia poderosamente
  hacia si, y por dos veces consecutivas avance hasta la mitad del
  puente para enviarla mis votos por su engrandecimiento y
  prosperidad.

  Habiendo dado demasiada extension al capitulo sobre Espana,
  vamos a terminarle consagrando antes unas cortas lineas al
  estado actual de nuestros medios de comunicacion, y exponiendo
  algunas otras consideraciones generales sobre el estado actual
  de Espana.

  En materia de comunicaciones, tenemos carreteras generales en
  buen estado para las principales ciudades de Espana; los canales
  de Castilla, Aragon y otros: vapores para todas las lineas, y
  caminos de hierro de Madrid a Almansa y Alicante, de Valencia a
  Jativa, de Barcelona a Tarrasa, Granollers, Arenys de Mar y
  Martorell, de Cadiz a Jerez y al Puerto, de Reinosa a Alar, de
  Valencia al Grao, de Langreo a Gijon, de Tarragona a Reus: todas
  estas lineas estan abiertas al publico: en construccion
  avanzada, proximas a terminarse, tenemos la de Almansa a Jativa,
  y la de Madrid a Guadalajara tambien: estas dos lineas, ambas
  grandes y de suma importancia, se daran al publico antes de un
  ano: las lineas de Zaragoza a Barcelona, y de Madrid a
  Valladolid, en las que se trabaja sin descanso, se abriran
  tambien a la circulacion publica antes de tres anos.

  En resumen, Espana, que por causas conocidas de todos, ha
  tardado en comenzar sus vias ferreas, toma hoy una noble
  revancha trabajando en todas direcciones y sin levantar mano.

  Esta es la Espana verdadera actual, no la que algunos viajeros
  han pintado: pronto la Europa toda tendra ocasion de conocerla.
  Los inmensos recursos de todo genero con que contamos, la
  fabulosa riqueza de su favorecido suelo, sus dos mares, sus
  rios, su delicioso clima, su prospera y floreciente agricultura,
  su industria y su comercio, en progreso constante; su poblacion
  de diez y ocho millones de habitantes, todas estas
  circunstancias reunidas, con su red de caminos de hierro que hoy
  construye aceleradamente, sus riquisimas y florecientes colonias
  de America y Asia, sus posesiones de Africa, y su portentosa
  riqueza, le aseguran un porvenir grande, digno de ella. Con un
  buen gobierno que tuvieramos por una docena de anos, nuestro
  brillante porvenir llegaria mas pronto.

  En Espana tenemos once universidades literarias, a las que
  concurrieron en 1856 doce mil seiscientos tres estudiantes. Las
  escuelas publicas de instruccion que se cuentan en Espana son
  15,400, y los discipulos que asistieron a ellas en el mismo ano
  1856 fueron en numero de un millon ochocientos mil. Estas dos
  cifras hablan muy alto en favor del estado intelectual de
  Espana: fijense bien los que pretendan hablar de nuestro pais en
  esas dos estadisticas, que son las que mejor traducen el estado
  intelectual de un pueblo.

  El numero de periodicos politicos y literarios de todo genero
  que se publicaban en Espana en 1856 fue el de doscientos
  ochenta. Esta elevadisima cifra, que tambien aboga en pro del
  grande amor a la lectura que se ha dispertado en nuestro pueblo,
  se aumenta todos los dias; cuentanse muchisimas bibliotecas que
  publican a volumen diario, y alguna de ellas tiene mas de
  cincuenta mil suscritores.

  No hay una sola poblacion en toda Espana, comprendiendo las de
  tercero y cuarto orden, que carezca de un teatro y de un casino
  con gabinete de lectura.

  Un pueblo que lee y que concurre al teatro, tiene una educacion
  culta, y demuestra que es digno de ser estudiado por los
  viajeros que se proponen conocer el espiritu de un pueblo,
  primera aspiracion de todo el que viaja con un noble objeto.

  Los establecimientos de beneficencia que el sentimiento
  cristiano espanol ha levantado entre nosotros componen un numero
  crecidisimo y hablan muy alto en favor de nosotros. La Espana
  cuenta actualmente mas de doscientas casas de beneficencia que
  la caridad publica sostiene en su mayor parte. Las escuelas
  gratuitas fundadas en Espana para la educacion del pueblo, y en
  las cuales se da una instruccion esmerada, son en grande
  numero tambien.

  Ya se comprendera facilmente que en este libro no nos ocupamos
  con detencion de nuestro pais: si la indole de una obra como
  esta, en la que solo estan apuntadas las impresiones de un
  viaje, nos permitiera entrar en el examen de su espiritu
  publico, de la organizacion de la familia, de sus relaciones
  sociales, de su caracter digno y altivo, de sus grandes
  instituciones; entonces podriamos trazar un cuadro consolador y
  admirable. En otro libro que preparamos sobre el estado actual
  de la Europa, nos ocuparemos separadamente y con la extension
  necesaria de nuestra amada Espana.

  Aqui solo apuntamos detalles y algunos datos estadisticos de
  verdadero interes para el que desee conocer un poco la patria de
  Cervantes y Calderon.

  Habiendo trazado el cuadro de nuestros viajes por Europa y
  America, hemos creido de nuestro deber dar tambien un lugar en
  nuestras paginas a la Espana, con el unico objeto de darla a
  conocer tal cual es, deshaciendo en cuanto podamos las
  equivocadas opiniones que de ella se han formado por muchos
  viajeros. Y como publicamos nuestro libro en Paris, haciendo
  ademas una edicion francesa, esperamos que nuestra patria sera
  debidamente apreciada, con lo cual queda satisfecho nuestro
  primer deseo. Nosotros no pedimos mas que imparcialidad: asi
  como en nuestro libro se encontrara un juicio desapasionado y
  exacto de cuanto hemos visto en las diferentes naciones que
  conocemos, del mismo modo reclamamos para Espana narraciones
  veridicas y justas.

  Nosotros para ser estimados y respetados no necesitamos mas que
  una circunstancia, una sola, la de ser estudiados y conocidos.

  Previa esta indispensable manifestacion, vamos a terminar
  nuestro capitulo sobre Espana, no sin consignar antes algunas
  otras notas de importancia e interes para mejor conocer y
  apreciar el estado actual de Espana.

  El clero espanol, que en muchos pueblos de Europa suponen
  poderoso, y a quien atribuyen una inmediata influencia sobre la
  marcha social de Espana, ocupa una posicion inmensamente
  diferente de la que hasta hace poco disfrutaba, y carece de esa
  accion que los que no conocen nuestro pais le suponen.

  La revolucion politica y social operada en Espana a consecuencia
  de la muerte de Fernando VII, ha emancipado para siempre al
  pueblo espanol de la influencia clerical que de un modo
  ilegitimo pesaba sobre el: las inmensas riquezas que la Iglesia
  espanola poseia, han sido vendidas por la nacion en su mayor
  parte: con la regeneradora medida de la desamortizacion, se ha
  prodigiosamente aumentado la riqueza publica, se ha impreso un
  poderoso movimiento de institucion al comercio y a la industria,
  se han creado muchos propietarios, se ha dado mayor vida a la
  agricultura, y se ha libertado el pueblo espanol de una
  influencia que le entorpecia en su majestuosa marcha.

  Yo, que me vanaglorio de ser cristiano, no quiero en modo alguno
  para el clero otra influencia que la de su talento y su virtud,
  ninguna otra; no quiero jamas un clero rico que influya bajo tal
  consideracion.

  Por fortuna la Espana no tiene que temer ese grande
  inconveniente: declarados justamente bienes de la nacion los que
  el clero retenia en su poder, y vendidos como estan aunque por
  desgracia no todos, la influencia del clero espanol es hoy
  limitada y corta. Como en nuestra actual sociedad significa
  tanto, por desgracia, la riqueza, el clero ha perdido con los
  bienes que poseia la influencia que le daban: en los
  presupuestos de la nacion figuran las sumas con que el Estado
  atiende a los justos y necesarios gastos del culto y sus
  ministros: con esto solo se prueba que el clero no es rico, y no
  siendolo como no lo es, no tiene otra influencia que la que de
  derecho le pertenece, la que le da su augusto ministerio y la
  que puedan prestarle sus virtudes y sus talentos.

  Con esta manifestacion quedan victoriosamente contestados
  cuantos suponen equivocadamente que el clero de nuestros dias en
  Espana ocupa el mismo puesto que el de hace cien anos: no hay
  mas diferencia que la de un siglo, y la de un siglo de
  constante progreso.

  La clase media, que antes que en ningun otro pueblo de Europa
  tomo puesto y lugar, definiendo sus titulos y aspiraciones ante
  el clero y la nobleza, porque nosotros apenas hemos conocido el
  feudalismo, tiene hoy entre nosotros grande importancia y
  significacion. Los mas ilustres representantes de la literatura,
  la politica, la filosofia, las artes, la iglesia y la milicia
  han salido de sus filas: las eminencias todas del pais reconocen
  por origen a la clase media, que es rica, ilustrada, numerosa.

  Nuestro ejercito, aguerrido y valiente como el primero del
  mundo, se halla hoy en un estado de organizacion admirable. Yo,
  que soy enemigo de los ejercitos permanentes y que con profundo
  dolor reconozco hoy como una fatal necesidad, hasta que los
  gobiernos, cumpliendo con sus deberes, eduquen e instruyan al
  pueblo, no puedo menos de admirar el estado del ejercito
  espanol, que es brillantisimo.

  La marina de guerra, que fue un dia la primera de Europa, y que
  hace veinte anos se hallaba en un lamentable estado de
  postracion y abandono, se fomenta y engrandece
  extraordinariamente en nuestros dias. Las construcciones de
  buques de guerra ocupan hoy nuestros arsenales, y cada ano se
  aumenta nuestra armada, que muy pronto sera respetable y
  numerosa. La prosperidad creciente y asombrosa de nuestras
  colonias de Asia y America, para cuya defensa tenemos
  constantemente en ellas mas de treinta buques de guerra, hace
  necesaria la grande proteccion con que hoy miramos a la armada.

  Nuestro comercio exterior, que cada dia aumenta los circulos y
  esferas de su accion, que se extiende y se presenta en remotos y
  nuevos mercados, cuenta tambien con una numerosa marina mercante
  que es un grande elemento de riqueza nacional.

  Si al terminarse la guerra civil de los siete anos nuestro
  numeroso y aguerrido ejercito hubiera ido a Africa, donde tanto
  hemos poseido y a donde debemos ir, hoy tendriamos mas
  posesiones que las que nos pertenecen; nuestro comercio se
  hubiera desenvuelto en mayor escala; las ambiciones militares
  hubieran tenido un noble palenque donde desarrollarse y crecer,
  y por ultimo, nos hubieramos visto libres de muchas discordias
  civiles que han trastornado la Espana.

  Entonces los triunfos de nuestras armas no hubieran costado a la
  patria tanto sacrificio, tanta desgracia. iOjala se hubiese
  hecho asi! iQue _hoy_ tan claro alumbraria nuestros horizontes!






  #FRANCIA#.


  Es un error muy admitido, especialmente en Espana, el que
  consiste en creer que la Francia toda es un pais de adelantos
  y progreso.

  La Francia, cuya iniciativa en los asuntos politicos de Europa
  le concede mucha importancia, tiene bastante que progresar aun
  para ponerse a nivel de otros pueblos en cuanto a ciencias,
  filosofia y artes; y considerada bajo el prisma de mejoras
  materiales, solo en estos ultimos cuatro anos es cuando ha
  comenzado a progresar.

  El sistema de centralizacion que el partido conservador
  entronizo en Francia de un modo exagerado, ha hecho que Paris
  sea la nacion, el corazon de la Francia, su brazo, su cabeza.
  Para ello ha sido necesario menoscabar las libertades de los
  municipios y con ellas la vida de las provincias, su vida
  politica, su accion gubernamental. Como Paris es verdaderamente
  una ciudad magica y portentosa, donde se halla reunido todo lo
  mejor de la Francia, sus poetas, sus filosofos, sus pintores,
  sus literatos, sus hombres politicos; como en Paris vive el
  arte, como es el centro de todas partes, como es la sola ciudad
  que generalmente visita el viajero, de aqui el que se crea que
  la Francia es el primer pueblo. iError! y error lamentable,
  porque Paris no es mas que la capital, y Paris no es la Francia
  para el filosofo, para el que pretende estudiar el estado
  del pueblo.

  Cuando se visitan las ciudades de segundo y tercer orden, se ve
  cuan atrasada esta aun la Francia: la instruccion publica,
  seguro barometro de un pueblo, lejos de ser general como en
  Suiza y Alemania, se encuentra rezagada y en un lamentable
  estado, siendo general en todos los pueblos, aun los mas
  proximos a las ciudades, encontrar una tercera parte del pueblo
  que no sabe leer ni escribir, siendo las mujeres las que menos
  aprenden[2]. Hasta hace dos anos, epoca del grande
  desenvolvimiento de los caminos de hierro, las ciudades de
  segundo y tercer orden estaban sin mas comunicaciones que las de
  unas incomodas e insoportables diligencias: el extranjero
  encontraba con mucha dificultad un hotel medio regular donde
  hospedarse: hoy todavia se cuentan en Francia bastantes
  diligencias, y en cuanto a los hoteles, son en mucho inferiores
  los que hoy existen a los de la Suiza, Holanda y otros paises.

  La filosofia del siglo XVIII, que ha dado al pueblo frances una
  educacion materialista, ha producido los resultados que hoy se
  tocan con gran desconsuelo de sus hombres pensadores. El pueblo
  frances apenas cree en otra cosa que en los goces; toda su
  ciencia se reduce a la duda y al sarcasmo. Sin fondo alguno, sin
  educacion literaria, sin instruccion bastante, escapa el
  espiritualismo a su corta concepcion; duda por sistema, y en vez
  de estudiar para aprender algo, se duerme en la ignorancia mas
  desconsoladora, en esa ignorancia estacionaria que no da un paso
  adelante ni atras; ese es el pueblo frances considerado bajo el
  aspecto de la inteligencia.

  Las ciudades de Francia que yo he visitado, y de las que hablare
  ligeramente, son Bayona, Burdeos, Nancy, Strasbourg, Mulhouse,
  Amiens, Marsella, Lyon, Lille, Poitiers, Angulema, Tours,
  Perpignan, Narbona, Tolosa y Orleans.

  Habiendome dirigido a Francia desde Madrid por Burgos y las
  Provincias Vascongadas, segun he apuntado ya, la primera ciudad
  que salio a mi encuentro fue Bayona.

  Desde la misma frontera el viajero comienza a ver los hilos
  electricos que ponen en comunicacion instantanea a todos los
  departamentos con Paris.

  Este notabilisimo invento, debido al ilustre espanol Salva, que
  en el ano 1829 hizo en la Academia de Madrid los mas cumplidos
  ensayos, cuando ninguna nacion de Europa tenia aun la mas remota
  idea de el, le han utilizado los extranjeros antes que nosotros.
  La Francia, en materia de comunicaciones, esta hoy muy avanzada.

  En el mismo instante de entrar en su territorio, la policia se
  encarga de hacer presentar su pasaporte a todo viajero. La
  diligencia espanola que desde Burgos llega hasta Bayona, sufre
  tambien a la entrada de Francia un escrupuloso registro; todos
  los equipajes son reconocidos, y lo primero que a los espanoles
  se pregunta por los encargados de la oficina aduanera, es _que
  si llevan tabaco_.

  Tan luego como esta enojosa ocupacion se termino, continuamos
  nuestro viaje hasta Bayona. Antes de llegar a esta ciudad, no
  obstante ser el trayecto tan corto, tuve lugar de acordarme de
  las casas de Beneficencia y de las formas con que se recibe a
  los extranjeros. Digo esto porque desde la frontera hasta Bayona
  encontre doce o catorce mendigos que desde la carretera misma
  imploraban la compasion del viajero; esto por lo que se refiere
  a la organizacion del sistema de las casas de caridad publica;
  respecto a lo de las formas, dos veces nos pidieron los
  pasaportes, y dos veces fue detenida la diligencia desde la
  frontera hasta Bayona en cuya ciudad nos hicieron entregarlos de
  nuevo a las mismas puertas.

  Esta vigilancia continua que ciertamente molesta, en especial a
  los caracteres independientes, produce muy mal efecto. Mucho
  aplaudiria yo a los gobiernos que despues de adoptar las medidas
  necesarias que la tranquilidad de cada pueblo reclama,
  recibieran a los extranjeros con menos lujo de accion
  gubernamental, con menos formalidades.

  Antes de ocuparme de Bayona, placeme consignar una observacion
  digna de ser notada. Algunos espanoles traducidos que solo han
  llegado a la frontera de Francia, se esfuerzan en hacer creer
  que todo lo extranjero es bueno, e insoportable lo nacional. El
  descredito que quieren hacer caer sobre el pais que los ha
  educado, se vuelve de rechazo sobre ellos. Yo, que me precio de
  ser eminentemente imparcial, dire a proposito de comunicaciones
  lo mismo que sobre todo, la verdad y nada mas que la verdad.

  La carretera de Madrid a Zaragoza, la de Madrid a Santander por
  Burgos, la de Madrid a Bayona, la de Valencia a Madrid por las
  Cabrillas, y por ultimo, todas las que abundan en las Provincias
  Vascongadas, son casi tan buenas y tan bien construidas y
  cuidadas como las de Francia, Italia y Suiza, que son las
  principales que he encontrado en Europa. El que diga lo
  contrario habla con prevencion e injusticia.

  Bayona tiene una soberbia campina que hermosea
  extraordinariamente todo su termino: la ciudad presenta muy buen
  aspecto; anchas y largas calles constituyen su elegante centro.
  Desde luego se apercibe el viajero que Bayona es ciudad de
  alguna importancia; la animacion que reina por todas partes
  habla en pro de su riqueza y movimiento comercial: vida
  literaria ninguna. Hoteles y algunos edificios notables
  embellecen el interior de la ciudad: las plazas, en general
  grandes y hermosas, entretienen agradablemente la atencion. Como
  el interes de una poblacion como Bayona se gasta pronto para el
  extranjero, tome billete en la diligencia de Burdeos, que a las
  dos de la tarde parte del Hotel del comercio[3].

  Veinte horas poco mas o menos emplea la diligencia en su carrera
  de Bayona a Burdeos. La carretera que separa estas dos ciudades
  es buena como casi todas las de Francia. Es de notar que por
  todas partes se recrea y deleita la vista contemplando la
  cultivada campina que se ostenta lozana en general. La Francia,
  que se ha visto libre de las prolongadas y eternas luchas que
  han desolado nuestra Espana; la Francia, que por otra parte
  cuenta con la enorme poblacion de 36,000,000 de habitantes y se
  halla muy bien enclavada en Europa, ha tenido tiempo y brazos
  suficientes para hermosear su terreno, poblandole como lo esta
  de casas de campo, y cultivar con esmero y asiduidad la tierra
  que embellece los terminos, acrecienta la riqueza publica, da
  ocupacion a sus moradores y adelanta el progreso publico.

  Sin episodio ni incidente alguno notable entre en Burdeos.

  Esta populosa ciudad, una de las primeras de Francia, anuncia
  antes de entrar en su recinto lo importante de su significacion
  politica y comercial. El viajero que llega a Burdeos procedente
  de Bayona, atraviesa una larga calle de tres cuartos de legua,
  cerrada con imponentes y majestuosos lienzos, que desemboca en
  una gran plaza.

  Algunos elegantes palacios embellecen la ciudad; un considerable
  numero de hoteles, servidos regularmente, ofrecen comodidad
  al viajero.

  El comercio de la poblacion empujado por el grande sistema de
  comunicaciones que por tierra y por mar facilitan alli las
  relaciones, presta bastante vida a todo. Su celebrado vinedo,
  que tanta riqueza supone, adorna de un modo esplendido la
  campina. Las tiendas de comercios de la ciudad, vestidas casi
  con tanto lujo como las de Paris y Londres, comunican a su
  aspecto ese aire de fiesta que tanto gusta a la moda de
  decoracion actual.

  El teatro de Burdeos es un vasto edificio de piedra con cuatro
  fachadas de elegantes columnas, gallarda pompa de construccion y
  con riqueza de detalles arquitectonicos. Visto solamente su
  exterior, sobrepuja a los primeros de Europa tanto por su
  grandeza material como por su bizarra contestura. La sala no
  corresponde a la magnificencia que desde fuera anuncia:
  recientemente se ha decorado el interior, antes de que yo le
  visitara, pero sin embargo es muy inferior a lo que prometen sus
  espaciosos y elegantes vestibulos, su soberbia galeria circular.
  Los palcos son desmesuradamente grandes y estan vestidos con
  chocarrera decoracion: las lunetas pobres y estrechas.

  Lo que falta a Burdeos es poblacion: el numero de habitantes que
  contiene no esta en relacion con la grandeza de la ciudad, asi
  es que el silencio la rodea. Las Catacumbas y algunos cuantos
  edificios que embellecen la poblacion, son dignos de que el
  extranjero los visite.

  Burdeos puede considerarse como un gran portico que da entrada a
  Paris: la idea que su conjunto imprime en el animo, prepara y
  medio dibuja las colosales proporciones de la soberbia ciudad
  que se llama Paris. Diferentes empresas de carruajes hacen el
  servicio del interior de la ciudad.

  El afan con que yo deseaba llegar cuanto antes a la capital de
  Francia, me hizo abandonar mas pronto a Burdeos. La grande
  distancia que separa a estas dos capitales la recorre el viajero
  en doce horas, merced al excelente camino de hierro que las une.
  Al dirijirme desde mi hotel al embarcadero tuve ocasion de ver
  un largo y bien construido puente proximo a la estacion, que mas
  tarde he vuelto a ver y que se distingue por su elegante y
  solida construccion. Cerca de la ciudad existe un puente
  colgante que vale una visita.

  Elegante y espacioso es el embarcadero del camino de hierro;
  tome billete de primera clase en tren directo, cosa que aconsejo
  a todos tanto por la economia de tiempo como por la mayor
  seguridad que ofrece, y apenas sonaron las ocho de la manana en
  el reloj de la estacion, rompio su majestuosa marcha el tren.

  Aqui podria combatir bajo cierto aspecto el sistema de viajes
  por camino de hierro como prosaicos, en el sentido de que hacen
  inutil la hermosura y juventud de la naturaleza, que al
  rapidisimo vuelo con que uno marcha le es imposible admirar.
  Efectivamente; la poesia de los paisajes diferentes que presenta
  la naturaleza, asi como el encanto de sus cuadros variados y
  frescos, pasan completamente desapercibidos a traves del rapido
  curso con que se precipitan los carruajes arrastrados por
  el fuego.

  En cambio y compensacion casi suficiente, pueden a su vez
  objetar los que no se cuidan de las bellezas del campo, que vale
  mucho mas prescindir de la poesia que soportar las incomodidades
  casi insoportables en un largo viaje, de la vetusta y molesta
  diligencia.

  Mi voto en esta cuestion pertenece sin vacilar un momento a las
  locomotoras. Me entusiasma y complace leer los prodigios que
  Dios ha escrito en ese libro majestuoso que se llama la
  naturaleza, pero no es menos cierto que me asusta y desalienta
  ese cerrado cajon de madera que se llama diligencia y yo
  apellido tortura. Si, no ofrece la menor duda: los caminos de
  hierro son los preferidos por todo el mundo; aparte de sus
  inmensas ventajas de inaudita y pasmosa celeridad, ademas de su
  comoda disposicion, tienen tambien su poesia especial. Las
  columnas de humo blanquisimo que suben en forma de corona desde
  el momento en que rompe su marcha majestuosa el tren, el vuelo
  solemne e imponente de su carrera, que parece conducir por el
  aire a los carruajes, tiene tambien su poesia.

  Elegantes coches de ocho asientos, anchos, comodos, espaciosos,
  ofrecen al viajero la mas cumplida comodidad: una tupida
  alfombra recoje los pies, que pueden colocarse del modo y forma
  que mas acomode: de noche tiene dentro cada carruaje luz
  clarisima para que el viajero lea. Desfilan a su vista durante
  el dia con la prodigiosa celeridad de un sueno, las campinas y
  los pueblos. Si estas magnificas ventajas pueden parangonarse
  con el penoso encarcelamiento del estrecho calabozo que con
  nombre de _berlinas_ (algo propio sin duda) ofrecen las
  diligencias, digalo alguno si se atreve.

  La via ferrea de Burdeos a Paris es rica en obras notables:
  hallanse abiertos en su carrera trece o catorce tuneles de
  consideracion, solida y elegantemente construidos. Pasan de
  treinta los puentes ligeros que le hermosean; el terraplen y la
  nivelacion habilmente verificados, prestan a la marcha de los
  carruajes movimiento suave e igual. De corta en corta distancia
  adornan e interrumpen el camino elegantes estaciones de forma
  graciosa y moderna, donde se sirven con el mismo lujo que en los
  mas afamados hoteles, comidas y almuerzos. Los numerosos
  dependientes que por toda la linea llenan el servicio, pregonan
  en alta voz a la llegada de los trenes, los nombres de las
  estaciones. El plazo que en los trenes directos se concede a los
  viajeros para comer, es sumamente corto. De Burdeos a Paris, que
  hay una distancia de cien leguas castellanas, solo nos detuvimos
  a comer en dos estaciones, permitiendonos solamente quince
  minutos en una y treinta en otra: todo es necesario para cruzar,
  como se cruza, tan larga distancia en el brevisimo termino de
  doce horas.

  Sin que se sepa por que, pues la via esta perfectamente acabada,
  es frecuente en averias el camino de hierro de Burdeos a Paris.

  La semana antes de atravesarle yo hubo un tren descarrilado, si
  bien afortunadamente no ocurrieron desgracias. Esta escena,
  acaecida diferentes veces ya a pesar de haberse empezado a
  explotar hace poco tiempo, se repitio el dia en que yo le cruce.
  Eran ya las ocho de la noche, y despues de haber tenido un
  felicisimo viaje, nos hallabamos a poca distancia de Paris
  cuando de repente advertimos que el tren se habia detenido.
  Despues de aguardar un cuarto de hora sin preguntar la causa,
  porque suponiamos que instantaneamente comenzaria de nuevo su
  marcha, y viendo que continuabamos en el mismo sitio, nos
  decidimos a preguntar la razon. El tren que nos habia precedido
  hallabase detenido despues de tres horas porque la maquina se
  habia descarrilado. Los carruajes estaban en medio de la via y
  el paso del nuestro era imposible. Tres horas poco mas o menos
  sufrimos la inesperada detencion que el tren anterior nos
  origino: ninguna desgracia felizmente hubo de lamentarse. Una
  vez despejada la via, avanzo nuestra maquina y a la una y media
  de la noche entramos en la ciudad que se llama Paris.

  De Burdeos hasta la capital de Francia halla el viajero una
  campina soberbia, por todas partes cultivada, pueblos grandes,
  vegetacion lozana, y las importantes poblaciones de Libourne,
  Anguleme, Poitiers, Tours y Orleans.

  Ya lo he apuntado mas de una vez y todavia tendre ocasion de
  repetirlo: he atravesado la Francia en toda su extension, desde
  la frontera de Espana hasta la de Suiza, cruzando una distancia
  de trescientas leguas. Por todas partes, sin exceptuar un palmo
  de tierra, todo esta cultivado: los alambres telegraficos no se
  pierden jamas de vista: estas dos consideraciones hablan muy
  alto, son las que me llamaron sin tregua la atencion: las
  quisiera encontrar en toda Espana.

  La verdadera civilizacion consiste en el trabajo, que engendra
  buenos ciudadanos, ennoblece las almas, acrecienta la publica
  riqueza y mata la holganza. Los gobiernos que han construido las
  vias ferreas, y los pueblos que han abierto los senos de la
  tierra con el arado, merecen una alta estima.

  Vamos a entrar en Paris.






  #PARIS#.


  Asi como en los siglos de fe religiosa hacianse peregrinaciones
  de todas partes para ir a visitar los Santos Lugares, la tumba
  de Santiago el Apostol, o las venerandas reliquias de Roma,
  actualmente se dirijen todos los curiosos de todas las naciones
  a _Paris_, la ciudad de las ciudades.

  Y en verdad que merece la pena: el arte que nacio en el Oriente,
  que tuvo mas tarde por patria a Grecia y que por ultimo se
  guarecio en Roma, habita hoy en Paris. En este poderoso bazar
  del lujo y de la pompa, tiene en nuestros dias su templo. El
  extranjero que llega por vez primera a Paris esta seguro de
  fastidiarse los tres primeros dias con el tumulto de su
  incansable movimiento y la febril agitacion de aquella vida.
  Pero muy pronto la reaccion comienza, y la idea que primero se
  presenta es la de continuar en su recinto todo el
  tiempo posible.

  Vuelvo a recordar al lector que no pretendo bosquejar
  sucintamente la historia de los lugares que visito: prescindo
  del Paris antiguo, y voy a limitarme a resenar algunas de sus
  principales maravillas: no consulto ni abro ningun libro, de
  memoria escribo, y solo los recuerdos dictan mis descripciones.
  Esto no quiere decir que habra inexactitudes; eso no: yo hago
  mencion solamente de lo que he visto por mi mismo: lo que quiero
  significar es que no mencionare todo, porque ni ese es mi objeto
  ni corresponde a un libro de esta indole. Yo visite en la
  capital de Francia lo que quiza muchos no se acuerdan de ver; en
  esto como en todo, el gusto especial de cada uno forma regla
  aparte. Yo hare relacion de lo que he visto.

  Al dia siguiente de mi llegada a la capital de Francia, fuime al
  Cuartel Latino a visitar dos casas celebres: la que habito
  ultimamente Robespierre y aquella en que vivia Marat cuando la
  heroica Carlota Corday libro a la humanidad de tan
  furibundo demagogo.

  Los recuerdos viven por todas partes en Paris: los barrios
  situados del otro lado del Sena encierran muchos monumentos y
  edificios notables. Alli esta la celebrada Sorbona, de donde han
  salido hombres eminentes; la Escuela de Medicina, donde ha
  brillado ultimamente el ilustre espanol Orfila; la Escuela de
  Artes, en la que se da muy buena ensenanza.

  Alli esta el Panteon, donde descansan los restos de Rousseau y
  otras muchas notabilidades; es un solido y elegante edificio de
  piedra con dos ordenes de columnas corintias y esbelta
  arquitectura; alli esta la iglesia de Nuestra Senora, que Victor
  Hugo ha inmortalizado y que hoy profanan con reparaciones
  barbaras: es un templo colosal y majestuoso que hace pensar en
  la fe de nuestros mayores; gotico y riquisimo en decoracion,
  presenta un soberbio e imponente golpe de vista. A su lado se
  encuentra el Hotel-Dieu, vasto hospital, bien organizado, pero
  algo sombrio; le falta aire, ventilacion.

  Hallase tambien del otro lado del rio el famoso Luxembourg, con
  sus recuerdos eternos, sus lucidos jardines y su pompa
  arquitectural: alli esta tambien la magnifica iglesia de San
  Sulpicio, con una gran plaza delante, adornada con una
  elegantisima fuente que tiene las estatuas de Fenelon, Bossuet,
  Massillon y Bourdaloue. Todos los cuatro frentes de la plaza
  estan cerrados con bellos edificios: alli esta tambien el
  Instituto, morada de los sabios de la Francia: alli esta tambien
  el palacio del nunca olvidado cardenal Mazarino: alli esta el
  teatro del Odeon, donde trabajaba en 1854 el distinguido
  Laferriere, que en el teatro de la cruz de Madrid dio algunas
  funciones hace siete anos. Por ultimo del otro lado del Sena,
  aparte de muchos monumentos y edificios notables que yo
  prescindo de mencionar, aparte de sus elegantes plazas y calles,
  donde el comercio abre sus lujosas tiendas; en el cuartel
  Latino, digo, habita la gente mas alegre de Paris, los
  estudiantes.

  El Sena, que divide las dos grandes ciudades que componen Paris,
  es un lindo rio; y digo lindo, porque se encuentra adornado con
  muchos y elegantes puentes, entre los que descuellan el Nuevo y
  el de las Artes, el del Instituto y el del Carrousel. Solo
  viendo el rio puede formarse una idea exacta de su belleza, de
  su animacion. Un numero increible de omnibus y carruajes que
  jamas concluye cruza eternamente por sus puentes; la gente que
  de dia y de noche les atraviesa es tambien innumerable. Figurese
  el lector el Sena, con sus ondas tranquilas surcadas por vapores
  de corta fuerza, cubierto de trecho en trecho por elegantes
  puentes, con espaciosas casas de banos, iluminado profusamente
  por el gas, con un mundo de gente y carruajes que hacen vacilar
  los puentes, con arboles frondosos a derecha e izquierda, y por
  ultimo, con la decoracion de dos ciudades que le cercan y le
  sitian presentando cada una en linea paralela de sus riberas a
  lo largo, un lienzo soberbio de palacios y monumentos que la
  vista no puede abarcar.

  El Louvre y las Tullerias por un lado, con la plaza de la
  Concordia, la primera del mundo, los Campos Eliseos, dichosos y
  afortunados jardines que no tienen rival por el otro, el palacio
  de los Diputados, _Notre-Dame_, Santa Capilla, el Instituto,
  etc., etc. Figurense, digo, si pueden con la imaginacion un
  cuadro semejante, y hallaran la verdad de lo que es el Sena
  observado desde el puente de las Artes a las doce de un
  dia sereno.

  El Paris del lado de aca del rio, el Paris moderno, contrapuesto
  al del Cuartel Latino, es la residencia del mundo elegante. Se
  compone de inmensos e innumerables barrios, a cual mas ricos en
  palacios suntuosos y elegantes casas. Las calles rectas, anchas
  y ventiladas, presentan un aspecto siempre agradable; las
  tiendas elegantes que hacen de Paris un solo comercio con muchas
  puertas, la edificacion alta y de moderno gusto, el paso
  constante de una multitud que siempre varia, todo reunido forma
  un bello y animado cuadro.

  La gran calle de Rivoli, que tiene una prodigiosa extension, y
  que dara la vuelta a la ciudad, es la mas majestuosa y soberbia
  via que puede hallarse despues del Boulevard. Este, que cruza el
  corazon de Paris, largo de una legua, es lo que no puede
  describirse, es lo que se necesita ver. Anchisimo, recto,
  sembrado de arboles a derecha e izquierda, con aceras tan
  capaces por si solas como las calles de muchas ciudades,
  cubierto de un extremo a otro por una red de carruajes que de
  dia y de noche se precipitan los unos tras los otros, henchido
  del millon y medio de habitantes que cuenta Paris, pues todo el
  mundo cruza al menos una vez al dia por el, vestido de un
  extremo al otro con el oriental lujo de sus millares de tiendas;
  este boulevard merece verse con preferencia a cualquiera
  capital, y digo capital, porque Paris es el boulevard, y el
  boulevard por si solo es una capital.

  Con la iglesia de la Magdalena, que mas que templo cristiano
  semeja un edificio griego consagrado al culto de las artes,
  abrese por un lado ese animado teatro que se llama boulevard[4].
  Todo lo que puede contener una opulenta ciudad se encuentra
  reunido en esta hermosa calle de una legua de extension,
  anchisima y recta como he apuntado ya. Palacios, monumentos,
  estatuas, teatros, arcos de piedra colosales, lienzos de
  altisimas casas de bella forma, pasajes de asiatica elegancia,
  hoteles y cafes en fabuloso numero, todo lo que puede sonarse
  reside alli. Su movimiento no tiene imagen ni termino: a todas
  horas esta cubierto de gente y carruajes desde el principio
  hasta el fin. Al cruzarle durante el dia, se acuerda
  involuntariamente el que compara y estudia de esas descripciones
  que aun nos quedan de las ciudades de la antigueedad oriental,
  que aunque de otro genero, mas elevado, se componian de
  magnificencias y grandezas. El boulevard es una calle
  cosmopolita: en el se oyen hablar todas las lenguas, y se ven
  todos los trajes.

  Ya que he mentado la iglesia de la Magdalena, voy a senalar al
  extranjero el sitio desde el que puede experimentar una emocion
  de entusiasmo como la que yo senti.

  Colocado el observador en el vestibulo de la entrada principal
  de la iglesia, mirando a la calle Real, se desplega delante de
  su atonita vista un verdadero panorama. A la izquierda el
  boulevard, que por si solo forma un majestuoso cuadro: a la
  derecha una dilatada y espaciosa plaza, y en frente lo que el
  pincel apenas puede reproducir. He aqui el frente: la calle
  Real, recta, ancha, elegante, casas altisimas y bellas,
  palacios, carruajes, arboles: al concluir la calle, y todo en
  linea recta, las esplendentes fuentes de la plaza de la
  Concordia, el obelisco traido de Egipto, el puente del mismo
  nombre de la plaza, y cerrando el cuadro, el Palacio de los
  Diputados, por detras del cual asoma su alta cabeza la cupula
  del cuartel de Invalidos.

  Si puede reunirse mas riqueza de accidentes y detalles, es
  cuestion que solo puede resolverla favorablemente la plaza de la
  Concordia, a la cual voy a conducir inmediatamente al lector.

  Desconfio de poder dibujar con tintas exactas tan portentoso
  sitio. Es cosa sabida que no tiene rival en el mundo. Hela aqui:
  colocandose en el centro, que mira al arco de la Estrella, se
  destacan a la derecha los opulentos palacios del Ministerio de
  la marina y del Guarda-Muebles: en medio de ellos, la calle
  Real, cerrada por la iglesia de la Magdalena: a la izquierda el
  palacio de los Diputados. Frente por frente del sitio en que
  estamos colocados, el gigantesco Arco del Triunfo, monumento
  admirable de arte en cuyos muros se hallan inscritos todos los
  nombres de las batallas de Napoleon; y haciendo una vuelta
  completa desde nuestro punto de vista, dando exacto frente al
  Arco, se alcanza el inmenso palacio de las Tullerias rodeado de
  jardines y de estatuas.

  Anadamos ahora que a nuestro mismo pie se levanta orgulloso el
  obelisco de Lucsor. Miremos las prodigas fuentes que nos cercan:
  el Sena que corre a muy poca distancia, los grupos de estatuas
  que por todas partes vemos, los monumentos, iglesias y palacios
  que se divisan, los bosques de arboles que nos rodean, el Paris
  de la izquierda y el Paris de la derecha, los Campos Eliseos que
  se extienden a nuestros pies, y una vez reunida en un solo golpe
  de vista tan profusa copia de bellezas, llamemos, que ya es
  tiempo de hacerlo, _hermosa_ a la plaza de la Concordia.

  Cuenta Paris mil y doscientos hoteles de primer orden, y
  respecto al numero de _maisons meublees_, que nosotros podemos
  llamar casas de huespedes, es incalculable.

  Las diferentes empresas de omnibus que hay en la capital tienen
  doce mil carruajes: el numero de los coches particulares no
  tiene cifra. Parten de Paris lineas de caminos de hierro para
  todas las fronteras, y los embarcaderos de las estaciones son
  otros tantos palacios: merece especial mencion el de
  Estrasburgo, al cual se va por la calle del mismo nombre que
  desemboca en el Boulevard. Esta calle, larga y ancha, se ha
  abierto y construido de exprofeso, para dar frente a la
  magnifica estacion de la citada via ferrea. Hoy comunica con el
  boulevard de Sebastopol.

  El Escorial de Francia, o lo que es mas propio, el panteon de
  los reyes franceses, se halla situado en la abadia de San
  Dionisio, fuera de Paris a distancia de una media legua. Para
  irle a visitar hay como para todo una grande facilidad. En la
  calle del mismo nombre que sale al boulevard, hay dos empresas
  de omnibus que de hora en hora mandan un carruaje: tambien hay
  via ferrea.

  La abadia, severa, imponente y majestuosa, es uno de los mejores
  templos de Francia. Su arquitectura elegante es gotica, sin
  mezcla de escuelas, y cautiva y sorprende su belleza. En las
  bovedas subterraneas del templo reposan en tumbas de marmol
  todos los que fueron monarcas de la Francia.

  Los mercados de Paris son tambien dignos de ser vistos[5].

  La moda de los pasajes, fuerte en Paris, mas que en parte
  alguna, embellece extraordinariamente la capital. Existe un gran
  numero y todos por la noche brillan como una ascua con su
  prodiga iluminacion de gas.

  La plaza del _Hotel-de-Ville_, celebre por el increible numero
  de ejecuciones que alli se han hecho, antes y despues de la
  revolucion, presenta el majestuoso palacio que la da nombre;
  palacio que puede considerarse como el cuartel general de todas
  las revoluciones. Alli estuvo el sanguinario tribunal de que fue
  presidente Robespierre, y alli se formo el gobierno
  provisional de 1848.

  Una de las mas bellas calles de Paris es la de la _Paz_, que
  desemboca en la plaza de _Vendome_, donde se levanta la altisima
  columna de hierro que sustenta a la estatua de Napoleon[6].
  Merecen citarse tambien las calles de Richelieu, Vivienne,
  Saint-Denis, Chaussee-d'Antin, Saint-Martin, Rivoli, Sebastopol,
  y otras ciento, todas hermosas, rectas, largas, y aun
  _estrategicas_.

  Las obras del Louvre, hoy terminadas, y en las que en 1854 se
  trabajaba de dia y de noche, aturden y admiran. Los dos palacios
  de las Tullerias y el del Louvre reunidos, forman un todo que
  dificulto tenga igual. Aconsejo a los amantes de las artes que
  visiten los museos riquisimos del Louvre, de los que mas
  adelante me ocupo.

  En los Campos Eliseos, aparte de los infinitos espectaculos que
  alli se ofrecen, acaba de construir la competencia nacional,
  puesta frente a frente de la inglesa, un soberbio palacio de
  cristal, mejor dicho de piedra, para templo de la exposicion
  universal que debe verificarse en mayo de este mismo ano. El
  palacio es inmenso y magnifico, aunque de formas un tanto
  pesadas; riqueza y arte, nada se ha omitido.

  Los teatros de Paris, en numero de veinte y seis, estan
  constantemente llenos: aparte de ser mucha la aficion de los
  franceses hacia todo lo que distrae y entretiene, siquiera sea
  lo mas futil y ligero, hay en los teatros muy buenos actores, y
  en la capital un considerable numero de extranjeros que sin
  cesar se renuevan y acuden a todas partes.

  El teatro frances, situado al extremo de la calle de Richelieu,
  merece verse con preferencia a los demas porque embellece y
  honra su escena la celebre Rachel, reputada en toda Europa como
  la primera tragica de la epoca[7]. Ademas de contar el teatro
  con esta inspirada actriz, todo el cuadro de la compania es lo
  mas selecto de Francia, porque para ser actor de el se necesita
  haber adquirido muchos triunfos.

  La sala del teatro de la grande opera, la mas elegante y capaz
  de todas, no es ni con mucho tan bella y majestuosa como la de
  nuestro teatro Real; bien es cierto que el teatro de Oriente no
  tiene rival. En Paris hay teatros para todos los generos y
  publicos: teatro para la opera francesa, teatro para la opera
  italiana, teatro para la grande opera, para vaudeville, para la
  tragedia, para los furibundos melodramas de horca y cuchillo,
  para la buena comedia, para todo.

  Existe ademas un gran numero de teatros pequenos donde hacen sus
  habilidades los discipulos de Cagliostro, los Macallisters _et
  tutti quanti_. En el Hipodromo, proximo al arco de la Estrella,
  se parodiaban en 1854 las batallas de la guerra de Oriente, pero
  con suma precision y verdad.

  En los mismos Campos Eliseos, aparte de sus jardines, bosques y
  palacios, cuentanse innumerables cafes, fondas, salones de baile
  y todo lo que idearse puede: tambien adorna el citado paseo el
  Circo de la Emperatriz, de solida y esbelta construccion.

  Hay tambien muchas sociedades de baile donde las sueltas y
  alegres modistas danzan con los estudiantes. El salon de Santa
  Cecilia, situado en el Boulevard, es uno de los mejores asi como
  el de Barthelemy y Vauxhall. En materia de espectaculos de todo
  genero, Paris sobrepuja a todas las capitales de Europa, inclusa
  Londres: sabido es que los franceses aman lo ligero sobre todas
  las cosas.

  Mas tarde hablare del Paris moral.

  Paris tiene muchos y buenos templos, admirables paseos, riqueza
  de monumentos y grandes edificios: plazas portentosas y barrios
  elegantes como ciudades: teatros, carruajes, animacion,
  bullicio, grandeza. Ese es Paris tal como yo le vi, verdadero,
  atolondrador, entusiasta, portentoso. No se lo que he escrito
  porque lo hago sin orden. Apunto todo lo que mi memoria me va
  recordando.

  No pretendo en manera alguna haberlo dicho todo: Paris necesita
  un libro, estos son _recuerdos_. Continuemos.

  El Paris moral, del cual se ocupan muy poco los que le visitan
  una vez, es un Paris sombrio y terrible, digno de ser estudiado
  por un filosofo que pretenda conocer el porvenir de un pueblo.

  La sociedad francesa, merced a su educacion materialista, apenas
  cree otra cosa que en los goces materiales, que son como si
  dijeramos su dogma. Como el dinero sea el objeto del culto, la
  sociedad francesa, y en especial la de Paris, es presa del
  lucro, de la ganancia facil, inmediata, sea o no moral.

  La fuente de la riqueza es el trabajo: fuera de el se busca en
  Paris y se adquiere con los auxiliares que se ofrecen, ora la
  prostitucion ora el vicio. Los hombres, las mujeres, corren
  desatentados en confuso torbellino en busca del dinero, y un
  vertigo les empuja, una sed hidropica de oro los consume.

  Asi se encuentran otros muchos pueblos de Europa, proximos a un
  tempestuoso desquiciamiento que necesariamente ha de traer el
  agio de las bolsas. El feudalismo del dinero pesa hoy sobre los
  pueblos, mas terrible aun que el de la edad media; este oprimia
  a nombre de ciertos principios, que aunque ridiculos, tenian
  algo de noble y de grande en la forma; el de nuestros dias es
  miserable y torpe, no tiene mas lema ni escudo que el dinero,
  que es su religion, su politica, su moral, su blason, todo: el
  dinero, y nada mas que el dinero. Con el oprimen a las
  sociedades, imponen la ley a los gobiernos, hacen imposible la
  libertad: una docena de banqueros judios presta dinero a todos
  los gobiernos de la cristiana Europa; dan la ley a todas las
  bolsas, favorecen y estimulan la ambicion del dinero, a
  cualquier precio adquirido. La fiebre del oro encenaga las
  fuentes de la moralidad publica, y esclaviza a los pueblos,
  porque un pueblo corrompido no puede llegar a ser libre:
  sustituyen a Dios con el dinero, al que se da culto publico en
  todas partes y en especial en sus templos-bolsas.

  La revolucion, el dia en que pida cuentas, demolera hasta en sus
  cimientos las bolsas, y hara imposible el reinado del oro, el
  mas miserable de todos.

  Volviendo a Paris, del que una digresion casi involuntaria me ha
  separado, en la capital de Francia, es donde recibe mas culto
  que en parte alguna del mundo el dinero; alli se santifican
  todos los medios para adquirirlo, alli ese ardiente deseo habita
  los corazones, alli es absolutamente necesario adquirir dinero,
  y el que no lo alcanza es considerado como hombre sin talento,
  ies horroroso!

  La sociedad francesa corre presurosa a un abismo. Un gobierno
  que fecunde los manantiales de la moralidad publica con buenas
  leyes y con ejemplos, que mate el agio, que ennoblezca el
  trabajo, que predique la augusta santidad de las modestas
  fortunas del pueblo, noblemente adquiridas con el sudor de la
  frente, detendria quiza la catastrofe que nos amenaza.

  Un gobierno libre conoce, interviene, examina todo, se da
  trasparencia a los actos todos; la discusion y la publicidad
  liberrimas matan esas secretas miserias que componen la vida de
  los agiotistas; con un gobierno libre, se pregonan y
  anatematizan todas las concusiones; la libertad ocupa los animos
  en cosas elevadas, hace vivir a los ciudadanos en una esfera de
  aspiraciones nobles, de sentimientos grandes.

  Al estudiar las estadisticas se ve que la corrupcion se propaga
  rapidamente en Paris, y a la manera de una asquerosa lepra, que
  amenaza consumir el cuerpo social. En Paris apenas existe la
  familia, y sin esta la sociedad no es posible: los hoteles y los
  restaurants son los que reunen en su mayor parte a los
  habitantes de la capital a la hora de la comida: una gran parte
  de la poblacion de Paris come todo el ano fuera de su casa, y
  careciendo de hogar, santuario de las afecciones, se disuelve
  en la calle.

  Puede asegurarse que casi la mitad de la poblacion de Paris come
  fuera de su casa todo el ano.

  ?Como se forman los vinculos santos de amor que deben unir a los
  individuos de una misma familia, a los ramos de un mismo arbol?
  Imposible: imposible la educacion de los hijos, que se
  perfecciona en casa, al calor del hogar; imposibles las
  afecciones que nacen, crecen, se desarrollan y viven dentro de
  casa, y solo alli; imposible la familia, que se dispersa y vive
  en la calle, y siendo imposible la familia, imposible es tambien
  la sociedad; y esto es lo que sucede en Paris, esto es lo que yo
  he visto, estas son las costumbres sociales de la capital de
  Francia, que muchos presencian sin pararse a deducir
  consecuencias; esto es lo que ven todos los extranjeros.

  Meditese bien sobre su significacion; esto es importante, por
  eso lo deduzco y apunto.

  En Paris se compran y se venden facilmente las afecciones, se
  trafica con todo, y el culto unico y universal es el que se
  consagra al dinero. Todos los dias se registran procesos
  escandalosos capaces de desconsolar al filosofo que menos crea
  en la perfectibilidad del humano linaje; se suceden unas a otras
  las bancarrotas que ponen en desolacion a las familias y asustan
  al observador; los suicidios se repiten con una tremenda
  frecuencia que pone susto en el alma: los tribunales se ocupan
  casi sin tregua en conocer asuntos infamantes que reprueba toda
  moral, por poco solida que sea: y todos estos actos que acabo de
  enunciar pasan a la luz del dia y se registran en las
  estadisticas: ?quien sera capaz de ocuparse de las acciones que
  no se juzgan, de las escenas secretas que desgarran el alma
  todos los dias en el interior de las familias?

  Si se estudian las estadisticas de la vida moral de Paris se ve
  que las cifras desconsoladoras y terribles se aumentan cada ano:
  los matrimonios deshechos, los suicidios, las nuevas casas de
  juego, las grandes fortunas que se desploman, las aterradoras
  miserias que aparecen, los procesos de los tribunales que se
  duplican, las casas de correccion que se llenan, en una palabra,
  los datos que cada ano se publican referentes al estado moral de
  la sociedad de Paris, son bastantes para desalentar el animo y
  casi postrar la fe en el progreso.

  Este es el Paris moral que nosotros hemos visto, y apartandonos
  de tan triste cuadro, vamos a continuar nuestra visita a traves
  de sus principales monumentos y de su fisonomia material,
  animada y brillante en sumo grado.

  Las iglesias mas notables que yo he visitado en Paris, son la
  Catedral, San Sulpicio, la Magdalena, San Germain l'Auxerrois,
  la Santa Capilla, San Vicente de Paul, San Esteban del Monte, y
  Santa Clotilde.

  La Magdalena, de la que en otro lugar me ocupo ligeramente, es
  un lindisimo edificio artistico, que presenta sus cuatro
  fachadas elegantes, con su respectivo orden cada una de columnas
  corintias; es un monumento esbelto y airoso, que semeja un
  templo griego, un liceo, una academia. El interior corresponde a
  la que anuncia su gallarda presencia de fuera, y participa
  tambien del gusto poco cristiano de su fachada. En el cuadro del
  altar mayor aparece Napoleon, a quien nosotros no teniamos
  noticia de que se hubiera canonizado: bien es verdad que tambien
  le hemos visto en Milan, coronando una de las elegantes agujas
  de su magnifica catedral.

  Notre-Dame, de la cual tambien hablamos en otro lugar, es un
  imponente y majestuoso templo, donde hacen actualmente
  reparaciones barbaras que desfiguran su venerable fisonomia.
  Tambien la iglesia de San Sulpicio merece ser vista.

  La iglesia de San Esteban del Monte, cuyo magnifico interior
  sorprende por su elegancia arquitectural y su gusto y severo
  estilo, ha sido teatro ultimamente de un gran crimen que puso en
  conmocion a todo Paris. Dentro de esta iglesia el asesino Verge
  sepulto un cuchillo en el corazon del venerable arzobispo de
  Paris Monsenor Sibour.

  San Germain l'Auxerrois merece tambien la visita del viajero; su
  elegante construccion, aunque de formas un tanto aplastadas, sus
  estilos diferentes que constituyen un conjunto bizarro, su
  belleza interior, forman un todo muy bueno y hacen de San
  Germain una de las mas hermosas iglesias de Paris.

  San Vicente de Paul, con su elegante y airoso portico de
  columnas, sus dos torres, y su cuerpo principal tan gallardo,
  llama tambien la atencion del que busca el arte y el gusto
  monumental: el interior es severo y religioso.

  La Santa Capilla, tocando con el Palacio de Justicia, es un
  prodigio de arte: de formas airosas y orientales, de pureza de
  lineas, de severidad arquitectural. La ligera y graciosa torre
  que se levanta como una corona, seria doblemente bella si los
  modernos, que pretenden adornarlo todo, no la hubieran
  desfigurado convirtiendola en un objeto de quincalleria, tantos
  son los dorados con que la han vestido. De todos modos, el
  viajero no puede dispensarse de visitar el templo; es magnifico
  y venerable. Prescindo aqui de su historia porque no es ese mi
  objeto en este lugar.

  Santa Clotilde, situada del otro lado del Sena, es una verdadera
  joya: al observar su juventud, escrita en su construccion, se
  experimenta un sentimiento de asombro. En nuestro siglo que
  marcha tan aprisa, y en esta epoca en que las construcciones
  para ser buenas han de exigir poco tiempo, se ha levantado en
  Santa Clotilde un templo gotico puro, sin mezcla de gustos ni
  estilos. Es una iglesia bellisima y digna de ser vista: acaba de
  ser terminada y entregada al culto publico. Delante de su
  elegante fachada principal, se extiende una espaciosa plaza
  sembrada de jardines, que embellece el cuadro.

  El verdadero monumento que cuenta hoy Paris, es el Louvre, unido
  como esta ya a las Tullerias. Parece mentira que en este siglo
  ligero que tan aprisa marcha, sin detenerse jamas en obras de
  larga duracion, hayan podido verificarse y en tan corto plazo
  las obras colosales del Louvre.

  Ya se ha unido con las Tullerias, y forma un todo sin rival: la
  gran plaza del Carrousel, portentosamente admirable, es quiza la
  mas imponente de Europa: el arte, del cual se prescinde con
  sobrada frecuencia en las modernas construcciones, brilla
  majestuoso en las obras increibles del Louvre: los buenos
  arquitectos italianos y franceses que han dirijido los trabajos,
  han levantado un templo glorioso para el arte: las formas, el
  gusto arquitectural, las buenas tradiciones conservadas, la
  severidad de los estilos, la lujosa construccion, el aire
  imponente que respira, todo el conjunto asi como los detalles,
  sorprenden y admiran. Digna de aplauso es la constancia con que
  el actual primer magistrado de la Francia ha emprendido y
  terminado tan gigantescas obras.

  Aconsejo a los que visitan Paris que se detengan con frecuencia
  delante del Louvre, hay mucho que estudiar, hay mucho
  que admirar.

  Tambien merecen una visita especial y detenida los ricos museos
  que embellecen el interior, en particular los de pintura y
  escultura. Este ultimo, bien ordenado y bastante rico, contiene
  entre otras obras admirables las estatuas griegas del Gladiador
  y de la Venus, que llenan de asombro el animo y hacen la
  apologia de la Grecia artistica: imposible cosa mas admirable,
  son modelos, son obras eternas, son prodigios de arte.

  El museo de pinturas, donde brillan las diferentes escuelas que
  conocemos, reclama muchas visitas de todo aquel que ama el noble
  arte de Rafael y Murillo. La escuela mas rica que se ostenta en
  las galerias del Louvre es la flamenca, con sus pleyadas
  brillantes de inspirados artistas, con sus lienzos animados.

  La escuela italiana, poderosamente esplendida, luce tambien en
  el Louvre con toda su pompa: en el salon cuadrado, el mas rico
  de todos, se leen al pie de lienzos sin rival, las ilustres
  rubricas de Rafael, Ticiano, Rubens, Pablo Verones, Tintoreto,
  Leonardo de Vinci, y Murillo, que en medio de aquellos hijos del
  genio, proclama con dos inmortales Virgenes la pujanza de la
  escuela espanola, que tambien brilla con todo su valiente
  esplendor en los salones del Louvre.

  La escuela francesa, mas rica alli que en ningun otro museo,
  cuenta tambien con las principales obras de sus inspirados
  maestros: en resumen, el que visita Paris, no puede dispensarse
  en modo alguno de ver los museos del Louvre.

  Los teatros de Paris, estudiados con detencion, contristan
  profundamente el animo: la moral publica sale eternamente mal
  parada: es sumamente dificil asistir a la representacion de una
  comedia en la cual no haya una mujer que engana a su marido, es
  un detalle casi indispensable.

  Verdad es que el escritor dramatico que vive en Paris, que
  estudia la sociedad y la traduce en la escena, no encuentra a
  todas horas nobles tipos que retratar ... pero de todos modos
  las formas del dialogo, el publico espanol, el publico ingles,
  no las puede aceptar nunca.

  En Espana comprendemos de otro modo el teatro, sera sin duda
  porque nuestra familia es otra. Esto por lo que hace al teatro
  moralmente considerado: si hablamos de sus salas y orquestas
  nada bueno podemos apuntar, absolutamente nada; en todo Paris,
  no hay un gran teatro, ni uno; orquestas, solo pueden oirse las
  de la Opera, que es magnifica, y las de los Italianos y
  Opera-Comica; las demas son orquestas de provincia.

  Las formas del dialogo, un tanto desenvueltas y libres,
  contribuyen tambien a la impresion de disgusto que producen las
  citadas comedias en el animo del que esta acostumbrado a una
  literatura dramatica digna y moral, que sin ser fanatica ni
  supersticiosa, respeta siempre la moral, ensena maximas
  consoladoras, ofrece tipos nobles, y no ofende jamas el pudor de
  las madres ni de las hijas.

  El estudio mas consolador que yo he hecho en Paris ha sido el de
  la lectura diaria de la seccion de _perdidas_ que contienen los
  periodicos. El alma descansa y se regocija leyendo como yo he
  leido todos los dias los anuncios que hacen las personas pobres
  de haber encontrado braceletes de oro, billetes de banco,
  alhajas preciosas, y lo que es mas aun, monederos y bolsillos
  con cantidades respetables en metalico: lo publican para que
  llegue a conocimiento de sus duenos y pasen a recojerlos. iEs
  admirable, es magnifico, es consolador! Ejemplos como los que
  cito se ven todos los dias, y los que les dan en general, son
  personas que carecen de todo recurso, pobres trabajadores,
  desgraciados. iMagnifico! iyo recojo este dato con mucho placer
  en mi libro! ies un dato consolador!

  El alumbrado publico de Paris deja mucho que desear y esta muy
  lejos de corresponder a la grandeza de la capital. El que quiera
  persuadirse de la verdad de esta asercion, que se pasee un
  domingo por Paris despues de la una de la noche, o cualquiera
  otro dia de la semana. Hay mas faroles en las tiendas que en la
  calle: esto sucede en el mismo boulevard: tan luego como se
  cierran las tiendas y hoteles que tienen alumbrado, las calles
  de Paris se ofrecen un tanto oscuras porque de farol a farol hay
  una gran distancia, y la luz llega con mucha dificultad. Las
  calles de Richelieu, Vivienne, Montmartre y otras ciento,
  tienen, despues de las doce de la noche, una luz dudosa y opaca;
  esta es la verdad.

  Continuemos nuestro paseo por la gran ciudad.

  La fisonomia de Paris cambia todos los dias, hermoseandose; el
  que hace seis anos visito sus monumentos y sus calles, encuentra
  hoy tantas reformas y novedades, que apenas puede reconocerle.
  Aparte de los trabajos colosales del Louvre, que la imaginacion
  no acierta a comprender hayan sido ejecutados en tan corto
  plazo, la calle de Rivoli, majestuosa y soberbia, viene a
  aumentar la admiracion del viajero. En todos los barrios de la
  gran capital, se han derribado centenares de casas miserables,
  sobre cuyas ruinas se levantan hoy palacios y elegantes
  edificios.

  Las obras del mercado de los granos, delante de la iglesia de
  San Eustaquio, sitio que afeaba Paris, se han realizado en breve
  termino, y hoy existen magnificos mercados. El boulevard de
  Sebastopol, obra que en cualquiera otro pais hubiera durado ocho
  o diez anos, esta proximo a terminarse del todo, embelleciendo
  mas y mas Paris. El Bois de Boulogne, los Campos Eliseos, los
  barrios todos han cambiado de aspecto: el Paris del ano 40
  desaparece completamente para dar lugar a una nueva ciudad.

  El que se propone estudiar en Paris tiene mas medios que en
  parte alguna del mundo, y por teatros de observacion provechosa
  y util, tiene, ademas de sus bibliotecas, periodicos, teatros y
  academias, tiene, decimos, el boulevard, libro de mil capitulos
  de profunda ensenanza, tiene los barrios de los obreros, los de
  la aristocracia, los del comercio, los de los desgraciados, el
  curiosisimo de los traperos: las estadisticas, el alta y baja de
  la bolsa, las oscilaciones de la politica europea, el vuelo de
  los periodicos, el tumultuoso estruendo de sus orquestas y
  bullentes placeres: la tremenda soledad de la desgracia y la
  miseria, las grandes fortunas pasando al lado de las heroicas y
  sufridas desgracias, el volcanico y abrasador placer que bulle
  agitado por todas partes y que grita sin tregua para que no se
  oiga la desentonada voz de la desgracia: los contrastes mas
  tremendos, las ruinas y las miserias, la gloria y el dinero: la
  calma mas perfecta, siempre pronta a convertirse en furiosa
  tempestad, el oscuro porvenir y el incierto presente: la
  creencia y la fe al lado del escepticismo y la burla: lo grande
  mezclado con lo pequeno, todos los contrastes, enfin, todos.
  Ningun estudio mas provechoso, ninguna ensenanza mas util que la
  que se adquiere estudiando esa ciudad monstruo que se
  llama Paris.

  Entre los paseos deliciosos de Paris, descuella en primer
  termino el Bois de Boulogne, el sitio de recreo mas admirable
  que capital alguna de Europa puede ofrecer.

  Sus frondosas calles de arboles cortados con el arte mas
  acabado, sus lagos y cascadas, sus praderas deliciosas, sus
  jardines y artisticos bosquecillos componen un conjunto tan
  alegre y risueno, tan bello y elegante, que cualquier pintor
  delicado no podra menos de contemplar absorto y complacido, sus
  proporciones, sus cuadros, sus luces y sombras, su
  poesia, enfin.

  Dentro de su prodigiosa extension se ostenta con el lujo de una
  primavera privilegiada, el soberbio _Pre Catelan_, deliciosisimo
  sitio de recreo que reune la mas rica y variada coleccion de
  flores de Europa. Las fiestas de noche que alli se dan en medio
  del incendio de luces con que brillan, semejan un cuento de
  hadas: sus orquestas y teatros, entre los que ocupa el primer
  lugar el llamado de las flores, por serlo asi en realidad: sus
  canales y puentes, sus montanitas y cascadas, le convierten en
  un jardin encantador. Al Bois de Boulogne acuden en numero
  fabuloso los carruajes mas elegantes de Paris, y la multitud se
  pasea y se esparce complacida en medio de su grandeza.

  En el Bois de Boulogne existen ademas otros varios jardines; hay
  restaurants, casas suizas, cafes, etc., etc. Al lado de la gran
  cascada se extiende la llanura de _Longchamps_, donde tienen
  lugar las carreras de caballos.

  Las lineas de omnibus que recorren Paris en todas direcciones
  pasan de treinta, todas cuentan un crecido numero de carruajes y
  prestan un gran servicio al publico ademas de animar la capital
  con su movimiento y su vida. La tarifa de sus precios es lo mas
  comodo imaginable; por tres sueldos en la imperial y seis dentro
  del omnibus, se recorre toda una linea, que generalmente se
  compone de una gran distancia cruzando Paris de un extremo
  a otro.

  Los coches de plaza, regidos desde el ultimo mes de agosto por
  una nueva tarifa, ofrecen tambien en su bien entendido servicio
  cuantas comodidades pueden apetecerse: su numero es grande, sus
  estaciones se reparten por toda la capital; asi es que el
  viajero encuentra tan luego como lo desea un carruaje a su
  servicio. Entre los coches de propiedad particular, las lineas
  de omnibus, las empresas de coches de plaza, carros y vehiculos
  de toda especie, el numero de carruajes que circula por el
  interior de Paris se eleva al fabuloso de ciento setenta mil.
  Segun la nueva tarifa puede tomarse actualmente un carruaje por
  minutos, no teniendo obligacion de pagar como antes una hora,
  sino el tiempo empleado; cada carruaje tiene un reloj fijo para
  indicar el momento en que se toma.

  Los alrededores de la colosal metropoli son tambien dignos de
  ser visitados por mas de un concepto. Aparte del esmero y gusto
  con que esta cultivada la campina, amenizan y hermosean sus
  terminos los muchos y alegres pueblos que aparecen por todas
  partes. Como las comunicaciones son tan faciles, merced a los
  caminos de hierro, el extranjero que desea estudiar y conocer
  los alrededores de Paris puede conseguir su objeto en pocos
  dias. En el embarcadero de la calle de San Lazaro encontrara de
  cuarto en cuarto de hora trenes que le conduciran a _Asnieres,
  Ville d'Avray, Sevres, Versailles, San Cloud, San Germain_, por
  precios sumamente comodos. En la misma estacion de la calle de
  San Lazaro hay una linea ferrea para visitar _Passy_ y
  _Auteuil_, pasando por _Batignoles, Courcelles, Porte Maillot_ y
  _Bois de Boulogne_. Dirigiendose el extranjero al camino de
  hierro del Norte, puede tambien visitar en media hora tres
  deliciosos pueblos, entre los que descuella por su belleza
  Enghien, con su tranquilo lago, que cercan lindisimas casas de
  campo. A cualquier punto que el viajero se dirija y cualquiera
  que sea la direccion de sus excursiones, tiene la seguridad de
  encontrar cafes, hoteles y restaurants en abundancia. Como tanto
  se han impulsado en estos ultimos anos los trabajos de las
  lineas ferreas de Francia, Paris esta en comunicacion
  instantanea con todas las capitales de Europa, asi es que
  diariamente llegan en gran numero los viajeros que de todas las
  partes del mundo vienen a visitarle. El numero de extranjeros
  que afluye de todas las partes de la tierra se eleva a una cifra
  verdaderamente increible, y en Paris, moderna Babilonia, oyense
  hablar todas las lenguas y se ven todos los trajes.

  Las carceles de Paris que hace muy pocos anos dejaban mucho que
  desear, han mejorado bastante su sistema y organizacion, y hoy,
  aunque no pueden servir de modelo, valen ciertamente una visita
  detenida cuando se pretende aprender comparando.

  Las estaciones de las lineas ferreas, edificios que tienen para
  mi mas importancia que cualquiera otro establecimiento publico,
  por su alta significacion en la cruzada santa de las ideas, que
  ellos trasmiten a los pueblos, haciendolos conocer entre si, son
  verdaderos palacios en Paris. Las de _Strasbourg_ y _Lyon_, la
  del _Norte_ y la de la calle de _San Lazaro,_ todas son
  espaciosas y grandes, todas hermosean Paris y todas le animan,
  depositando en la gran ciudad todos los dias innumerables
  viajeros que de todas las naciones conocidas se presentan
  impacientes de conocerla gran metropoli: el movimiento
  es inmenso.

  Las bibliotecas publicas con que cuenta Paris son muchas y
  notables, mereciendo ser citadas la Imperial de la calle
  Richelieu, la del Instituto, Escuela de medicina, Santa
  Genoveva, Louvre y otras varias.

  La prensa periodica de Paris, que desde el advenimiento de Luis
  Napoleon esta regida por leyes restrictivas que hacen muy
  dificil su existencia, apenas merece mencionarse, contandose
  unicamente periodicos literarios de algun valor y vida propia,
  uno de cuyos organos principales es el _Figaro,_ redactado por
  escritores de verdadero ingenio.

  Los jardines publicos donde tan alegremente se baila en el
  verano, asi como los salones de conciertos, reunen en sus
  fiestas un gran numero de extranjeros, que avidos corren tras el
  bullicio y el placer que Paris ofrece en una copa de oro siempre
  llena. Los jardines de _Mabille_ y _Chateau des Fleurs_, las
  fiestas de noche del _Pre Catelan_, los conciertos que dirije
  _Musard_ son otros tantos centros de animacion y movimiento que
  ninguna ciudad en el mundo presenta como Paris, Roma moderna.

  Todo lo que halaga los sentidos, cuanto puede satisfacer la
  vista, el refinamiento mas acabado, en fin, de los placeres
  todos, bulle y se ostenta por todas partes y bajo todas formas
  en esa ciudad soberbia que aventaja en corrupcion como en
  grandeza a todas las capitales. En Paris se satisfacen todos los
  gustos, todos los deseos, porque se da culto al placer y se ha
  estudiado hasta la perfeccion la manera de aturdirse en
  lo frivolo.

  Los cafes y restaurants de Paris no pueden contarse, tan
  fabuloso es su numero. Al notar la afluencia tumultuosa que se
  disputa la entrada en los citados sitios, diriase que Paris come
  en la calle, que la familia no existe: y a la verdad que no
  seria muy aventurada semejante asercion; pues todo pensador que
  estudie la familia en Paris estamos seguros que se desconsolara
  profundamente. El soplo de duda con que los enciclopedistas
  empanaron las creencias todas, el tremendo ridiculo con que
  agobiaron el matrimonio, han hecho profundamente escepticos a
  los franceses, que creyendo en la soberana fuerza del dinero,
  apenas sospechan en la mujer, la madre, la esposa, la companera.

  Otra costumbre hay en Paris y en toda la Francia en general que
  no dudamos calificar de barbara y cruel: nos referimos a la
  ceremonia de acompanar al cementerio el mas proximo pariente del
  finado. Es ciertamente terrible y da lugar a sospechar falta de
  afecciones; marchan a pie detras del convoy funebre que guarda
  una persona adorada, a otra que le fue inmediata y querida:
  ninguna ley, ninguna costumbre del mundo pueden obligar al
  corazon a que se quiebre y se rompa en tan tremenda prueba;
  jamas el alma apasionada podra prestarse a un suplicio tan duro.
  Marchar a pie a la ultima morada conduciendo un ser amado, y
  ofreciendo su dolor al publico indiferente en tan solemne
  trance, es una terrible lucha que necesariamente ha de producir,
  o una muerte al alma, o una indiferencia glacial: no hay medio.

  Y haciendo aqui un punto final, miremos otra fisonomia de Paris
  que sea mas consoladora y alegre; visitemos esos sitios que la
  revolucion gloriosa del 93 ha hecho celebres e inmortales.

  Aqui se reunia la Convencion: Luis XVI paso por esta calle al
  dirigirse a la guillotina: desde aqui alcanzo la plaza de la
  Bastilla, donde el pueblo desplego su omnipotencia; esta casa
  que sale a nuestro paso cobijo a Mirabeau, palanca poderosa de
  la revolucion que trabajo en pro de sus triunfos mas de lo que
  el suponia; aqui vivio Marat; Camille Desmoulins sono tiernas
  escenas de amor al lado de su amada Lucila en el cuarto que
  estamos visitando; en este palacio de la plaza de la Greve, se
  reunia el tribunal que presidio Robespierre; he aqui la morada
  de Danton; miremos en nuestro derredor al pueblo que nos cerca,
  es el mismo que con el pendon de la libertad por guia ha paseado
  la Europa; estos que nos rodean son los del ano 30, los de las
  jornadas del 48; aqui se resuelven hoy todas las cuestiones de
  Europa; Paris es en nuestros dias la capital del mundo; aqui
  vive el secreto del porvenir: Voltaire vivio en la casa que
  ahora contemplamos; mirad esa modesta vivienda que cobijo a
  Rousseau; el arte habita hoy esta metropoli; Rossini y
  Meyerbeer, Verdi y Auber, los poetas y los filosofos, los
  artistas y los politicos, toda la aristocracia europea del
  talento, pasa a nuestro lado; los monumentos nos cercan, la
  actividad nos aturde.

  ?Donde van tan precipitados esos miles de carruajes que se
  atropellan en tumulto los unos tras los otros? ?Por que tanto
  ruido, tanta alegria?

  ?Donde esta Dios? ?le habeis visto en Paris?... Y las
  estadisticas de los tribunales, ?las habeis consultado con
  detencion? ? Visitais la _Morgue_ y la buhardilla del obrero al
  salir de la Opera o de casa de Vachette?

  ?Ois como hablan todas las lenguas a vuestro lado? ?Habeis
  entrado en los templos de todos los cultos que alli viven? ?Por
  que esa fiebre que agita Paris? ? No es verdad que la gloria
  tiene tambien alli su asiento?

  iAh! ciudad encantada y deliciosa! yo te aclamo y te conjuro a
  la vez; tu me das alegrias bullentes, delicias al espiritu y
  dolores a la reflexion! Tu eres una y multiple, tu eres un
  monstruo y una joya: en ti se estudia y se aprende, tu eres un
  libro colosal, yo quiero vivir contigo, yo quiero leerte, yo
  quiero verte acostar y levantarte, yo quiero estar cerca de ti.

  Aunque el lector lo sienta como yo, es preciso abandonar Paris:
  siguiendo mi itinerario hemos visitado Bayona, Burdeos, y la
  gran ciudad: ahora, continuaremos nuestra corta expedicion por
  Francia y acto continuo nos trasladaremos a la patria de
  Guillermo Tell.

  Habiendo hecho ya una ligera mencion de Burdeos y Bayona,
  apuntare algunos detalles antes de terminar el capitulo de
  Francia, sobre algunas otras ciudades de la misma nacion, que
  he visitado.

  Lyon es importante por su floreciente industria: mucho
  movimiento: algunas calles elegantes, hoteles regulares, buenos
  paseos y edificios: recuerdos historicos de interes.

  Marsella, fisonomia animada y bulliciosa, muy concurrido puerto
  de mar, lineas ferreas de pujante vida, edificios modernos de
  importancia, buenos hoteles, elegantes tiendas, amenos
  alrededores.

  Lyon, Burdeos, Marsella, Estrasburgo, son sin duda alguna las
  principales ciudades de Francia: las de segundo y tercer orden
  que conozco no valen en verdad una descripcion separada, a no
  ser Narbona, que por lo pobre y mezquina, ni puede compararse
  con la mas desvalida de nuestra Espana: en Narbona se carece de
  todo, es una aldea grande; y bueno es dejar sentado, para los
  que sospechan que la Francia es Paris, que pueden contarse otras
  varias ciudades que en nada aventajan a Narbona.

  Yo no extrano que asi sea: todas las naciones del mundo estan
  aun en via de progreso: en Francia, como en todas partes,
  existen todavia ciudades antiguas que no han sido mejoradas:
  hago mencion de estas ciudades atrasadas para contestar a los
  que conociendo solamente Paris, se atreven a afirmar que la
  nacion toda se encuentra en un estado perfecto de mejoras y
  adelantos.

  Por lo demas, esta es la Francia que yo he visto: este es el
  Paris que conozco, el Paris que he visitado detenidamente cinco
  veces con objeto de estudiarle.

  El lector, mal que le pese abandonar la opulenta metropoli que
  se llama Paris, se viene conmigo a visitar otros paises, a
  contemplar otras bellezas. El sitio donde ahora nos dirijimos,
  es sobradamente pintoresco para excitar el interes y la
  curiosidad: vamos a trasladarnos a la renombrada y poetica
  Suiza, al suelo donde vive la libertad, a la patria de Guillermo
  Tell. Alli la naturaleza desplega cuadros tranquilos y
  admirables: alli tiene grandes escenas que copiar el pintor,
  alli tiene consoladoras reflexiones que recojer el estadista:
  en marcha.

  La bellisima estacion del camino de hierro de Estrasburgo, de la
  cual he hecho ya mencion, fue mi punto de partida.

  Como desde Bayona a Burdeos, tome asiento de primera clase en el
  tren del correo, que sale a las ocho de la noche. De Paris a
  Basilea, que es la primera ciudad de Suiza, entrando por
  Estrasburgo, hay una distancia de ciento cuarenta leguas, que
  recorri en el brevisimo tiempo de diez y seis horas, con la
  mayor comodidad, y sin el mas ligero accidente, pues el camino
  de hierro de que hablo es quiza el mejor de la Francia.

  Es ciertamente prodigioso y admirable el vuelo de las vias
  ferreas. El dia cinco de noviembre, a las ocho de la noche,
  estaba yo en Paris; el dia seis, es decir el siguiente, a las
  doce de la manana, almorce en Basilea, Suiza.

  Esto no necesita comentarios; con nada se recompensa tal manera
  de viajar. Carruajes magnificos, elegantes y mullidos, de ocho
  asientos, donde cojen doce, lo que permite un gran desahogo,
  tubos de hierro, llenos de agua caliente, perfectamente
  forrados, se renuevan en cada estacion. Puestos a lo largo,
  sobre la alfombra de los carruajes, sirven para apoyar los pies,
  y conservar un grato calor durante la travesia. El servicio de
  toda la linea no deja nada que desear. La campina desde Paris
  hasta la frontera suiza, con mucho esmero cultivada, palmo
  a palmo.

  Cerca de los limites de Francia, se asienta la ciudad de
  Estrasburgo, patria del inmortal Guttemberg, que sin pensarlo
  emancipo la humanidad. Estrasburgo es una ciudad rica y
  populosa, con su celebrada catedral y su torre dificil; hay
  buenos hoteles. En este punto se descansa un cuarto de hora; los
  viajeros, y los equipajes que siguen a Suiza, se trasladan a
  otro tren.

  De Paris a Basilea, la Champagne, admirable y rica, y Nancy,
  ciudad importante.

  A las ocho de la manana, doce horas justas despues de haber
  salido de Paris, parti de Estrasburgo, entrando en Basilea a las
  cuatro horas.

  De Estrasburgo a Basilea, los Vosges, deliciosas montanas; la
  Alsacia, castillos, ruinas goticas, monasterios, capillas:
  Mulhouse, industria floreciente y paisajes alegres y variados.

  Al entrar en Suiza, empieza a disfrutarse ya de la libertad de
  aquel pais. Nadie me pidio el pasaporte, nadie me dijo una
  palabra, ni registro mis cofres persona alguna.

  La decoracion de la naturaleza cambia de repente al entrar en
  Suiza.

  Vamos a Basilea.






  #SUIZA.#


  El que ha visitado nuestras Provincias Vascongadas, tiene una
  idea muy aproximada ya de la pintoresca Suiza.

  Lagos numerosos, interminables cordilleras de montanas,
  caprichosamente cortadas, valles por todas partes de eterna
  verdura, praderas espaciosas y torrentes artisticos, cascadas, y
  bosques de arboles, paisajes risuenos sembrados de elegantes y
  ligeras quintas esparcidas por todo el pais: los historicos
  Alpes coronados de blanquisima nieve, la limpidez de los rios
  que corren por su centro; todos estos accidentes bellisimos que
  la naturaleza ofrece por todas partes en Suiza, forman un
  conjunto delicioso, origen de las seductoras descripciones que
  en tantos libros se encuentran de ella.

  Viendola con alguna detencion, se comprende que haya sido teatro
  fecundo de admirables escenas para los pintores.

  Basilea, situada a corta distancia de la frontera de Francia,
  que concluye en el pueblecito de San Luis, es la primera
  poblacion importante que se encuentra en la antigua Helvecia.

  Celebre en lo antiguo, por haberse celebrado en su recinto dos
  concilios ecumenicos, y por haber sido cuna de muchos hombres
  notables, se ofrecio a mi recuerdo con mas interes del que en
  efecto dispierta en el animo del viajero.

  Una de las principales bellezas que tiene para mi Basilea, es el
  celebrado Rin, rio, que como elegantemente dice madame de Stael,
  semeja el genio tutelar de la Alemania, con sus ondas puras,
  rapidas, majestuosas, como la vida de un antiguo heroe.

  El Rin efectivamente es magnifico, parece inalterable, a juzgar
  por la eterna serenidad de sus cristales. Los sitios que el
  recorre participan de su quietud. En Basilea, punto en que le vi
  por primera vez, se presenta tranquilo, e imponente por su
  grandeza. Corre silencioso a los pies de la catedral, y a la
  izquierda se pierde en lontananza, como una inmensa sabana de
  luz: a la entrada de la ciudad hay un larguisimo puente que
  salva toda la anchura del rio.

  La catedral de Basilea, situada en la plaza del Mercado, merece
  visitarse bajo diferentes aspectos. Su arquitectura es gotica, y
  por lo tanto notable y digna de verse. Consta de tres naves: en
  su sacristia actual, se celebro el famoso concilio, en el cual
  fue destronado el papa Eugenio IV. La tumba del famoso filosofo
  Erasmo, autor del _Elogio de la Locura_, se encuentra dentro de
  la misma iglesia.

  Apenas llegue a Basilea, hice lo que en las demas ciudades que
  visito por vez primera: me lanzo a la calle para ver lo que haya
  digno de atencion. Para llegar a la Catedral me condujo la
  casualidad por la plaza del Mercado, y la impresion que me causo
  oir el detestable aleman que en dicho punto se habla, no podre
  describirla; solo recuerdo perfectamente que es tan aspero y
  gutural como la musica mas destemplada y ronca.

  Basilea es una de las ciudades mas ricas de Suiza; sus
  relaciones comerciales, y su proxima situacion a la Francia, la
  dan mucha importancia. La ciudad tiene algunos edificios
  notables: la construccion de las casas, diferente de la de los
  demas paises, y especial de la Suiza, es muy digna de
  atencion[8].

  La madera, abundantisima y excelente, puesta alli por todas
  partes por la mano sabia de la Providencia, en compensacion de
  las nieves y los hielos que hacen tan frio el pais, es el
  elemento principal de la edificacion.

  Esbeltas y graciosas son efectivamente todas las casas; con sus
  lienzos de incrustaciones en madera, pulida y habilmente
  trabajada, ofrecen un espectaculo tan nuevo como curioso.
  Limpias y brillantes lucen a los rayos del sol, porque con el
  frio y la nieve la madera conserva eternamente su tersura y
  solidez, sin que jamas suceda lo que en los paises meridionales
  que hacen de la madera un facil combustible, volviendolas el
  calor esponjosas y dispuestas siempre a inflamarse.

  El frio de quince grados bajo cero que se experimenta en algunos
  cantones, como el de Berna, ha hecho sabios a los indigenas en
  materia de precauciones contra su rigor. Es de notar la
  costumbre acertadisima de colocar dobles puertas en todas las
  habitaciones de las casas; cada una se abre y se cierra en
  sentido inverso. Como la madera es tan solida, y no esta sujeta
  a las influencias atmosfericas, que pueden aumentar o disminuir
  su volumen, ajustan hermeticamente, haciendo imposible la
  entrada de la mas insignificante columna de aire. Con las
  ventanas sucede lo mismo. Las componen dobles vidrieras que
  abrigan mucho las habitaciones, porque son impenetrables a la
  temperatura de fuera.

  Los poeles, estufas que yo llamare, son unos aparatos
  admirablemente dispuestos, que se encuentran en todas las casas
  de Suiza: cada dos habitaciones tiene regularmente un poele:
  fabricados con ladrillo, y muy bien preparados, se calientan por
  la manana, y templan la estancia para todo el dia: aproximando
  las manos a los azulejos limpisimos que forman su capa exterior
  se experimenta un gratisimo calor.

  En la Biblioteca de Basilea vi un ejemplar del _Elogio_, con
  notas marginales del mismo Erasmo, con dibujos de su
  amigo Holbein.

  En el Museo el retrato de Lutero, y el de Holbein.

  Para ir a Berna desde Basilea es preciso resignarse a la
  diligencia, pues el camino de hierro que ha de unir ambas
  ciudades, se encuentra solo en proyecto: felizmente la travesia
  se hace en doce horas, y con todas las comodidades posibles[9].

  Lo primero que me ocurre consignar, es el admirable estado de
  las carreteras de Suiza. Sin ceder a ningunas de las mejores de
  Europa, las sobrepujan en numero. De Berna solamente, ciudad que
  solo cuenta treinta mil habitantes, parten diez y nueve
  carreteras, tan solidas, tan lisas, tan cuidadas, tan bellas,
  que nada dejan que desear.

  Admira doblemente semejante estado de las vias publicas,
  recordando que el pais, subdividido en tantos gobiernos como
  cantones, y pobre como es, apenas se comprende quien y como las
  ha hecho. Hay verdadera profusion de carreteras, lujo de
  comunicaciones, todas buenas: los hilos electricos cruzan la
  Suiza entera en todas direcciones. Caminos de hierro desde
  Basilea a Estrasburgo, Paris, Francfort, Berna.

  Durante los meses de febrero y marzo, en los que todo el pais
  semeja una sabana sola con tres palmos de nieve, lo que hace el
  paisaje monotono, porque es el mismo en todas partes, las
  diligencias tienen la originalidad de rodar sin ruedas, y con
  gran velocidad. Unos trineos de madera, dispuestos en forma de
  cajas, reciben sobre si el carruaje, y los dos listones que
  forman su base, resbalan admirablemente bien sobre el pavimento,
  de nieve y hielo. Los caballos arrastran las diligencias con mas
  facilidad que si estuvieran armadas como en el resto del ano,
  con ruedas, y el movimiento es tan igual y tan suave como el de
  los caminos de hierro.

  A las ocho horas de haber salido de Basilea[10], entre en Berna,
  notando la extrana costumbre que tienen todos los mayorales de
  diligencias de la Suiza de tocar una corneta al entrar y salir
  en las poblaciones: hace muy buen efecto, porque todos ejecutan
  algun aire del pais que da mas suavidad al movimiento.

  Estamos en Berna.






  #BERNA.#


  La capital federal de la Suiza, banada por el rio Aar, que la
  cerca por todas partes, cuenta treinta mil almas de poblacion.
  El interior de la ciudad ofrece muy poco que observar: se
  compone de sesenta a ochenta calles solamente, tan uniformes y
  parecidas, que molesta y fatiga la monotonia de su conjunto:
  todas tienen soportales cubiertos, necesarios para la nieve.

  Entre los edificios mas principales de Berna, descuella la
  Catedral, que aunque pequena, es bella, porque es gotica.

  El ridiculo protestantismo, que blasona de liberal, y protector
  de las obras de la inteligencia, cuya omnimoda supremacia
  proclama, se ha ensanado estupidamente con todas las imagenes de
  santos tallados en piedra, que embellecian y decoraban todo el
  exterior de la catedral, dejando unicamente intacta una alegoria
  escrita en piedra, que corona la puerta principal de la iglesia,
  y sobre la cual se ven algunos papas que se han condenado por
  sus crimenes: he aqui el protestantismo, que en nombre de la
  libertad, mutila con la picota de la burla y la ignorancia, la
  riqueza arquitectural con que la estatuaria gotica bordaba las
  fachadas de los templos. Inutil pretension; el escarnio que
  pretendieron arrojar sobre el catolicismo, patrono de las artes,
  se volvio de rechazo contra ellos. Desfigurando la catedral como
  lo han hecho, dejan atras a las tribus de Atila, que se
  prosternaban llenas de entusiasmo delante de las maravillas del
  arte arquitectonico-cristiano.

  El palacio Erlack, que contiene la oficina del presidente de la
  confederacion, es otro edificio notable. El grande hospital,
  situado en una ancha calle, que puede llamarse plaza, merece ser
  visitado por mas de un concepto: el servicio interior no deja
  nada que desear: la belleza del edificio es digna del objeto a
  que esta destinado. El lema escrito sobre su puerta es
  magnifico, _Christo in Pauperibus_: es un modelo[11].

  Sobre todos los edificios de Berna, sobresale por su hermosura y
  grandeza el nuevo palacio del Parlamento, recientemente
  terminado. Es una soberbia mole de piedra, de tres cuerpos, de
  esbelta arquitectura, gotica en su mayor parte: el interior
  corresponde a lo que desde fuera anuncia. No esta terminado
  completamente.

  Berna tiene universidad literaria a la cual concurren de 150 a
  200 estudiantes por ano. A proposito de letras, placeme
  consignar que la Suiza tiene organizada la instruccion como
  ninguna nacion de Europa. Y seame permitido protestar que en
  esta asercion nada hay exagerado: tengo el habito de estudiar
  antes de emitir un juicio.

  He visto por mi mismo las universidades y escuelas de Suiza,
  casi en su mayor parte: he leido las estadisticas, he comparado,
  y encuentro que la Francia esta muy atras, sumamente rezagada, y
  a una larga distancia de la Suiza.

  Tan extendida esta la instruccion en la antigua Helvecia, que es
  sumamente dificil, sino imposible, encontrar un hombre del
  pueblo que no sepa leer y escribir. Casi todos, ademas de su
  lengua, hablan el frances en la Suiza alemana. Por su parte la
  Suiza francesa, con la ciudad de Ginebra a su cabeza, una de las
  mas avanzadas de Europa, no se queda detras.

  Bueno es apuntar aqui mismo una observacion digna, que en este
  momento se me ocurre. La instruccion en Francia, y en otros
  paises, ha servido para aumentar la cifra de las estadisticas
  criminales, por estar mal dirigida: en Suiza sucede lo
  contrario. En el momento en que escribo estas lineas, recuerdo
  que hace mas de medio ano que estoy en Berna, ciudad de treinta
  mil habitantes. Este numero de personas, en el plazo de seis
  meses, dia por dia, no han visto cometer ni siquiera un robo, ni
  un asesinato, ni una herida, ni una disputa. Esta reflexion
  aislada y sin comentarios, habla muy alto: agreguemos otra que
  aumenta su importancia. El proletarismo es la plaga social de
  Suiza, abundan por todas partes los mendigos....

  La pobreza y la instruccion ?no engendrarian por todas partes
  desbordamientos sociales? estudien los politicos miopes sobre
  este contraste.

  No sucede asi en Francia; alli el pueblo es bastantemente
  grosero, literariamente hablando; tiene un barniz de cortesania
  que esta en la sangre, pero lee y escribe en corto numero y con
  dificultad.

  Los alrededores de Berna son, como toda la Suiza, admirables:
  praderas de eterna verdura, cascadas, torrentes, montanas, casas
  de campo. Las carreteras, a nivel de las mejores de Europa, se
  ofrecen en abundancia por todas partes, con una verdadera
  prodigalidad.

  Hay en Suiza, volviendo a la instruccion publica, el fabuloso
  numero de cinco mil quinientas escuelas, a las que acuden
  cuatrocientos mil discipulos. Estas dos cifras, teniendo en
  cuenta que la poblacion de toda la Suiza se compone solamente de
  dos y medio millones de habitantes, habla con incontestable
  elocuencia en pro del estado intelectual del pais.

  Los establecimientos penales de Berna se hallan muy bien
  organizados: tanto los hombres como las mujeres de las
  prisiones, son empleados con especialidad en los trabajos
  del campo.

  En Suiza existe la verdadera libertad politica a que aspiran en
  vano las demas naciones. La accion del gobierno, que en todos
  los paises se siente a todas horas y en todas las operaciones,
  no interviene en los habitos del pueblo suizo. En ninguna parte
  se encuentra un soldado; los agentes de policia en corto numero,
  tolerantes y humildes, en contraste con los de otras naciones,
  apenas se dejan ver, absteniendose muy bien de practicar esa
  serie de ataques a la libertad individual que parece constituir
  su principal instituto en ciertos paises.

  Los agentes del poder en Suiza, empezando por el presidente de
  la Confederacion Federal, son extremadamente humildes y
  modestos. He conocido dos, el coronel Frey-Herosee, y el doctor
  Furrer, ambos instruidos, modestos, hombres de Estado, probos y
  rectos. Desconocen el lujo, viven como el ultimo ciudadano, y se
  mezclan con todos. iTienen _seis mil_ fr. de sueldo anual!

  La estadistica, que forma la verdadera historia de los pueblos,
  presenta en la antigua Helvecia con respecto a instruccion y
  moralidad caracteres propios de la civilizacion, datos
  consoladores, cifras envidiables.

  Entre los lagos mas notables de la Suiza, sobresale y descuella
  el de Lucerna, ciudad catolica, y una de las primeras. A todas
  horas encuentra el viajero que llega a Lucerna lindisimos
  vapores que comoda y economicamente le conducen a los mas
  pintorescos sitios de la Suiza. Durante el verano, los
  extranjeros de todos los paises, es decir, los viajeros de toda
  Europa, recorren el lago de Lucerna.

  La villa de Thun [12], distante cinco leguas de Berna, tiene
  tambien un precioso lago, como lo son todos los del pais, patria
  de ellos. Thun tiene su hermoso hotel de Buenavista y esta
  rodeado de deliciosas montanas.

  Ginebra, ciudad la mas avanzada de la Confederacionon Helvetica,
  es sin disputa bajo el aspecto literario uno de los primeros
  centros de Europa. Calvino fundo una universidad. La Biblioteca
  principal de Ginebra contiene 60,000 volumenes. Patria de muchos
  hombres notables, entre ellos Rousseau, Calvino, madame Stael,
  Lesage, Huber y otros muchos, conserva hoy sus tradiciones
  literarias. Hay en Ginebra un buen numero de periodicos
  politicos, gabinetes de lectura, sociedades literarias,
  academias y demas centros de inteligencia, brillando en su seno
  muchos hombres distinguidos. Alli conoci muchos profesores
  eminentes, y el politico Fazy. El mejor paseo de Ginebra es el
  de la Isla con una estatua dedicada a Rousseau.

  Bajo el aspecto politico, es Ginebra la verdadera capital
  federal: cierto es que en Berna reside el gobierno, cierto que
  alli se reune la Asamblea Federal, pero no lo es menos que en
  Berna nada se dice ni discute como en Ginebra: en la ciudad de
  Calvino la politica dramatiza todo, la discusion se mantiene
  siempre animada.

  El comercio de Ginebra es tambien mas importante que el de
  Berna: dentro de tres anos acrecera la importancia de esta
  ciudad con el camino de hierro que la unira con Lyon; hoy esta
  terminado y abierto al publico: hay escelentes hoteles como el
  de _Londres_ sobre el lago de Leman. Los mejores hoteles de
  Berna son el de la _Couronne_ y el del _Faucon_.

  El lago de Ginebra es delicioso [13]: surcado por lindos y
  comodos vapores, que hacen la travesia de Lausanne, ofrece un
  espectaculo admirable. Comodidad y economia encuentra el viajero
  para ir a Ginebra desde Lausanne por el lago: el golpe de vista
  es admirable; se ve la altisima cabeza del Monte Blanco, los
  _Glaciers, Chamouny_, los _Alpes_.

  La celebrada relojeria de Ginebra merece ciertamente la pena de
  verse; se construyen cien mil relojes cada ano, casi todas las
  tiendas ofrecen relojes del pais. La Suiza exporta muchos miles
  para toda Europa y America.

  Friburgo, ciudad catolica tambien, tiene unos paseos y
  alrededores asombrosos: casi todos los extranjeros que visitan
  la Suiza, se dirijen a Friburgo para oir los celebres organos de
  la catedral y ver su atrevido puente colgante.

  Los lagos de Interlaken y Brienz, cerca de Thun: los once que se
  divisan desde Righi, el de los cuatro cantones, todos, porque
  esa es la verdad, todos merecen seguramente un viaje: tienen los
  lagos una belleza especial que seduce y enamora.

  Nada mas admirable que su aspecto: estan casi todos rodeados de
  azules y transparentes montanas coronadas de blanquisima nieve:
  la suavisima tranquilidad de sus azules ondas, que surcan
  lindisimos vapores, el cielo limpido azul que le sirve de
  cupula, cerrado por las altisimas montanas que le sirven de
  marco, como el de Interlaken, hacen del lago un deliciosisimo
  recreo que la imaginacion no alcanza, que solo su vista ofrece.

  Los esplendidos y abundantes hoteles que por toda la Suiza se
  encuentran, servidos como ningunos de Europa, la lujosisima
  opulencia de carreteras admirables, y digo opulencia porque ese
  nombre conviene a un pais donde por todas partes se multiplican:
  lo comodo y bien dispuesto de sus muelles diligencias, todo esto
  unido a sus pintorescos sitios hacen de la Suiza en el verano la
  residencia escojida de todos los viajeros de Europa.

  La Suiza, que a pesar de su cortisima riqueza publica, de sus
  insignificantes impuestos y de su exagerada modestia posee tan
  fabuloso numero de carreteras-modelos, ha entrado tambien ya en
  la mejora de los caminos de hierro, y no se halla todo el pais
  cruzado de caminos ferreos porque carece de recursos pecunarios,
  no por otra cosa, y porque el terreno todo es montanoso.

  A pesar de los cuantiosos gastos que exigen obras de esta
  naturaleza, y de los poquisimos elementos del pais, cuentanse ya
  abiertas al publico y en explotacion cinco lineas diferentes,
  que aunque de corta extension son utilisimas. De Bale o Basilea
  parten dos; de Zurich otra, y de Lausanne e Yverdun las
  restantes, ademas de la de Ginebra a Lyon. Se trabaja mucho en
  su continuacion, y se emprenden otras nuevas.

  Lo que es un verdadero secreto para el viajero, es el admirable
  estado de todas las carreteras de Suiza, a pesar de que por
  ninguna parte se encuentra un peon caminero, gendarme ni
  cosa parecida.

  Parece ciertamente cosa de magia: la Suiza ni tiene ni puede
  sostener mas que un reducidisimo numero de empleados en razon a
  su facilisima organizacion y su modestia y falta de recursos
  combinados: con mucho trabajo se encuentra un peon caminero de
  los pocos que hay. Es sumamente raro ver uno: pues bien, a pesar
  de todo, no hay en Europa mejores carreteras. La seguridad que
  ofrecen es absoluta, un ano proximamente he habitado la Suiza,
  en ese largo tiempo no se ha cometido ni siquiera un robo, ni
  una tentativa. Pues con esto sucede como en las carreteras:
  admirables sin peones camineros, segurisimas sin un gendarme.

  Las praderas y las fuentes abundan por todas partes: no se andan
  veinte pasos en todo el territorio de la Confederacion sin
  encontrar airosas casas y poeticos prados. Puede decirse que la
  poblacion reside en el campo. Con esta circunstancia, unida a
  sus valles, cascadas, lagos y montanas, los viajes por la
  antigua Helvecia son un verdadero placer.

  De los tres millones proximamente de habitantes que constituyen
  la nacion, hay una tercera parte de catolicos: el resto se
  compone de protestantes y judios, estos en corto numero. El
  protestantismo en Suiza, esta, como en todas partes, subdividido
  en infinitas sectas, cada una de las cuales pretende poseer la
  verdad ... lo que basta para juzgarle, pero en Suiza existe la
  verdadera tolerancia religiosa, y todos los cultos se respetan y
  se estimulan mutuamente.

  En Berna, ciudad que yo he habitado ordinariamente, como
  residencia del cuerpo diplomatico, solo existe una iglesia
  catolica: las demas, inclusa la Catedral, estan destinadas al
  culto protestante, que carece de ceremonias y solemnidades de
  todo genero. Durante el verano, se dan conciertos en la
  Catedral, como en un teatro, con objeto de hacer oir a los
  extranjeros el celebrado organo de dicha iglesia.

  La legislacion civil y criminal de cada canton es diferente;
  como lo son la lengua y la religion. Entre otras muchas
  sentencias que he tenido la curiosidad de leer, resalta la
  siguiente por su originalidad.

  Un ciudadano suizo, del canton de Zurich, avecindado en el de
  Schwitz, el mas antiguo de la Helvecia, fabrico cuarenta monedas
  falsas, de veinte centimos cada una de valor, lo cual, reducido
  a nuestro modo de contar, forma la insignificante suma de
  treinta reales. Descubierto su crimen y reducido a prision, ha
  sido condenado a "cinco dias de ayuno en la prision,
  extranamiento del canton por diez anos y cuarenta palos." Este
  es el tenor testual de la sentencia. Como esta he tenido ocasion
  de leer otras de diferentes cantones. Como documento original,
  he creido conveniente apuntarle en mi libro.

  Esta sentencia, con otras muchas de este genero, que con
  frecuencia se pronuncian en Suiza, da muy mala idea de la
  cultura del pueblo en general. A pesar de esto, el estado del
  pais es floreciente, y la estadistica criminal mas reducida que
  en ninguna otra parte de Europa. ?Puede esto explicarse?
  dificilmente: este es uno de los muchos fenomenos que la vida de
  los pueblos ofrece en su conjunto, y que escapan al analisis.

  Las universidades de Suiza son tres: Basilea, Zurich y Berna: el
  ano 1855, asistieron a ellas 166 estudiantes de medicina, 350 de
  teologia, 400 de derecho y 500 de filosofia.

  Publicanse en Suiza 225 periodicos en las tres lenguas del pais,
  alemana, italiana y francesa; hay diferentes bibliotecas,
  sociedades literarias y academias.

  Ginebra, segun he apuntado ya, es la primera ciudad de la
  Confederacion Helvetica, considerada como centro de las
  ilustraciones literarias del pais, como residencia de los
  hombres politicos mas avanzados. Tan luego como se concluyan las
  lineas ferreas que han de reunir Ginebra a Lyon y Berna, la
  patria de madame Stael, importante ya bajo todos aspectos,
  acrecera prodigiosamente en significacion.

  El caracter pacifico de los suizos, rasgo peculiar de las razas
  germanicas, que tan gobernables las hace, en ninguna ocasion le
  he estudiado mejor que en las reuniones del pueblo todos
  los domingos.

  En los hoteles de segundo y tercer orden, reunense habitualmente
  crecido numero de familias, con mujeres, hijos y esposos. Se
  sientan pacificamente al lado de una mesa, beben su
  indispensable cerveza, hablan, rien, cantan en coro, pero jamas
  disputan. Importa muy poco que la cerveza, con su accion
  inflamable, pueda calentar el cerebro, importa muy poco que en
  una misma pieza, y en diferentes mesas, haya a veces reunidas
  trescientas personas que fuman, cantan y beben, no importa,
  ninguna botella se rompe, ninguna silla se estropea, nadie
  disputa, todos se retiran habitual y tranquilamente a sus casas
  para volverse a reunir el proximo domingo.

  Apliquese esta costumbre a nuestra raza latina, ora sea
  francesa, italiana o espanola; a la media hora de estar reunidos
  se han roto la cabeza algunos de los convidados, y cada vez que
  se encuentren juntos bebiendo habra disputas. Esta diferencia
  caracteristica, aplicandola en sentido mas alto e importante,
  explica en algun modo la facilidad con que se gobiernan las
  razas germanicas y la causa de los trastornos casi continuos de
  los pueblos latinos.

  El ano de 1855, segun datos oficiales, se celebraron en Suiza
  16,270 matrimonios: el numero de ninos nacidos en dicho ano fue
  de 363,40, y el de ninas el de 33,660, lo que forma un total de
  70,000 nacidos. Sabido es, y en otro lugar lo decimos, que la
  poblacion total de la antigua Helvecia no llega a tres millones.
  Las defunciones acaecidas en el mismo ano de 1855 fueron en
  numero de 55,500 personas. Los matrimonios pueden calcularse a
  razon de uno por cada 147 habitantes, un nacido por cada 34, y
  una defuncion por cada 43 personas. El sexo masculino, contra lo
  que generalmente sucede en otros climas, vive en Suiza menos que
  el femenino; tampoco hay muchos ejemplos de longevidad en
  ningun sexo.

  Con respecto a su industria, de la que en otro lugar nos
  ocupamos, tenemos que anadir datos muy preciosos sobre el
  comercio que ha hecho en 1856 con los Estados-Unidos de America.

  En los doce meses de 1856, la Suiza ha remesado a los
  Estados-Unidos de America las siguientes partidas: en relojes,
  por valor de 2,404,575 dollars; en tejidos de seda, por valor de
  4,875,636 dollars; en articulos de algodon y bordados, por valor
  de 641,927 dollars; en sombreros, cintas de seda, por valor de
  444,135; total de sus remesas 8,368,074 dollars; cada dollar son
  20 r., 20 mrs.

  Esta crecidisima suma para un pais pequeno como la Suiza, y
  producto de su comercio con una sola nacion, demuestra
  palpablemente cuan grande es el progreso de su industria, que
  vende con ventaja sus artefactos en todos los paises y que
  fomenta tan grande comercio. En relojeria, el canton de
  Neuchatel solo, segun datos oficiales, ha construido en 1856
  1,600,000 relojes: anadase a esta extraordinaria cifra el
  inmenso numero de relojes que en Ginebra se fabrican, y se
  comprendera la importancia immensa de su relojeria.

  La casa de Echer Wyss y compania en Zurich, cuyos
  establecimientos industriales ocupan medio barrio de la ciudad,
  da trabajo a 3,000 operarios, y de la citada casa salen todos
  los dias magnificas maquinas de vapor y excelentes aparatos de
  todo genero. La sederia tambien es otra industria floreciente
  que prospera en el mismo canton.

  En 1855 se contaban en Suiza quince establecimientos de banco, o
  giro, con un capital de 64 millones de francos: la circulacion
  de billetes en el referido ano fue por valor de 10 millones
  francos y el giro total ascendio en todo el ano a 1,354,111,309
  fr., suma muy respetable y muy elevada atendiendo a la poblacion
  y riqueza social de la Suiza. El credito de que goza la nacion,
  merced a sus sabios gobiernos y excelentes e inmejorables
  instituciones, es el mas envidiable; y practicamente se ha visto
  con motivo de la cuestion con la Prusia, habiendose ofrecido a
  la Suiza por banqueros de todos los paises cuanto dinero pudiera
  necesitar.

  La industria se encuentra tambien en Suiza floreciente y en un
  estado de prosperidad envidiable: alli todo se mejora, todo
  progresa, a la sombra de buenas leyes fielmente ejecutadas.

  Conocida es en Europa y America la admirable relojeria de
  Ginebra, que despues de surtir a todo el mundo con sus acabados
  productos, aumenta todos los dias la riqueza de la ciudad,
  embellece sus magnificas tiendas y aumenta la riqueza de la
  ilustradisima y sabia Ginebra, que ve levantarse al rededor de
  su prodigioso lago soberbios edificios de moderna construccion,
  que nada tienen que envidiar a los mejores de cualquiera otra
  capital de Europa. Ginebra, que sobresale en Europa por sus
  academias y sus sabios, que tiene una vida literaria, que guarda
  sus tradiciones, que esta poderosamente hermoseada por la
  naturaleza con su Monte Blanco, su lago, y su admirable
  decoracion, tiene, ademas de su brillante relojeria, otras
  muchas y avanzadas industrias, sobresaliendo tambien en toda la
  Europa en el arte de montar diamantes y en todo lo que se
  refiera a joyeria.

  El canton de San Gall[14] cuenta con sus celebradas blondas y
  encajes, industria avanzadisima, que cada dia prospera mas.

  El canton de Zurich ocupaba en 1855 en la manufactura de seda
  30,000 trabajadores, contando 24,000 telares.

  El canton de Basilea, industrioso tambien por excelencia y muy
  comercial, es uno de los mas ricos de la Suiza. Su capital,
  Basilea, tiene muchas y respetables casas de comercio, caminos
  de hierro a Francia, Alemania y centro de Suiza, bancos y
  establecimientos industriales, muchas relaciones comerciales y
  riqueza y prosperidad siempre crecientes. Excelentes fabricas de
  papel y seda: se fabrican instrumentos de musica.

  El canton de Soleure, catolico en su mayor parte, se distingue
  tambien con sus fabricas de gas, de algodon, tabaco, y
  papeles pintados.

  El canton de Glaris descuella y sobresale por sus excelentes
  fabricas de panos; es muy industrioso como tambien el de
  Neuchatel.

  Los principales rios de Suiza son el Rin, el Aar, el Reuss, el
  Orbe, y el de Sane: entre los lagos de recuerdos esta el de
  Bienne, cerca de Berna, en el cual estuvo Rousseau.

  El canton del Tesino, agricultura floreciente, fabricas de
  sombreros de paja, mucha riqueza, catolico. Tiene tambien, como
  todos los cantones de la pintoresca Helvecia, sus tranquilos y
  poeticos lagos, entre los que descuella el _Mayor_, que tuve el
  gusto de admirar sentado largo tiempo a sus orillas con un libro
  en la mano.

  El canton de Soleure, cuya capital bana el Aar, es muy
  comercial, tiene fabricas de algodon, de gas, tabaco y otras
  industrias: el de Turgovia, industrial y fabril; muchas fabricas
  de tejidos de seda: Schaffhouse, capital del canton del mismo
  nombre, y patria del grande historiador Muller, tiene tambien
  mucho comercio por el Rin.

  En Lausana, uno de los cantones que sobresalen por sus
  establecimientos literarios y piadosos, existe un colegio de
  ciegos digno de ser visitado y objeto de admiracion merecida.

  Fundado con el alto y cristiano pensamiento de educar y recojer
  a los infelices privados del esencial organo de la vista, no
  pregunta a ninguno de sus patrocinados cual es su nacionalidad:
  admite y recoje a todos los ciegos que se presentan, de
  cualquier pais y religion que sean; tiene esa magnifica
  circunstancia.

  El ano de 1855, epoca en que yo residia en Suiza, entraron en el
  establecimiento de Lausana 207 ciegos: de este crecido numero
  solo 47 pagaron su asistencia, siendo educados y alimentados
  gratuitamente por el establecimiento los 160 restantes del
  numero de los que entraron en el ano.

  El colegio cuenta con un magnifico local, excelentes profesores,
  muy buena alimentacion, sabio sistema, condiciones de higiene,
  practicas admirables, y en fin, cuanto desearse puede. Los
  ciegos aprenden musica e idiomas, entre las diferentes
  asignaturas que componen la ensenanza; el colegio cuenta con muy
  buenas maquinas para ensenar la musica, siendo verdaderamente
  una institucion admirable.

  El pueblo suizo es majestuoso, sencillo, patriarcal, pastor,
  laborioso, cultivador, piadoso, patriota, soldado, y por encima,
  y como sirviendo de corona, libre, eminentemente libre, idichoso
  pueblo! iDios vele eternamente por su santa independencia! Un
  pueblo que tiene tan magnifica historia debe ser libre y tiene
  indisputable derecho a serlo. Voy a consignar aqui en mi libro
  una pagina de oro de tu libro historial; esa pagina se abre el
  17 de noviembre de 1307, fecha memorable, fecha eterna.

  El dia 17 de noviembre de 1307 se reunieron los treinta
  patriotas eminentes fundadores de la Suiza: el sitio que
  escojieron para celebrar su asamblea fue el pintoresco
  promontorio de Grutli, que con veneracion piadosa he visitado, y
  alli, con los corazones fuertes, en presencia de Dios, y
  resueltos a crear un pueblo, pronunciaron el siguiente
  juramento:

  "Nosotros juramos en presencia de Dios, delante del cual los
  reyes y los pueblos son iguales, de luchar y morir por nuestros
  hermanos, de obrar y sentir en comun, de no sufrir violencias ni
  tampoco cometer nosotros mismos injusticias, de respetar los
  derechos y propiedades del conde de Hapsbourg, de no hacer
  ningun mal a los vireyes, pero si de poner un termino a
  su tirania."

  iSublime y noble juramento que cumplieron! fundando la
  independencia de esa magnifica Suiza, que plegue a Dios
  conservar siempre libre. Los primeros que prestaron ese
  magnifico juramento tan elocuente, tan moral, tan patriotico,
  fueron los insignes patricios Walter, Furst, Stauffacher,
  Melchthal, Werner, nombres augustos que la Suiza reconocida
  guarda y guardara eternamente en su memoria.

  En la reunion del 17 de noviembre de 1307, se acordo que el dia
  del levantamiento general fuese el 1 deg. de enero de 1308.

  En la aldea de Altorf, que he visitado dos veces, tuvo lugar la
  tremenda escena con Gesler y Guillermo Tell, que tuvo precision
  de apuntar y tirar su flecha a la manzana que colocaron sobre la
  cabeza de su hijo ... uno de los suplicios mas barbaros que
  jamas han sido impuestos a padre alguno.

  En la misma aldea de Altorf, hay una fuente de piedra coronada
  con la estatua de Tell tirando su flecha.

  La Suiza es la moderna Arcadia; Guillermo Tell era pescador, su
  pueblo pertenece al canton de Uri, que con los de Schwitz y
  Unterwald componen los tres primeros cantones que formaron la
  liga y el fundamento de la nacionalidad suiza. A estos tres
  cantones se unieron los primeros, Lucerna, Zurich, Glaris, Zug y
  Berna: al terminar el siglo XV, entraron a reforzar la liga los
  cantones de Soleure y Friburgo: Basilea, Apenzel y Schaffhouse
  fueron admitidos en ella al comenzar el siglo XVI.

  Estos trece cantones confederados constituyeron la celebre liga
  helvetica, que por espacio de mas de trescientos anos
  combatieron con gloria para todos, y vergueenza para el Austria,
  que nada pudo conseguir, a excepcion de las muchas derrotas que
  soporto, no obstante sus ejercitos y recursos, mayores que los
  de los suizos.

  El ano 1798, se cambio la constitucion de la Suiza: las
  republicas de Ginebra y de Mulhouse, en union con el obispado de
  Basilea, se incorporaron, mejor dicho, fueron incorporadas a
  Francia. En tiempo de Napoleon, y despues de una gloriosa
  revolucion, se redacto el acta de _mediacion,_ por la cual la
  Suiza formo una confederacion compuesta de diez y nueve
  cantones. A la caida de Napoleon, por una acta del congreso de
  Viena (1815), recobro la Suiza las cesiones hechas a la Francia,
  a excepcion de Mulhouse; adquirio parte del territorio de Gex y
  de la Saboya, con lo cual quedo mas completo el nuevo canton de
  Ginebra. Desde entonces formo una confederacion de veinte y dos
  cantones que hoy por ventura existe, libre y prospera.

  En 1848, se ha redactado una nueva constitucion mas conforme con
  el estado actual de la Suiza, y mas beneficiosa para su
  organizacion politica [15]. El principal redactor de esta
  constitucion, que fue presidente de la Asamblea en 1848, es el
  coronel Ochsenbein, persona dignisima y de eminentes cualidades,
  y a la cual he tenido el gusto de conocer y tratar.

  En mayo de 1855, el tribunal cantonal de Obwald, en Suiza,
  pronuncio la siguiente sentencia, original por mas de
  un concepto.

  Un ciudadano suizo, culpable de un robo verificado en una
  iglesia de Samen, ha sido condenado a lo siguiente: "Un cuarto
  de hora de argolla, vigilado por el verdugo, a 60 palos dados
  publicamente por el ejecutor de la justicia, a tirar durante
  cinco anos de un carreton, a diez anos de internacion en su
  distrito natal, a no poder casarse jamas, a la perdida de sus
  derechos civiles y politicos, a ejercicios piadosos, a hacer
  penitencia en la iglesia, con un baculo en la mano, y una cuerda
  al cuello, a danos y perjuicios y a los gastos del juicio."

  Los establecimientos penales de la Suiza, estan en perfecta
  consonancia con su admirable estado de progreso. Un regimen
  interior ejemplar y religioso, los trabajos del campo, el buen
  sistema de alimentacion, la ensenanza que reciben, los ejemplos
  morales que se les ofrecen, las practicas religiosas a que
  tienen que consagrarse, todo en una palabra es admirable y no
  deja nada que desear. He visitado los de Berna, Friburgo,
  Ginebra, Lucerna y algunos otros, y en todas partes he
  encontrado el mismo orden, la misma exactitud.

  La instruccion publica, que es la estadistica de la
  inteligencia, la que con plena verdad patentiza con sus cifras
  el estado de un pueblo, esta en Suiza a una altura superior a la
  de los demas estados de Europa. Sus datos consoladores, sus
  riquisimos anales, que componen el verdadero libro historial de
  la Suiza, manifiestan la apremiante necesidad en que se
  encuentran los demas gobiernos de Europa de difundir y propagar
  la instruccion, sin la cual los pueblos no pueden ser libres,
  sin la cual los pueblos no prosperan, sin la cual no hay vida
  posible: porque el embrutecimiento del pueblo es la razon de ser
  de las tiranias, es el apoyo de los despotismos.

  He tenido complacencia en comparar la estadistica de la
  instruccion publica en Suiza con la de Francia, Inglaterra,
  Austria y Prusia, y la diferencia notabilisima que hay en favor
  de la libre Suiza, proclama en voz alta y con la
  incontrovertible elocuencia de los numeros, el prospero estado
  de la Suiza bajo el aspecto intelectual, y la superioridad con
  que aventaja a los demas pueblos en la propagacion de lo que a
  todos se debe, de la instruccion, que al ver como la regatean
  los gobiernos de algunos pueblos, diriase que no pertenece de
  derecho a todo hombre, a todo ciudadano.

  Los gobiernos al propagar la instruccion, al educar a todas las
  clases, y a todos los individuos, no hacen mas que cumplir con
  su deber; para algo se han reunido los hombres en sociedad: no
  es solamente con el objeto de pagar los impuestos y soportar las
  cargas de la nacion; el estado por su parte, les debe
  proteccion, defensa de sus derechos si son atacados, instruccion
  gratuita; es un deber imprescindible, y faltan a todo lo pactado
  los gobiernos que no lo practican, y cometen una usurpacion, y
  autorizan a los pueblos a no reconocer su autoridad.

  Volviendo ahora a Suiza de la que una digresion necesaria me ha
  apartado un momento, basta consignar que existen en la
  Confederacion Suiza 5,500 escuelas, a las que concurrieron en el
  ano de 1855 430,107 discipulos. Esas dos cifras admirables, en
  un pueblo de menos de tres millones de ciudadanos, bastan para
  colocarla en un alto y envidiable puesto: esos datos relevan de
  todo comentario, hablan por si solos mejor que todas las frases.

  Los hospitales y demas establecimientos de beneficencia, estan
  en relacion con sus instituciones y adelantos: la caridad
  cristiana, la primera de las virtudes, esta magistralmente
  entendida y practicada en los establecimientos piadosos de
  la Suiza.

  Cuentanse tambien muchas y admirables casas de enagenados; a
  media legua de Berna, se levanta un majestuoso edificio
  destinado a la asistencia y curacion de los pobres locos: es
  admirable bajo todos conceptos, y como el son los demas que he
  visto en diferentes cantones; el de los alrededores de Berna
  esta magnificamente situado; delante se ostentan verdes y
  lozanas praderas, un abundoso y pintoresco bosque le rodea, y le
  circuyen los Alpes, con sus elevadas cumbres.

  El gobierno de la Suiza es el unico que puede llamarse
  verdaderamente libre, eminentemente popular. Segun la
  constitucion de 1848, que se venera y se practica, que no es una
  ley escrita, sino una verdad realizada, los pueblos son los que
  hacen todo interviniendo, como es logico y de pleno derecho, en
  todos los asuntos del Estado.

  Los negocios locales los dirije y resuelve el consejo de cada
  canton, cuyos individuos elige el pueblo: los asuntos generales
  de la confederacion estan del mismo modo encomendados al pueblo:
  la asamblea federal, compuesta de los diputados de toda la
  nacion, elige el presidente y los ministros de la confederacion;
  y como los diputados son los genuinos representantes del pueblo,
  la gobernacion es siempre popular, como debiera serlo en
  todas partes.

  Los presidentes de la confederacion son elegidos por solo un
  ano: al terminar su magisterio, ponen de manifiesto todos sus
  actos, son juzgados por la opinion publica, y se retiran
  tranquilos, entrando su sucesor cada ano a ejercer la suprema
  magistratura.

  La eleccion de ministros la hace tambien la asamblea federal:
  los poderes de los ministros duran seis anos, ejercen sus cargos
  bajo la presidencia del primer ciudadano de la confederacion,
  presentan sus actos dos veces por ano al juicio de la asamblea,
  y terminados sus poderes, vuelven a su condicion anterior o son
  reelegidos si se han hecho dignos.

  Las elecciones de presidente y ministros se hacen del modo mas
  patriotico y tranquilo: la Suiza no conoce esa libertad
  tumultuosa que otros pueblos proclaman equivocadamente: en Suiza
  es publica la vida de todos los ciudadanos: el que mas ama la
  justicia y la libertad, el que mas se acerca al buen ciudadano,
  es elejido y votado por la Asamblea, que representa el pueblo.

  De este modo, la gobernacion del Estado reune todas las
  condiciones de acierto deseables: todos los ciudadanos, desde el
  primero al ultimo, intervienen en la gestion de la cosa publica,
  de este modo estan perfectamente garantidos los derechos del
  pueblo. Los sueldos modestisimos de los empleados publicos
  aligeran las cargas publicas, y hacen que la Suiza se vea libre
  de esa enfermedad que se llama empleomania, y que tan funestos
  resultados produce en algunos pueblos de Europa.

  El presidente de la confederacion, magistrado supremo, de igual
  categoria que cualquier soberano, tiene _seis mil francos de
  sueldo al ano_ que es todo el tiempo que dura su cargo: vive
  modestamente, sin criados, sin carruajes, sin fausto: y su
  autoridad es tan respetada como la del primer soberano de
  Europa, porque la autoridad en Suiza es la ley. He conocido dos
  presidentes, el coronel Frey-Herosee, y el doctor Furrer, ambos
  probos, rectos, ilustradisimos, modestos.

  En Suiza tienen tambien la inmensa dicha de no conocer los
  ejercitos permanentes, carga pesadisima que en los demas pueblos
  de Europa aumenta los presupuestos, hace imposible la economia y
  dificulta el reinado de la libertad. Todo suizo es soldado, y
  cuando la patria lo necesita, se levanta en veinte y cuatro
  horas un poderoso ejercito, que no esta asalariado, y que solo
  combate por la patria.

  Este es el cuadro exacto de la confederacion suiza, consolador
  para los que amamos la libertad, consolador para el filosofo,
  para el estadista, para el politico.

  Dos son los problemas dificiles que yo encuentro actualmente en
  Suiza, y los unicos que pueden ofrecerse en contraste a sus
  grandes progresos y admirables instituciones: el pauperismo, y
  el indiferentismo religioso que trabaja sus sectas innumerables
  de protestantes.

  La crudeza del clima, la poca extension del territorio, y la
  modesta riqueza publica de la Suiza, explican el pauperismo, que
  existe, no por las leyes, de ninguna manera; no a causa de su
  organizacion, sino porque la Suiza es pobre, y porque el clima
  es duro. No esta en sus defectos sociales el pauperismo, no; es
  una fatal consecuencia que puede irse amenguando, como se hace,
  pero que no puede extirparse de repente. No obstante su grande
  numero de mendigos, y su popularizada instruccion, la
  estadistica criminal es la mas corta de Europa, no solo
  comparada con los estados grandes, sino tambien con los de menos
  e igual poblacion. De todos modos el pauperismo en Suiza es un
  dificil problema.

  El otro es mas general, y de grande importancia para el porvenir
  de un pueblo. He penetrado en todos los templos de las
  diferentes comuniones protestantes que hay en Suiza, he asistido
  a sus ceremonias, he presenciado sus solemnidades, y en todos
  los templos y por todas partes, solo he encontrado un terrible
  indiferentismo, peor que la falta de creencias: un pueblo
  indiferente en religion podria concluir por serlo en politica y
  en moral, y ese pueblo se perderia. La filosofia panteista
  alemana, tan popularizada en Suiza, es la causa originaria de la
  indiferencia religiosa.

  Esperemos que esa enfermedad desaparezca; yo asi lo espero, y
  asi lo quisiera, pues un pueblo tan grande y tan sabiamente
  gobernado, necesita para conservarse, creer en Dios, dispensador
  de todo bien, y Padre de todos los pueblos.

  Y aqui termina mi capitulo sobre la Suiza, pueblo de mi
  predileccion y en cuya prosperidad tanto me intereso. iDios vele
  por la independencia de su suelo!






  #INGLATERRA#.


  La impresion que el viajero recibe dirijiendose a Londres desde
  Paris, como yo lo hice, es triste, verdaderamente triste.

  La bulliciosa alegria que rebosa por todas partes en la animada
  capital de Francia, contrasta de un modo singular con la fria y
  reservada gravedad de Londres. En el momento de llegar a Calais
  o Boulogne, comienzan a divisarse las nebulosas costas
  de Albion.

  La travesia de Paris a Londres, que se verifica en el brevisimo
  termino de doce horas, es agradable y facil. Al reflexionar
  sobre la corta distancia que separa ambas naciones, parece
  mentira que se encuentren tan marcadas y profundas diferencias:
  nada mas cierto sin embargo: las doce horas de distancia,
  significan otra religion, otra lengua, otras costumbres, otro
  caracter, otras leyes, otra familia, otra manera de vivir.

  Para el que ama el estudio y procura recoger con cuidado las
  observaciones que la vida de un pueblo ofrece, es sumamente util
  el viaje a Inglaterra.

  El pueblo ingles solo tiene en el continente apologistas o
  detractores: unos condenan su civilizacion, otros la encomian y
  preconizan, sin que acierten a formular un juicio imparcial que
  condene lo malo y aplauda lo que sea bueno.

  Yo no abrigo la pretension de juzgar con entera exactitud la
  Inglaterra: ni la indole de este libro se acomoda a un detenido
  estudio de su civilizacion, ni he vivido bastante tiempo en su
  seno para poderla apreciar con pleno conocimiento de causa.

  A pesar de todo, y sin contar para nada con las opiniones
  emitidas hasta hoy sobre Inglaterra; prescindiendo de toda
  prevencion, y limitandome a exponer en un breve capitulo las
  observaciones que yo he tenido lugar de hacer, expondre mi
  juicio sobre la Inglaterra con la misma imparcialidad que he
  usado al ocuparme de las demas naciones que conozco. Ni empleare
  calificaciones duras ni emitire elogios apasionados; contare lo
  que he visto y nada mas.

  Es una opinion casi recibida generalmente, la de creer que la
  Inglaterra marcha a la cabeza de la civilizacion; no admitiendo
  yo semejante teoria, es de suponer que mis apreciaciones no sean
  por todos admitidas: yo las expondre sin embargo, con la
  seguridad de que son fundadas.

  Lo primero que yo me apresuro a consignar con satisfaccion, es
  el admirable estado de la familia en Inglaterra. Esta
  institucion social, tan eminente, principal fundamento de un
  pueblo, se halla sabiamente comprendida y organizada del otro
  lado del canal de la Mancha.

  La familia inglesa, seguro cimiento de la moral publica, vive en
  el orden y en las afecciones: con sus excelentes circunstancias
  educa buenos hijos para la sociedad, y buenos ciudadanos para la
  patria. El legislador que organice un hogar domestico con sabia
  economia, trabaja en pro de la sociedad, que es su reflejo. En
  la familia inglesa hay algo que yo no quisiera ver; como por
  ejemplo las leyes que hacen un tanto dura la condicion de la
  mujer, pero a pesar de todo, no puedo menos de admirarla.

  Sentadas estas breves apuntaciones que he creido necesario
  consignar, antes de conducir al lector a Inglaterra, vamos a
  ponernos en marcha.

  Sali de Paris a las ocho de la noche en tren directo. A la una
  de la madrugada llegue a Calais, embarcandome por la vez
  primera: la travesia hasta Douvres la hice en dos horas, sin
  haber sentido la mas leve incomodidad.

  En Douvres nos registraron apenas el equipaje, nos dieron un
  documento para poder salir de Inglaterra, vieron nuestros
  pasaportes, recobramos el camino de hierro, y a las cuatro horas
  entramos en Londres.

  Deliciosa es ciertamente la campina que el viajero encuentra
  desde Douvres a Londres. Verdes y abundantes prados donde pastan
  numerosos rebanos de ganado lanar, adornan y embellecen el
  paisaje. Al entrar en la colosal ciudad, es decir, al llegar al
  embarcadero de London-Bridge el tren que nos conducia, paso por
  en medio de otros cinco que en diferentes direcciones marchaban,
  todos con grande numero de coches, henchidos de gente.

  Tan portentosa actividad, tan grande numero de lineas ferreas
  arrancando de un solo punto, dan una excelente idea del
  movimiento industrial del pueblo ingles.

  Tocome por casualidad entrar en domingo en la nebulosa ciudad, y
  la impresion que recibi fue la que experimentan todos los
  extranjeros que llegan por la primera vez en semejante dia;
  tristisima, de aburrimiento.

  La iglesia anglicana, que desde la epoca de la reforma se
  gobierna de un modo especial, prohibe en su _libre_ fanatismo
  toda vida y todo movimiento en el dia del domingo. Cierranse los
  comercios y oficinas de todo genero, cierranse los
  establecimientos publicos, cierrase todo, a excepcion de los
  clubs y tabernas, donde desde cierta hora de la tarde se
  destapan las botellas y se abren los labios.

  Contrastes como los que he visto en Londres, no los ofrece
  pueblo alguno del mundo. El domingo, dia de silencio y de
  recojimiento, en el que todo esta cerrado, en el que no hay
  espectaculos, en el que a nada puede jugarse en los cafes, ese
  dia he visto en los jardines de Cremorne-Gardens la procacidad
  la mas descarada: en ese mismo sitio de recreo no habia musica
  ni habia baile porque era domingo, pero no es menos cierto, que
  a pesar de la _religiosidad oficial_, las mujeres publicas
  paseaban a centenares, ofendiendo escandalosamente la moral
  publica. En Londres, el domingo, es preciso comer pan de la
  vispera porque no puede cocerse en semejante dia.

  Durante mi permanencia en Londres en julio de 1855 tuvo lugar la
  famosa escena de Hyde-Park, nueva en su genero. La policia
  disolvio los grupos repartiendo muchos golpes y haciendo
  prisiones: el pueblo por su parte, se contento con silbar a los
  _policemen_ y resistir un poco. El bill que se habia presentado
  al parlamento, prohibiendo las bebidas al pueblo en el dia del
  domingo, unico de la semana en que descansa, y en el cual tiene
  cerradas las bibliotecas y el mismo palacio de cristal, donde
  pudiera aprender algo, el bill que negaba al pueblo lo que la
  aristocracia se concede profusamente[16], ese bill digo, que
  produjo las reuniones del pueblo en el parque[17], las escenas
  con la policia, y el miedo de los nobles, fue retirado antes de
  discutirse.

  La nobleza de Inglaterra, que tiene el escandaloso monopolio de
  la riqueza, del poder, el bienestar y las regalias todas, empezo
  en ese dia a conocer que su reinado puede terminar. La
  organizacion social del pueblo ingles, su _vida practica_ que he
  visto, las mil y mil barreras que le separan de la aristocracia,
  esas desigualdades insultantes que alli se ven, esos
  privilegios-leyes que destruyen la igualdad social, atacan la
  dignidad humana y adulan el orgullo de unos cuantos, todo ese
  viejo edificio ingles, casi feudal, a pesar de todos los
  discursos que se hacen por todo el mundo, diciendo que la
  Inglaterra marcha a la cabeza de la civilizacion, puede caer un
  dia en astillas, a impulsos del hacha revolucionaria, a impulsos
  de un movimiento, quiza mas proximo e inevitable que lo que casi
  todos creen.

  El que quiera hablar de la orgullosa Albion, que se venga a
  Londres a visitar las clases, _a ver la vida_, a escuchar la
  respiracion social.

  He tenido la satisfaccion de ver confirmadas las opiniones que
  por escrito habia yo formulado antes de viajar por Inglaterra.
  La libertad en Inglaterra es como todo lo que alli existe,
  _nueva, sui generis_: hay mil fenomenos y contradicciones casi
  indescifrables; pero por encima de todo, dominando todos los
  ruidos, sirviendo de punto culminante y resolviendo todo, la
  Inglaterra para tratar los asuntos de fuera es _comercial,
  negociante, inglesa_, ni conoce paises, lenguas ni religiones,
  suma, resta, y multiplica. Dentro, en su casa, es despotica para
  con el debil, el ignorante y el pobre ... y yo quiero la
  libertad general, que empieze por comprender al pobre, al
  ignorante y al debil: dentro es aristocratica, orgullosa, tiene
  _clases_[18], y esa sola palabra insulta.

  Por ventura la revolucion moral esta proxima, y nada en verdad
  mas necesario, nada mas logico, nada mas legal. La Inglaterra
  necesita aun reformas: el pueblo necesita un cambio radical,
  profundo; Cromwell ni supo ser ni fue nunca revolucionario; era
  un fanatico de mas ambicion que talento, y antes que amigo del
  pueblo lo fue de la hipocresia religiosa que le movia: y basta,
  vengamos a nuestro viaje.

  El aspecto de las principales calles de Londres es magnifico: el
  movimiento de los miles de carruajes de todas especies que
  inundan la poblacion, el inmenso gentio que pulula siempre en
  todas direcciones y por todas partes; sus millares de tiendas,
  todo el conjunto de tanta vida comercial, ofrece algo de
  maravilloso e imponente.

  Los miles de omnibus, porque se cuentan por miles los que
  circulan por todas las calles, ofrecen algo de nuevo para el que
  guste de hacer observaciones, enfermedad que yo tengo en sumo
  grado; puede decirse con toda propiedad que los habitantes de
  Londres estan viajando todo el ano sin salir de la capital de
  Inglaterra: vense en todos los omnibus senoras que entran y
  salen con sus pequenos sacos de noche, lo mismo que en las
  diferentes lineas de caminos de hierro que dentro de Londres
  hay, para ir de un barrio a otro.

  Las distancias son enormes, colosales, esto se comprende
  facilmente con solo hacer una observacion. La mayor parte de las
  casas de Londres, casi todas, estan ocupadas por una sola
  familia; los habitantes ascienden a mas de dos millones y medio;
  figurese pues el lector si la extension de la ciudad
  sera grande.

  El Tamesis, que separa el Londres industrial del comercial y
  elegante, ofrece tambien un portentoso cuadro de animacion, con
  los colosales edificios que bordan sus riberas, con los
  elegantes puentes que le interrumpen, con el grande numero de
  vapores que llenos de gente le cruzan a todas horas.

  Atolondra y pasma la ruidosa animacion de Londres: el tumulto y
  agitacion de Paris es agradable, es animado, es de otro genero:
  en la ciudad inglesa todo es carbon de piedra, fardos de telas;
  todas las casas de Inglaterra tienen el mismo color sombrio, los
  tejados estan henchidos de chimeneas, todas estan ennegrecidas,
  no hay una sola casa de fisonomia alegre, el humo de la
  fabricacion y la tristeza de la atmosfera, siempre viuda del
  sol, han pintado con sombra toda la construccion inglesa.

  La casa mas modesta de Londres vista interiormente es linda y
  curiosa: todo esta ordenado y limpio. Un pequeno jardinito, de
  dos varas de extension, se tiende como una alfombra delante de
  la puerta, que capitulo esta cercada por una verja de hierro.

  Las plazas de Londres son magnificos jardines que abundan con
  lujosa profusion por todas partes: la vista de tanto jardin, el
  gran numero de parques que existe, y el rico y verde arbolado
  que llena todos los sitios, embellece extraordinariamente la
  poblacion, distrae la vista de la monotonia de las casas y
  purifica y mejora sin duda alguna el estado de la atmosfera,
  siempre cargada de carbon.

  Los teatros de Londres no valen lo que debieran ni corresponden
  a la grandeza de la ciudad. En _Covent-Garden_ oi a la Grisi, a
  Mario, Tamburini, Lablache, etc., y a decir verdad no me
  emocionaron, eran celebridades historicas, nada mas: el teatro,
  que tiene su paraiso como el Real de Madrid, es grande, pero
  pobre, esterior e interiormente.

  El de _Drury-Lane_, donde tambien habia opera, y de cuya
  compania formaba parte el tenor espanol Puig, es oscuro, con
  incomodas localidades y un publico excentrico.

  Los jardines publicos del otro lado del Tamesis, y los de
  Cremorne-Gardens en el barrio de Chelsea, son muy buenos;
  profusion de alumbrado de gas, profusion de flores y verdura,
  musica, circo, fuegos artificiales. Las calles mas hermosas de
  Londres son la del Regente, la de Oxford, y Portland-Place.
  Picadilly y Bond-Street son los sitios mas elegantes.
  iEspectaculo repugnante! todos los dias se ven en las calles
  hombres y mujeres ebrios.

  Las iglesias de Londres, desde que existe el protestantismo, han
  perdido toda su belleza y magnificencia: nada en verdad mas
  triste y frio que penetrar en la soberbia iglesia de San Pablo,
  de igual forma que San Pedro de Roma; la desnudez absoluta del
  templo, en el cual no se ve un solo altar ni imagen alguna de
  santo, el vacio prosaico de aquellas inmensas naves que nada
  dicen, la ausencia completa de la solemnisima pompa que acompana
  a la ceremonia catolica, todas estas circunstancias reunidas
  hacen de San Pablo un esqueleto frio, que solo despierta dos
  emociones: la de la grandeza del sentimiento que le dio vida, la
  de la pequenez del que le ha disecado, que le ha muerto.

  Lo mismo sucede con la famosa abadia de Westminster, llena, como
  San Pablo, de objetos profanos, estatuas de marinos, bustos de
  hombres de estado, tumbas de reyes y literatos.

  Como escribo mi libro guiado por los recuerdos, necesito el
  desorden con que la memoria me cuenta; antes que se me olvide,
  quiero consignar que en la abadia de Westminster hay un rincon
  que se llama de los _poetas_, donde estan los ilustres
  trovadores de Albion, faltando, que me choco mucho, pues al
  momento lo note, la tumba de Byron.

  Un sentimiento de hipocresia ha negado al ilustre poeta el
  consuelo de dormir entre Shakespeare y sus dignos companeros.

  La iglesia es una soberbia creacion gotica, en toda la pureza de
  su imponente gallardia: Westminster es, sin duda alguna, uno de
  los mejores templos que he visto. En frente esta el famoso
  Parlamento, magnifico y colosal edificio, gotico todo, purisimo,
  admirable.

  La fachada que mira al rio, cuyas aguas le lamen humildemente,
  es rica de arte y decoracion. Las obras que se han hecho y
  continuan haciendose, son prodigiosas; van gastados millones de
  libras esterlinas. Las dos torres colosales y altisimas, una de
  las cuales esta concluida, colocadas como estan formando un
  lienzo, el que da frente a la Abadia, son por si solas dos
  monumentos de arte, admirables y magnificos, llenos de un
  riquisimo manto de adornos goticos, del mas delicado trabajo.

  Esto solo las torres; despues, el edificio es colosal, augusto,
  sorprendente. Para entrar en el, el primer salon bajo que se
  cruza, es el mismo en que fue juzgado Carlos I deg., el mismo en que
  se reunia el largo Parlamento, el mismo que Cromwell desocupo de
  la manera que todos saben.

  Es un soberbio salon, cubierto de labores de arte y con una
  lindisima techumbre. Al cruzarle en toda su extension se
  presenta una escalera, al fin de la cual se ofrece un saloncito
  de forma circular; a la derecha, la camara de los lores, a la
  izquierda, la de los comunes.

  Las dos son pequenas, pero magnificas: mucha semejanza con el
  coro de una iglesia catolica: soberbias maderas, profusion de
  molduras y dorados, gusto sajon-gotico.

  El interior de las camaras, en medio de una sesion, es un
  espectaculo curiosisimo. Excepto el que habla, todos tienen sus
  sombreros puestos, tumbanse en los cojines, muchos duermen
  comodamente, otros hablan; la tribuna destinada para el publico
  es pequena: todo es lo mismo en Inglaterra, formas, apenas se da
  participacion al pueblo en las sesiones de las camaras: en el
  centro del salon y sobre una mesa, esta la corona y el cetro de
  la Albion; el canciller, o presidente, viste un traje
  ridiculamente extrano: cubre su cabeza la historica peluca
  blanca con que se vienen adornando los presidentes desde el
  origen del Parlamento.

  La sala de sesiones de la camara de los Comunes es mayor que la
  de los Lores: ambas estan elegantemente vestidas con el
  ornamento gotico mas escojido. Frente al Parlamento hay una
  estatua del celebre Canning.

  La moda de las estatuas ha llevado a los ingleses hasta el
  extremo: Wellington, que sin la oportuna ayuda de los prusianos,
  es derrotado en Waterloo: Wellington, que vuelto a Londres
  despues de esta batalla, se ha dormido al compas de los vitores
  que le han dirijido, sin cuidarse para nada del ejercito ingles,
  cuya organizacion por el descuidada ha producido los desastres
  de Oriente, ese Wellington, digo, tiene en Londres tres o cuatro
  estatuas, cinco o seis calles con su nombre, y otros tantos
  _squares_ o plazas, en donde se lee Wellington.

  Todos los extremos se tocan: en nuestra Espana las escaseamos
  hasta el punto de negarselas a muchos que las merecen: en
  Inglaterra las prodigan hasta el abuso.

  El sentimiento monarquico tambien, o al menos su apariencia, se
  halla escrito por todas partes en Londres: aparte de los
  infinitos establecimientos nacionales, que alli se llaman
  _reales_, todos los carruajes publicos llevan una corona, y
  debajo escrito _Victoria reina_.

  En el paseo de Hyde-Park, no puede entrar en carruaje mas que la
  aristocracia; los coches de alquiler, siquiera conduzcan al
  hombre mas virtuoso e ilustre del mundo, no tienen entrada en el
  paseo ... juzguen esto los que declaman tan alto en loor de esa
  nacion....

  Entre las plazas de Londres que merecen ser vistas, descuellan
  las de Trafalgar y Waterloo: ambas son grandisimas, con
  soberbios edificios, y sus correspondientes estatuas de Nelson y
  Wellington.

  La Cite, que por si sola es una verdadera ciudad, llama
  poderosamente la atencion del viajero: ella encierra en su seno
  la Bolsa, el Banco, el Correo, San Pablo y mil otros
  establecimientos de giro mercantil, que hacen de su recinto el
  punto mas animado del globo sin duda alguna.

  A una de sus calles sale el puente de Londres[19], cubierto
  eternamente por encima de carruajes y peatones: por debajo, de
  vapores. A la izquierda del fin del puente esta el embarcadero
  de la linea de hierro de Paris, Southampton y otras seis
  o siete.

  El centro de la Cite necesita verse para llegar a comprender la
  posibilidad de un movimiento tan enorme: millares de carruajes
  cubren el suelo en todas direcciones, es imposible cruzar de un
  lado de la calle a otro; solo marchando con estraordinaria
  precaucion se libra uno de ser atropellado; no por la torpeza de
  los cocheros, que sea dicho con verdad tienen mas destreza que
  en parte alguna, sino por el increible numero de coches que en
  circulo y en confuso torbellino se confunden y aprietan.

  El lord corregidor es el rey de la Cite; para entrar en su
  recinto la reina, necesita la venia de aquel funcionario: los
  polizontes de la Cite se diferencian de los de Londres en los
  vivos de las mangas: a proposito de policia, recuerdo que solo
  para el Tamesis hay en Londres una policia especial.

  Los omnibus que circulan por la Cite como por toda la capital de
  Inglaterra, son como diligencias: de trecho en trecho y a horas
  precisas renuevan los tiros; eso solo prueba las distancias de
  la colosal London.

  Lo que seguramente posee Inglaterra de mas valor, es sin duda
  alguna el famoso palacio de cristal. Ni Londres, ni todas las
  provincias del Reino-unido, tienen cosa mas admirable: es un
  monumento prodigioso, es la realizacion brillante de una grande
  idea, es un titulo de gloria, es una pagina de oro.

  Para ir a visitar el famoso templo de la industria, hay trenes
  de diez en diez minutos: la travesia se hace en un cuarto de
  hora poco mas. El embarcadero parte del centro de un barrio, y
  los vagones vuelan por encima de los tejados al tiempo de salir:
  la vista de Londres desde los carruajes en semejante momento,
  ofrece algo de curioso y de nuevo que no puede menos de llamar
  la atencion.

  Al llegar al palacio, se presentan al viajero dilatados y
  esplendidos jardines, que son como la alfombra que se tiende al
  pie del edificio: fuentes y estanques en abundancia hermosean el
  lienzo que la vegetacion ofrece, siempre lozana en Inglaterra.

  Cerrando el cuadro se levanta el majestuoso palacio, todo de
  cristal, soberbio y admirable. Tres grandes y anchas rampas, con
  graderias y estatuas de piedra y marmol, dan entrada al pie del
  palacio. Tres cuerpos colosales forman el frente; cierran los
  flancos otros nuevos, recientemente levantados.

  El palacio tiene, ademas del bajo, otros tres pisos. Abundan en
  profusa riqueza los esplendidos salones, entre los que
  descuellan el del patio de los leones de la Alhambra, fielmente
  copiado. El salon egipcio, con decoracion pura de jeroglificos y
  estatuaria egipcia: el asiatico, con pomposa elegancia, y otros
  muchos de que yo no me acuerdo.

  Dentro del palacio, y en medio de los salones, hay lo que en
  Paris he visto copiado, fuentes abundosas y elegantes, arboles
  de todos los climas, flores en profusion.

  Las infinitas columnas que mantienen el palacio, todo de
  cristal, y que parece sustentado en los aires, son de hierro,
  esbeltas, finas, elegantes. La brillante claridad de todo el
  edificio, como de cristal que son sus lienzos, el perfume de las
  flores que en sus salones crecen, el canto de los abundantes
  pajaros que alli viven, la rica decoracion que viste todo, el
  murmullo de las copiosas fuentes que brotan en medio de los
  salones, la vista de la campina, que sin obstaculo alguno se
  ofrece por todas partes, rodeando el edificio, todo este
  conjunto reunido, me causo una gratisima emocion.

  Al pie del edificio una banda militar ejecuta todos los sabados
  escogidas piezas de musica. Inutil es anadir que para que nada
  falte, dentro del palacio hay un hotel, abundantemente surtido,
  con su correspondiente cocina inglesa.

  Los palacios que la Reina tiene en Londres no valen ciertamente
  la pena: son buenos edificios, cercados de elegantisimos
  parques, con ganados y estanques, como el de Whitehall cerca de
  la Abadia, pero no son monumentales. Los lores tienen muy buenos
  hoteles casi todos en _squares_, plazas que son fragantes
  bosques de arboles y jardines, que por todo Londres se
  encuentran.

  La torre de Londres, celebre por las catastrofes de que ha sido
  templo, solo a traves del prisma historico de los recuerdos,
  ofrece interes. Hallase situada a la izquierda del puente de
  Londres, desde el cual se goza un magnifico panorama, con una
  ciudad a cada lado del rio, con vapores elegantes que sin cesar
  cruzan, con templos y palacios en abundancia a derecha e
  izquierda, con Richmond al fin de un lado, y con la torre de
  Londres al otro.

  Londres es solo agradable para los ingleses: asi como Paris es
  la ciudad de todos los extranjeros del mundo, la capital inglesa
  no puede gustar mas que a los hijos del pais. La sociedad es la
  mas dificil e innaccesible: si un extranjero no es _introducido_
  no hara una sola relacion aunque permanezca un ano, pero una vez
  _introducido_, la sociedad es agradable y facil. La cocina
  inglesa, que no todos los extranjeros aman, es la unica que hay,
  porque escasean los hoteles y restaurants de Paris, y escaseando
  hay que someterse.

  El caracter de la ciudad es serio y grave, los domingos
  horriblemente tristes, solo el comercio, y nada mas que el
  comercio, constituye la vida inglesa: aunque hay teatros y
  diversiones, excepto los domingos, es inutil buscar la alegria,
  no se halla en parte alguna: es dificil, sino imposible, comer a
  gusto del individuo: en una palabra, Londres no hace nada por
  los extranjeros; Paris, todo: en la capital de Francia encuentra
  el viajero la realizacion de todos sus gustos, su manera de
  vivir; en la capital inglesa, es preciso plegarse al ajeno
  estilo, renunciar a lo conocido y agradable: en Paris se olvida
  uno si ha salido de su patria, en Londres nunca se deja de ser
  extranjero.

  La razon se explica facilmente: son dos pueblos antipodas en
  todo: habitos, antecedentes, caracter, modo de vivir, todo
  diferente, todo distinto: esto en cuanto a los extranjeros en
  general: yo de mi se decir que aunque en Londres recorri y guste
  cuantos placeres ofrece la capital, aunque vivi en una buena
  casa, y estuve constantemente obsequiado, sali de su recinto no
  con pena, como me sucede al abandonar Paris, sino sin trabajo:
  contento, si, muy contento, de haber visitado la curiosa capital
  de los ingleses, satisfecho del viaje que juzgo necesario para
  el que quiere estudiar la sociedad inglesa, pero sin el
  sentimiento mas pequeno, sin violencia alguna.

  Londres, en 1856, ha dado al mundo un espectaculo repugnante: la
  propiedad y la vida amenazadas e inseguras; los ciudadanos, en
  medio de las calles, apaleados; los robos y los insultos hechos
  de dia en medio de la metropoli; los caminos todos de los
  alrededores de Londres cubiertos de mendigos, que se ocupaban en
  acometer y maltratar a las mujeres desvalidas.

  Esto en cuanto a la seguridad individual: la higiene publica ha
  tenido los enemigos siguientes: aparte de sus nieblas, frios y
  lluvias, se han adulterado en Londres, segun datos oficiales,
  todos los articulos alimenticios. Estos mismos generos se han
  vendido con pesos falsos, de suerte, que ademas de falsearse con
  perjuicio de la salud publica todos los articulos de primera
  necesidad, se vendian con pesos y medidas falsas ... esto no
  necesita comentarios, y estos hechos son oficiales, publicados
  por el gobierno ingles, para ensenanza de los que atribuyen a
  Londres una civilizacion pujante, avanzada y llena de vida.

  Con respecto a la moral publica, los tribunales de Londres se
  han ocupado en 1856 de un inmenso numero de procesos que
  traducen una corrupcion general de costumbres.

  Las carceles han recibido un contingente extraordinario, cuyo
  numero desconsuela; se han cometido robos escandalosos por
  empleados publicos, asi como por agentes de companias de caminos
  de hierro; los nombres de Robbson Redpath, y otros, cuyos actos
  criminales tanto han escandalizado a la moral publica; las
  catastrofes de Dean Paul, Sadler y otros; los suicidios, los
  actos de embriaguez; los 36,000 obreros que pasearon las calles
  de Londres, hambrientos, miserables, sin trabajo; los 1,200
  millones de libras esterlinas gastados en la guerra de Oriente,
  que han aumentado enormemente la deuda publica, que como una
  losa de marmol pesa sobre la Inglaterra, todos estos
  acontecimientos reunidos forman un conjunto poco envidiable para
  un pueblo que se llama libre y civilizado.

  Los divorcios, que ultrajando la moral y el pudor, se _arreglan
  con dinero_, rebajando la dignidad humana y escarneciendo a la
  mujer, son otro cuadro tremendo que ningun pueblo debiera
  ofrecer a la consideracion publica.

  Lo que ha salvado hasta hoy a la sociedad inglesa, el timbre mas
  alto que tienen, su gran dote, es el respeto que todos los
  ingleses profesan a la ley, y su acendrado amor patrio. Sin
  estas dos condiciones, en especial la primera, la revolucion
  hubiera llamado ya imponente a las puertas de Inglaterra, y la
  sociedad entera se hubiera conmovido hasta en sus cimientos.

  En 1856, nacieron en Londres 44,159 ninos, y 42,674 ninas:
  fallecieron del sexo masculino 28,894 personas, y 26,892 del
  femenino; el numero total de habitantes que contaba Londres en
  diciembre del mismo ano, era de 2,616,246, cifra crecidisima, y
  la mayor de todas las capitales de Europa.

  Segun una memoria publicada en Londres en enero de 1857, las
  personas que viajaron por el Tamesis en todo el ano de 1856
  fueron en numero de cuatro millones. Esta crecidisima cifra, que
  parecera exagerada al que no ha visitado Londres, no sorprende
  en modo alguno al que ha visto el numero extraordinario de
  vapores que durante todo el dia cruzan el Tamesis, conduciendo
  generalmente cada uno cuantas personas cojen sobre los puentes.

  Marchan con gran velocidad, y al pasar por debajo de los puentes
  del rio, bajan instantaneamente sus chimeneas sin detener la
  marcha, volviendo a levantarlas inmediatamente despues de cruzar
  el arco por donde atraviesan.

  El golpe de vista que ofrece el Tamesis, en un dia claro del mes
  de julio, es magnifico y grande: el rio imponente y anchisimo,
  con sus magnificos puentes, y surcado por innumerables vapores;
  y cercando el rio, por ambas riberas, dos grandes lienzos de
  palacios, iglesias, monumentos: es un admirable sitio de recreo
  la vista del Tamesis.

  Los establecimientos penales de Londres, que hace pocos anos se
  hallaban en un estado lamentable, han recibido ultimamente
  grandes mejoras, y su situacion actual es digna de ser estudiada
  por los viajeros.

  Cuentanse en Londres diferentes bibliotecas publicas
  perfectamente organizadas y servidas: los museos de historia
  natural, escultura, artes y pintura, son dignos de visitarse con
  detenimiento por las riquezas que contienen: en el de pinturas
  hay obras portentosas que admirar de las diferentes escuelas que
  conocemos.

  Otra de las grandes conquistas que el pueblo ingles ha hecho
  desde que esta gobernado constitucionalmente, es el respeto que
  se profesa a la seguridad individual.

  Es magnifico y admirable; y al consignarlo aqui, tengo una
  verdadera satisfaccion, y desearia que los demas gobiernos de
  Europa imitaran en este punto a la Inglaterra. Lo mismo se puede
  decir de sus sabias leyes sobre imprenta, institucion alta,
  augusta y civilizadora, a la que deben los pueblos cuanto bueno
  poseen, tribuna publica de la sociedad, defensora de los
  oprimidos; si, la Inglaterra ha comprendido mejor que nadie el
  gran poder de la imprenta, por eso le acata y le respeta, por
  eso la prensa inglesa es libre. iOjala lo sean pronto todas las
  prensas de Europa!

  Manchester, Liverpool y Southampton, son las ciudades que
  conozco de Inglaterra ademas de Londres.

  Una vez que ya hemos escrito todo lo que de la capital de
  Inglaterra nos ha llamado la atencion, vamos a apuntar unas
  breves noticias relativas a las ciudades industriales arriba
  mencionadas.

  Liverpool, que en muy pocos anos ha aumentado su poblacion de un
  modo fabuloso, y que en la senda de los adelantos fabriles
  marcha con paso resuelto y en continuo progreso, cuenta hoy con
  una poblacion de 250,000 habitantes.

  Sus lineas ferreas, que la ponen en rapida comunicacion con
  Londres, Manchester, y otros muchos puntos, aumentan su
  importancia. La ciudad es grande y hermosa; pertenece al condado
  de Lancaster; su situacion favorable, como punto intermedio
  entre Irlanda e Inglaterra, la proporciona grandes ventajas
  comerciales.

  El rio Mersey bana sus alrededores, y la inmensa fabricacion que
  ocupa la actividad industrial de la ciudad, engrandece todos los
  dias su importancia y significacion.

  Hay hoteles excelentes, bastantes edificios de consideracion y
  algunas calles muy buenas.

  Lo que el viajero debe visitar en Liverpool, como en todas las
  poblaciones industriales de la Albion, son los establecimientos
  fabriles, verdaderos centros del poder ingles, teatros de su
  grandeza, monumentos de su civilizacion.

  La mecanica con todos sus prodigiosos adelantos, la industria,
  con sus progresos, el orden admirable que reina, los productos
  que ofrecen, todo es digno de ser visto, todo merece estudiarse.

  Los alrededores de Liverpool son tambien deliciosos, y para
  recorrerlos hay mucha facilidad, valen la pena de ser vistos.

  De Liverpool me diriji a Manchester, perteneciente como
  Liverpool al condado de Lancaster, y centro principal de la
  industria; cuenta con una poblacion de 200,000 almas, cuando
  hace un siglo era una pequena e insignificante ciudad de
  cuarto orden.

  La industria, floreciente y poderosa como en Liverpool, es la
  que ha dado tan rapido vuelo a la ciudad. Esta situada sobre el
  rio Irwell, y cuenta con mas de trescientas maquinas de vapor,
  cuyo crecidisimo numero parece increible: funcionan en
  Manchester mas de 30,000 telares, y prestan vida y movimiento a
  su actividad prodigiosa. Sus lineas ferreas a Liverpool, Londres
  y otros puntos aumentan todos los dias su riqueza.

  De esta ciudad, dire lo mismo que de Liverpool, que es preciso
  visitar los establecimientos fabriles con preferencia a todo;
  son en Inglaterra las grandes obras nacionales, los monumentos.

  Tiene Manchester edificios majestuosos, hoteles, paseos,
  hermosas calles, y una animacion industrial pujante. Tambien son
  dignos de visitarse, como en Liverpool, los deliciosos
  alrededores de la ciudad.

  Si el extranjero tiene intencion de permanecer bastante tiempo
  en Manchester o cualquiera otra ciudad de Inglaterra, necesita
  absolutamente, si no quiere aburrirse, hacerse presentar a algun
  _club_, unico medio de conocer la sociedad y de distraerse en
  algun modo. Una vez presentado lo pasara bien.

  Como Manchester es visitado por muchos extranjeros, y como su
  fabricacion y comercio le prestan mucha importancia, hay
  bastante animacion en sus calles y paseos: los hoteles son
  regulares; cuentanse muy pocos edificios notables, como arte.

  Y aqui terminan nuestros ligeros apuntes sobre Manchester y
  Liverpool. De Southampton hablare despues; ahora nos trasladamos
  a _Italia_.






  #ITALIA#.


  El viaje a Italia le hice desde Suiza. Sali de la capital
  federal en la diligencia de Lucerna, travesia corta y deliciosa
  que se verifica en once horas. Llegado a Lucerna me traslade a
  Fluelen por el lago de los Cuatro Cantones.

  Nada mas poetico, nada mas agradable que cruzar la distancia
  intermedia entre Lucerna y Fluelen: el tiempo que se emplea es
  el de dos horas y media.

  Los pequenos vapores que viajan de un punto a otro, ofrecen
  comodidad y aseo.

  Al comenzar la travesia, el viajero contempla admirado las
  encumbradas montanas de Riggi y Pilato, coronadas de nieve, que
  esconden su cabeza en las nubes. A medida que el vapor avanza,
  surcando las azuladas ondas del lago, que rodean montanas de
  cortes y perfiles caprichosos, los recuerdos historicos de
  Guillermo Tell van presentandose a la vista, el interes crece y
  se dispierta, la travesia se hace corta y agradable.

  Recuerdase con placer que en ese mismo lago se libro el ilustre
  Tell de los sicarios de Gesler que preso le conducian a Lucerna,
  despues del tremendo castigo a que le condeno el tirano,
  obligandole a tirar sobre la cabeza de su hijo.

  Los sitios todos que recorrio Tell interin permanecio escondido;
  la capilla donde los fundadores de la Suiza se congregaron,
  todos esos recuerdos agradables renacen en el animo del viajero
  con toda la fuerza y verdad de un acontecimiento de la vispera.

  Las cordilleras de montanas que en forma de graciosos
  anfiteatros rodean el lago, el cielo que se refleja en las olas,
  la armonia del conjunto, todo habla al alma.

  A las dos horas y media estabamos en Fluelen[20].

  Al llegar a este ultimo punto, tome billete hasta Milan, y como
  Fluelen se encuentra al mismo pie de los Alpes, por el lado de
  San Gotardo, cuya carrera era la que yo seguia, empezamos desde
  el momento a subir.

  La diligencia nos condujo por una admirable y soberbia carretera
  hasta llegar a una legua del San Gotardo, convento que, como el
  de San Bernardo, se halla situado en la cima de los Alpes.

  Solo viendolo, puede uno formarse idea exacta de lo que voy a
  referir: el que no ha hecho ese camino duda.

  Desde Fluelen hasta el Hospital, sitio en que tuvimos que
  abandonar la diligencia, para marchar del modo que mas adelante
  dire, subimos constantemente las infinitas pendientes de esos
  centenares de montanas que puestas las unas sobre las otras
  forman lo que llamamos Alpes.

  Cascadas estupendamente atronadoras y magnificas que descienden
  impetuosas de lo alto de los Alpes; rios tormentosos, que corren
  gritando entre penascos, salpicados de espuma, blanquisima como
  la plata; precipicios de mayor extension que la que puede medir
  el ojo humano; puentes como el del Diablo, perfectamente
  designado con ese nombre, por debajo del cual ruge con la
  poderosa voz de su colera el impetuosisimo Reuss, que rompe
  entre piedras, con un espantoso ruido; abismos de profundidad
  espantosa; montanas de nieve del grueso de veinte y tres varas
  que amagan desplomarse: todo esto, reunido, forma el camino
  desde Fluelen hasta el Hospital.

  Al llegar a este punto tuvimos que dejar la diligencia, porque
  la nieve, no limitandose como antes a cubrir los costados,
  llenaba la carretera.

  Seis pequenos cajones de madera, llamados trineos, sin ruedas,
  sin cubierta, de media vara de altos, y lo mismo de anchos,
  fueron los encargados de recibir a todos los que veniamos en la
  diligencia. En cada cajoncito, nos colocamos dos viajeros, en
  otros nuestros equipajes; y cada cajoncito, arrastrado por un
  caballo, empezo a resbalar con trabajo por aquella carreta
  henchida de nieve.

  A derecha e izquierda lienzos de grandisimo espesor de nieve
  congelada amenazaban cubrirnos de un momento a otro:
  cuatrocientos hombres con hachas, tendidos a lo largo del
  camino, iban abriendonos paso.

  Antes que se me olvide, voy a consignar el efecto de aquella
  inmensa blancura; deslumhra, y no puede soportarse: todos los
  hombres que alli trabajan tienen anteojos verdes: nosotros
  tuvimos precision de mirar siempre a un punto fijo, a la ropa de
  nuestros gabanes negros.

  Rodando con dificultad, con precipicios espantosos a los lados,
  incomodos en los estrechos cajones, llegamos a la cima de los
  Alpes, a una altura de que solo viendolo se cree possible
  llegar; tanto habiamos subido.

  Alli, sobre la cima, se levanta el San Gotardo, muchas veces ya
  cubierto por la nieve, y vuelto a reedificar; solo quedan dos
  monjes: la casa estaba casi toda cubierta de nieve, era en el
  mes de junio....

  En diciembre nadie pasa, ni los pajaros. No hay voces
  bastantemente entusiastas con que pregonar la grandeza de los
  Alpes: el Oceano como los Alpes dan la idea del infinito,
  traducen Dios, inspiran el recojimiento. iBien haya mi viaje a
  Italia, que tan grande emocion me produjo con la presencia de
  sus Alpes!

  Una vez alli era preciso bajar, por supuesto en los mismos
  vehiculos: rodando lentamente y con un exquisito cuidado, fuimos
  descendiendo por un estrechisimo sendero, por encima de la
  carretera, pero con un fondo de treinta varas de nieve.

  Una tras otra bajamos doce colosales montanas, creyendo
  encontrar en cada falda la suspirada llanura: ivana esperanza!
  para descender de aquella prodigiosa elevacion, donde estan las
  fuentes del Rin, del Tesino, del Reuss, y de otros muchos
  rios, lo cual solo prueba la tremenda altura que sera, era
  necesario bajar, bajar, y bajar siempre.

  Puedo asegurar que no senti ningun frio a pesar de aquella
  temperatura, las emociones me mantuvieron el calor: nada mas
  portentoso que semejante viaje; pueden con gusto aceptarse los
  riesgos que se corren, a trueque de verlo una vez.

  Millares de cascadas blanquisimas, valles inmensos atestados de
  nieve, rios que se despenan, montanas de cortes y perfiles
  sorprendentes, rios que corren por debajo de una espesa y
  petrificada capa de nieve; una carretera portentosamente
  soberbia, que basta para inmortalizar al ingeniero que la
  dirijio por en medio de aquellos altisimos montes de nieve
  eterna; todo es admirable, todo es grandioso, todo es sublime.

  A as seis horas de tan penosisimo y espuesto viaje, y con gran
  contentamiento de todos, encontramos la diligencia que nos
  esperaba. Ocupamos nuestros respectivos asientos, y despues de
  seis horas, siempre bajando, llegamos a Bellinzona, capital del
  Tesino[21], donde descansamos una hora.

  Todo el camino es admirable: de Bellinzona a la frontera de
  Italia se encuentra el Lago Mayor, con sus cristalinas y
  azuladas ondas: la campina esta bien cultivada, recuerdo que el
  vinedo esta plantado con mucho gusto, abrazadas las vides,
  formando pabellones.

  En todos los pueblos del canton del Tesino, se ven en las
  paredes imagenes de santos, en especial de la Virgen. Como
  pueblo italiano que es, en todo se ve la mano del clero: aunque
  forma parte de la Confederacion Helvetica, conserva toda la
  fisonomia italiana.

  El dia 1 deg. de junio, a medio dia, llegue a la frontera lombarda,
  sitio llamado _Ponte Chiasso._

  Al momento vi los austriacos que tanto debian hacerme sufrir en
  el resto del viaje por Italia, con sus medidas sobre pasaportes.

  Me basto ver su dominacion en Venecia y Lombardia para sentir y
  llorar la suerte de Italia. En fin, sigo mi viaje; de otro modo,
  escribiria muy largo contra los austriacos.

  Registraron minuciosamente los equipajes, ojearon los
  pasaportes, los embadurnaron con sellos y visas, y seguimos en
  la diligencia.

  A los quince minutos de la frontera, se presenta el celebre lago
  de _Como_, lindisimo y poetico como todos los lagos, que tanto
  me encantan.

  La campina de _Como_ es riquisima, semeja un paraiso: todo esta
  cultivado, y la vegetacion mas hermosa engalana todos los
  terminos. Muchos y elegantes palacios se levantan al rededor del
  delicioso lago: muchos y elegantes jardines completan el cuadro
  de _Como_.

  Chocome y me gusto ver la mantilla espanola en la mayor parte de
  las mujeres: la peina que en Valencia llevan las mujeres del
  pueblo adornaba tambien las cabezas de las italianas. _Como_ es
  un lugar encantador: desde alli seguimos a _Camerlata_, que esta
  tocando, y alli tomamos el camino de hierro hasta Milan, pasando
  por Monza, donde estaba Radetzky.

  El tiempo que se emplea desde Camerlata a Milan, es el de una
  hora poco mas: el movimiento es desigual e incomodo, la
  nivelacion no esta bien hecha: los coches son buenos, soberbia
  la campina.

  Los vagones, en Milan y Venecia, tienen todos puertas de
  comunicacion entre si: no se ha hecho para comodidad del
  publico: es para dar paso a la policia, que recorre todo el
  tren, pidiendo y recojiendo los pasaportes: dan un documento con
  el cual se recoje en Milan. Le preguntan al viajero a que hotel
  va a hospedarse, cuanto tiempo piensa permanecer, etc.,
  etc., etc.

  No quiero dejar correr la pluma porque la paciencia se acaba.

  Entre en Milan el dos de junio hospedandome en el _Hotel de la
  Ville_, en el Corso, frente por frente a la iglesia de San
  Carlos Borromeo.

  La Catedral es lo primero que debe visitarse: blanquisima como
  una paloma, como de marmol que es toda, gallarda y esbelta, con
  su rica arquitectura y su prodigiosa decoracion de estatuas, que
  se cuentan por miles.

  La catedral de Milan, soberbio y magnifico monumento que el
  cristianismo ha levantado, es una obra colosal que solo la fe de
  nuestros mayores pudo construir. Monumentos de la importancia de
  esta iglesia, traducen altos sentimientos de verdadero amor a
  las artes y de portentosa fe cristiana. Es un pensamiento muy
  generoso el de emprender una obra que no puede verse terminada
  por los mismos que la empiezan: hay patriotismo y abnegacion en
  acto semejante. Todas las catedrales goticas que cuenta la
  Europa, son otros tantos poemas que afirman la grandeza de los
  siglos que las levantaron.

  La catedral de Milan, principiada en 1276, no esta hoy mismo
  terminada: tan colosal es su plan. Napoleon hizo concluir la
  fachada principal en la cual hay diferentes gustos y
  arquitecturas. El conjunto del edificio, sorprendente y
  magnifico, produce una grata emocion en el animo: tiene la forma
  de una cruz, gallarda, esbelta, blanquisima, deslumbrante.

  El esplendido ropaje gotico que viste, su prodigiosa decoracion
  de estatuas, sus atrevidas flechas, sus elegantes detalles, sus
  formas galanas, todo hiere la imaginacion, todo admira y seduce.
  Coronando el edificio, y sobre la aguja mas alta, se destaca
  impalpable y aerea la estatua de la Virgen, fundida en bronce,
  esbelta y admirable; su actitud atrevida revela un gran
  pensamiento, apenas tocan sus delicados pies el ligero pedestal
  que la sustenta; se lanza a los aires, toca apenas la tierra y
  esconde su cabeza en las nubes, es la corona del templo.

  Lo que causa verdadera pena al animo, es el observar las
  mutilaciones horribles que los viajeros, en su mayor parte
  ingleses, han practicado con un grande numero de estatuas de las
  infinitas que coronan el templo. Es un verdadero sacrilegio
  maltratar las obras del genio y dejar atras a los barbaros, que
  sin duda las respetarian. Nosotros deseariamos que se adoptasen
  medidas severas para impedir que los que visitan la Catedral
  tocasen a objeto alguno.

  Es un prodigioso espectaculo el que ofrece al espectador que se
  coloca en lo alto del Domo, el poblado bosque de estatuas que
  coronan las gallardas agujas que suben hasta perderse en las
  nubes; su numero parece fabuloso, pasan de seis mil las
  que existen.

  La fachada principal se compone de cinco cuerpos elegantes, con
  sus soberbias puertas de entrada. Solo por el lado de la fachada
  principal se presenta el edificio en su majestuosa grandeza; los
  demas lienzos de su elegante construccion aparecen ocultos entre
  las apinadas casas que le cercan, lo cual produce una verdadera
  pena, pues la Catedral merecia presentarse sola y despejada a la
  admiracion del viajero.

  El interior del templo es tambien suntuoso e imponente: cinco
  naves inmensas cruzan la iglesia en toda su longitud, y otra
  nave lateral, tan grande por si sola como una iglesia, forma una
  elegante cruz. Detras del altar mayor se abren tres grandes
  rosetas de ciento cuarenta y cuatro cristales cada una, pintadas
  con la mayor riqueza de colores imaginable.

  El coro, unido al altar mayor, es magnifico: adornado con
  primorosos bajos relieves; debajo esta la tumba de San Carlos,
  que merece verse.

  La mejor calle de Milan es la del Corso, especie de boulevard,
  aunque sin arboles y sin grande anchura; le adornan algunos
  palacios y buenos edificios, muchos y elegantes comercios,
  cafes, y hoteles (albergos).

  Cerca de la catedral, a su izquierda, esta el palacio imperial,
  donde habito Napoleon: merece verse; encierra algunos buenos
  cuadros y hay una magnifica capilla, soberbios salones y
  objetos de arte.

  La plaza de armas, donde esta el arco de la Paz, es colosalmente
  grande: no dejo de chocarme en el acto que lo vi, el castillo y
  las fortificaciones vecinos del arco de la _Pace_: al pie del
  arco, que es magnifico, y sobre el cual se levantan ocho enormes
  caballos de bronce formando una alegoria dedicada a Napoleon, se
  tiende el camino del Simplon.

  La plaza de San Fedelle, aunque pequena, es muy linda, la
  adornan buenos edificios.

  San Carlos Borromeo, frente por frente del _Hotel de la Ville_
  es una iglesia nueva, de forma circular y elegante. Tocando con
  la iglesia hay un pasaje, unico que vi en Milan.

  La Bolsa tiene tambien su palacio correspondiente.

  Los cafes son buenos, se sirven baratos y excelentes sorbetes.
  Hay muchos y buenos coches de alquiler; por las calles de Milan
  se va en carruaje con mucha comodidad, hay en todas las calles
  dos listones de baldosa por donde resbalan las ruedas, de modo
  que el movimiento es suavisimo, y la celeridad grande. En el
  Corso hay jardines publicos a imitacion de los de Mabille de
  Paris, pero no tan buenos.

  El Museo de pinturas esta en un gran palacio donde se halla la
  Biblioteca, y donde habia exposicion de artes cuando le visite.

  Es preciso dirijirse a la iglesia de Santa Maria de la Gracia,
  cubierta como esta su bizarra arquitectura, con el color
  historico del tiempo, y una vez en la iglesia y aun sin ir a
  Santa Maria es necesario ver a todo precio el famoso cuadro de
  Leonardo de Vinci, que representa la cena de Jesucristo con los
  Apostoles: este magnifico cuadro que los frailes mutilaron
  barbaramente, y los profanos al arte restauraron de un modo
  torpe, se encuentra en una habitacion del claustro de Santa
  Maria, que hoy sirve de cuartel: esta pintado en la pared, y es
  una inspiracion sublime del celebre Vinci.

  En Milan como en todas las poblaciones de Italia, existe un
  numero grande de iglesias, algunas notables, sin incluir la
  catedral, que es un prodigio del arte.

  En materia de comunicaciones tiene Milan caminos de hierro a
  Camerlata y Treviglio: este ultimo, que es el de Venecia, estara
  muy pronto terminado completamente: hay diligencias para casi
  todas las ciudades de Italia: las carreteras, en general, son
  magnificas.

  El celebre teatro de la Scala, donde oi a nuestro compatriota
  Echebarria en la opera _El Profeta_, es majestuoso en el
  interior, sin llegar, como ninguno de los que he visto en todos
  mis viajes, a la grandeza de nuestro coliseo de Oriente. El
  exterior de la Scala es pobre y de muy mal gusto: tiene la
  apariencia de una casa particular, y una entrada reducida, de
  tan pesimo gusto como la del teatro de Oriente de Madrid por el
  lado de palacio, cuya forma es la misma.

  La escena esta muy bien servida en la Scala, no deja nada que
  desear; excelente y numerosa orquesta, mediana compania.

  No dejare de consignar, ya que me acuerdo, que durante la
  representacion guardan sus sombreros todos los espectadores que
  hay de pie en el parterre y que se situan a derecha e izquierda
  entre la pared y las butacas: costumbre que no me parecio
  extremadamente galante.

  Hay en Milan muchos y buenos coches publicos, regulares hoteles,
  gabinetes de lectura, teatros, paseos, buenos cafes y muchas
  mujeres hermosas.

  Los austriacos, de quienes hablare poco, porque me exalto al
  solo recuerdo, patrullan dia y noche por la ciudad, hacen sonar
  sus sables en la primera fila de butacas de la Scala, que les
  pertenece, impiden pensar y hablar, etc.

  De Milan, me diriji a la poetica, desgraciada y heroica Venecia.
  Sali de Milan en linea de hierro hasta Treviglio, una hora de
  camino: alli tome un omnibus que me condujo en tres horas a
  Cucallo, y de alli a Venecia en camino de hierro, empleando
  nueve horas.

  Las estaciones de las lineas ferreas que arrancan de Milan, son
  pobres y estan mal hechas: al subir a los carruajes es necesario
  ensenar el pasaporte que piden en el camino diez o doce veces
  dentro de los mismos vagones, segun se va marchando.

  Los alrededores de Milan son admirables: les he visto por tres
  lineas distintas, y por todas partes la campina se ostenta
  lozana, y enriquecida con una vegetacion profusa. De Milan a
  Treviglio no se encuentra ningun pueblo de importancia: de
  Cucallo a Venecia, se encuentran las ciudades de Brescia,
  Verona, Vicenza y Padua: todas, excepto la ultima, a la
  izquierda yendo a Venecia desde Milan.

  La primera que se encuentra es Brescia, ciudad de cuarenta mil
  habitantes, situada al pie y sobre una montana: solo la vi de
  paso; tiene muy lindo aspecto, y muchas y elegantes torres.
  Entre Brescia y Verona, se presenta el lindisimo lago de Garda,
  de treinta millas de extension, el mayor de Italia, desde el
  cual por medio de excelentes vapores se hace el viaje a Trento,
  al Tirol y otros varios puntos.

  Verona, ciudad importantisima, tiene sesenta mil habitantes, una
  agricultura floreciente, industria de sedas y otros ramos de
  riqueza publica, a la cual sacan los austriacos el 25 por
  ciento, segun tuve lugar de observar enterandome por medio de
  algunos contribuyentes. Verona como Brescia esta situada tambien
  sobre una montanita, se presenta en forma de anfiteatro, tiene
  muchas y buenas iglesias entre las que descuella la catedral,
  edificios, paseos, un caudaloso rio con elegantes puentes,
  buenos hoteles y cafes.

  La mejor calle de Verona es la Nueva; siguiendo hasta su fin se
  encuentra el palacio de Radetzky, al cual da entrada un patio
  sombrio. En la misma calle se ve el palacio donde en 1815 se
  reunio el congreso en que se conjuro contra la
  libertad espanola.

  La gran plaza de Verona es muy notable por contener todavia
  dentro de su recinto un soberbio coliseo, construido por los
  Romanos: se conserva casi completo, con sus anfiteatros: hoy en
  vez de las luchas, se ejecutan comedias durante el dia.

  Hay tambien en Verona, considerada como monumental, un arco
  romano, de triunfo, que sirvio para la entrada de un emperador:
  en la calle en que esta este arco se conservan todavia los
  listones de baldosas de la via que conducia a Roma, para cuya
  ciudad, a pesar de tan grande distancia, habia como desde todas
  excelentes caminos.

  Vi tambien, porque con interes lo busque, una piedra que queda
  ya solamente de la tumba de Julieta, la apasionada de Romeo.

  El rio Adige rodea casi toda la ciudad. Hay por de contado, pues
  estan alli los austriacos, murallas, fosos, canones,
  fortificaciones.

  Al lado del camino de hierro, se encuentra el Campo Santo.

  Hay siempre en Verona, como punto centrico entre Milan y
  Venecia, 30 a 40,000 tudescos.

  Despues de Verona se pasa por Vicenza, ciudad de treinta mil
  habitantes: un poco antes de llegar, y situados sobre una
  elevacion, se ven los restos de los castillos mismos que
  habitaron los celebres Montecchi y Capuleti. Vicenza tiene, como
  es indispensable en Italia, muchas iglesias; aunque no vi la
  ciudad, conte al pasar mas de treinta torres, entre las que
  descuella una altisima.

  La campina, desde Milan hasta cerca de Venecia, es soberbia y
  admirable: el cielo azul, sereno, bellisimo; el aspecto de las
  ciudades que salen al paso, encantador.

  Despues de Vicenza sigue Padua, con cincuenta mil habitantes, un
  crecidisimo numero de iglesias, buenos y muchos edificios: entre
  los templos descuella el titular de San Antonio de Padua, donde
  se conservan reliquias del mismo.

  Despues de Padua, se llega a la magica Venecia, donde entre a
  las ocho de la noche. Momentos antes de penetrar en la encantada
  ciudad, se cruza, en el ferrocarril por supuesto, un soberbio
  puente de piedra de media legua de largo, compuesto de 222 ojos,
  obra que costo veinte millones de reales: se llama puente de San
  Segundo. Le han construido para que el camino de hierro pudiera
  llegar hasta dentro de Venecia, como llega, pues el embarcadero
  esta a la entrada del gran canal.

  Se cruza por medio de el, y conducido por el vapor, el conjunto
  de lagunas que cercan la ciudad por el lado de Padua: como el
  puente no tiene mas anchura que la necesaria, y desde los
  vagones no se ve, el viajero se figura atravesar el mar con un
  ferrocarril que resbala por su superficie.

  Yo, aunque la obra es notable, hubiera deseado que no la
  hicieran, pues con el han quitado a Venecia su fisonomia de
  flotante y poetica, aislada como esta entre las aguas que la
  cercan por todas partes.

  Al apearme en Venecia, entre con los demas viajeros en la sala
  de equipajes, en la cual todo el mundo tiene obligacion de
  descubrirse; no por cortesia, sino porque estan alli los
  austriacos, mas insolentes que en parte alguna. Antes de llegar
  y en el mismo camino de hierro, nos recogieron los pasaportes;
  al apearnos, nos preguntaron nuestros nombres, nos hicieron
  designar el hotel adonde nos dirigiamos, y los dias que
  pensabamos permanecer en su recinto. Nos registraron los
  equipajes, y despues tuvieron la bondad de dejarnos seguir a
  nuestros hoteles....

  Una gondola me condujo desde el desembarcadero del camino de
  hierro, al hotel de la Luna, donde permaneci.

  Era de noche, habia luna; para llegar a mi hotel, cruzamos
  muchas calles, es decir muchos canales: el movimiento, las luces
  del cielo, los recuerdos que se agolpaban a mi imaginacion del
  poderio antiguo de la republica veneciana, los infinitos
  palacios de marmol que vi hasta llegar al hotel, el numero de
  gondolas que se cruzaban, las palabras dulces que mi gondolero
  cambiaba con otro de su oficio cada vez que doblaba una esquina,
  para evitar un choque; las musicas que oi al pasar por enfrente
  de la soberbia plaza de San Marcos, todo este conjunto
  hiriendome poderosamente la fantasia, hizo que oyera yo con
  disgusto la voz del gondolero, anunciandome que habiamos
  llegado al hotel.

  Inmediatamente que me dieron un cuarto en el hotel y guarde mi
  equipaje, me lance a la calle, y a los dos pasos, pues el hotel
  de la Luna esta tocando, me encontre de improviso en la plaza de
  San Marcos.

  Describir mi emocion no es posible; dire si puedo lo que vi, y
  lo dire como todo lo que va escrito, ayudado solo por los
  recuerdos, sin querer consultar un libro, mis recuerdos y mi
  cartera; alli apunto siempre mis impresiones.

  La plaza de San Marcos, mas larga que ancha, tiene la sin rival
  basilica de San Marcos, formando la fachada principal: a la
  izquierda un palacio que ocupa todo el lienzo de las antiguas
  procuradurias; a la derecha el Palacio del Emperador, todo el
  lado, y da vuelta a la Piazzetta: y en frente de la basilica
  otro cuerpo majestuoso; he aqui los cuatro frentes de la
  gran plaza.

  A la izquierda de la iglesia, se levanta aislada una alta torre
  que llaman Campanella.

  Arcos prodigiosos, de gusto, de arte, de belleza, de formas, dan
  vuelta a las tres fachadas de la plaza. Debajo de ellas se
  ofrecen entre un profuso alumbrado de gas centenares de
  elegantes tiendas y cafes.

  La plaza de San Marcos, como toda Venecia, sin exceptuar una
  sola calle, esta muy bien embaldosada.

  A las doce del dia, es curioso ir a la plaza de San Marcos a ver
  dar de comer a las palomas: centenares de ellas, que pasean
  constantemente en medio de la multitud, y a las cuales nadie
  molesta, comen su racion en medio de la plaza. Un veneciano rico
  dejo en su testamento una manda con este objeto.

  El Palacio Ducal, que esta unido a la basilica de San Marcos, es
  uno de esos palacios que suena una fantasia acalorada, es la
  realizacion de un sueno: es una grande obra monumental, a cuyo
  pie hay dos columnas traidas de Asia, un grupo de Alejandria,
  con cuatro antiquisimas figuras pegadas a la pared; describo sin
  orden, segun mis apuntes taquigraficos, segun me
  acuerdo, adelante.

  La fachada principal del Palacio del Dux se construyo a mediados
  del siglo XIV, bajo la direccion del maestro Buono, aunque
  algunos pretenden que fue Calendario el arquitecto.

  De cualquiera modo, es un edificio magico y admirable, de estilo
  gotico, y uno de esos prodigios del arte que tanto abundan
  en Italia.

  La osadia de la construccion del Palacio Ducal tiene algo de
  verdaderamente temerario: el inmenso cuerpo superior, mole
  pesadisima y abultada, tiene por todo fundamento y base dos
  series de ligeras y esbeltas columnas. El material le componen
  exclusivamente los marmoles blanco y rojo: todos los chapiteles
  de las columnas son obras maestras de arte.

  Las fachadas de este mismo palacio que miran al canal y a la
  iglesia de San Marcos, son mas modernas que la principal: son
  obra del renacimiento: los estilos de ellas son diferentes,
  habilmente combinados; los arcos ogivales juegan con los arcos
  redondos resultando una miscelanea pintoresca y magnifica; los
  marmoles de diferentes colores que componen su material, son de
  los mejores, y la vista se recrea contemplando tan
  soberbio palacio.

  A su poderosa belleza se agrega la excelente situacion que
  ocupa: unido a la portentosa basilica de San Marcos, con fachada
  admirable sobre la _Piazzetta_, con lienzos soberbios del lado
  del canal, con grandes edificios en frente, con la plaza de San
  Marcos al lado.

  Esto en cuanto a su exterior: ahora vamos a penetrar en sus
  inmensos salones, ricos de arte y elegancia: pero antes de
  llegar a su cuerpo principal tendremos ocasion de detenernos a
  admirar la esplendida escalera de los Gigantes.

  La escalera de los Gigantes, construida en el siglo XV, parece
  una mentira: un artesonado brillante, unas labores que no se
  ejecutan en cera; al pie hay dos colosales estatuas de marmol,
  Neptuno y Marte. La escalera de oro propiamente llamada tal con
  tallados del metal de su nombre, con un lujo de decoracion de
  que no hay ejemplo, con un prodigioso gusto artistico, con
  artesonados y techumbres de maravillas, con gradas de marmol y
  porfido, con tallados de estatuas de maestros, en una palabra,
  con milagros.

  El Palacio Ducal se compone de muchos salones: el del Gran
  Consejo, donde se reunian 1,500 miembros, contiene todos los
  retratos de los duxes que han presidido la republica: falta el
  de Marino Faliero que fue decapitado; en lugar del retrato, hay
  un cuadro que cuenta el tragico suceso.

  La techumbre, vestida de molduras, esta cubierta de cuadros
  magnificos de Pablo Verones, Ticiano, Tintoreto, etc.

  En la pared principal del salon, hay un cuadro portentoso de
  Tintoreto, el mayor de los conocidos; llena la pared, representa
  el Paraiso; es un modelo de dibujo, colorido, pensamiento y
  ejecucion; es una obra maestra tiene, mas de cuatrocientas
  figuras: es admirable.

  En el centro del salon hay dos inmensos globos; a la izquierda,
  entrando, hay en un estante de libros varios manuscritos de
  Petrarca, Catulo y otros escritores ilustres.

  El salon del senado, magnifico como todos los del Palacio Ducal;
  hay dos inmensos cuadrantes que en vez de minuteros tienen los
  signos del zodiaco para senalar las horas: cuadros de los
  primeros artistas, techo de molduras, puertas de ebano.

  El salon de mapas contiene grandes y excelentes grabados que
  designan todos los viajes y descubrimientos que hizo el famoso
  veneciano Marco Polo, que fue de los primeros que visitaron
  la America.

  El salon del Consejo de los inquisidores de estado, que se
  componia de tres miembros, esta poblado de lienzos del Verones,
  soberbios, como todos los que brotaron de su paleta: el
  pavimento de este salon, como el de todos, es de mosaico el mas
  precioso de marmoles incrustados.

  El salon de embajadores, donde el presidente de la republica, el
  Dux, recibia a los ministros de las cortes extranjeras, tiene
  puertas de ebano y cedro, traidas de la iglesia de Santa Sofia
  de Constantinopla, silleria admirable, cuadros.

  El salon del Consejo de los Diez con lienzos tallados
  maravillosamente.

  Salon de delaciones, con cuatro puertas y un buzon, por donde
  sin ser visto se denunciaba a los conspiradores; y ahora que
  hablo de conspiradores, bueno es anadir que las prisiones, de
  estado estan separadas del Palacio Ducal solo por un canal
  estrecho, que salva un puente de piedra, por el cual pasaban los
  presos desde el palacio ducal a la prision.

  Este puente que une ambos edificios se llama puente de los
  Suspiros, llamado oportunamente asi, por los lamentos que
  naturalmente exhalaban al cruzarle todos los que se veian
  privados de su libertad.

  Los escritores franceses, que tienen el buen talento de
  equivocar todo, y de juzgar ligeramente, han descrito las
  prisiones con negros y romanticos colores: yo las he visitado,
  estan en el mismo estado que cuando las construyeron: no son
  alegres como no lo es calabozo alguno, pero nada tienen de
  lugubres; el Gran Canal esta delante, por el lado las bana otro
  canal, algunos morian ahogados con solo abrir la puerta de su
  calabozo, eran rarisimos.

  En el salon del gran Concilio, colocandose en el balcon
  principal, el que esta enfrente del Gran Canal, se goza de un
  punto de vista de que no hay ejemplo; el canal de San Marcos a
  los pies, en frente los soberbios edificios de la Aduana y la
  iglesia de la Salud; a la derecha el Palacio del Emperador;
  jardines, canales, gondolas, el mar, buques, palacios.

  Todo el cuadro del balcon por fuera esta adornado de estatuas;
  entre ellas hay una que el sublime Canova hizo a la edad de
  catorce anos.

  Todo el exterior del Palacio Ducal presenta el aspecto mas
  pintoresco, gallardo y artistico posible: sus elegantes arcadas,
  sus esbeltas columnas, sus millares de ogivas, sus calados
  maravillosos, sus diferentes estilos entre los que domina el
  arabe, todo es soberbio, todo es magnifico.

  No he visto palacio alguno en Europa mas admirable, bajo todos
  aspectos, como riqueza, como arte.

  La razon se comprende: Venecia ha sido por espacio de catorce
  siglos una poderosa y pujante republica: ella ha hecho las
  conquistas de San Juan de Acre, de Constantinopla, de parte de
  la Grecia: Venecia ha sido por mucho tiempo el pirata ilustrado
  de los mares; sus hombres de estado, sus marinos, sus pintores,
  sus generales, sus conquistadores, no tenian otra ciudad que
  engalanar mas que Venecia, y de aqui el que esta ciudad sea una
  sultana oriental, engalanada como una reina: sus conquistadores
  la han traido de Grecia caballos de bronce, estatuas, columnas
  de Constantinopla; ebanos, cedros, agata, marmoles, columnas; de
  todas partes han traido atavios a su ciudad querida, que sentada
  sobre las aguas, rodeada de lagunas, y pobre en su origen, pues
  solo contaba una docena de pescadores, ha ido creciendo y
  brillando, con los talentos y conquistas de los esforzados hijos
  que ha engendrado.

  Aparte de sus generales y conquistadores ilustres, ella ha dado
  nacimiento al Ticiano, a Tintoreto, a Canova, a mil y mil
  celebridades, que la han llenado de cuadros y estatuas, de
  cuadros y estatuas modelos; solo asi se cree ser cierto lo que
  el viajero ve en Venecia; solo recordando su historia, se
  explica y comprende su magnifica grandeza.

  La basilica de San Marcos, que solo tiene en el mundo un rival,
  San Pedro de Roma, aunque le supera en algo, es otro de los
  portentos de Venecia: cuanto mas se ve, mas crece el asombro,
  cuanto mas se examina mas necesidad hay de acordarse de la
  historia, para admitir como cierto lo que se ve; tantos son los
  prodigios que contiene.

  En todo el templo no hay un solo atomo de madera comun: oro,
  marmol, porfido, ebano, cedro, agata, plata, estos son los
  elementos: la iglesia tiene tres naves; todas las tres naves,
  todas las paredes, todo el pavimento, se compone de cuadros y
  alegorias estupendas de mosaico de marmol: este prodigioso
  trabajo, verificado en el siglo XIII, cuando apenas se conocia
  en el mundo artistico el mosaico, haria honor a nuestros dias.

  No dejo correr mi entusiasmo porque deseo que el lector se
  emocione por si mismo con la sola descripcion.

  ?Que puede decirse de una iglesia que tiene paredes, techo y
  pavimento, sembrado de preciosos mosaicos en marmol? ?Que puede
  decirse de los ilustres venecianos que comprendieron y
  ejecutaron obra tan magna?

  El altar mayor, sencillisimo y elegante, se compone de cuatro
  columnas de porfido, robadas a Santa Sofia de Constantinopla:
  las cuatro asombrosas columnas estan coronadas de una cupula de
  porfido tambien: todas las puertas del templo son de bronce,
  incrustadas de estatuas, diriase es el templo de Salomon. El
  oratorio de la cruz, que segun se entra esta a la izquierda, en
  el centro de la iglesia, fue traido tambien de Constantinopla;
  la cupulita elegante que le cubre, es de agata, de porfido, de
  oro, no hay marmol, alli seria vulgar, comun; cuatro columnitas
  esbeltas de porfido de brillantes colores, un Cristo divino.

  Tiene el templo dos organos, un soberbio coro lleno de
  portentosos mosaicos, abundancia de estatuaria, canonigos con
  traje de obispos, millares de columnas de marmoles, y jaspes los
  mas preciosos.

  La basilica cuenta con cinco cupulas vestidas de mosaicos: la
  puerta de la sacristia, toda de bronce con el retrato del
  Ticiano, todas esas maravillas reunidas y otras muchas de que no
  hago mencion, porque de todo no puedo acordarme y porque mis
  apuntes, tomados en la misma iglesia, son cortos, forman el
  interior de San Marcos.

  En cuanto al exterior, no tiene nada que no sea tambien
  prodigioso. Encima de la puerta principal de la iglesia, por la
  parte de fuera, hay tres enormes caballos de bronce traidos de
  Atenas: sirvieron en Roma para adornar un arco el dia de la
  entrada de Neron. Napoleon se los llevo a Paris, despues han
  sido devueltos y colocados de nuevo donde estan. Delante de la
  iglesia, se levantan tres altisimas astas de cedro donde se
  izaban las banderas de la republica ... ahora el pabellon
  austriaco.

  En la _piazzetta_ de San Marcos, tocando con la Plaza y dando el
  frente al Gran Canal, dos gigantes columnas de granito, traidas
  de Alejandria, coronadas la una por una estatua de San Teodoro,
  primer patron de Venecia, la otra por un leon, simbolo de la
  fuerza: son de una sola pieza, admirables.

  La fachada de San Marcos, que da frente al reloj llamado de los
  leones, porque hay dos de marmol, tiene en la pared, entre
  millares de mosaicos, un adorno persa, quiza el unico en Europa;
  representa Ceres, en un carro tirado por dos leones.

  Todas las fachadas de la basilica, sin contar la principal con
  sus porticos elegantes, sus estatuas a centenares, su exquisito
  gusto, su fisonomia admirable y nueva, su lujo arquitectural,
  son obras maestras, son museos.

  Volviendo al Palacio Ducal donde tantos portentos se esconden,
  nadie salga de su recinto sin ver el museo de escultura que hay
  en uno de sus infinitos salones.

  El museo de escultura que existe en el Palacio Ducal de fenecia,
  deposito de tesoros artisticos, se halla en uno de sus
  bajos salones.

  Aparte de la belleza artistica del salon, de sus elegantes
  ornamentos, y de su lindisima techumbre, cuentanse entre las
  muchas obras, modelo de escultura que le enriquecen, dos
  estatuas originales del rey de los escultores, de Fidias mismo.

  La pureza de las formas, la suavidad de los contornos, la finura
  prodigiosa de las lineas, todo revela el cincel griego: Canova,
  digno rival de Fidias, ha enriquecido tambien este delicioso
  gabinete de escultura con obras brotadas de su mente: cuentanse
  cinco o seis bustos acabados de este maestro.

  La escultura egipcia esta tambien alli dignamente representada:
  Roma y Atenas han dado tambien su contingente. La antigueedad,
  presente alli bajo el prisma historico, artistico, reprende en
  elocuente silencio la esterilidad de tantos siglos como se han
  hundido en el rio de las generaciones sin llegar a su altura.

  El arte moderno, poderosamente inspirado, se afana noblemente
  por vengar con sus adelantos el atraso de los siglos pasados:
  alli esta Canova, gloria de nuestros dias, alli esta Sansovino,
  moderno tambien, que ha llenado a Venecia de prodigiosas
  estatuas: alli estan Victoria y otros muchos: aconsejo a todos
  los viajeros que no salgan del Palacio Ducal sin visitar
  el museo.

  El muelle de Venecia es verdaderamente pintoresco: cuando la
  ciudad tenia vida propia y era una respetada republica que
  contaba con una valiente y poderosa armada, debia fascinar de
  encanto. A sus orillas estan los artisticos lienzos del palacio
  que llaman del Emperador: la admirable fachada del Palacio Ducal
  que mira al Gran Canal; el lindo puente de la Paja; las
  prisiones, unidas, segun he apuntado ya, al Palacio Ducal por
  medio del Puente de los Suspiros; el Adriatico; enfrente, las
  admirables iglesias de la Salud, la de San Jorge, el bello
  edificio de la Aduana, el canal de la Judea, rodeado de iglesias
  y palacios; infinidad de gondolas que a manera de coches de
  plaza aguardan, arrullandose dulcemente, al que primero se
  llega: las embarcaciones del comercio extranjero a la embocadura
  del Adriatico: todo, todo es admirable.

  iPlegue a Dios que la dominacion austriaca concluya pronto y
  para siempre! Plegue a Dios que los italianos sacudan ese
  espiritu de provincialismo que ha hecho imposible su unidad
  nacional, matando su independencia! iPlegue a Dios que yo vuelva
  a Venecia, la encantadora, pero sin ver a los austriacos!

  Me acuerdo en este instante del nombre del general que mandaba
  en Venecia cuando estuve; llamase Gorgoski, de nacion polaco, y
  a proposito me ocurre una reflexion.

  El emperador de Austria, que tiene subditos de tan diferentes
  paises, lenguas y costumbres, sigue la tactica de mandar a
  Italia guarnicion de hungaros, a Hungria italianos y tudescos, y
  asi en las demas provincias de su imperio. Oprime con los
  oprimidos ... ?Porque no se ponen de acuerdo los hungaros de
  Italia, y los italianos de Hungria, para dar la libertad y la
  independencia a sus respectivos paises? ?porque sirven de
  instrumento a la tirania del mismo que a unos y otros ha
  sometido y esclavizado? ?Porque?... triste es decirlo, pero
  figurome no equivocarme si encuentro la respuesta con solo
  consultar el corazon humano.

  Somos propensos a oprimir, amamos la libertad y nos place
  dominar: ese mismo hungaro, ese mismo italiano que han combatido
  con denuedo, cada uno en su casa, para sacudir el yugo y
  conquistar la independencia, se prestan facilmente a tiranizar
  en el extranjero, sirven de guardia pretoriana al que con gloria
  combatieron, y se vejan y esclavizan entre si, con grande
  contentamiento del que los impera....

  iMiseria humana! iadelante y basta! me olvido de mis viajes y de
  todo en recordando a los austriacos.

  Hay en Venecia muchas y maravillosas iglesias: la de San
  Nicolas, proxima al Campo de Marte, junto al embarcadero del
  camino de hierro, es uno de los templos mas antiguos de la
  ciudad; su color historico, si se me permite la expresion, hace
  su fachada interesante. Es pequena, pero muy linda, es la
  parroquia de los pescadores, primitivos fundadores de Venecia.

  San Sebastian, situada tambien junto al Campo de Marte, tiene un
  aspecto muy gallardo, corona el edificio una elegante cupula, y
  a los lados de esta, se levantan pomposamente dos esbeltas
  torres. La Salud, templo erigido por los venecianos al
  terminarse una peste que diezmo la ciudad, se ostenta magnifico
  enfrente de la _Piazzetta_ de San Marcos, tocando con la Aduana:
  consta de cinco fachadas elegantes, adornadas cada una con
  graciosas columnas que coronan los ordenes jonico y corintio
  confundidos, con muchas y admirables estatuas.

  Es increible el numero de estas que hay en Venecia: cada iglesia
  es un museo propiamente dicho, cuadros y estatuas, pero nada
  vulgar, todo obras del genio, por todas partes estan Tintoreto,
  Verones, el Ticiano, por todas partes se encuentran Canova,
  Sansovino.

  La iglesia de la Salud, cuajada de estatuas, tiene su torre, su
  cupula, sus cinco fachadas; el interior, con monumentos y
  adornos de arte exquisitos.

  La iglesia de San Juan y San Pablo, en el Campo del mismo
  nombre, admirable; estilos gotico y bizantino: a la puerta del
  templo hay un monumento de marmol dedicado a un general: la
  iglesia consta de tres naves, la enriquecen estatuas de Canova y
  Vitoria, cuadros de Pablo Verones, Ticiano y Tintoreto: el
  pavimento es de marmol; hay diferentes tumbas de duxes; entre
  ellos esta la de Steno, miembro que fue del Consejo de los Diez,
  y uno de los que condenaron a muerte a Faliero; hay tres
  estatuas de bronce debidas al cincel de Sansovino, un cuadro de
  Jose, el Espanoleto. En una capilla magnifica de la misma
  iglesia, esta el portentoso cuadro de la Crucifixion, por
  Tintoreto: la batalla de Lepanto, por el mismo. En esta capilla
  esta el altar del Rosario, erigido inmediatamente despues de la
  celebre batalla naval de Lepanto; esta rodeado de cuadros y
  estatuas maravillosas, las paredes que rodean el altar estan
  elegantemente vestidas de bajos relieves admirables, con
  estatuas de Torreti, maestro que fue de Canova: las tres naves
  del templo son altisimas.

  Tocando con la iglesia se halla el Hospital civil, con fachada
  de marmol y cedro.

  La iglesia de los Jesuitas, del otro lado del Gran Canal, con
  fachadas ricas de estatuas de marmol que apoyan columnas
  corintias: el pavimento del interior, marmol; la techumbre de
  frescos. Entrando, el primer altar de la izquierda, un cuadro
  inimitable del gran Ticiano; representa el martirio de San
  Lorenzo, obra maestra, como todo lo que broto de su inspirada
  paleta. Las paredes de la iglesia, mosaico; el pulpito,
  esculpido en marmol griego, de forma gallarda, de ejecucion
  asombrosa: proximo al altar mayor, a la izquierda, un divino
  lienzo del Tintoreto representa el Paraiso: el presbiterio tiene
  un pavimento de marmol incrustado, tan maestramente hecho que es
  necesario, indispensable, tocarlo con las propias manos para
  persuadirse de que no es una alfombra. El tabernaculo es de
  lapiz lazuli; por todos lados hay estatuas de Sansovino; la pila
  de agua bendita es de marmol de Egipto.

  ?No es verdad que parece mentira tanto arte, tanto genio
  reunido? ?No son museos, y museos admirables, las iglesias de
  Venecia? ?No es ciertamente notable que en una sola iglesia haya
  todo lo que brevemente he apuntado?

  iAh! nada como Venecia, su impresion me durara siempre, el arte
  esta alli en todas partes, iy que arte! ique arte!

  Y aqui solo se leen los apuntes de mi cartera, no todo lo vi,
  hay mucho mas, es admirable.

  Recorriendo mis apuntes veo que hay todavia algo que decir de la
  iglesia de la Salud: en su sacristia, hay cuatro cuadros del
  Ticiano, gloria del arte; uno de ellos representa San Marcos:
  hay en la misma iglesia de la Salud una capilla separada
  dedicada a la Virgen, dos elegantes columnitas, estatuas de
  marmol; se edifico en 1670 despues de una asoladora epidemia; la
  peste esta alli representada por una vieja, excelente idea. En
  todo el templo no se ve otra cosa que marmol, jaspes preciosos,
  Ticianos, Sansovinos; la forma de la iglesia es circular,
  soberbia cupula, cuadros de Jordan.

  Este desorden es el que a mi me place; despues de haber descrito
  la iglesia de la Salud en una de las anteriores paginas, he
  vuelto a ocuparme de ella; la razon es muy sencilla, hojeando la
  cartera de viajes he encontrado nuevos detalles: los traslado a
  este libro, precipitadamente escrito. Con este metodo, el lector
  sigue el mismo rumbo, el mismisimo itinerario que yo segui en
  Venecia: si describo en dos sitios un mismo lugar, prueba de que
  le visite dos veces.

  La iglesia del Redentor, situada del otro lado del canal de
  _Giudecca_, de la Judea, es soberbia como todas, y antes de que
  se me olvide, seame permitido referir ligeramente una escena que
  me conmovio al ir a visitar la iglesia.

  Era el 18 de junio si no me equivoco: habia procesion en el
  barrio de los pescadores, San Nicolas. Yo, al llegar en mi
  gondola al pie de la iglesia del Redentor, pregunte a un hombre
  que se aproximo, como hacen siempre que las gondolas tocan en la
  orilla, le pregunte, digo, cual era la funcion que se celebraba
  aquel dia. El hombre a quien me diriji era un venerable anciano,
  pobremente cubierto con un raido traje.

  Al oir mi pregunta doblo la cabeza, y despues de un silencio
  religioso de algunos minutos, me dijo con acento emocionado:
  "Antiguamente, en tiempo de la republica, cuando yo era un
  muchacho, se celebraba una gran fiesta: todos los pescadores,
  ataviados con sus mejores galas, venian en procesion a esta
  iglesia, habia mucha animacion, mucho contento, mucha alegria:
  hoy ... no hay nada, senor, silencio y tristeza ... la patria no
  existe...."

  Mi caracter, que avido busca estas emociones por todas partes,
  mi opinion respecto a los austriacos, la ancianidad respetable
  del veneciano que tenia delante de mi, su acento tierno y
  sentido, todo me penetro en el alma, todo me conmovio.

  Como no hay nada a mis ojos mas sagrado que el amor de Dios, la
  familia, la patria y la libertad, como vi profundamente triste
  al hombre anciano que acababa de hablar, como supuse que le
  seria dolorosa la idea de morir, el, tan anciano, dejando a la
  patria en poder de los tiranos, quise consolarle, quise
  consolarme a mi mismo, augurando la proxima emancipacion de la
  heroica y abatida Venecia, le hable con calor, con pasion, segun
  mi costumbre, segun mis creencias: y su entusiasmo, nunca
  muerto, se desperto, y su fisonomia, plegada por el tiempo y el
  sufrimiento, se dilato animandose, y me tendio una de sus
  tremulas manos que yo me apresure a estrechar, y juntos llamamos
  a Venecia en apoyo de Venecia, y juntos pedimos a Dios la
  emancipara, y juntos desahogamos el corazon; yo tan
  emocionado como el.

  iPobre Venecia! esto me paso, no he podido menos de contarlo;
  continuemos nuestro paseo a la iglesia del Redentor.

  Tiene, como todas, bellezas de arte, cuadros y estatuas,
  elegantisima fachada, gusto arquitectonico, formas y estilo.

  A la entrada del Gran Canal, las iglesias de San Simeon y Carmen
  Descalzo: ambas de marmol, en su mayor parte, sabor monumental,
  primorosos adornos, fisonomia artistica.

  El templo de San Eustaquio, proximo al elegantisimo palacio de
  Pesaro, en el Gran Canal, admirable tambien.

  Visite por de contado, al dia siguiente de llegar a Venecia, las
  celebres e historicas casas que habitaron Canova, Ticiano, y el
  Petrarca. Vi tambien en el Palacio Ducal el cuarto en que estuvo
  preso el immortal Silvio Pellico.

  La casa que habito Canova tiene una inscripcion sobre la puerta
  que lo indica; esta en una plazuelita que se llama de
  San Marcos.

  La del Ticiano es de pobre aspecto, cuatro ventanas y un
  jardinito: hallase situada en una callejuela sin salida, proximo
  a la calle del Aguardiente.

  Venecia tiene 150 canales, que son sus calles; estan cruzados
  por 340 puentes, entre los cuales descuella el de Rialto[22] a
  la salida del Gran Canal.

  Todas las calles de Venecia, sin exceptuar una, estan
  embaldosadas, de modo que se marcha con la mayor comodidad:
  abundan los comercios y tiendas elegantes; el numero de ellos
  que cuenta la ciudad, segun observe en una estadistica que
  busque en Venecia, es el de 5,200.

  Hay, segun los datos de la municipalidad, 20,000 casas, y
  160,000 habitantes.

  En materia de teatros publicos solo vi tres, y no creo que haya
  mas: el de Fenice, que es el principal y muy bueno; el de Apolo,
  y el de la Malibran: no habia compania de opera cuando
  yo estuve.

  En cambio se oyen musicas todas las noches en la bellisima plaza
  de San Marcos: de los muchos cafes que alli se encuentran, y de
  los cuales el de _Florian_ es el mejor, sacan mesas y sillas a
  la plaza, que toda esta perfectamente embaldosada. Alli acude
  mucha gente, y los delicados sorbetes que se sirven se toman
  agradablemente oyendo diferentes cuadrillas de musicos y
  cantantes que se suceden en el orden de sus conciertos al aire
  libre. Por lo regular, mejor dicho de seguro, cada grupo de
  musicos tiene por postulante una encantadora veneciana, de ojos
  negros y perfecta hermosura. Inutil es anadir que recoje
  bastantes _esbancigas_, moneda austriaca que alli circula, del
  valor de una lira italiana.

  Ya que por incidencia he hablado de las venecianas, bueno sera
  decir que son arrogantemente hermosas: las mujeres mas bellas
  que he encontrado en todos mis viajes. No es extrano pues que el
  Ticiano adorne sus inspirados lienzos con tan raras y
  sorprendentes bellezas que nos parecen ideales: los originales
  de sus seductoras mujeres los hallaria por todas partes, se
  paseaban a su lado, no hizo mas que copiar. Son verdaderamente
  admirables las venecianas: sabido es que nuestras arrogantes
  espanolas son celebradas en toda Europa por su belleza; pues yo,
  todo lo que puedo decir, a pesar de mi inmenso amor patrio, es
  que no sobrepujan a las hijas de la un tiempo poderosa y temida
  republica reina del Adriatico.

  Vamos ahora a los encantados palacios de Venecia.

  El famoso Gran Canal, teatro de tanto recuerdo, por cuyas
  serenas ondas han cruzado tantos valientes capitanes, tantos
  inspirados artistas, tantas hermosas mujeres, tantos arrojados
  marinos, todo el senado y aristocracia veneciana en sus
  elegantisimas gondolas: ese celebrado canal, que ha escuchado
  tantas palabras de amor, tantas serenatas de trovadores, que ha
  presenciado tantas citas, que ha servido de palenque a la
  bulliciosa alegria de sus animadisimos carnavales, ese lindisimo
  canal, que vio cercar sus riberas por ambos lados de estupendos
  palacios de marmol, que se vio surcado, sin quejarse, por tantos
  centenares de lujosisimas gondolas; ese historico canal, que
  crecia en magnificencia y hermosura todos los dias a compas de
  las conquistas venecianas que le adornaban de marmoles y jaspes
  preciosos; ese canal, digo, contemporaneo de la grandeza de la
  republica, es hoy testigo tambien de su postracion y
  abatimiento.

  Pareciome al recorrerle de un extremo a otro, las diferentes
  veces que le cruce, que solo me paseaba por en medio de ruinas y
  escombros: su rica historia de conquistas y aventuras hablabame
  con el silencio y la soledad.

  En vano diriji mis afanosas miradas a los innumerables palacios
  que bordan el canal; cerrados estan todos sus balcones y
  ventanas: las gondolas no estan como en lo antiguo ancladas a
  las puertas de los palacios esperando a los venecianos que con
  sus elegantes vestimentas le cruzaban sin cesar: todo es
  silencio y tristeza, todo es soledad y ruinas ... itanto mejor!
  asi es como debe estar la patria el dia que ha perdido su
  independencia ... vestida de luto, llorosa, afligida.

  Yo me alegro que los austriacos busquen inutilmente la historica
  animacion de Venecia: el silencio los rodea, viven solos,
  enteramente aislados, ni un solo paisano se reune jamas con el
  tudesco, viven con el arma al brazo; el silencio de la ciudad
  que en su desgracia llora, les reprende su cobarde usurpacion.

  iAh! ?cuando sera libre? siempre me llevan los recuerdos, no lo
  puedo remediar, iba a hablar de los palacios y no se cuanto he
  escrito en un minuto: vamos atras.

  Entre todos los bellisimos palacios del Gran Canal, descuella y
  sobresale el de Pesaro: se compone de tres cuerpos, cada uno
  enriquecido con esbeltas columnas de los mas preciados marmoles,
  vestido con el brillante ropaje de las arquitecturas gotica y
  arabe: con un opulento lujo de preciosos ornamentos que lejos de
  hacerle degenerar en churigueresco aumentan la belleza de su
  severidad.

  Tres grandes puertas en forma de arco le dan entrada por el lado
  del Canal Grande: hallase como todos rodeado de agua, novedad
  deliciosa para el viajero. Para llegar a sus puertas es preciso
  ir en una gondola: las primeras gradas de la escalera que le dan
  acceso, hallanse cubiertas por el agua: se atracan las graciosas
  embarcaciones a unas astas que a las puertas de los palacios se
  encuentran, y se penetra con toda comodidad en el vestibulo.

  Los patios, con elegantes columnas de marmol; la regia escalera
  principal, embellecida con magnificas estatuas; todo el interior
  en una palabra, aunque silencioso y triste, correspondiendo a la
  admirable fachada del canal.

  Nada ciertamente mas artisticamente bello que el palacio de
  Pesaro, situado al centro del Gran Canal y unido al de Catalina
  Cornaro, reina que fue de Chipre. El palacio de Pesaro, como
  todos los del Gran Canal, esta solo y triste, deshabitado y en
  abandono; hanse ya casi extinguido las familias de los senadores
  y de los duxes: como falta la patria falta todo: los palacios
  portentosos que alli abundan se venden por insignificantes
  cantidades: la celebre Taglioni posee tres en el Gran Canal: con
  lo que la han costado apenas podrian pagarse los cimientos
  de uno solo.

  El palacio de Catalina Cornaro es hoy oficina del Monte de
  Piedad ... es un gallardo y majestuoso edificio, que, como todos
  los del Gran Canal, costo millones; fue animadisimo teatro de
  bailes, reuniones y aventuras; hoy ... recuerdo triste de un
  pueblo que fue nacion, y al presente _provincia_ de Austria.

  Frente por frente al de Catalina Cornaro se levanta el palacio
  de Cadoro, admirable y bello: a su lado el de Marcello, donde
  existe un opulento deposito de antigueedades de arte muy digno de
  ser visitado; conocese en Venecia bajo el nombre de coleccion
  _Riccheti_: hay muchos y buenos cuadros, estatuas, mosaicos,
  pedreria, tapices, molduras, cuanto puede desearse: alli compre
  un reloj que me dijeron haber pertenecido a Catalina Cornaro,
  figura que yo he tratado de dibujar en mi primer ensayo
  dramatico.

  El palacio de Gritti, proximo al puente de Rialto, en su mayor
  parte de marmol, admirable. Este palacio, como otros muchos que
  hay hacia el fin del Gran Canal, tiene por fuera, en sus
  paredes, nada menos que frescos del inmortal Ticiano: las
  lluvias, el tiempo y la incuria, han medio borrado los sublimes
  toques del gran maestro.

  Asi es todo Venecia: maravilloso y sorprendente, pues sorprende
  y maravilla ciertamente ver que lo que ningun palacio de las
  grandes ciudades de Europa tiene apenas en su interior, frescos
  del Ticiano, los palacios de Venecia, la oriental, porque asi es
  preciso llamarla corrigiendo el mapa, los tienen por fuera.

  Tocando tambien con el puente de Rialto, el palacio bellisimo de
  Manin[23], ultimo dux, que por su sobra de buena fe y falta de
  energia fue causa del triunfo de Napoleon. Los estilos de este
  palacio, los de casi todos los del Gran Canal, son gotico,
  corintio, arabe y paladio, felizmente combinados, sin mezclarse.

  Otro de los mas elegantes palacios del Gran Canal es el de
  Foscari, triste como esta, mas seductor aun: es todo gotico,
  soberbio, admirable. Se encuentra a la revuelta o recodo del
  Canal, da frente a los cinco palacios de Mocenigo y al de la
  familia Cornaro.

  Tocando con el de Foscari, el palacio Balbi, donde habito
  Napoleon: el de enfrente, uno de los cinco de Mocenigo, sirvio
  de morada al ilustre Byron; alli escribio los primeros cantos de
  su _Don Juan_.

  Palacio del Hotel de la Villa, alli cerca, frente al palacio que
  fue Embajada de Espana: al lado un elegante puente de hierro que
  hace poco han construido.

  Entrando en el Gran Canal, por el desembarcadero del camino de
  hierro, a la izquierda, frente a una iglesia, un medio palacio,
  de historia original. Pertenecio a Francini, noble veneciano que
  tenia dos hijos: al morir, dispuso que heredasen por iguales
  partes, y no habiendose convenido de modo alguno, en razon a la
  perversidad del uno, se demolio exactamente la mitad del hermoso
  palacio, quedando dividido por el medio segun se ve hoy todavia.

  Hacia el centro del canal, los palacios de la duquesa de Berry,
  de Don Juan, el hermano de Montemolin, y del duque de Burdeos.

  El palacio de Bellas Artes, tambien en el Gran Canal, encierra
  milagros de arte; nadie salga de la encantada ciudad sin
  visitarlo.

  La sala de la Asuncion, llamada asi por el cuadro del Ticiano
  del mismo asunto, es verdaderamente una joya de inmenso valor.
  Aparte del lienzo que da nombre a la sala, y que por si solo
  puede enriquecer cualquier museo de Europa, hay Tintoretos y
  Veroneses divinos a derecha e izquierda: alli estan tambien la
  primera y la ultima de las obras del gran Ticiano, cinco
  soberbias telas en la techumbre, cuatro de Verones, otro del
  inmortal veneciano, incrustados entre preciosas molduras.

  Un portentoso prodigio del Tintoreto, dando frente al cuadro de
  la Asuncion.

  En otra sala que hay contigua, es preciso permanecer un par de
  horas por lo menos: la coleccion de disenos de Rafael que alli
  se ofrece a la admiracion, es por si sola un precioso museo: al
  lado de los disenos se ostentan inimitables ocho o diez cabezas
  del Ticiano: no hay nada mas admirable; y en esta misma sala
  tambien, para que nada falte al interes del arte, poderosamente
  sobreexcitado y satisfecho ya, se encuentra perfectamente
  conservada en una caja de cristal la mano derecha del gran
  Canova: la misma que manejo el cincel que ha producido tan
  asombrosas estatuas.

  A proposito de hombres celebres, y ahora que me viene a la
  memoria, tambien visite la casa que habito Goldoni, el autor de
  tan buenas comedias.

  Otra visita indispensable en Venecia es la del Seminario
  Patriarcal, proximo a la iglesia de la Salud.

  Alli abundan, como por toda la ciudad encantada, las obras de su
  mas distinguido hijo, cuadros del Ticiano: el Verones ha escrito
  tambien su inspirado nombre en soberbias telas que alli brillan.

  La fabrica de tabacos, con un espacioso y bello edificio, se
  halla junto al Campo de Marte, detras de San Nicolas; merece
  verse; coleccion admirable de mujeres encantadoras, de belleza
  artistica.

  Hay en Venecia buenos hoteles y cafes, tiendas elegantes,
  profuso alumbrado de gas, sociedad amabilisima y facil,
  bibliotecas, muchisimos edificios notables, buenas librerias.

  No tengo mas apuntes que consultar: escrito queda cuanto mi
  memoria recuerda haber visto; sali de la ciudad para regresar a
  Milan, con la cabeza y el corazon henchidos de recuerdos que
  conservare toda mi vida, con fervientes deseos de volver un dia,
  con ardientes plegarias por la emancipacion de la
  ciudad querida.

  Con lo que yo vi, hay asunto para un volumen; yo me he limitado
  a trazar en compendio, y segun el orden de mis apuntes, todo lo
  que queda apuntado.

  Saludemos nuevamente a Venecia y emprendamos el camino de
  _Turin_.

  Pero antes de salir de Venecia, tengo que apuntar una cosa que
  habia olvidado.

  El mismo dia que llegue a Venecia, chocome, y lo pregunte,
  porque las airosas gondolas que recorren las calles estan
  vestidas de luto, con bayetas negras.

  Yo, con mi caracter exaltado, supuse, antes de preguntarlo, que
  seria una manifestacion de luto nacional por la perdida de la
  independencia; halague esta idea, y temi que no fuera cierto mi
  pensamiento, y en verdad no lo era.

  Un veneciano que tenia pretensiones de erudito, me conto con
  aire melodramatico la historia de Faliero y su tragica muerte,
  haciendo partir de este acontecimiento la costumbre de tener
  enlutadas las gondolas.

  Esta explicacion no me satisfizo, porque bien se deja entender
  que aparte de que fue justa y ejemplar la sentencia de Marino,
  el senado y el dux no hubieran tolerado una manifestacion tan
  contraria a sus soberanos decretos.

  Nada repuse a mi companero, calle y tan luego como supe donde
  estaba la Biblioteca, hice lo que siempre que tengo una duda,
  busco inmediatamente el medio de resolverla.

  En mi calidad de extranjero, nada tenia de extrana mi pregunta:
  me diriji al que me parecio ser director del Establecimiento, y
  con extrema cortesia satisfizo mi curiosidad.

  La cuestion es muy sencilla: los nobles de Venecia, dados a la
  opulencia y al lujo, empezaron con sus elegantisimas gondolas,
  que es como si dijeramos coches de gala, a oscurecer las del
  dux. El fausto fue creciendo cada dia: el Gran Canal viose
  henchido de magnificas gondolas, con incrustados de marfil, con
  estupendas molduras, con cortinajes y pabellones de damasco.
  Despertose un sentimiento muy pronunciado de rivalidad que dio
  origen a enemistades, duelos, y crecidisimos dispendios en
  las familias.

  El momento habia llegado; el Senado veneciano, que jamas se
  dejaba imponer, y que en mas de una ocasion tuvo arranques que
  no correspondian a un poder republicano, dispuso, e hizo bien a
  mi juicio, en atencion a las fatales consecuencias que producia,
  que todas las gondolas, sin exceptuar una, fueran iguales, y
  estuvieran cubiertas con una bayeta negra.

  La ley se ejecuto, y hoy esta aun en vigor; he aqui todo
  explicado.

  De Venecia regrese a Milan deteniendome en Verona: ya he hablado
  de esta ciudad. En Milan visite de nuevo la catedral, y teniendo
  que volver a Suiza sin atravesar los Alpes por el peligroso y
  encantador paso del San Gotardo, decidi dirigirme a Turin, para
  entrar en Suiza por el Monte Cenis y la Saboya: asi lo ejecute.

  En Milan tome billete en la diligencia hasta Novara, cuya
  distancia se recorre en siete horas.

  La carretera es sobradamente buena, no deja nada que desear;
  pintoresca y deliciosa la campina.

  Al cruzar la frontera de Milan para entrar en territorio
  piamontes, antes de Novara, la policia austriaca detuvo una hora
  la diligencia, nos registraron los equipajes, hojearon y visaron
  los pasaportes; y con el pecho prodigiosamente dilatado, con el
  jubilo del que sale de un calabozo para recobrar la libertad
  querida, con el alivio de una ponderosa carga que me oprimia,
  sali del territorio que profanan los tudescos, y pise el
  liberrimo suelo del _Piamonte_.

  Habia salido de Milan a las seis de la manana, entre en Novara a
  las dos de la tarde. Inmediatamente se agolparon a mi cabeza
  todos los recuerdos de Carlos Alberto, y solo asi me intereso
  Novara, que en verdad tiene poco que ver.

  Quiza un pensamiento de ambicion fue causa de la derrota de
  Carlos Alberto; quiza la ambicion que en Novara se mostro fue
  origen de deplorables acontecimientos... ?Quien sabe si a no ser
  por ella Milan y la heroica Venecia no hubieran sacudido su
  ominoso yugo?

  En Novara estuve una hora: a las tres de la tarde subi a uno de
  los coches del tren que salia para Turin, y a las diez de la
  noche entre en la capital del Piamonte.

  El camino de hierro que une Turin con Novara esta muy bien
  acabado; sus terraplenes y nivelaciones, acertadamente
  concluidos, prestan al movimiento de los carruajes una
  facilidad suma.

  Ninguna poblacion notable se encuentra en todo el trayecto: la
  campina es deliciosa y alegre, esta bien cultivada: las
  estaciones todas muy animadas, el servicio esta bien atendido.

  A media legua de Turin hicimos alto: todos los viajeros y
  equipajes se trasladaron a los omnibus que aguardaban, media
  hora despues entramos en Turin.

  El camino de hierro no estaba completamente terminado mas que
  hasta el sitio indicado. Hoy llega a Turin.






  #TURIN.#


  La capital del Piamonte, que yo habia sonado bellisima, es una
  ciudad muy linda, no puede negarse, pero extremadamente monotona
  e insustancial.

  Todas sus calles estan cortadas por el mismo patron; fastidia y
  cansa una igualdad tan estudiada: sus arcadas magnificas, que
  prudentemente repartidas hubieran dado fisonomia a la ciudad,
  hermoseandola, encierran la vista en circulo tan limitado y
  monotono que cansan hasta el disgusto.

  Aunque la ciudad es pequena abundan las colosales plazas: la mas
  bella para mi es la de _Victorio Emmanuel_, al extremo de
  la ciudad.

  Su extension es prodigiosa; hallase circuida por tres fachadas
  de indispensables arcos, elevados y espaciosos como todos.
  Cierrase en forma de semicirculo por el lado de la larga calle
  que conduce en linea recta a la plaza del _Palazzo Vecchio_.

  A los pies de la inmensa plaza se tiende el historico Po, con
  sus cristalinas y abundantes ondas. Desde el centro de la citada
  plaza se ofrece un cuadro muy pintoresco: el caudaloso rio, que
  salva un elegante puente de piedra de cinco arcos, al fin del
  cual, y dando frente, se levanta la iglesia de la _Gran Madre di
  Dio_, con su esbelta cupulita por corona, y un humilde peristilo
  con columnatas por frente: a derecha e izquierda y cerrando el
  horizonte, artisticas montanas, vestidas pomposamente
  de verdura.

  A la derecha, y situado sobre una pintoresca colina, se presenta
  un convento de frailes; a la izquierda, la bellisima iglesia de
  la _Superga_, con elegantes columnas, dos torres y una
  airosa cupula.

  Antes de pasar adelante quiero apuntar la impresion que me
  produjo la vista de los frailes.

  En Venecia fue donde por primera vez pude examinar de cerca un
  monje. Acostumbrado a oir hablar de ellos desde mi ninez, en el
  sentido que hoy se hace; persuadido yo de que es una institucion
  que paso para fortuna de la humanidad, y que paso para no volver
  jamas; sin tener una idea precisa de ellos, porque en Espana
  fueron abolidos cuando yo tenia siete anos, confieso francamente
  que al pasar junto a mi el primero que se ofrecio a mi vista en
  Venecia, me separe espontaneamente por un movimiento casi
  repulsivo.

  Le observe con curiosidad suma, y cuando le perdi de vista, me
  felicite nuevamente, como lo habia hecho otras veces, de que no
  les hubiera en mi pais.

  Estoy hasta la evidencia convencido de que los monjes han pasado
  para siempre y por fortuna; las instituciones humanas todas
  tienen su epoca.

  Otra de las buenas plazas de Turin es la de _Carignano_: ancha y
  espaciosa, con majestuosos edificios.

  La plaza del Palacio Viejo, detras del cual reside el rey de
  Cerdena en un edificio que llaman palacio, por equivocacion sin
  duda, es grande y despejada como todas las de la ciudad: a ella
  desembocan las calles mas elegantes, donde el comercio tiene sus
  lujosas tiendas[24].

  El Palacio Viejo, que aislado se ofrece en medio de la plaza, no
  logro interesarme un minuto a pesar de su antigueedad venerable y
  su color historico. Sus lienzos desiguales y abandonados, sus
  viejos torreones, su balconaje oscuro y pobre, su mezquina
  estatura que no llega ni con mucho a la talla de los palacios,
  todo su conjunto en una palabra no ofrece nada que admirar,
  razon por la que seguimos adelante, y a la verdad que es un
  apuro no pequeno para mi, que no se donde llevar al lector: itan
  diferente es Turin de Venecia[25]!

  Uno de los mas bellos ornamentos de la capital del Piamonte para
  mi, es natural, y nada debe a los hombres.

  Hablo de los magnificos Alpes, siempre portentosamente
  admirables, con su secular cabellera de blanquisima nieve.

  El nombre de la nacion indica sobradamente la situacion de los
  Alpes en Turin: _Piamonte_, es decir, al pie de los montes.

  Efectivamente, al entrar en muchas calles de Turin, rectas y
  llanas en su mayor parte, presentanse de repente los Alpes,
  cerrando el horizonte, cerrando la calle, materialmente al pie.
  Esta soberbia decoracion, que tanto me seduce y encanta,
  hermosea a mis ojos las calles de _Torino_, cierra
  majestuosamente los horizontes con montanas de plata que al
  esplendor del sol deslumbran, nos ofrece dentro de la ciudad las
  esplendidas magnificencias con que Dios engalano su perfecta
  obra, y embellece todo, el cuadro y los accidentes.

  Esta tan intima vecindad de los Alpes, hace que el invierno en
  Turin sea excesivamente frio, si bien se neutraliza su accion
  como en Suiza por la frecuencia y abundancia de las nieves.

  Las iglesias de Turin, consideradas bajo el aspecto del arte, no
  ofrecen absolutamente nada que admirar[26].

  Es Turin quiza la unica poblacion de Italia que carece de
  templos monumentales, de iglesias donde el arte brilla: recorri
  muchas y no encontre una sola que merezca un elogio, se entiende
  bajo la calificacion de artistica.

  Uno de los sitios mas pintorescos de los alrededores de Turin es
  el llamado _Vigna della Regina_: frondosidad y verdura, alegres
  y blancas casas, colinas lindisimas.

  A poca distancia del Puente del Po, que une como ya he dicho la
  plaza de Victor Manuel a la iglesia de la Gran Madre de Dios,
  acaba de construirse un puente colgante que yo cruce despues de
  haber pagado una corta cantidad que exigen por el paso, segun
  sucede en Londres en varios puentes.

  El _Dora_ corre tambien por Torino.

  Una gran calle, anchisima y espaciosa, con dobles filas de
  arboles, rodea la ciudad por un lado; es un paseo muy bueno que
  hermosea la proximidad del Po.

  En Turin existen muchas librerias que surte en su mayor parte el
  comercio de Paris: encuentranse muchos y buenos libros: los
  gabinetes de lectura y las bibliotecas, asi como los demas
  establecimientos literarios de Turin, estan bien montados y
  comprendidos.

  En materia de hoteles y cafes hay abundancia, en especial de los
  ultimos, que por todas partes se encuentran. Los teatros, a
  excepcion del Real, son de pobre aspecto; estaban muy poco
  animados cuando yo los vi: bien es verdad que la tragica Ristori
  con toda la compania del primer teatro de verso de Turin se
  hallaba en Paris, donde despues la vi.

  Asisti a una representacion de la _Linda_ en un miserable teatro
  llamado _Cervino_, teatro que esta a la derecha de la plaza de
  Victor Manuel.

  La compania era detestable; la orquesta de provincia; el
  interior del llamado teatro dificil de describir: la _Linda_ que
  cantaron, muy fea, con perdon de Donizetti; que sea dicho con
  verdad no la hubiera conocido. El mejor teatro de Turin es
  el Real.

  Una de las visitas que ningun extranjero debe dispensarse en
  Turin es la del Museo Egipcio.

  El edificio en que se halla la coleccion egipcia es un antiguo
  palacio que esta en una de las principales calles de Turin, la
  calle Nueva.

  En el mismo establecimiento hay una corporacion literaria y un
  gabinete de agricultura.

  Segun me dijeron en Turin, la coleccion de momias y bustos
  egipcios de que hablo, fue reunida y comprada por un frances que
  queria vendersela a Luis Felipe. Parece que no habiendose
  convenido en el precio, Carlos Alberto ofrecio lo que pedian y
  la obtuvo, enriqueciendo de este modo su pais con una rara y
  preciosa coleccion.

  En el piso bajo del edificio, ocupan dos salones, estatuas,
  bustos, columnas y restos de templos, todo egipcio puro, con sus
  correspondientes jeroglificos y sus ininteligibles
  inscripciones.

  Es curiosisima esta coleccion, y digna por mas de un concepto de
  ser visitada.

  Alli, en presencia de aquellas columnas, la antigueedad renace, y
  el Egipto, que antes que la Grecia misma fue cuna del saber y de
  una civilizacion muy adelantada, sobre todo en artes, se ostenta
  todavia joven y artistico.

  Hay alli cinco o seis estatuas de los infinitos dioses que el
  politeismo egipcio creo para halagar sucesivamente todas las
  pasiones, aun las mas torpes. Tambien se encuentran en esta
  coleccion cuatro o cinco templos egipcios en miniatura; dan una
  exacta y cumplida idea de los verdaderos, porque contienen hasta
  el mas pequeno detalle.

  En el ultimo piso estan las momias, perfectamente conservadas e
  intactas, despues de los siglos que cuentan.

  Entre ellas hay una de un sacerdote egipcio de remota
  antigueedad: cuentanse diez y seis o diez y ocho admirablemente
  conservadas.

  El gabinete de historia natural es tambien curioso: se compone
  de riquisimas colecciones de aves, cuadrupedos, pajaros, etc.,
  etc., en muy buen numero.

  Hay unos empleados muy amables, que, mediante cierto saludo
  expresivo de manos, explican y ensenan todo.

  Alli tambien, como en el nuestro de Madrid, se ensena muy bien
  disecado y puesto el colosal esqueleto de un megaterio.

  Los tres reinos mineral, animal y vegetal con sus diferentes
  ramificaciones y familias, estan dignamente representados con
  ricas colecciones. El gabinete ocupa diferentes salones; los
  objetos estan muy bien clasificados.

  El museo de pinturas, cerca del palacio que habita Victor
  Manuel, es pobremente pobre y apenas merece una hora de examen:
  componese en su mayor parte de copias, y los buenos maestros de
  las escuelas de Venecia, Florencia y Roma no aparecen por alli.

  El aspecto general de Turin, es el de un pueblo que cuenta
  cuatro dias de existencia; todo es nuevo, todo es reciente,
  todo moderno.

  En vano se pregunta el viajero donde estan los edificios que en
  todas partes existen de las generaciones que fueron; inutil es
  querer buscar el Turin del dia anterior; no se le encuentra,
  porque no existe.

  Esta circunstancia, muy atendible para mi, que busco en un
  pueblo sus antecedentes y su pasado, unida a la de su cansada
  monotonia de un todo igual, me hicieron abandonar Turin a los
  pocos dias de mi llegada.

  Esto mismo creo sucedera a todos los extranjeros que como yo
  vayan con el unico objeto de visitarle.

  El sistema de comunicaciones, desde que el Piamonte ha entrado
  de buena fe en la senda de un pueblo constitucional, que marcha
  sin obstaculos a su desenvolvimiento y progreso, ha recibido un
  impulso importantisimo, que ayudando a su presente enriquece ya
  el porvenir, porque sabido es que las comunicaciones son hoy una
  segura fuente de progreso y riqueza.

  Parten de Turin diferentes lineas ferreas bien construidas y
  llenas de vida y animacion.

  Por todos los sitios que recorren van repartiendo vida y
  movimiento, aproximan los pueblos a la capital; cambian
  ventajosamente, y con utilidad general, todos los productos;
  promueven las obras de utilidad y de recreo por donde pasan, y
  aumentan en una palabra la riqueza publica, como sucede en todos
  los paises que cuentan buenas comunicaciones.

  De Turin hay caminos de hierro a Novara, Genova, Alejandria y
  Suse, al mismo pie de los Alpes.

  Las lineas todas son muy importantes, en especial las de Novara
  y Genova: los carruajes son buenos, excelente nivelacion,
  movimiento y servicio.

  El camino de hierro de Turin a Suse, linea de unas catorce
  leguas espanolas, habla muy alto en pro del Piamonte. La linea,
  importante bajo todos aspectos, marcha por el lado de los Alpes,
  y en direccion a la Saboya, venciendo grandes obstaculos
  materiales, como son las faldas de esos tremendos montes que
  rodean Turin.

  Esta fue la que yo escoji para regresar a Suiza.

  Sali de Turin a las tres de la tarde: a las cuatro y media
  llegamos a Suse, tocando materialmente con el Monte Cenis, y por
  consiguiente con inmensas alturas que subir.

  Su paso por alli es ya imposible; yo habia tomado billete desde
  Turin a Ginebra: llegado a Suse subi a la diligencia, tirada por
  catorce vigorosas mulas, y despues de subir constantemente nueve
  horas, llegamos a la cima del altisimo monte, coronado de nieve
  resplandeciente.

  Eran las dos y media de la madrugada; en un hotel que alli
  existe tomamos cafe con leche, y seguimos nuestro camino, que
  desde alli es de descenso, y de descenso constante, no
  interrumpido un momento hasta llegar al mismo Ginebra.

  El camino es soberbio, imponente, magnifico: los Alpes, esos
  portentosos montes que he tenido el sin igual placer de cruzar
  por diferentes sitios; esas altisimas montanas que el grande
  hijo de Cartago atraveso el primero, por uno de los milagros que
  aborto su genio, se ofrecieron de nuevo a mi admiracion al
  atravesar la Saboya.

  Valles profundos henchidos de nieve, cascadas bulliciosas y
  brillantes, precipicios de inconmensurable grandeza, el pequeno
  San Bernardo, colinas seculares de perfiles y contornos
  pintorescos, una asombrosa carretera que los salva y cruza desde
  el lado de Suse, cerca de Turin, hasta las mismas calles de
  Ginebra, todos estos accidentes reunidos, hicieron de mi viaje
  un estudioso y agradable recreo, que me produjo una no
  interrumpida serie de emociones halagueenas.

  A media legua de Chambery, capital de la Saboya[27], empiezan a
  verse las magnificas y numerosas casas de campo que la
  aristocracia de Saboya y los ingleses y alemanes que viajan han
  levantado en su derredor. Es un delicioso sitio de recreo en los
  meses de verano, con la agradabilisima vecindad de los Alpes, el
  pintoresco Chamouny, el Monte Blanco, el hospicio de San
  Bernardo, y los _Glaciers_.

  La capital de la Saboya tiene muy pocos encantos para el
  viajero: solo hay dos calles buenas: al fin de la principal, se
  levanta un monumento consagrado a un hombre verdaderamente
  grande y modesto: es una fuente de marmol, coronada por una
  estatua de bronce, busto del ilustre ciudadano de Chambery[28]
  que lego parte de sus inmensos bienes a los pobres; que levanto
  y fundo con bienes raices propios la casa de expositos, que
  detras de su estatua se levanta, que creo y doto una escuela de
  educacion gratuita para los pobres, y que hizo enfin otras
  muchas obras de relevante caridad, que granjeandole el amor de
  los que le conocieron, le ha asegurado la veneracion de los que
  viven y el respeto de los que vendran.

  Hay en Chambery dos buenos hoteles y otros muchos medianos, un
  teatrito, una catedral curiosa, algunos cafes, y una calle de
  tiendas elegantes.

  Desde Chambery a Ginebra, se encuentran algunos pueblos
  importantes: la campina esta bien cultivada, en cuanto se puede,
  y es muy limpio y alegre el aspecto de los pueblos que salen al
  paso desde Chambery a Ginebra.

  Llegue a esta ultima ciudad que ya he descrito al hablar de
  Suiza, y desde Ginebra a Berna, encontre mas comodidades que en
  ningun pueblo de Europa.

  Hice la travesia en catorce horas, pasando por Yverdon y
  Neuchatel, viajando en vapor por lagos, en vapor por tierra, en
  diligencia y en omnibus, todo en poco tiempo, y
  admirablemente bien.

  Y aqui terminan mis apuntes del viaje a Italia: el recuerdo
  agradabilisimo de Venecia le guardara eterna y cuidadosamente mi
  memoria: ninguna de las grandes capitales que he visitado, tanto
  en Europa como en America, me ha producido la emocion que la
  reina del Adriatico hizo en mi animo; bien es verdad que Venecia
  no se parece a ninguna ciudad.

  El paso de los Alpes por el San Gotardo merece por si solo un
  viaje: buen recuerdo tambien.

  La Italia tiene excelentes carreteras, y los medios de
  comunicacion reciben todos los dias un grande impulso.

  El Piamonte marcha a la cabeza de los demas pueblos de Italia, y
  sus vias ferreas bien construidas, abarcaran dentro de poco y
  sujetas a un solo centro comun, las diferentes provincias que
  constituyen el reino.

  Nada digo de Florencia, porque solo permaneci veinticuatro horas
  en su recinto; faltame visitar detenidamente Roma y Napoles. Y
  ahora que quedan recopiladas y en compendio mis impresiones de
  Italia, el lector me sigue a una corta expedicion al que fue un
  dia teatro de Lola Montes, y desde alli a Viena.






  #ALEMANIA.#


  De Berna a Munich, capital de Baviera, hay solamente un paseo.

  Esta circunstancia, que me proporcionaba el deseado placer de
  conocer en pequeno la Alemania, el pueblo mas pensador de
  Europa, me decidio a hacer un corto paseo de Berna a Munich, y
  de alli a Viena.

  Desde la capital federal de Suiza a Zurich, la diligencia
  recorre la distancia en trece horas: alli se toma el corto
  trecho que hay de camino de hierro, se vuelve a subir a la
  diligencia por tres horas, y se llega a la frontera bavara, y
  desde alli a Munich, camino de hierro, tres horas y media.

  Las comunicaciones en Alemania tienen algo de diferente de todas
  las demas de Europa: la grave formalidad que caracteriza a los
  hijos de la Germania, hasta en el mas insignificante detalle de
  la vida, imprime un caracter especial a todo lo que ellos hacen,
  a todo lo que ellos emprenden.

  La dignidad y el espiritu humilde reunidos, hacen de los
  alemanes unos seres complacientes y formales, que yo prefiero
  con mucho a la falsa e interesada cortesia de los franceses, a
  la seca y desabrida aspereza de los ingleses, y a la humillante
  insinuacion de los italianos.

  Yo amo la Alemania: he tenido la complacencia y la satisfaccion
  de ver confirmadas las opiniones que habia formado de las
  naciones de Europa que he visitado antes de salir de Espana.

  Cierto es que para juzgar los pueblos es indispensable
  visitarlos: el frecuente y continuado trato con los extranjeros
  hace que desaparezca del todo y para siempre esa prevencion que
  para tratarlos tiene aun el hombre mas instruido, cuando no ha
  salido nunca de su pais. Se ven y aprenden muchas cosas nuevas,
  se ensancha el circulo de los conocimientos, se toma una idea
  cierta del estado de los pueblos que viven mas alla de las
  fronteras de su pais, se adquiere insensiblemente y sin
  advertirlo una suma de conocimientos especiales, se estudia, se
  ve, se toca, se compara, se discurre con exactitud sobre la
  grandeza y decadencia de las naciones. Se analiza el espiritu
  publico de cada pueblo, se asiste a su vida interior, se aprende
  mucho en una palabra.

  No hay libro mas precioso que el del viaje, que es, por decirlo
  asi, una geografia practica: pero no es menos cierto, reanudando
  mi truncado pensamiento, que hay ideas generales que puede uno
  formar sobre otros paises sin haber salido del suyo, y esas son
  precisamente las que yo he confirmado con mis viajes.

  Siempre mi predileccion al pasar revista a las naciones se la
  acordaba a la Alemania.

  Me apresuro a protestar contra la deduccion que pudiera hacerse
  suponiendo que en politica yo prefiero el sistema de la mayor
  parte de los gobiernos alemanes: no, de modo alguno, y hasta
  inutil era esta protesta, pues escritas y publicadas estan mis
  opiniones sobre el gobierno de Austria.

  No, no hablo de eso; hablo de la Alemania inteligente, de la
  Alemania pensadora, de la Alemania literata, de la Alemania
  estudiosa y grave, de la Alemania instruida y profunda.

  Es sin duda alguna la Alemania la nacion mas avanzada de Europa
  en letras; el pueblo que mas medita y lee, el pueblo que tiene
  mas conciencia literaria, mas rectitud pensadora, si se me
  permite la frase.

  Al entrar en Alemania empieza a sentirse ya el ruido de las
  prensas que gotean libros, el vuelo de los ilustrados periodicos
  que circulan: empiezan a verse graves fisonomias que el estudio
  y solo el estudio plega; no el tumulto politico como en otros
  paises, no la aturdida existencia como en los mas.

  En Alemania, al reves que en Francia, se lee y estudia mas que
  se escribe. ?Pero por ventura pueden compararse en algo esos
  dos pueblos?

  La Espana literaria es muy apreciada en Suiza y Alemania, y en
  Inglaterra tambien; en Alemania sobre todo, donde sin cesar se
  estudia y traduce, comenta y admira, el tesoro literario de
  nuestro pais.

  Pero vamos a entrar en Munich, que sino no llegaremos nunca.

  Una circunstancia indispensable para el extranjero que visita la
  capital de Baviera y quiere sacar todo el partido posible, es
  ... la de saber sepultar en su estomago una docena por lo menos
  de vasos de cerveza, por dia se entiende, si puede beber mas
  tanto mejor.

  No es broma lo que acabo de apuntar, es exacto, se bebe cerveza
  todo el dia y en todas partes, con ella se entablan las
  ilustradas polemicas literarias que forman la vida de Munich;
  ella segun parece facilita el uso de la palabra; discutense
  artes, literatura, historia, todos los dias, siempre; ?pero
  como? admirable, admirable, con profundo conocimiento, con
  espiritu clarisimo, con sana y elevada critica.

  En Alemania se pasa todos los dias revista a las literaturas de
  Europa, pero revista concienzuda, razonada, profunda.

  Para gozar del inmenso encanto, que para mi lo es, de discutir
  sobre letras, es necesario saber beber cerveza; no es la cerveza
  de Londres, no es la _pale-ale_ que dan en las tabernas de la
  capital de Albion y que los ingleses tanto aprecian, no, es una
  cerveza agradable que me gusto mucho, muchisimo, pues con ayuda
  de ella presencie animadas e interesantisimas discusiones.

  La primera visita del extranjero en Munich es la de la celebre
  galeria de pinturas que enriquece la ciudad[29].

  Hay ciertamente mucho que ver y admirar en el museo de Munich.
  Se compone de nueve salas; hay colecciones soberbias de pintores
  flamencos y alemanes; riquisimos lienzos de la escuela italiana,
  y cuadros portentosos de la espanola; hay Murillos, Zurbaranes y
  Velasquezes; la galeria de escultura es rica en monumentos de
  Grecia antiquisimos y en obras de Canova.

  A la formacion del museo de Munich ha presidido el orden y el
  buen gusto: el ilustrado monarca que ha estado al frente de la
  nacion hasta hace poco, ese monarca artista que ha hecho tantos
  viajes a Roma solo por estudiar, que tanto ha protegido a los
  artistas, ha consagrado muchos desvelos a la magnifica galeria
  de que hablo.

  Todos los lienzos que alli se admiran, todos los cuadros que la
  constituyen, estan cada uno en su puesto, ocupando el lugar que
  les pertenece en la historia del arte seguida alli paso a paso
  desde su origen y desarrollo sucesivo hasta el apogeo de su
  gloria en tiempo de los Rafaeles y Murillos. En la colocacion de
  los cuadros se ve la mano entendida y sabia de los alemanes: no
  sucede asi en otros museos que he visitado en otros paises: ique
  desorden que traduce ignorancia!

  El inteligente en pintura tiene horas deliciosas que pasar en el
  museo de Munich: alli se estudia y se admira, hay muchas obras
  maestras, hay prodigios de arte, hay muchos lienzos soberbios; y
  como yo no soy pintor y en los museos me limito a admirar,
  concluyo recomendando a todos los que vayan a Munich no se
  salgan sin conocerle.

  Una de las mejores calles de Munich, que yo recorri muchas
  veces, porque me placia estudiar aunque de paso la fisonomia de
  las tiendas y las casas, es la de _Ludwig-Strasse_, larga,
  ancha y bella.

  Los comercios y las tiendas, con ese caracter especial que yo
  encuentro en todo lo que es aleman, con esa exactitud y
  formalidad peculiares, merecen verse detenidamente. Entrando en
  los comercios, aunque no se compre, solo por el gusto que yo
  tengo en todos los pueblos extranjeros de ver y oir, de ver
  hasta los detalles, de oir la manera de expresarse, se aprende y
  se estudia.

  Aparte de esta calle, hay otras muy buenas y elegantes[30], pero
  es sin duda la mejor la citada. Tiene Munich un teatro magnifico
  de opera proximo al Palacio Real, donde ademas se representan
  comedias: uno y otro en aleman, como sucede en Suiza, donde he
  oido casi todas las operas del repertorio aleman. Cuentanse
  otros varios teatros.

  El viajero encuentra en Munich excelentes hoteles, cafes y
  paseos: inutil es anadir que existen muchas ricas bibliotecas
  donde se lee y estudia mucho.

  La Biblioteca central, una de los mayores de Europa, es rica
  sobre todo en manuscritos: los hay del octavo y noveno siglos.
  La coleccion numismatica es preciosisima y numerosa: monedas
  griegas y romanas de la mas alta antigueedad. Un libro magnifico
  que posee la citada biblioteca esta enriquecido con grabados
  originales de Durero.

  La Biblioteca de la universidad se compone de 200,000 volumenes:
  hay otras varias, asi como academias, liceos, catedras,
  establecimientos literarios.

  La sociedad de canto de Munich se compone de nuevecientos
  miembros: se dan magnificos conciertos en el Odeon: cuentanse
  muchos casinos.

  Las iglesias principales de la capital de Baviera son la de San
  Miguel, la catedral, con sus altas torres, la elegante iglesia
  de San Luis, y el lindisimo templo de San Pedro.

  La poblacion de Munich, segun el ultimo censo, se compone de
  110,000 habitantes. Tienen, como en todas partes, establecida la
  libertad de cultos, pero la mayoria es catolica en Munich.

  El templo de la Gloria, que se levanta gallardo sobre la altura
  Sendling, es de estilo dorico: contiene doscientos bustos de
  celebridades nacionales. Delante del edificio se admira una
  colosal y grandiosa estatua de bronce.

  El rio Isar corre cerca de Munich, y alegra y fertiliza su
  campina. Merecen una visita los alrededores, y en especial el
  famoso sitio de recreo, llamado Schleissheim: dista media legua
  de la ciudad, y en el se conserva una preciosa coleccion de
  cuadros, entre cuyas firmas ilustres estan Van-Dyck, Rubens,
  Tintoreto y otros privilegiados artistas.

  Las principales plazas de Munich son las de Maximiliano, Jose,
  Odeon, Panaderos y otras dos cuyos nombres no recuerdo.
  Cuentanse algunas estatuas dedicadas a la Virgen, lo cual me
  llamo bastante la atencion, pues solo en Italia las habia visto.

  En Munich abundan los gabinetes de lectura; y tanto las casas de
  beneficencia como de instruccion estan bien comprendidas.

  Las carceles en su sistema y organizacion interior no dejan nada
  que desear.

  La familia, principal fundamento de una sociedad, descansa en
  Baviera sobre la ancha base de la moral, y del hogar domestico
  salen excelentes ciudadanos.

  El pueblo sabe leer y escribir, y este santo pan del alma, que
  se llama instruccion, que regatean y escasean en muchas naciones
  de Europa los gobiernos, se otorga y se sirve abundantemente al
  pueblo en Munich y en la Alemania toda, en especial en Sajonia,
  que con la Suiza componen las dos naciones del mundo donde la
  instruccion esta mas extendida.

  Uno de los magnificos edificios de Munich es el palacio real,
  tan bello en su interior como por fuera. Una de las salas de que
  consta se llama _Salon de las Hermosas_: alli estan los retratos
  de todas las queridas que ha tenido el monarca, entre las que vi
  a nuestra turbulenta y celebre compatriota, la Lola Montes, en
  pintura se entiende. El palacio esta elegantemente vestido y
  decorado; el arte y el buen gusto le llenan[31].

  La universidad de Munich, a la cual asisten jovenes de todas las
  naciones, suministra a la capital de Baviera una agradable
  novedad para el extranjero.

  El contingente de estudiantes que alli se ven, diferentes de los
  de otros paises, en trajes, en costumbres, en todo, anima la
  ciudad, suministra asuntos a periodistas y escritores, da una
  cifra respetable por ano a la estadistica del consumo de cerveza
  y tabaco, asusta a mas de cuatro maridos, se bate en desafios,
  discute, se mueve, bulle, hormiguea[32].

  El paseo de los Jardines proximo a las cuatro hermosas calles
  que se cruzan, formando tan pintoresco cuadro, es el punto de
  cita y reunion de la sociedad de Munich. Los jardines del Tivoli
  y Hofgarten son tambien deliciosos.






  #VIENA.#


  La capital del Austria, situada en una llanura, rodeada de
  muchas y variadas colinas, aparece desde luego a la vista del
  viajero como una ciudad de importancia.

  La descripcion que en mis apuntes encuentro es breve y concisa:
  habiendo solo permanecido quince dias en Viena, no me fue
  posible estudiar con detencion cuanto la capital contiene digno
  de ser visto: sin embargo, como mi unica ocupacion en Viena
  fuera la de recorrer y visitar lo mas notable, creo que el
  capitulo sobre Viena, aunque corto, no dejara de contener
  algunos datos y noticias.

  De Leipsick y Praga, ciudades que solo visite al pasar, nada
  podre decir; por lo tanto entremos en Viena.

  El Danubio, ese imponente y majestuoso rio que ha presenciado
  tantas batallas y sido testigo de acontecimientos tan
  importantes, atraviesa y rodea Viena con sus ondas alguna vez
  turbulentas. El aspecto del rio, subdividido en tantos canales y
  cursos diferentes como en Viena ofrece, no responde a la idea de
  grandeza que de el se forma el que aun no le ha visitado.

  Las calles de Viena, a excepcion de las modernas, son en general
  estrechas. El aspecto general de la ciudad no es el de una
  capital de la Alemania: la fisonomia de algunos palacios semeja
  mas bien la Italia. Hay sin embargo alguno que otro edificio
  gotico que recuerda la edad media y que presta colorido antiguo
  a la ciudad.

  La iglesia mas imponente y majestuosa de Viena es la de San
  Esteban: su elevado campanario domina todos los edificios y
  asoma su alta cabeza por encima de todo.

  El pensamiento religioso, simbolizado en San Esteban, corona
  todos los ruidos, sirve de cupula a todas las ideas y ampara y
  patrocina todas las emociones. Como la iglesia sea el templo mas
  democratico posible, donde todas las desigualdades se nivelan, o
  al menos deba serlo, segun el pensamiento de Jesucristo, no
  encuentro que merezca censura la idea de dar a las iglesias
  cristianas la talla mas alta entre todos los edificios.

  La torre de San Esteban es un resumen en cierto modo de la
  historia del Austria y de su arte: comenzada en 1100 solo ha
  podido levantarse airosa y esbelta en 1307, empleandose en su
  construccion mas de dos siglos y retratando en ella mil
  vicisitudes y recuerdos. El interior del templo responde a lo
  que desde fuera anuncia: es majestuoso y severo.

  La iglesia de los Agustinos vale la pena de ser vista por mas de
  un concepto: aparte de la belleza del edificio, el celebre
  Canova tiene alli una de las mejores paginas que en marmol ha
  escrito su inspirado cincel. La tumba de la archiduquesa
  Cristina, mausoleo magnifico que la vanidad ha levantado, dio
  origen, y por ello ya merece perdonarse, a que Canova, el
  escultor sin rival, desplegara todo su talento en la obra. Los
  que amen las artes, por poco que entiendan de escultura, no
  salgan de Viena sin visitarla.

  Otro templo notable es el de San Pedro, construido el ano 800
  por Carlo Magno. Su venerable antigueedad y su belleza artistica
  atraen la mirada del observador y contentan la imaginacion, que
  gusta de contemplar un pasado tan lejano y sin embargo tan firme
  y robusto.

  En Viena, no obstante dominar casi exclusivamente la religion
  catolica, tienen tambien la buena suerte de tolerar las demas:
  hay templos para todos los cultos, y colocados unos en frente de
  otros, no hay indiferencia ni hipocresia.

  El palacio del Emperador no es seguramente uno de los mejores de
  Europa; es modesto y nada mas: en el jardin que por un lado le
  adorna se levanta una estatua dedicada a Francisco I. La plaza
  de armas, proxima al palacio, da frente al Jardin del Pueblo,
  cuyo titulo no he comprendido aun; en la capital de un imperio
  gobernado con las formas absolutistas, me figuro que es lo que
  los franceses llaman una _plaisanterie_, aunque no del
  mejor gusto.

  Las calles principales son las de _Herngasse_, de los Senores,
  la _de la Puerta del Cielo_ y otras cuatro o cinco. Me llamo
  mucho la atencion el observar que con bastante frecuencia el
  viajero encuentra en las calles y plazas columnas dedicadas a la
  Virgen, a la Trinidad y otros simbolos religiosos. Yo encuentro
  que las manifestaciones mas expresivas en materia de religion
  son las de las acciones verdaderamente cristianas, que huyen la
  luz y el espectaculo, ocultandose en el santuario de la
  conciencia. Pero en fin, como que tengo una singular
  complacencia en tolerar todo respetando las opiniones de los
  demas, nada digo en contra, emito solamente mi parecer.

  Las plazas mas grandes que yo tuve ocasion de ver en Viena, son
  la de la _Harina_ y la de _Jose_: ambas son espaciosas y
  monumentales. El viajero que guste conocer lo antiguo de las
  ciudades, tiene diferentes visitas que hacer; hay algunos
  edificios que merecen ser vistos. Abundan las fuentes en las
  plazas, lo cual es muy bueno.

  Los establecimientos de beneficencia estan admirablemente
  comprendidos y organizados en Viena: los pobres, esos
  desheredados de la fortuna, que el mundo apenas se digna mirar,
  la religion suavisima y tierna del Crucificado los recoje
  carinosa y los abriga con amor en sus templos hospitales: los de
  Viena dejan muy poco que desear, son admirables.

  Los establecimientos literarios en Viena, como en toda Alemania,
  llaman poderosamente la atencion. Esta parte de la Europa, que
  la elegante Madame de Stael ha llamado la patria del
  pensamiento, y que es en verdad el oriente de donde nos viene la
  luz en materia de adelantos cientificos, consagra un carinoso
  cuidado a reunir libros y monumentos literarios.

  La biblioteca principal de Viena contiene 300,000 volumenes,
  pero de obras escogidas, de tesoros de inteligencia y saber.
  Alli, los monumentos mas preciosos que la ciencia ha levantado,
  se encuentran reunidos: alli, en presencia de tanto y tan
  magnifico caudal de ideas, el hombre comprende su dignidad, su
  grandeza y los altos fines para que ha sido creado. Alli reina
  la inteligencia, soberana del mundo, alli se respira el aire de
  la gloria, alli se levantan esas altas piramides que senalan el
  camino del mundo, alli estan reunidos los heroes del
  pensamiento, los atletas de la inteligencia, alli esta la
  verdadera aristocracia de la humanidad, que cuenta por blasones
  300,000 volumenes: alli esta el orgullo de las sociedades, la
  riqueza del porvenir, la gloria del pasado, el honor de las
  presentes edades.

  En la biblioteca de Viena, los filosofos, sabios y escritores de
  todos los climas y lenguas, hermanos, por el parentesco del
  alma, viven reunidos y en paz: alli esta el mejor arbol
  genealogico posible del humano linaje; esos son los
  establecimientos que yo visito con placer y predileccion: nunca,
  en ningun pais, he procurado ver las armerias, arsenales de
  instrumentos de muerte que nada bueno pueden decir; las
  bibliotecas honran una nacion; yo asi lo creo; y haciendo un
  punto a mis involuntarias reflexiones, digamos algo de la
  biblioteca de Viena.

  Las obras del Fenix de los ingenios espanoles, del monstruo de
  fecundidad Lope de Vega, que en Espana no poseemos completas, se
  encuentran en la biblioteca de Viena, ocupando parte de una de
  sus principales salas y cuidadosamente cuidadas.

  La coleccion de manuscritos es riquisima e importante: los hay
  de muchos escritores latinos, espanoles, franceses e italianos:
  los manuscritos del Taso que la biblioteca de Viena posee son
  preciosos y de gran valia: el numero de manuscritos que
  enriquece la biblioteca se eleva a 16,000.

  Hay ademas en la capital del Austria cinco o seis bibliotecas,
  con excelentes empleados a su frente y numerosas y preciadas
  colecciones de libros. Las academias, ateneos, y demas
  establecimientos literarios, responden a las necesidades
  intelectuales del pais.

  El Museo de pinturas es tambien notable: la sala italiana
  contiene cuadros de Andrea del Sarto, Ticiano, Verones, Vinci y
  otros; que al emperador de Austria le ha sido muy facil adquirir
  merced a su dominacion en Milan y Venecia.

  La escuela espanola esta dignamente representada en el museo de
  Viena por Velasquez, Murillo, Zurbaran y Gano, cada uno de los
  que tiene alli asombrosos lienzos de atrevida inspiracion.

  Van-Dyck, Rubens, Rembrandt y otros artistas de gran merito
  enriquecen la coleccion de cuadros que alli se ha reunido.

  Seis son los teatros que cuenta Viena, en la ciudad y en los
  arrabales: el principal, situado cerca de la plaza de la
  _Harina_, y donde se canta la opera italiana, vale muy poco,
  tanto por su escasa significacion artistica como por su
  defectuosa construccion acustica. En los meses de abril, mayo y
  junio, temporada de la opera italiana, se oyen en el teatro de
  Viena buenos cantantes.

  La vida en la capital del Austria tiene algo de la vida de una
  provincia: diriase que todo esta alli reglamentado y que a hora
  fija y de antemano marcada todas las distracciones deben
  terminar. Los espectaculos comienzan muy pronto; a las diez de
  la noche todos los teatros y cafes estan cerrados, y cada
  ciudadano se retira a su casa, lo mismo, exactamente lo mismo
  que en una ciudad de provincia, lo cual no es ciertamente muy
  agradable.

  El mejor paseo de Viena es el llamado del _Prater_, sitio muy
  agradable, plantado con muchos arboles y embellecido con la
  vecindad del Danubio. El _Prater_ es un punto de reunion muy
  ameno y frecuentado; hay tambien diferentes jardines publicos,
  bastante buenos.

  El teatro en Viena, como en toda la Alemania, se alimenta con
  traducciones: despues de Lessing, Schiller y Goethe, que
  hicieron esfuerzos sobrehumanos para emancipar a su patria del
  tributo que pagan a las escenas extranjeras, nadie le ha
  levantado de su postracion: la literatura dramatica, propiamente
  dicha, no existe en Alemania. Aparte de que la censura austriaca
  corta el vuelo a la imaginacion, falta en Alemania un centro
  donde haya lo que indispensablemente necesita un teatro para
  existir: autores, publico y actores. En Alemania, merced a sus
  infinitas divisiones en pequenos reinos y ducados, todo esta
  disperso, como el espiritu nacional, que apenas existe.

  Pero en cambio y compensacion suficiente, los estudios
  filosoficos, el individuo, ya que no la sociedad reunida,
  trabajan alli mas que en parte alguna del universo. La critica,
  el estudio de las ciencias, la filosofia, las averiguaciones
  cientificas, la polemica, el deseo del saber, la investigacion
  de los secretos del arte, la meditacion y el estudio, toman alli
  la principal parte de la vida, y de ahi el que los alemanes
  doten todos los dias el mundo con nuevas obras de ciencia y
  erudicion. Su clima y su espiritu, su lengua y sus costumbres
  los senalan como los mas a proposito para investigar,
  profundizar, descubrir: la filosofia trabaja la Alemania, muchas
  y variadas escuelas la dividen, grandes y provechosas polemicas
  la ilustran, discusiones admirables la iluminan. Ellos recojen
  atentamente el espiritu humano, le analizan y le traducen en
  libros. iHonor a la Alemania pensadora!

  Los escritores alemanes, que antes de publicar obra alguna han
  estudiado mucho, que reciben una esmerada educacion literaria,
  que aprenden familiarmente tres o cuatro lenguas, dedican todos
  los dias una especial atencion a nuestra rica literatura. Es
  necesario verlo para juzgar de la grande predileccion que los
  alemanes tienen por nuestra historia literaria.

  Aparte de haber traducido y comentado una y mil veces el
  portentoso Quijote, del cual casi todos los anos publican una
  nueva edicion: aparte de representar con mucha frecuencia en
  todos los teatros alemanes comedias de nuestro teatro antiguo,
  traducen y representan tambien las de nuestro moderno
  repertorio.

  Breton, Hartzenbusch, Vega, Espronceda (en sus poesias y Diablo
  mundo) son familiares en todos los circulos literarios de la
  sabia Alemania: el mismo Zorrilla, que nada tiene de poeta
  dramatico, ha visto su Don Juan Tenorio traducido y representado
  en toda Alemania.

  Se publican unas tras otras obras magnificas sobre nuestra
  historia antigua y moderna, sobre nuestra literatura, sobre
  nuestra novela: alli se conocen tan bien como en Espana mismo
  las obras y biografias de nuestros escritores, las cifras de
  nuestro movimiento literario, la vida de nuestras academias, el
  vuelo de nuestro periodismo, nuestra filosofia.

  Es admirable; yo tengo un inmenso placer al pagarlos este
  merecido y justo tributo de gratitud hacia su senalado amor a
  todo lo que es espanol.

  Ellos, con sus poderosos medios de comunicacion, con su pujante
  vida de movimiento literario, ponen en circulacion universal
  nuestras obras, y nos hacen leer en todas partes.

  A la Espana le toca por utilidad y gratitud aplicarse a estudiar
  y difundir los tesoros literarios de la Alemania, apartandose a
  todo escape de esa corrupcion y pobreza de la superficialidad
  francesa, que sin titulo alguno invade nuestros dominios
  literarios, extraviando la juventud, pervirtiendo el gusto, y
  cegando nuestra poderosa facundia original con manantiales de
  esteril trivialidad, de infecunda supercheria.

  Concluyo mi corto capitulo de la Alemania, recomendando los
  excelentes hoteles de Munich, en especial los de la gran calle
  de Luis: estan muy bien comprendidas las necesidades del
  viajero, y se sirve con excelente complacencia.

  Mucho deseo poder escribir muy pronto las impresiones de un
  viaje por toda la Alemania, nacion la mas estudiosa de Europa.

  Estamos en viaje y nos trasladamos a Portugal.






  #PORTUGAL.#


  Lisboa, capital del lusitano reino, tan celebrada por su belleza
  y grandiosidad, me produjo una impresion de desencanto; no
  satisfizo mis esperanzas.

  Yo que habia escuchado entusiastas descripciones de Lisboa; que
  la imaginaba pomposamente gallarda, con el arrullo del Tajo a
  sus pies; que a juzgar por lo que de su belleza habia leido
  dibujaba en mi fantasia un cuadro de Paris, desperte con
  disgusto de mi sueno al aspecto de la ciudad, no obstante verla
  por su lado mas pintoresco, desde el mar, sobre el Tajo, a sus
  pies, y a la luz de un hermoso sol naciente.

  El capitulo sobre Portugal sera corto: solo conozco Lisboa, que
  he visitado dos veces.

  A las cinco de la manana de un dia clarisimo del mes de julio,
  entro en la rada de Lisboa el vapor que desde Inglaterra
  me condujo.

  La ciudad, acostada todavia en el silencio, ofreciose a mi vista
  por el prisma mas bello que tiene.

  El celebre Tajo, que un eminente poeta portugues ha cantado con
  tan rica inspiracion, se tiende humilde y manso a los pies de
  Lisboa: a juzgar por su riqueza de caudales, imita al poderoso
  mar en majestad, pero sus tranquilas ondas cristalinas, sin
  soberbia ni estruendo, confiesan su naturaleza de rio, pero de
  gran rio. La ciudad, profusamente extendida, presenta un ancho
  lienzo de casas en forma de anfiteatro, por estar como estan
  edificadas sobre colinas que avanzan hacia el puerto.

  A la izquierda de Lisboa se distingue aunque confusamente el
  lindo sitio de Cintra; alcanzase tambien en lontananza el
  palacio de Belem y algunos otros edificios e iglesias.

  La bahia es verdaderamente espaciosa y admirable: tranquilas y
  serenas las olas del Tajo, reflejan en sus cristales los
  edificios de la ciudad, que se ostenta sentada sobre
  promontorios, artisticamente cortados.

  El interior de Lisboa ofrece poco que de notar sea: sus calles,
  con excepcion de las modernas, bastantemente hermosas, estan muy
  mal empedradas, contandose muchas, mas de la mitad, sin esta
  indispensable mejora, y en abandono completo.

  Las casas, pobremente edificadas y de mezquina estatura, pues en
  general solo se componen de uno y dos pisos, entristecen la
  ciudad y la vista del viajero, que busca en vano la fisonomia de
  una capital de nacion. Hay un crecidisimo numero de callejuelas
  estrechas y poco limpias, que no harian honor a una aldea: el
  aspecto general de todo Lisboa no es de seguro el de una ciudad
  que se esmera en la policia de las calles.

  La desigualdad del terreno sobre que esta sentada la capital
  lusitana, y el poco interes que se han tomado por su nivelacion
  posible, hacen que el que la visita y estudia se canse y fatigue
  al recorrer sus tortuosas calles, en cuesta la mayor parte.

  El terremoto que en el pasado siglo arruino en su mayor parte
  Lisboa es causa de la absoluta carencia de monumentos y grandes
  edificios que hoy se nota.

  Lisboa cuenta sin embargo con algunas calles de moderna
  construccion, con buenas casas y elegantes comercios, animadas y
  de buen aspecto.

  Entre sus plazas principales sobresale la del Comercio;
  elegante, espaciosa y gallarda: frentes de hermosas casas la
  embellecen y adornan: en el centro se levanta sobre un pedestal
  la estatua de Don Jose: esta plaza tiene muy buena situacion,
  pues a sus pies esta el puerto, desde el cual se ven los
  infinitos molinos de viento que rodean toda la ciudad y que
  hubieran proporcionado muchas peleas a nuestro inmortal Don
  Quijote si por alli se hubiera dirijido, pues son muchisimos los
  que a guisa de centinelas hacen la guardia a la capital,
  agitando sus enormes brazos, que en el verano parecen querer
  servir de abanicos que refresquen la atmosfera.

  Yo llegue a Lisboa en julio, y ciertamente no dejo de chocarme
  el aspecto de las mujeres del pueblo, envueltas en sus largas
  capas que las cubren de pies a cabeza.... Dijeronme que era un
  medio de preservarse del calor, y yo, por mas que hice, no pude
  comprender la utilidad de semejante preservativo contra el sol
  y el calor.

  El uso del paraguas para preservarse del sol, que mas tarde lo
  vi en America, donde se entiende, existe tambien en Lisboa.

  Otra plaza notable tambien es la de Don Pedro: uno de sus
  frentes le ocupa un teatro que estaban reparando cuando yo le
  vi. En el centro se levanta un elegante pedestal que debe
  sustentar una estatua: por lo visto los portugueses han tomado
  el gusto de las estatuas de Londres, donde abundan en gran
  cantidad: bueno es seguir las huellas de los que en Portugal son
  tan escuchados.

  La obra verdaderamente notable de Lisboa es el acueducto:
  deposito inmenso que surte a toda la ciudad de aguas potables.

  Su extension es verdaderamente prodigiosa, pues cuenta cerca de
  tres leguas: se compone de altos arcos de piedra, con galerias
  de pasmosa longitud. Los trabajos practicados para tamano
  establecimiento han sido colosales, empleandose en el
  cuantiosas sumas.

  Al entrar por su puerta principal se ofrece un elegante patio
  adornado de muchas columnas y estatuas: en su centro se ha
  construido un algibe de gran profundidad: en algunos sitios, que
  el terreno es sumamente desigual, los arcos que conducen las
  aguas son de una altura extraordinaria.

  En el piso superior hay una plataforma anchisima desde la cual
  se domina toda la ciudad, con la vista del puerto.

  Hay en Lisboa tres o cuatro buenos hoteles entre los que merece
  especial mencion el de Braganza. Los cafes y establecimientos
  publicos son regulares: los palacios de Belem y las Necesidades
  parecen mas bien casas particulares.

  Hay pocos y feisimos carruajes de plaza: en las fuentes publicas
  note el mismo uso de las cubas de nuestros gallegos. No vi
  ningun templo monumental ni de arte, la ciudad no es muy
  animada, y su grande poblacion apenas se ve.

  La vida del extranjero en Lisboa debe ser sumamente triste, si
  se atiende a los pocos recursos con que cuenta la ciudad: faltan
  caminos, no solamente de hierro, sino de tierra. Los hilos
  electricos, mensajeros de luz que en todas las naciones se
  cruzan, faltan tambien en Lisboa.

  No conozco detalladamente toda la ciudad, pero en todas las
  calles y plazas que recorri, busque inutilmente gabinetes
  literarios, no pude encontrar uno. En materia de bibliotecas,
  una sola tuve ocasion de visitar.

  Hay en un extremo de la capital, pero dentro de su recinto
  todavia, un elegante paseo publico, con buenos jardines y
  riqueza de arboles.

  La parte de la ciudad que da frente al puerto es la mas
  pintoresca y hermosa.

  Los teatros publicos son cuatro o cinco, uno bastante bueno para
  la opera italiana: la comedia portuguesa tiene su teatro, y las
  traducciones del frances tambien.

  Las mas concurridas calles de Lisboa son las que rodean la
  elegante plaza del Comercio.

  Portugal ha entrado de buena fe en la senda del gobierno
  constitucional: el ilustrado y joven monarca que hoy ocupa el
  trono, impulsara no lo dudamos el progreso en la nacion
  lusitana: cuando las provincias se reunan con Lisboa por medio
  de lineas ferreas, cuando la frontera de Espana se aproxime a
  Lisboa, cuando una union aduanera bien entendida la asimile a
  Espana, la capital de Portugal cobrara mucha importancia y
  significacion.

  Hasta que ese dia llegue, nosotros hacemos votos por la
  prosperidad de Portugal, nacion cuyo progreso y adelantamiento
  deseamos sinceramente.

  Y aqui, porque nada se me ocurre, porque creo que nada mas
  merece recordarse en este libro, termina esta ligera nota sobre
  la capital lusitana.

  De todas las capitales que he visitado, solo he dicho lo
  principal, sin extenderme demasiado aunque tenia asunto.

  Con Lisboa me sucede lo contrario: he procurado alargar la
  descripcion y no he podido; la culpa no es mia, la ciudad no me
  ofrecio nada, mi curiosidad no se satisfizo, mis esperanzas
  fueron burladas.

  Lisboa como capital es menos que Turin.






  #AMERICA.#


  Para dirijirme a Rio Janeiro desde Inglaterra me embarque en
  Southampton, a bordo del vapor _Great Western_[33].

  La ciudad de Southampton, de la cual nada he dicho al ocuparme
  de Inglaterra, no merece mencion especial: es pequena y triste:
  a excepcion de su concurrido puerto nada ofrece de interesante
  al viajero. Por eso prescindo de su descripcion, y empiezo mi
  viaje maritimo.

  Yo no me habia embarcado nunca, pues aunque habia cruzado el
  canal de la Mancha sin experimentar incomodidad alguna, tan
  corta navegacion no merece el nombre de viaje maritimo.

  Al poco tiempo de haber salido de Southampton, la niebla espesa
  que casi todo el ano envuelve las costas de Inglaterra, cerco
  nuestro buque y quedamos envueltos en la neblina.

  Entonces, el capitan, colocandose a la proa, mando la operacion
  que ordinariamente se hace en estos casos, consistente en herir
  de minuto en minuto con un martillo una campana de metal, cuyos
  ecos anuncian la marcha del buque, con objeto de evitar un
  choque con cualquiera embarcacion, cosa que facilmente sucederia
  sin este aviso.

  Cruzamos la ria de Southampton, el golfo de Gascuna, Finisterre;
  pasamos por enfrente de Burdeos, y al cuarto dia de viaje
  llegamos a Lisboa.

  El _Great Western_, vapor que me condujo, es una colosal
  embarcacion de 2,500 toneladas, con un puente de una extension
  prodigiosa y unos anchos y soberbios salones.

  Salimos de Inglaterra doscientos pasajeros, y cada uno tenia
  comodamente su puesto en la mesa, pues el comedor es un
  magnifico salon. Los camarotes, de dos camas en su mayor parte,
  son estrechos y poco confortables.

  El trato que reciben los viajeros es bueno: a las nueve de la
  manana se sirve el almuerzo, a medio dia el indispensable
  _lunch_ ingles, que equivale a tomar las once, a las cuatro una
  abundante comida, inglesa por de contado, a las siete el te con
  pan y manteca.

  De Southampton a Lisboa, todos los viajeros estuvimos en cama
  veinticuatro horas. El mar de Inglaterra y el golfo de Gascuna,
  constantemente agitados, dan al buque un movimiento continuo que
  no hay viajero que soporte sin incomodidad.

  En Lisboa nos detuvimos doce horas, continuando despues nuestra
  marcha por un mar sosegado y tranquilo, llegando a las treinta y
  seis horas a Madera.

  Esta bellisima isla que goza de un saludable clima y produce el
  celebrado vino que en todas las buenas mesas se sirve, merece un
  viaje. Ocho horas solamente descansamos en Madera, en cuyo
  tiempo visitamos parte de la isla, corriendo sobre los esbeltos
  y ligeros caballos que aguardan dispuestos y enjaezados a la
  orilla del mar siempre que llegan viajeros. Los alquilan por un
  moderado precio, y con su ayuda se goza del encanto que producen
  los pintorescos paisajes que por todas partes se ofrecen.

  Las calles de Madera, en cuesta en su mayor parte, estan a
  derecha e izquierda sembradas de jardines frescos y lucidos, que
  con sus flores embalsaman el purisimo y fresco aire que alli
  se respira.

  La poblacion es pequena y de corta importancia: hay dos o tres
  hoteles, entre ellos uno ingles que esta regularmente
  servido[34].

  De Madera salimos para Santa Cruz de Tenerife empleando cuarenta
  y ocho horas.

  Yo venia de recorrer paises extranjeros todos; hacia bastante
  tiempo que faltaba de Espana y tenia necesidad de hablar nuestra
  esplendida lengua y recordar a mi querida patria.

  Mis deseos se frustraron en parte: llegamos a Santa Cruz a las
  ocho de la noche, y habiendo dicho el capitan que solo nos
  detendriamos el tiempo necesario para dejar y recojer la
  correspondencia, ningun viajero salto a tierra. Yo me desquite,
  hablando, hasta que el buque marcho, con los espanoles que
  vinieron a bordo en sus pequenas lanchas cargadas de naranjas,
  manzanas, ciruelas y otros deliciosos frutos.

  Entre las sombras de la noche, mi avida mirada distinguia,
  aunque confusamente, la ciudad de Santa Cruz, que simbolizaba a
  mis ojos toda Espana, y saludandola con jubilo y emocion, la
  perdi de vista en el momento en que continuamos nuestro
  largo viaje.

  De Santa Cruz de Tenerife a San Vicente, en el Cabo Verde, se
  emplean cuatro dias.

  San Vicente, notable para mi, por ser el primer sitio del mundo
  donde vi lo que llaman _esclavos_, seres desgraciados tan dignos
  como el primer hombre _libre_, es un miserable lugar que cuenta
  solo una docena de casas: alli tiene la Empresa de los vapores
  deposito de carbon de piedra: esta es la causa de detenerse en
  semejante sitio, de otro modo nadie se pararia.

  Grupos de africanos, hombres, mujeres, ninos, todos desnudos
  casi completamente, componen la corta poblacion de San Vicente.
  El alma se duele y el corazon se comprime al aspecto de
  semejante sitio: el clima de alli, casi abrasador, como tocando
  con el Africa que esta, hace imposible toda vegetacion: falta
  tierra, aire, vida, seres humanos, todo falta alli.

  El numero de esclavos africanos que alli habita, no tiene por
  alimento mas que el maiz, y no todos. No hay viajero que al
  desembarcar en San Vicente no se sienta mal a la vista de
  semejante cuadro: inmediatamente que nuestro vapor se proveyo
  del carbon necesario, dejamos las islas del Cabo Verde con
  general contentamiento.

  Al salir de San Vicente dio principio el verdadero viaje: nos
  engolfamos en pleno Oceano, solos, en medio del poderoso
  Atlantico, sin mas testigos que Dios, sin otro horizonte que un
  circulo siempre el mismo, cerrado por todas partes por la
  inmensidad.

  Al salir de San Vicente, se despide el viajero de la tierra que
  no vuelve a ver en ocho dias; el mar y el cielo son su unica
  perspectiva en todo ese tiempo.

  Hay algo de solemne y magnifico en un viaje por mar, por ese
  prepotente elemento que nos habla del infinito con la tremebunda
  voz de su colera.

  El mar, cuyos secretos permanecen en el misterio, que nuestra
  curiosidad no acierta a comprender, que la ciencia no explica,
  que nos habla con su eterno movimiento sin que podamos saber que
  es lo que nos dice; el mar, digo, es soberbiamente majestuoso
  y grande.

  El hombre, que a pesar de su pequena talla ha obrado prodigios
  de gigante, ora recojiendo el rayo en su mano, ora barrenando
  las montanas, ya descendiendo a las entranas de la tierra para
  robarla sus guardados secretos, ya escalando el cielo para ver
  de cerca esas lumbreras que le cubren y cuya marcha ha
  averiguado; el hombre, que por todas partes imprime la huella de
  su paso, no ha conseguido nada del mar.

  El arrojo de los navegantes, a los que la industria humana ha
  prestado casas flotantes para cruzar las soledades del Oceano;
  la ciencia, que una tras otra le ha suministrado al marino
  nuevas conquistas, con las cuales sabe donde va y por que
  sitios, cuanto anda y adonde se encuentra; el vapor, que le ha
  facilitado marchar velozmente y en todas las epocas del ano, sin
  tener que someterse como antes a la poderosa ayuda de los
  vientos; todo en una palabra, solo ha servido para que los
  hombres se comuniquen, para estudiar y conocer el mundo, para
  grandes y poderosas conquistas, es verdad, pero no para imprimir
  la huella del hombre, pero no para marcarle con el sello del
  genio como el hombre hace con todas sus obras.

  El mar, el poderoso mar, quiza demasiado soberbio, no quiere que
  el hombre le senale.

  El hombre ha cambiado mil veces la faz de la tierra sembrando
  ciudades, cortando montanas, haciendo excavaciones inmensas,
  barrenando istmos: pues bien, la superficie del mar esta hoy
  como al dia siguiente de haber brotado del soplo de Dios, y asi
  estara hasta el ultimo y postrero instante del mundo. Pasa una
  magnifica nave por las ondas del oceano, abre un sulco,
  inmediatamente se avanzan nuevas olas y borran la huella; por
  eso gritan eternamente al rededor de un buque, se impacientan al
  sentirle, pero inmediatamente que pasa se lanzan a borrar
  sus trazas.

  El oceano es la imagen de la inmensidad, el espejo de Dios, la
  brillante prueba de su existencia.

  Ocho dias estuve solo en pleno oceano, sin otra cupula que el
  firmamento, sin otro apoyo que el abismo.

  Es arrogantemente temerario el valor del hombre que se ha
  lanzado a ciegas en medio de los precipicios y las tempestades.

  No hablo en manera alguna de hoy; hoy no tiene ningun merito un
  viaje al rededor del mundo, hoy todo se conoce, hoy hay medios.

  Me refiero a Colon, atalaya inmensa de las modernas edades que
  no tiene rival.

  Es necesario hacer un viaje a America para llegar a comprender
  el heroismo de Colon; de otro modo no se entiende; y mas que el
  heroismo de Colon, el de nuestros valientes compatriotas que
  componian la tripulacion de sus tres pequenas embarcaciones.

  Si, ellos son mas heroicos; Colon tenia el genio, el rayo de la
  inspiracion, la perspectiva de la gloria que le ha
  inmortalizado, por guia: el sabia adonde iba: los sencillos
  marineros que le acompanaban no, no conocian mas playas que las
  de Espana, no podian ni sonar con la existencia de otro mundo,
  se veian arrojados en una empresa que acobardaba a todos, que la
  Europa toda calificaba de locura, se vieron solos en medio de
  mares que nadie mas que el ojo de Dios habia visto, sin saber
  adonde iban ni por que ruta: creyendo que la vuelta seria
  imposible y creyendolo con razon e ignorando al propio tiempo si
  habria _llegada_, porque ellos nada sabian, porque entonces se
  ignoraba todo, porque no se sabia que habia detras del mar. Es
  necesario hacer un viaje maritimo para comprender esto.

  Desde San Vicente hasta Pernambuco, primera poblacion del
  Brasil, que del otro lado de la linea se encuentra, empleo
  nuestro vapor ocho dias.

  La distancia que separa ambas poblaciones es de 1,620 millas
  maritimas.

  Nada mas grande que la salida y puesta del sol vista desde un
  buque en pleno oceano. Semeja el astro del mundo un inmenso
  globo de fuego resplandeciente: no parece sino que se levanta
  del seno de los mares, la ilusion es completa.

  El horizonte esta cerrado por todas partes por un circulo de
  agua; alli, a bordo, en mitad del Atlantico, figurase la
  imaginacion que la tierra toda esta cubierta por el Oceano,
  unico elemento que se ve; de aqui el que parezca, con todas las
  apariencias de verdad, que el sol se levanta por la manana del
  seno de las aguas, y que alli vuelve a acostarse cuando la
  tierra girando en el vacio ha hecho su movimiento diario al
  rededor de el.

  En el mar no se comprende el ateismo: tampoco tiene explicacion
  en la tierra, no, pero el Oceano, con su voz inmortal, ora hable
  con la soberbia colera de la tormenta, ora con la apacible
  majestad de su tranquilo y eterno flujo y reflujo, siempre
  publica la existencia de Dios, siempre pregona su poder, siempre
  canta su omnipotencia, siempre habla de la eternidad, siempre
  explica el infinito, siempre convence de la otra vida.

  Esos inmensos buques que cruzan hoy los mares, a pesar de sus
  gigantescas proporciones, estan en el mar, en la relacion que un
  atomo en la materia, que un punto en el espacio. Una sola de las
  tremendas ondas que arrullan el Oceano despedaza y convierte en
  astillas las mas pujantes escuadras.

  Esto habla muy alto en favor del hombre, que a pesar de su
  pequenez, que en el Oceano se palpa mejor que en parte alguna,
  se lanza atrevido a sulcar sus pielagos y abismos, marchando
  entre tempestades y truenos, solo, en una miserable lancha,
  porque eso es en el Oceano el mas colosal navio, una lancha;
  alli va el hombre, solo, pero con Dios encima de su cabeza.

  Un viaje maritimo de ocho a diez dias es magnifico,
  sorprendente, admirable: es necesario hacerle para ver y oir a
  Dios, para comprender el mundo, para adivinar la inmensidad.

  Pero un viaje largo no siendo marino por vocacion es monotono,
  fatiga, cansa.

  En ocho dias pueden admirarse las bellezas de un cielo azul y
  transparente, visto desde el mar; el portentoso descenso del sol
  que sumerge su brillante cabellera en el seno de las aguas: la
  espantosa y dramatica grandeza del mar poderosamente irritado:
  en una palabra, en ocho dias puede verse lo que en treinta, que
  fueron los que yo emplee en mi viaje, a pesar de que el vapor
  era el agente de nuestra marcha.

  Un tiempo tan largo en el puente de un buque fatiga. Al fin de
  los diez o doce primeros dias las escenas se repiten, son las
  mismas, las emociones ningunas, y alli donde no hay emocion,
  alimento mio, no hay nada, hay el prosaico fastidio.

  Desde Pernambuco a Bahia empleamos cuarenta y ocho horas, y
  desde Bahia a Rio Janeiro cuatro dias.

  La distancia que acababa de recorrer, desde Southampton a la
  capital del Brasil, mi primer viaje maritimo, fue de 5,155
  millas, distribuidas del siguiente modo: de Rio Janeiro a Bahia,
  685 millas; de Bahia a Pernambuco, 380; de Pernambuco a San
  Vicente, 1,620; de San Vicente a Canarias, 850; de Canarias a
  Madera, 265; de Madera a Lisboa, 525; y de Lisboa a
  Southampton, 830.

  El ensayo fue bueno, tuve la suerte de no sufrir el mareo
  haciendo todo el viaje perfectamente bien.






  #BRASIL.#


  Rio Janeiro, capital del imperio del Brasil, es una ciudad de
  300,000 almas; magnificamente situada y con una soberbia y
  pintoresca bahia, una de las mayores del mundo.

  Sus calles principales son la _Rua Dereta_ y la _Rua d'Ouvidor_:
  la primera de estas es ancha y despejada; en el centro esta el
  edificio de la Bolsa: es calle muy concurrida y de bastante
  animacion; tiene buenos comercios y cafes, empieza en la plaza
  de Palacio y termina cerca de una iglesia cuyo nombre
  he olvidado.

  La _Rua d'Ouvidor_ es la principal calle de Rio Janeiro, por la
  importancia de los elegantes comercios que la adornan: es recta
  y desemboca en la rua Dereta, que, como ya he indicado, es de
  las mejores de la ciudad. Tiene un grande numero de elegantes
  tiendas, de franceses en su mayor parte, vestidas con el lujo de
  los comercios de las ciudades europeas: el empedrado es de lo
  mas detestable que puede imaginarse, y como las lluvias son muy
  frecuentes, apenas puede transitarse por la citada calle.

  El resto de las calles de Rio Janeiro, en general, esta en un
  lamentable atraso, sin empedrar, descuidada su limpieza, y en
  estado de perfecto abandono.

  Hay un gran numero de plazas, entre las que descuella, por su
  inmensa extension, la del Teatro _Provisorio_. Como carezca de
  grandes edificios, y no tenga proporciones, ni arboles, ni
  cultivo, ni adornos, solo ofrece a la vista del viajero una
  grande extension de terreno, que podria ser una magnifica plaza.

  En uno de sus lienzos estan los palacios del Senado y la Camara
  de los Diputados. En el centro de otro de los frentes esta el
  Ministerio de Negocios Extranjeros, en una modesta casa que no
  me atrevo a llamar palacio. Enfrente se levanta el teatro
  _Provisorio_, destinado a la opera italiana.

  El nombre del Teatro indica bastantemente lo que es,
  provisional; se construyo en un corto plazo de tiempo: ni tiene
  arquitectura, ni estilo, ni formas, ni pensamiento; es una obra
  ejecutada sin mas objeto que el de hacerla servir por poco
  tiempo para teatro, interin se construia otro, que aun no se
  ha empezado.

  De todos modos alli se canta la opera italiana, y es en verdad
  un gran recurso para Rio Janeiro: en general hay buenas
  companias; el gobierno contribuye al sostenimiento del Teatro
  con una subvencion de ocho mil duros anuales. La compania que
  cantaba en 1856 era bastante buena: las dos primas donnas,
  mademoiselle la Grua y madame Charton, interpretaban muy bien
  sus papeles, como en cualquier teatro de Europa. Despues canto
  la Steffenone, que ultimamente ha brillado en los Italianos de
  Paris cantando con grande exito _el Trovador_.

  Cuando yo sali de Rio Janeiro para regresar a Europa, estaban
  escriturados Tamberlik y la Dejean.

  Otra de las plazas que merecen mencionarse es la del _Rosario_,
  espaciosa, regular, y con mas proporciones que la del
  _Provisorio_. Tiene cuatro fachadas de casas regulares, y en el
  centro han plantado algunas docenas de arboles que la completan
  y hermosean. En uno de sus angulos esta el Teatro de San Pedro,
  consagrado a la comedia: se representan en portugues, piezas
  traducidas del frances y del espanol. Estando yo en Rio Janeiro
  un voraz incendio consumio por la segunda vez el coliseo.

  En otra plaza grande tambien, hay un jardin publico, adonde
  acuden musicas militares los dias festivos: hay profusion de
  arboles y plantas tropicales, y esta regularmente dispuesto,
  aunque falta gusto y orden.

  El jardin botanico, llamado asi poco modestamente, esta fuera de
  la ciudad y a una distancia de tres cuartos de legua. El
  descuido mas completo y la negligencia mas desdenosa, convencen
  al que le visita del poco interes que sin duda inspira a los
  brasilenos.

  Y en verdad que es una lastima, pues aparte de las dos
  magnificas colecciones de soberbios platanos que le adornan,
  contiene una gran riqueza de plantas escojidas y muy estimadas,
  que brotan espontaneamente, quiza a despecho de los que cuidan
  el jardin. Tiene ademas una decoracion natural admirable; le
  circuyen como un precioso marco lienzos de pintorescas montanas,
  de muchos y graciosos contornos, de variedad de formas
  y colores.

  Los paseos de Rio Janeiro, completamente innecesarios, pues los
  habitantes del pais no acostumbran pasear, son regulares,
  distinguiendose entre todos el de _Botafogo_, situado a la
  orilla del mar, con arboles, fuentes, y paseo de carruajes. Es
  bastante bueno y muy poco concurrido. El emperador pasea todos
  los domingos en carruaje cruzando siempre el de Botafogo en toda
  su extension.

  Los paseos del Acueducto, y del _Corcovado_, son muy
  pintorescos, en especial el ultimo, que termina en la cresta de
  una alta montana inclinada, de donde toma el nombre. Puede
  subirse a caballo hasta la misma cima, desde la que se alcanza
  un asombroso golpe de vista: el mar inmenso, las pintorescas
  montanas y la ciudad, se ofrecen en majestuoso conjunto al
  observador. Otro promontorio que embellece la Bahia es el
  llamado _Pan de azucar_, designado asi por su forma.

  Una de las mejoras de que disfruta Rio Janeiro hace ya bastantes
  anos, es la del alumbrado de gas, con el cual estan profusamente
  iluminadas sus principales calles y plazas. Tambien los
  carruajes de plaza son muy buenos y existen en grande numero;
  los alquilan a precios fabulosamente caros. Cuentanse diferentes
  lineas de omnibus que hacen el servicio entre la ciudad y los
  arrabales: yo me detengo a hacer mencion de esto, porque es un
  adelanto en una ciudad tan alejada del movimiento europeo.

  Los hoteles son regulares en general, contandose dos buenos. Los
  tres mejores que hay dentro de la ciudad son el de Pfaroux, el
  de las cuatro Naciones, y el de Europa. Fuera de la ciudad, y en
  el camino de _Botafogo_, hay dos ingleses y uno frances: el
  mejor de todos, tanto de los de la ciudad, como de los de
  fuera, es el _Hotel des Etrangers_ en la plaza de Catette.

  Es una gran casa, de moderna y elegante construccion, solida,
  con anchas y magnificas habitaciones: un gran jardin al pie del
  mar, vistas admirables, comodidades muchas. El hotel todo esta
  alumbrado por el gas: tiene banos, billares, y grande capacidad:
  en el Hotel de los Extranjeros, viven la mayor parte de los
  individuos del Cuerpo Diplomatico extranjero.

  Hay otros diferentes hoteles en el interior de la ciudad, poco
  apetecibles ciertamente, pero buenos para las gentes del pais.
  Hay tambien en Rio Janeiro dos o tres cafes donde sirven helados
  todo el ano; la nieve la reciben de los Estados Unidos: y ahora
  hablaremos un poco de los elementos del pais.

  La riqueza del Brasil la constituyen el azucar y el cafe: el
  cafe sobre todo es su principal ramo de riqueza.

  Buques de todos los paises cargan constantemente en sus puertos
  el citado articulo: el ano de 1855, la provincia de Rio Janeiro
  sola exporto diez millones de arrobas de cafe: esta fabulosa
  cantidad la recoje con una regular cosecha sola la provincia de
  Rio: los diez millones de arrobas de cafe importaron treinta
  millones de duros, pues cada arroba se vende a 50 reales.

  El mercado principal que tiene el Brasil para dar salida a su
  cafe, es el de los Estados-Unidos de America, donde se vende mas
  de la mitad de lo que se recolecta.

  Los ferrocarriles que estan en construccion acreceran
  inmensamente tan luego como esten terminados la riqueza publica
  del Brasil, pues entonces sera facil y barato el trasporte del
  cafe desde las provincias del interior a los puertos del Brasil,
  trasporte que hoy se hace por medio de caballerias, con grandes
  dispendios y con el empleo necesario de mucho tiempo, porque
  ademas de ser grandes las distancias, faltan caminos.

  El azucar es otro ramo de riqueza, pero no promete grande
  porvenir, pues su condicion, inferior en mucho a la de la isla
  de Cuba y otros puntos de America, la mantiene en un estado de
  depreciacion continua.

  Lo que constituye y forma la riqueza de un pueblo, lo que dota a
  un pais de porvenir, ademas de los elementos naturales, es su
  poblacion, y esto es lo que principalmente falta al imperio de
  Don Pedro II.

  Sus viciosas leyes de colonizacion, su clima, los pocos
  atractivos que ofrece al europeo, la falta de garantias con que
  asegurar el cumplimiento de las promesas que se hacen por medio
  de sus agentes a los europeos que desean emigrar, son causas
  poderosas que retraen al europeo que desea emigrar al Brasil,
  cuyo pais, con un territorio inmenso, mayor que el de la Europa
  entera, cuenta hoy dia siete millones no completos de
  habitantes, de los cuales dos son de negros.

  Terminadas sus vias ferreas, y aumentada su poblacion, el Brasil
  tendra un riquisimo porvenir.

  Hay en el Brasil el partido constitucional partidario del
  Imperio, y el bando republicano.

  Como es un pueblo nuevo, que acaba de entrar en la vida publica
  de las naciones, tiene alguna sinceridad politica que sirve para
  que se practiquen en parte las formas representativas de su vida
  constitucional, unico modo de que el Imperio subsista. La
  politica que sigue en el exterior no tiene nada de
  constitucional; pretende imitar al mal llamado gobierno libre de
  los Estados-Unidos, y siguiendo sus huellas, hace, en la America
  del sur, lo que la republica de Washington en el Norte;
  predomina en los estados vecinos, influye en su politica y
  tiende al engrandecimiento continuo, aunque para ello sea
  preciso quebrantar leyes y atacar la independencia de
  los pueblos.

  Esta es la politica del Brasil con los gobiernos de Montevideo,
  Buenos-Aires y el Paraguay: aduladores torpes han hecho creer a
  los gobiernos de Don Pedro II que el Brasil podia y debia seguir
  la conducta de los Estados-Unidos; que debia hacer en el Sur lo
  que ellos practican en el Norte, y que siendo los dos pueblos
  mas fuertes de la America nada mas natural que marchar por el
  mismo camino.

  iError! ierror grosero! la raza anglo-sajona que puebla el Norte
  de America, no tiene analogia ni remota con la indefinible y
  degenerada latino-portuguesa que habita el Brasil.

  Los dos pueblos son diferentes en todo: en energia, en origen,
  en religion, en leyes, en costumbres: la actividad de los
  norte-americanos solo puede compararse, en lo grande, con la
  caracteristica pereza de los brasilenos: se diferencian en todo,
  absolutamente en todo: hasta los climas son opuestos.

  El Brasil no ensanchara nunca sus fronteras, nunca; si hasta hoy
  han podido sus diplomaticos ejercer alguna influencia en las
  republicas de la Plata, debelo exclusivamente al lamentable
  estado de constante perturbacion de sus gobiernos, a la anarquia
  completa que alli ha reinado hasta hoy.

  Si la Confederacion argentina se organiza bajo bases solidas de
  orden y progreso: si el Paraguay conserva su tranquilidad, el
  Brasil no ejercera influencia alguna: sus consejos serviran solo
  para los brasilenos: se encontrara rechazado, no lo dude un
  momento; si hoy es oido en Montevideo, manana sera desdenado;
  ese manana es el siguiente al en que se organicen gobiernos
  libres y estables.

  La vida en Rio Janeiro, mas cara que en ninguna capital de
  Europa, es muy poco agradable. El espiritu de sociabilidad,
  lejos de irse desarrollando, no parece sino que se recoje:
  faltan las reuniones, los bailes, los clubs, las recepciones,
  todos los medios, en fin, que se conocen en Europa para verse,
  conocerse, hablar, discutir.

  El extranjero que llega al Brasil tiene la seguridad de no ser
  presentado ni recibido en parte alguna: cada uno vive en su
  casa: esta circunstancia, unida a la de su clima, hace que todos
  los diplomaticos deseen abandonar el Brasil al poco tiempo de
  haber llegado.

  Faltan las bibliotecas, los museos, los monumentos, las
  Academias, todos los templos del arte y del pensamiento humano:
  la vida espiritual, la vida literaria no existe.

  En cambio, tiene la America el mismo apego que la Europa al
  dinero, tiene la molicie de sus vicios, con mayor intensidad; y
  al lado de su suelo esplendido, de su energica y lozana
  vegetacion, distinguese por su debilidad moral, su esterilidad
  inteligente; si, porque sobrepujando como sobrepuja a la Europa
  en corrupcion y decadencia moral, esta doscientos anos mas atras
  que la Europa en el noble camino del saber: esa es la America,
  la virgen, lozana y esplendente America.

  Cuando haya recibido la educacion literaria de la Europa, cuando
  se halle cruzada de lineas ferreas, cuando llegue el venturoso
  dia de la abolicion de ese gran crimen social que se llama
  esclavitud; entonces, que no ahora, sera la America un
  gran pais.

  Hoy esta trabajado por la sed del oro; carece de comunicaciones,
  y esta en la infancia del saber, porque como nueva que es en la
  vida publica de las naciones, necesita estudiar y crearse una
  historia y una literatura.

  Una de las visitas que el viajero no debe dispensarse en Rio
  Janeiro, es la del establecimiento de locos que esta situado
  frente por frente del paseo de Bota-fogo y a orillas del mar.

  Un majestuoso edificio de nueva planta, que podemos muy bien
  llamar palacio, de formas elegantes, de sencilla, pero gallarda
  apariencia, de solidez y extension, se levanta al lado del mar
  en el lindo sitio de Bota-fogo, y sirve para hospital
  de dementes.

  La primera observacion que me ocurrio, fue la de notar que
  careciendo el emperador del Brasil de un palacio, pues los dos
  que tiene con ese nombre no son mas que casas, es un gran
  pensamiento el de alojar a los locos en una soberbia morada.

  Ignoro si los brasilenos han advertido el contraste, en cuanto a
  mi, yo lo aprobe con toda mi alma, felicitandome de ver mejor
  alojados a los locos que al emperador; iojala sucediese lo mismo
  en todos los paises del mundo! los enfermos, los desgraciados,
  los dementes, necesitan indudablemente mas que los monarcas, las
  comodidades, el aseo, el aire sano, las grandes habitaciones: y
  en fin, yo entiendo que la desgracia es mas digna de un palacio,
  que todas las grandezas humanas.

  El establecimiento de locos de Rio Janeiro esta a la altura de
  una casa de la misma indole de Europa: grande, espacioso, bien
  situado, con excelente policia interior: cosa rarisima en el
  Brasil: con buen sistema higienico, con habiles profesores, con
  muy buena asistencia.

  Los hospitales estan tan bien regularmente comprendidos en el
  Brasil: en la capital existe uno bastante bueno, y se halla
  situado en un edificio de mas categoria e importancia que el
  palacio del emperador: es el unico edificio un poco monumental
  que hay en todo el Brasil; se llama Hospicio de Pedro II.

  La instruccion publica comienza ahora a insinuarse; siendo como
  son esclavos los infelices que constituyen la mayor parte de la
  poblacion del imperio, estan condenados a vivir como automatas.

  Los gobiernos tienen buen cuidado de no sacar al negro de su
  embrutecimiento, porque temen que con la instruccion aprendan
  que son libres y hermanos de sus opresores.

  Faltan libros, bibliotecas, museos, vida intelectual en una
  palabra.

  La mas elegante morada del emperador esta situada en Petropolis,
  especie de sitio real, a siete leguas de Rio Janeiro[35].

  El camino se hace de un modo pintoresco y variado, en vapor por
  mar, en vapor por tierra, y en carruaje. Saliendo de Rio Janeiro
  el viajero se embarca en uno de los vapores que hacen la
  travesia, consistente en cruzar la bahia que dura cinco cuartos
  de hora: al desembarcar se toma el camino de hierro de Mana, que
  conduce hasta el pie de la sierra sobre la que se levanta
  Petropolis.

  La linea ferrea, mal construida, con detestables carruajes y
  pesimo movimiento, tiene la sola ventaja de ser muy corta, pues
  en media hora se recorre toda su extension: terminado el segundo
  viaje, se gravita la montana en carruajes tirados por cuatro
  caballos; el tiempo que se emplea es el de una hora, con lo que
  termina la expedicion.

  En Petropolis no hay nada que ver, absolutamente nada: es sitio
  de recreo por el viento fresco y puro que alli se respira: su
  grande altura es causa de que la temperatura sea fresca, eso
  es todo.

  Desde la cima de la sierra se alcanza el mar, las montanas y una
  deliciosa campina. En Petropolis, cuya poblacion apenas llega a
  200 habitantes, tiene un lindo palacio el emperador y alli pasa
  generalmente los meses de diciembre, enero y febrero, que son
  los de mas calor. Para los viajeros hay dos hoteles regulares,
  el de Oriente y el Ingles: hay algunos paseos y caballos
  de alquiler.

  Los principales puertos del imperio son Bahia, Pernambuco, Santa
  Catalina, Parahiba, Paranagua, Para.

  Pernambuco, ciudad desaseada en grado extremo, con calles
  miserables y casas humildisimas y sin limpieza alguna, no vale
  la incomodidad de ser vista, y digo incomodidad, porque lo es y
  no pequena el desembarque en su puerto. Las olas estan
  constantemente furiosas, y aparte el riesgo que se corre es
  largo y dificil el trayecto, porque las embarcaciones anclan a
  bastante distancia de la ciudad.

  El viajero que no sea comerciante, dara una prueba de muy buen
  gusto no visitando la citada ciudad de Pernambuco, donde fuera
  de su comercio de algodon y cafe, no encontrara mas que una
  absoluta falta de limpieza.

  Reinan casi siempre en Pernambuco enfermedades malignas.

  Bahia, antigua capital del Brasil, no tiene de notable mas que
  su comoda bahia; la ciudad esta edificada sobre la falda de una
  montana y se presenta al viajero como en forma de anfiteatro.

  Las calles todas estan sin empedrar, sucias y en muy mal estado:
  hay un jardin modestisimo que llaman paseo publico, algunos
  edificios regulares, un teatro, tres o cuatro hoteles, dos
  paseos, y esmerado deseo de demostrar al extranjero que la
  limpieza no es el fuerte de los brasilenos; pues lo mismo en
  Bahia que Pernambuco y Rio Janeiro se distinguen por esa
  especialidad.

  En Bahia existe una universidad, a la que concurren muy pocos
  alumnos; cuenta con profesores brasilenos: y basta con esto,
  porque propiamente hablando, en el Brasil no hay mas ciudad que
  Rio Janeiro: las demas del imperio son aldeas de mayor o menor
  vecindario, segun la importancia de su comercio.

  El ejercito del Brasil, compuesto en su mayor parte de negros y
  mulatos, esta uniformado con toda la chocarreria posible,
  formando un divertido golpe de vista la formacion de sus
  batallones, donde juegan sin armonia todos los colores del
  arco iris.

  La marina empieza ahora a formarse, y el gobierno, comprendiendo
  que para la prosperidad del Brasil es absolutamente necesaria
  una regular armada, la fomenta y protege en cuanto puede.

  Como pais gobernado constitucionalmente, tiene el Brasil guardia
  nacional, que esta mejor uniformada que el ejercito.

  Uno de los adelantos positivos del Brasil es la popular
  institucion del jurado en materia civil criminal con que
  cuentan: como pais gobernado con formas representativas, tiene
  su parlamento, compuesto de dos camaras que periodicamente se
  reunen para dirijir con los ministros los asuntos del imperio.

  La prensa periodica goza de una libertad ilimitada, de la cual
  no hacen muy buen uso ciertos periodicos que tuve ocasion de
  leer, usando voces impropias que solo se hallan en el
  diccionario de las tabernas. Hay cuatro periodicos politicos en
  Rio de alguna importancia: el mas antiguo de todos es el _Diario
  de Comercio_.

  Las principales casas de comercio del Brasil pertenecen a
  extranjeros; como tambien los establecimientos mas lujosos y
  cuanto tiene fisonomia europea: la actividad de los brasilenos
  es limitada y corta, lo cual se comprende en razon a su clima y
  a las costumbres que han heredado de los portugueses.

  Las mujeres no son extremadamente agraciadas en general.

  El clima no es tan ardiente como generalmente se cree en Europa:
  solo tres meses del ano el calor se deja sentir con alguna
  fuerza, aunque siempre muy soportable: los nueve meses
  restantes, la temperatura es muy soportable, siendo buena sobre
  todo en los meses de mayo, junio, julio y agosto, que son
  verdaderamente primaverales y magnificos.

  Llueve con mucha frecuencia en los meses de mayor calor, con lo
  cual se tempera bastante la atmosfera, y el viento _Pampero_,
  que con mucha frecuencia sopla, refresca y purifica el aire.

  Hace treinta y tres anos que el Brasil se emancipo.

  En el Brasil existen todavia los frailes, lo cual es una
  verdadera calamidad, pues tienen en su poder una inmensa
  riqueza, que desamortizada haria prosperar el pais. El gobierno
  deberia decretar su venta inmediata; con ello ganaria mucho el
  Brasil, asi como con la supresion de los monjes, cuya
  institucion ha pasado.






  #BUENOS-AIRES Y MONTEVIDEO.#


  De Rio Janeiro a Buenos-Aires y Montevideo se emplean cinco dias
  en vapor.

  La vida es enteramente distinta que en el Brasil: el clima, las
  costumbres, la lengua, todo es diferente.

  La sociedad es facil y agradable: en Buenos-Aires, cuyo clima es
  delicioso, se cuentan algunos buenos edificios, cafes, hoteles,
  tiendas elegantes, muchos casinos, donde se reune una buena
  sociedad, excelentes paseos, dos teatros, hermosas mujeres.

  La agitacion politica en que por desgracia viven casi siempre es
  verdaderamente lamentable: el dia en que se organicen de un modo
  definitivo y estable, dotando al pais de la tranquilidad
  que necesita.

  Buenos-Aires sera una de las primeras capitales de la America
  del Sur.

  Su comercio empieza hoy a desarrollarse en grande escala: con
  los elementos de riqueza que posee puede llegar a ser mucho.

  Montevideo tambien es una ciudad alegre y animada: su fisonomia,
  semejante en un todo a la de Buenos-Aires, aunque en menor
  escala, dispierta tambien en el animo las mismas dolorosas
  reflexiones.

  Las convulsiones politicas que de luengos anos la agitan, casi
  sin tregua, se han opuesto a su desarrollo y prosperidad: con
  sus sitios y bloqueos, han caido por tierra algunos de sus
  edificios....

  La poblacion se ha disminuido en vez de aumentar ... y dejando
  estas reflexiones, tristes para todos, y mas aun para un
  espanol, terminamos nuestro capitulo sobre America, haciendo
  votos sinceros por la prosperidad de la raza espanola que puebla
  sus regiones, raza noble, raza digna, que no puede perecer
  jamas, por mas que con sus desgracias haya hecho creer a la
  anglo-sajona del Norte que un dia la absorbera; no, no, ese dia
  es imposible, ese dia no llegara.






  #IMPRESIONES GENERALES#


  El viaje, que nosotros llamamos libro abierto de instruccion,
  donde tanto puede aprenderse: el viaje, que ensancha los
  horizontes de la inteligencia, recreando el animo, y
  ofreciendole siempre nuevos y variados teatros de observacion:
  el viaje, que completa la mejor educacion, que proporciona el
  inmenso jubilo de contemplar las bellezas de la naturaleza, de
  pararse aturdido y absorto delante de los prodigios que guarda
  en su seno: el viaje, que dotando de nuevos conocimientos al que
  estudia, permite analisis comparativos de las civilizaciones de
  los pueblos entre si; el viaje, que facilita el estudio de las
  costumbres, que dispierta el amor al estudio de las lenguas; el
  viaje, en resumen, es para nosotros la mas perfecta de las
  educaciones, el mejor de los placeres, nuestra mas decidida
  inclinacion.

  La idea sola de un paseo por Francia, Suiza, Italia, o
  cualquiera otro pais de Europa, nos produce una
  satisfaccion grande.

  Entrevemos, desde antes de comenzar el viaje, una serie de
  emociones nuevas a cual mas agradables.

  Los trajes, la lengua, los usos y costumbres, la naturaleza,
  multiple y una, se nos presentan con interes, con novedad, con
  encanto: nunca nos acordamos de las incomodidades que por
  precision deben soportarse viajando.

  Hoy, con las lineas ferreas que cruzan la Europa, con los
  excelentes hoteles que en general se encuentran, no hay
  penalidades que sufrir.

  Aparte de nuestra pasion por los viajes, del intimo
  convencimiento que tenemos de la instruccion que reportan,
  contamos con otra ventaja de mucha utilidad, que es la de
  amoldarnos instintivamente y sin estudio alguno, a los usos,
  costumbres, lengua y clima del pais donde nos encontramos.

  Sin dejar de ser nunca espanoles, nos hallamos como en nuestra
  patria, alli donde viajamos, acomodandonos facilmente a cuantas
  variaciones ofrecen entre si los pueblos, en su manera de vivir
  en sociedad, de hablar, de sentir.

  Cuando por regla general el que viaja, permanece como extranjero
  en todas partes, nosotros tenemos la ventaja de asimilarnos y
  convenirnos con los nuevos paises que visitamos, y esto se
  realiza, sin estudio, espontaneamente.

  De aqui el que tan bien nos encontremos en todas partes.

  Y a la verdad, cada vez que atravesamos una frontera, oyendo
  hablar una nueva lengua, observando otra expresion en las
  fisonomias, deteniendonos en las diferencias de trajes, un
  estudio agradable y provechoso comienza para nosotros, que con
  placer pretendemos conocer las dotes fisonomicas y particulares
  a cada una de esas grandes familias que se llaman naciones.

  Para muchos, la llegada a una ciudad de un pais extrano, que se
  visita por primera vez, es una impresion desagradable: porque en
  vano se cruzan calles y plazas pobladas de gentes que cruzan en
  todas direcciones: como que el viajero a ninguno conoce, como
  nadie le espera, como todas las fisonomias son nuevas, parece
  que entonces el titulo de extranjero entristece y desconsuela,
  haciendo sobre el animo una impresion dolorosa el estado de
  completo aislamiento en que se encuentra.

  Esto es lo que sucede a muchos, y en verdad que se comprende y
  explica; y no es menos cierto que esta circunstancia desalienta
  a algunos, que afectados por el silencio de amistad que se hace
  en su alrededor, sufren los primeros dias a la llegada a nuevas
  poblaciones.

  Muy diferente es la impresion que nosotros recibimos al entrar
  en una ciudad desconocida.

  Sin que pretendamos, ni por asomo, hacer una protesta ridicula
  de excentricismo, nosotros, para ser veridicos, hemos de
  consignar que al contrario de lo que a muchos sucede, tenemos
  una singular complacencia en experimentar lo que hemos
  apuntado antes.

  Las fisonomias nuevas, la seguridad de que nadie nos espera, el
  nuevo modo de hablar con que satisfacen nuestras preguntas,
  todas las diferencias de detalle que siempre se observan en un
  pueblo que uno visita por vez primera, nos sirven de ocasion
  para estudios amenos, nos prestan asunto para observaciones, nos
  distraen y entretienen agradablemente.

  Tan luego como entramos en una ciudad que desconocemos del todo,
  y un cuarto de hora despues de establecernos en un hotel,
  salimos a la calle, y sin guias, sin _commissionnaires_, solos
  completamente, avanzamos en la direccion que mas nos place.

  A la vista de un monumento, de una iglesia notable, de un
  edificio de valia, nos detenemos a visitarle, penetramos en los
  templos, vamos a los sitios de concurrencia, observamos por
  todas partes.

  Este es nuestro sistema, este nuestro particular placer: si como
  yo confieso, no es del gusto de todos, a mi me produce
  agradables impresiones, esa es la verdad.

  Los que viajan con un guia en la mano reciben solo de rechazo
  las ideas, juzgan con prevencion, hablan como el libro, y
  carecen del exquisito placer de recibir emociones directas.

  Antes de que penetren en una ciudad, el _Guia del Viajero_ que
  sin cesar hojean, les cuenta ya el numero de edificios notables
  que es preciso visitar, la arquitectura especial de cada uno, el
  hotel a que se dirigen, las curiosidades dignas de ser vistas;
  en una palabra, reglamentan las visitas del viajero, le senalan
  el metodo que debe observar, le comunican apreciaciones y
  juicios previos, y le quitan la hermosa facultad de juzgar por
  sus propios ojos, de sentir por sus afecciones, de pensar segun
  su juicio, de apuntar notas que le dicten su gusto propio y su
  criterio particular, le anulan el viaje, le desencantan de
  antemano, le roban la ilusion de la novedad.

  Comprendo sin dificultad que muchos viajeros, quiza la mayor
  parte, juzgan y ven por si mismos, sin adoptar las opiniones del
  redactor del _Guia_: ya se que no todos se atienen a lo que
  leen; pero a pesar de todo su buen deseo de juzgar por si, de
  ser independientes en sus observaciones, siempre hace algun
  efecto la lectura de las descripciones, la pintura de las
  costumbres y el juicio general de las costumbres y usos
  del pais.

  Con mi sistema de viajar, yo no siento mas emociones que las que
  directamente recibo de las personas que trato, de los monumentos
  que contemplo, de las costumbres que observo.

  Juzgo todo sin el agente intermediario del _Guia_, segun lo que
  veo, segun lo que siento. De este modo disfruto mas, porque
  sabido es que cuando se conoce de antemano y por descripciones
  una ciudad, el encanto del misterio y la completa ignorancia de
  lo que es, que permite a la imaginacion crear paisaje y cuadros
  variados, desaparece por completo y no puede tener lugar.

  Aun en las grandes ciudades sigo el mismo orden: el azar y la
  casualidad son mis guias, sigo las calles que mejor me parecen,
  buscando las sorpresas agradables y pidiendo solo a la
  casualidad la ocasion de los monumentos.

  Recuerdo perfectamente que en mi primer viaje a Londres, tuve la
  satisfaccion de encontrarme de improviso, y sin sospecharlo
  siquiera, frente a frente del suntuoso y admirable edificio del
  Parlamento.

  La emocion magica que experimente contemplandole, de seguro que
  no la hubiera apreciado en su grande valor, si hubiese salido
  del hotel acompanado de un _cicerone_, que en el camino me
  hubiera descrito el edificio, ponderado la severidad de su
  gotica arquitectura y dadome una idea de su grandeza.

  He aqui porque huyo siempre de las noticias y descripciones
  anticipadas, quiero recibirlas por mi mismo.

  Apuntadas brevemente mis impresiones generales en los viajes, y
  recojidos mis extractos y notas, aunque en desordenada
  redaccion, terminamos este libro, sin pretensiones escrito.

  La ingenua y antigua usanza de reclamar el autor en la primera
  pagina de su obra, la indulgencia del lector, ha caido en desuso
  desgraciada o afortunadamente. Aun a riesgo de aparecer
  desafecto a la moda actual, recomiendo aunque tarde mi humilde
  libro a la benevolencia de quien le hojee, ora sea con
  distraccion.

  Este breve compendio escrito de mis excursiones por Europa y
  America, traduce dos sentimientos, implica un doble deseo:
  levanto mi debil voz en esta estruendosa Roma moderna, que se
  llama Paris, para dar a conocer mi querida patria, y me cumplo
  la deuda que al comenzar mis viajes contraje de recojer mis
  impresiones y publicarlas.

  Temo que mi voz se apague en el ruido y sospecho que este libro
  no esta cuidadosamente escrito: me queda sin embargo mi
  buen deseo.

  Paris, abril 1858.



  #FIN.#






  #INDICE.#

  A mi querido amigo el Sr. D. G. PETANO Y MAZARIEGOS
  De como un prologo es a veces necesario
  Espana
  Francia
  Paris
  Suiza
  Berna
  Inglaterra
  Italia
  Turin
  Alemania
  Viena
  Portugal
  America
  Brasil
  Buenos-Aires y Montevideo
  Impresiones generales






  [Footnote 1: Que dan ocupacion a 60,000 obreros.]

  [Footnote 2: Segun la estadistica publicada por el _Moniteur_ en
  julio de 1857, no han podido firmar sus contratos matrimoniales,
  por no saben leer ni escribir, _la tercera parte de los hombres
  y la mitad de las mujeres_.]

  [Footnote 3: Hoy se va de Bayona a Burdeos por camino de
  hierro.]

  [Footnote 4: Es inmenso, atraviesa el corazon de Paris, termina
  en la plaza de la Bastilla.]

  [Footnote 5: Merece una visita especial el colosal e imponente
  de las Hales, el mas vasto y elegante de Europa.]

  [Footnote 6: La columna esta fundida con los canones que se
  tomaron en la batalla de Austerlitz.]

  [Footnote 7: Yo no participo de esa opinion. La Rachel vivia
  cuando yo visite por vez primera el teatro.]

  [Footnote 8: En los portales de todas las casas se leen los
  nombres de los inquilinos que las habitan: al lado de cada
  nombre se halla el tirador de la campanilla que corresponde
  al cuarto.]

  [Footnote 9: Hoy se va en camino de hierro hasta cerca de
  Berna.]

  [Footnote 10: El mejor hotel de Basilea es el de los tres Reyes,
  con una galeria sobre el famoso Rin.]

  [Footnote 11: Todas las casas de beneficencia e instruccion en
  Suiza son lo mejor de Europa.]

  [Footnote 12: Junto al lago de Thun se celebra la renombrada
  fiesta federal.]

  [Footnote 13: Cercado por elegantes casas y palacios, aspecto de
  Paris, le cruzan varios puentes.]

  [Footnote 14: En la capital de este canton hay un magnifico
  archivo de manuscritos.]

  [Footnote 15: Las tradiciones aristocraticas de algunos
  cantones, que las municipalidades sostenian, han dejado
  de existir.]

  [Footnote 16: En sus numerosos clubs.]

  [Footnote 17: Donde oi al pueblo el celebre _Go to church_.]

  [Footnote 18: Hasta en la manera de llamar a las puertas se
  distinguen los ricos de los pobres; iesa es la
  libertad inglesa!]

  [Footnote 19: Visite el celebre tunel que se halla al pie del
  puente de Londres, obra innecesaria y de puro lujo.]

  [Footnote 20: Cerca de Fluelen, Altorf, patria de Guillermo
  Tell, con una fuente en honor suyo.]

  [Footnote 21: Tiene otras dos ciudades el Tesino, que son Lugano
  y Locarno; Bellinzona es la capital.]

  [Footnote 22: El puente de Rialto fue construido por Antonio de
  Porte.]

  [Footnote 23: Ludovico Manini estaba a la cabeza de la republica
  veneciana cuando esta fue muerta por Napoleon en 1799.]

  [Footnote 24: En la plaza de San Carlo, un monumento dedicado a
  Manuel Filiberto, muy bueno, obra del escultor Marrochetti.]

  [Footnote 25: Aconsejo tambien al viajero que visite en Turin la
  galeria Beaumont, soberbia coleccion de armaduras de los condes
  de la casa de Saboya.]

  [Footnote 26: Solo merece verse la capilla del Sudario en la
  catedral de San Juan; tiene una boveda de marmol negro,
  bastante notable.]

  [Footnote 27: Cuando yo cruce la Saboya, Eugenio Sue se hallaba
  establecido en un pueblecito cerca de Chambery.]

  [Footnote 28: Cerca de Chambery, visite los sitios que describe
  y habito Rousseau, entre ellos la casa Charmettes, donde pasaron
  sus amores con madame Warens, muchos recuerdos de Saboya.]

  [Footnote 29: La que existe en Dresde, capital de la Sajonia, es
  mucho mejor y mas rica.]

  [Footnote 30: Por ejemplo la nueva de Maximiliano, adornada con
  una soberbia estatua dedicada al general Devoy.]

  [Footnote 31: En una plaza cuyo nombre he olvidado se levanta un
  obelisco de bronce, en memoria de las guerras con Napoleon.]

  [Footnote 32: En esta misma universidad de Munich, estudio el
  celebre filosofo Schelling.]

  [Footnote 33: Este vapor, botado al agua en 1836, ha sido el
  primero que se ha construido en Europa de 2500 toneladas, y el
  primero que de sus dimensiones hizo viaje a America.]

  [Footnote 34: Madera puede decirse que es una isla inglesa,
  tantos son los ingleses que alli residen.]

  [Footnote 35: Hay en Petropolis una colonia alemana.]








End of the Project Gutenberg EBook of Viajes por Europa y America
by Gorgonio Petano y Mazariegos

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     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit https://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including including checks, online payments and credit card
donations.  To donate, please visit: https://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart was the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     https://www.gutenberg.org

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including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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